No hay pastilla para este dolor. Ni terapia. Ni remedio. No es dolor, es vacío, es pérdida inapelable. No hay descanso tampoco. Los recuerdos dulces se hacen amargos. Y duelen. Y no importa que pase el tiempo, como me decían. Si acaso lo acrecienta, porque estoy más lejos de la dicha. Quizás no es bueno haber sido tan feliz. No lo sé. Hace tiempo que ya no sé nada.
JESUCRISTO NO PREVALECE SOBRE GENGIS KHAN
-
Tal ha sido la afirmación de Benjamín Netanyahu en el contexto de la cita
que hacía de un historiador, incidiendo en la idea de que el mal vencerá a...
Hace 1 hora
No hay comentarios:
Publicar un comentario