viernes, 15 de octubre de 2010

De máquinas y odiseas


Sigo escribiendo con el bolígrafo de CCOO, ahora en una servilleta donde pone "gracias por su visita". Ni aun tratando de evitarlo se libra uno al escribir de la política y de las normas de cortesía. No sé por qué me tienen que dar las gracias por estar tomándome un café, si lo he hecho porque me apetece, y menos una servilleta. ¡Habrá cosa más impersonal! El mundo al revés: el camarero ni me mira a la cara al servir el café mientras habla con un compañero, y una triste servilleta me da las gracias. Así está el mundo de acarajotado, que nos hablan las máquinas de tabaco, los surtidores de gasolina y sobre todo los ordenadores, para decirnos por ejemplo que la base de datos de virus se ha actualizado. Y si no quiero que se actualice, ¿qué? ¿Acaso me lo ha preguntado antes? A lo mejor quiero que me entre un virus nuevo para ser el primero en contagiarme, y después vender la exclusiva. Las máquinas es que lo dan todo por hecho, las muy zorras. Hacen lo que les viene en gana. ¿Para qué dan órdenes? "Pulse el botón para obtener el ticket". ¿Y si no me da la gana? "Suba en la plataforma y espere". Deberíamos organizar un día de dedos caídos en que nadie use ninguna de esas máquinas puñeteras. Que queremos pesar los tomates que hemos comprado, pues una balanza romana con sus ganchos y sus pesas. Que vamos a echar gasolina, pues que venga el empleado con sus cojones, igual que antes de que nos convirtieran a todos en gasolineros. En las farmacias, una báscula de ésas en que se echaban cinco duros de Franco y se le daba a una palanquita. Y los ordenadores ni tocarlos, que son unos tiranos y unos pitosos. Ya intuía yo que la cosa se iba a poner negra cuando vi esa película de Kubrik, 2001 una odisea del espacio, pero es que estamos en 2010 y la odisea no es espacial, sino aquí abajo en la tierra, todos los días con la mierda de las maquinitas que han sustituido a las personas, y que tienen más guasa que éstas, que ya es decir.

¡Los muertos del boli de CCOO! Cada vez pinta peor, el cabrón. Es rojo por fuera pero azul por dentro, como la sangre de la aristocracia, la nueva aristocracia del proletariado.

16 comentarios:

  1. Pues las servilletas del País Vasco dicen "escaricasco" o algo así, de modo que no te quejes tanto. Yo tengo un lápiz de CC.OO., y pinta de cojones.
    Un abrazo.

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  2. Mi boli es de los Bic de toda la vida, de los de la papeleria. Y me sigue gustando comprar el tabaco en el kiosco y echar el ratito de charla con el señor kiosquero. Y cuando me cabreo con este trasto soy la mejor amiga de ese botoncito que queda arriba a la derecha. Lo apago. Y no me peso... la ultima romana ya quitaron hace poco de la farmacia a la que voy.
    ¿No es maravilloso?

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  3. Sipi, Sipi, Nopi, Sipi, Sipi, Sipi, Nopi, Nopi.
    CCOO UGT CSIF USO CNT
    Las máquinas son progreso, la tecnología es progreso.
    Hay que ver como está la educación.
    Un ejemplo.

    Mucho slow.

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  4. Por una vez no estoy de acuedo contigo, amigo Ridao. ¿Organizar un día de dedos caidos?, Ni se te ocurra. ¿te imaginas la cantidad de chinitos enanitos que se quedarían sin trabajar ese día? Saldrían del interior de las máquinas y te dirían eso de "tus mulas toas Lidao". Y tampoco te quejes del boli de CCOO, yo escribo con un lápiz del IKEA.
    SU SALUDO, GRACIAS

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  5. ¡¡¡Y las que te dicen...su TABACO...gracias¡¡¡...y LAS de deje su "MENSAJE" después de oir la señal...y te bacila la muy puñetera...y no sabes si ha dado la señal o se ha tirado un peo....


    ¡¡¡YO NO TENGO BOLI DE CCOO¡¡ Tengo un llavero guapo..guapo..guapo...con las llaves del despacho...

    Besos RIDAO

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  6. No lo sabía, tocayo. Gracias por el aviso, porque si lo leo allí me creo que se están cagando em mis muertos por ser extranjero.

    Es maravilloso, Maile. Tú aguanta lo que puedas.

    Rapa: un carajo p'al progreso. Es retroceso. Pizarra y tiza, coño, tantos portátiles regalados. Y en el campo con arado y mula, tanto tractor ni tractor... A las cuevas todos con los garrotes.

    Abrazos picapiedros.

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  7. A tomá por saco los chinos, Naranjito, que nos quitan el trabajo a los celtíberos con sus tiendas y sus maquinitas.

    Jesús: supongo que te refieres al manifiesto de ayer. Anoto tu firma.

    mangeles: una patá a la máquina que hable, y sale el tabaco por las rejilla echando leches.

    Abrazos mosqueaos.

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  8. Bueno, me refería a esta entrada, que tiene todo el aire de un manifiesto. Pero me sumo también a la de ayer. Un abrazo.

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  9. No me había dado cuenta, pero es verdad. Yo rajando de los manifiestos y me salen sin querer...

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  10. Que se te ve mucho el plumero Ridaooooo,ansín que sigues escribiendo con tu boli,no me extraña que tengas peazo chalet,y peazo amberca.
    Lo de las máquinas parlantes,no hay más remedio que acostumbrarse,a mi las que más me molestan son las telefónicas,ozú a veces pa hablar con alguien,tengo que hacé una oposición,en mi trabajo hay una que na más entrar te dice: buenas y te deletrea tu d.n.i,parece que entro en la nasa,bueno me voy a ver si encuentro algún boli,que me resuelva la vida.
    Un beso boligrafero.

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  11. Peazo trabajo, Rocío. Debes de estar en el taco, para que te controlen así. Yo tengo que sacar lo que puedo ahorrando con los bolis.

    Un beso adosvelero.

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  12. No puedo estar mas de acuerdo con lo que dices y me has sacado unas risas muy de agradecer.
    Te dejo un apunte mas: la dichosa maquinita del Fotomatón, que te indica al detalle si has de subir el taburete, la mirada y no sé cuantas instrucciones mas.
    Con la gracia que tenían esos fotógrafos de antaño, con su estudio lleno de focos y pantallas de colores. Hacerse una foto de carnet te llevaba su tiempo y salías entendiendo de luces y sombras, con la cháchara que te daba el buen señor mientras encontraba tu perfil adecuado.
    Vamos, dónde va a parar.

    Buenas noches, Ulises

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  13. Eso de Ulises me ha llegado al alma. Yo hace tanto tiempo que no entro en un fotomatón que la última vez no hablaban ni pío.

    Te deseo un sueño libre de ruidos, oh Πηνελόπη (por cortesía de Mr. Google).

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  14. Lo de Penélope también me ha llegado al alma.
    Quizás esto que hago casi todas las noches, hilando entradas de blog, es una suerte de sábana blanca e interminable.
    ¿No es internet una especie de Odisea moderna?
    Nos veremos en Itaca, caballero

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  15. Sí que lo es, Mery, pero en plan comodón. Un beso.

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