No hay pastilla para este dolor. Ni terapia. Ni remedio. No es dolor, es vacío, es pérdida inapelable. No hay descanso tampoco. Los recuerdos dulces se hacen amargos. Y duelen. Y no importa que pase el tiempo, como me decían. Si acaso lo acrecienta, porque estoy más lejos de la dicha. Quizás no es bueno haber sido tan feliz. No lo sé. Hace tiempo que ya no sé nada.
La Belleza en el Infierno
-
Capilla Sixtina.
Detalle del Juicio Final. La barcaza de Caronte (1536-1541)
Miguel Ángel
¡Qué cruel eres, Belleza!
Lo que el amor no redimió
ta...
Hace 1 día
