La felicidad es buscar algo con ilusión, especialmente el amor; la plenitud consiste en encontrarlo. Cuando alguien halla un sucedáneo del amor debe sustituir su anhelo por otro objeto que dé sentido a sus afanes. Al encontrar un ser afortunado el amor verdadero puede decir que ha llegado a casa, y ha tenido la fortuna de alcanzar lo que tantas personas, incluso las más grandes (especialmente ellas) jamás lograron. Pero entonces aparece la muerte, inevitablemente, y si esta se adelanta al curso natural de la vida, el alma se precipita en un pozo tan oscuro y tan hondo que jamás se puede remontar. A pesar de todo, aunque con muchas dudas, damos en creer que ha merecido la pena conocer la luz.
sábado, 4 de abril de 2026
viernes, 3 de abril de 2026
Marga Gil Roësset
“… Y es que… Ya no quiero vivir sin ti… no… ya no puedo vivir sin ti… … tú, como sí puedes vivir sin mí… … debes vivir sin mí…”
“Mi amor es infinito!…La muerte es… infinita… el mar es infinito… la soledad infinita… yo con ellos… yo… con lo infinito…” “Qué dulce es el amanecer del día último…”
Marga Gil Roësset. Diario
Marga era de verdoso alabastro, con ojos hermosos y tristes, y pelo liso castaño… Llevaba el alma fuera, el cuerpo dentro…
Juan Ramón Jiménez
