martes, 24 de febrero de 2026
Música para un duelo eterno
miércoles, 31 de diciembre de 2025
Apuntes (196): Sefarad
Leo que Cansinos Assens investigó sus ancestros y descubrió que descendía de los judíos sefarditas expulsados en el siglo XV de la península. Entonces decidió estudiar la cábala y el Talmud y hacerse digno sucesor de tan esclarecidos orígenes. ¿No hay mucho de afectación, de dandismo en este insólito comportamiento? ¿No sé habría convertido Cansinos en el único judío oriundo del reino de Castilla en más de 400 años? ¿No estamos ante un impostor encantado de haberse conocido, encantado de conocer a sus tatarabuelos?
Un verdadero sefardí era, por ejemplo, Canetti, que nació en los Balcanes y cuya familia guardaba amorosamente la llave de su casa añorada de Sefarad. El ladino fue su lengua materna y el búlgaro la lengua de su niñez, pero escribió su admirable obra en alemán y le dieron por ella el Nobel. Dicen que Cansinos manejaba más de diez idiomas, pero yo sospecho que le faltaban raíces en todos ellos menos, seguramente, uno. Canetti, con los mimbres del castellano antiguo y la herencia judaica de la España del siglo XV, aderezada con el periplo de su estirpe y el caleidoscopio balcánico y centroeuropeo, construyó una obra imposible de borrar.
No son buenas las comparaciones.
A pesar de lo sencillo que me hubiera resultado, he preferido no comprobar los datos sobre Cansinos o Canetti. ¿Qué importancia tiene una exactitud más o menos impostada? Además, la insistencia en buscar las fuentes resta fuerza al mensaje que uno quiere transmitir, o, en el peor de los casos, lo invalida científicamente.
La soledad de la noche en Alájar, y la de las primeras horas de la mañana, es casi insoportable. Los niños están todos dormidos; los perros despiertos, demasiado despiertos, y el silencio y la oscuridad se desploman justo en la boca del estómago.
viernes, 26 de diciembre de 2025
Maldita Navidad
Navidad: ese invento cruel del cristianismo durante el cual, independientemente de tus creencias, tienes la certeza de que la persona que daba sentido a tu vida jamás volverá, y eso duele lo mismo que el primer día, da igual el tiempo que haya pasado. El resto del año es más fácil engañarse, pero en la maldita Navidad quisieras que la tierra te tragara o, mejor aún, sería preferible que no hubiera nacido nunca ni ese niño ni, por supuesto, tú mismo.
lunes, 8 de diciembre de 2025
jueves, 20 de noviembre de 2025
Argos
viernes, 31 de octubre de 2025
viernes, 12 de septiembre de 2025
Auferstehung
El último movimiento de la segunda sinfonía de Mahler es para mí la obra musical más extraordinaria creada a lo largo de la historia. La emoción que transmite el compositor bohemio, la profundidad, la fuerza del mensaje transmitido por los instrumentos y las voces no tienen parangón. El inicio en pianissimo del coro articulando la palabra Auferstehen (Resurrección) casi siempre hace que me broten las lágrimas, porque me traslado en el tiempo ventiocho años atrás, cuando participé dentro del coro del Teatro Maestranza de Sevilla en la representación dirigida por Gilbert Kaplan, un millonario estadounidense que en 1965 escuchó por primera vez esta sinfonía y quedó tan fascinado que estudió dirección de orquesta para dedicarse a dirigir exclusivamente esta obra por todo el mundo, para escándalo de muchos puristas y músicos profesionales y deleite del público.
Para mí no es solo una música maravillosa, sino también una historia personal, un momento muy especial de mi vida, por las circunstancias que vivía y por las vivencias experimentadas. Recuerdo muy bien cuando llegé al primer ensayo, algo tarde, y el coro de hombres estaba abordando el pianissimo. Parecía que las notas estaban flotando. Me daba la sensación de que ese mensaje estaba dirigido a mí. Fueron unas semanas de ensueño, que ya nunca volví a vivir. Era el año 97, y tenía justo treinta años. Poco o nada había vivido yo por entonces, a pesar de esa edad. Lo mejor vino después, a los dos años me casé con el amor de mi vida y una felicidad desconocida e inesperada se abrió ante mí, parecida a la que sugerían las notas finales de la obra.
Mañana se vuelve a representar en el mismo escenario la segunda de Mahler. Ya no está Kaplan, que murió hace casi diez años; conservo una copia de la primera página de la partitura del quinto movimiento que nos regaló. Tampoco está ya mi amada, y a pesar del mensaje de la sinfonía no creo en la resurrección, sólo en la belleza y en el amor. Sí que estoy yo todavía, y seguramente acudiré mañana al teatro. Mejor solo, sospecho cuál será mi reacción. Quisiera con toda mi alma volver al año 97, pero sé que eso, igual que la resurrección, es imposible.
viernes, 15 de agosto de 2025
Argos
La muerte del perro Argos en el canto XVII de la Odisea me conmueve más que cualquier otra en el ciclo homérico.
Así éstos conversaban. Y un perro que estaba echado, alzó la cabeza y las orejas: era Argos, el can del paciente Odiseo, a quien éste había criado, aunque luego no se aprovechó del mismo porque tuvo que partir a la sagrada Ilión. Anteriormente llevábanlo los jóvenes a correr cabras montesas, ciervos y liebres; mas entonces, en la ausencia de su dueño yacía abandonado sobre mucho fimo de mulos y de bueyes que vertían junto a la puerta a fin de que los siervos de Odiseo lo tomasen para estercolar los dilatados campos: allí estaba tendido Argos, todo lleno de garrapatas. Al advertir que Odiseo se aproximaba, le halagó con la cola y dejó caer ambas orejas, mas ya no pudo salir al encuentro de su amo; y éste cuando lo vio enjugóse una lágrima que con facilidad logró ocultar a Eumeo [...]
Ese can perteneció a un hombre que ha muerto lejos de nosotros. Si fuese tal como era en el cuerpo y en la actividad cuando Odiseo lo dejó al irse a Troya, pronto admirarías su ligereza y su vigor: no se le escapaba ninguna fiera que levantase, ni aun en lo más hondo de intrincada selva, porque era sumamente hábil en seguir un rastro. Mas ahora abrúmanle los males a causa de que su amo murió fuera de la patria [...]
Diciendo así, entróse por el cómodo palacio y se fue derecho a la sala, hacia los ilustres pretendientes. Entonces la Parca de la negra muerte se apoderó de Argos después que tornara a ver a Odiseo al vigésimo año.
domingo, 25 de mayo de 2025
The story of my life
My then girlfriend told me "te quiero" just a couple of weeks into our relationship. I was flattered and confused at the same time, but couldn't tell her back.Then everything went incredibly smooth and I did told her, nearly everyday. In one year we married and had four children. We were together for 20 years loving each other, needing each other, telling to ourselves the love we felt.Then she died. I still love her, more than ever, and tell her every night.
domingo, 9 de marzo de 2025
Siempre vuelve (2011)
Ha llegado otra vez a permear mi cuerpo
con dientes transparentes cortantes como el hielo,
y yo no puedo huir, tampoco quiero huir.
- ¿No te acuerdas de mí? Éramos uña y carne.
Yo no quería dejarte, y tú me traicionaste
con aquellos acordes, y te perdí de vista.
No sé para qué ha vuelto, si ya no soy el mismo.
Ahora tengo casa, y he vivido en la sierra,
y cuando el sol asoma por detrás de la Peña
a veces me emociono y lloro como un niño;
y la felicidad tiene nombre de pájaro,
y el timbre de las risas resuena en mis oídos
en las mañanas límpidas, que duelen de tan blancas;
y cuando alguna nube asoma por el cielo
ya no la temo, no; admiro su blancura
y acaricio su lomo con la mirada nueva
que entonces no tenía, porque yo estaba preso;
y cuando el cielo rompe con furia de tormenta
no tengo ningún miedo, me empapo de esa lluvia,
la misma lluvia limpia que antes era negra;
y cuando por la noche admiro el firmamento
renacen las estrellas que se me habían muerto
despacio, sin saberlo, como se muere un padre.
- Tú no me has olvidado; y ahora estoy aquí
contigo de nuevo, para que no estés solo.
Y era ella quien hablaba, con esa voz oscura;
era ella, de vuelta, y nunca se había ido,
aunque yo me engañaba mirando hacia delante
con ojos muy abiertos, prendados de tu luz
que todo lo inundaba en baños de alegría.
[…]

