miércoles, 25 de agosto de 2021

El amor era eso

No sólo el primer beso,

ni la primera mirada embelesada,

ni aquella sensación indescriptible

de haber por fin llegado a casa

después de tantos años perdido.

Llegó el amor y lo atrapamos al vuelo,

y lo vivimos,

y dio sus frutos,

y no podíamos concebir la vida sin el otro.

El amor era una dicha infinita,

la bendición de unos dioses improbables

caída no sé de dónde, pero cierta,

la fuente en que bebimos todos estos años.


Ahora que te has ido me falta el aire,

he llorado todas las lágrimas,

la vida se me ha escapado desde dentro

y ya no quiero recobrarla,

porque no estás

ni volverás,

pero el amor es el mismo,

el mismo aumentado de tamaño.

Cuanto más grande es el dolor más crece.

Ahora he comprendido su grandeza.

El amor era también eso, el sentimiento desgarrado

de perderte,

de no hallarte más que en el recuerdo.


viernes, 11 de junio de 2021

De la felicidad (2)

Hay un ingrediente indispensable en la felicidad que hace que aun siguiendo los consejos anteriores una persona no tenga felicidad plena o, incluso, sea profundamente infeliz. Se trata, obviamente, del amor, y de sus múltiples facetas me refiero al amor de Eros. Si compartes tu vida y tus inquietudes con otra persona, si al principio queda prácticamente anulada tu voluntad ante un estado de enamoramiento pero después de un tiempo ese sentimiento se convierte en algo grande, profundo, nutricio, el claro motor de tu vida, y sales adelante a pesar de lo difícil que es compaginar dos almas distintas pero consagradas, tu felicidad será plena. Pero si pierdes ese tesoro en plena juventud, a los 45 años, después de más de 20 de vida compartida, si te sucede como a mí ese infortunio, toda tu felicidad se derrumba con estrépito y te instalas en el dolor para el resto de tu vida. Ya sólo te queda recordar y tratar que los días pasen con rapidez.

De la felicidad

Uno tiene mucho ganado en la vida si sabe lo que puede esperar de los otros, aprovecha todo lo que estos le pueden ofrecer y jamás espera nada de quien nada tiene que dar. A cambio, nos acercaremos a la felicidad si repartimos a manos llenas nuestros mejores dones, porque estos son inagotables y la felicidad del prójimo es la nuestra.

jueves, 15 de abril de 2021

Farsa

Por fin he desenmascarado la ingeniosa farsa que me ha mantenido vivo, me alegro infinitamente. Me ha costado, era cuestión de tiempo. Ahora que han acabado los engaños, que se ha desnudado la verdadera dimensión de la tragedia, ahora que por fin están excluidas del vocabulario la esperanza y, sobre todo, la ilusión, es cuando urge finalizar la tarea sagrada para poder partir cuanto antes.

martes, 6 de abril de 2021

De la mano

Si no vas a abrazarme, si no me vas a besar, al menos cógeme de la mano. Nada ha cambiado, todo está ya claro, pero mira qué gesto tan inocente. Para mí lo es todo, y ahora mismo has de ser tú, no me preguntes por qué. Me comprometo a que a nada comprometa. Lo necesito, estoy perdido. A lo mejor después sigo andando yo solo, o me abraso y pierdo esa mano, pero es que no la necesito, de verdad, lo mismo que tantas otras cosas que ya no tienen sentido. Dirás — con la boca chica — que vaya tontería, cogerme de la mano. Si tú supieras lo que se puede decir a través de la piel, aunque sea ese trocito de piel tan sensible... entonces seguro que no te atreverías.

sábado, 3 de abril de 2021

La muerte era eso

¿Qué es la muerte? Me decía

instalado en el amor más puro.

Un tiempo detenido para siempre,

la incapacidad de sentir.

Quizás unas reminiscencias volátiles

de nuestro cariño inmortal.

¿Qué es la muerte? ¿Acaso pone fin

a esta dicha milagrosa?

¡Qué fácil es pensar en ella

cuando se es joven,

o cuando se es joven pero sano,

o cuando se está enfermo pero aún se está,

o más aún, cuando eres tú quien está enfermo!

Y si tu amada languidece y estás al pie del lecho, incluso entonces puedes aguantar,

preocupado y feliz

—yo lo hice —.

Pero al dar su último suspiro

—y ella lo dio, muy fuerte, una noche de mayo —

entonces uno entiende, de golpe,

¡QUE LA MUERTE ERA ESO!

como si nunca hubiera estado ahí, agazapada.