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lunes, 16 de noviembre de 2015

John Donne: Meditation XVII (2ª parte)


Ningún hombre es una isla, completo por sí mismo; cada hombre es parte del continente, parte de la corriente. Si un terrón es arrastrado por el mar, Europa se reduce, como si hubiera sido un promontorio, o una mansión de tu amigo, o tuya: la muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy implicado en la humanidad, y así nunca encargues averiguar por quién dobla la campana; dobla por ti. Tampoco podemos llamar a esto una súplica por la desgracia, o una apropiación de la desgracia, como si no fuéramos suficientemente desgraciados nosotros, y tuviéramos que cogerla de la casa de al lado, tomando sobre nosotros la desgracia de nuestros vecinos. Sería en verdad una codicia excusable si así lo hiciéramos, porque la aflicción es un tesoro, y pocos hombres tienen bastante de ella. Ningún hombre tiene suficiente aflicción que no haya sido madurada y sazonada por Dios y hecha apropiada para Dios por la misma aflicción. Si un hombre acarrea un tesoro en lingotes, o en un bloque de oro, y no lleva ninguna moneda, su tesoro no costeará su viaje. La tribulación es un tesoro en su naturaleza, pero no es moneda corriente para su uso, salvo que lleguemos cada vez más cerca de nuestra casa, el cielo, a través de ella. Otro hombre puede estar enfermo también, y enfermo de muerte, y esta aflicción puede residir en sus entrañas, como el oro en una mina, y no ser de ninguna utilidad para él; pero esta campana, que me habla de su aflicción, desentierra el oro y me lo ofrece: si por esta consideración del peligro de otro contemplo el mío propio, y así me pongo a salvo, acudiendo como recurso a mi Dios, que es nuestra única seguridad.




No man is an island, entire of itself; every man is a piece of the continent, a part of the main. If a clod be washed away by the sea, Europe is the less, as well as if a promontory were, as well as if a manor of thy friend's or of thine own were: any man's death diminishes me, because I am involved in mankind, and therefore never send to know for whom the bell tolls; it tolls for thee. Neither can we call this a begging of misery, or a borrowing of misery, as though we were not miserable enough of ourselves, but must fetch in more from the next house, in taking upon us the misery of our neighbours. Truly it were an excusable covetousness if we did, for affliction is a treasure, and scarce any man hath enough of it. No man hath affliction enough that is not matured and ripened by and made fit for God by that affliction. If a man carry treasure in bullion, or in a wedge of gold, and have none coined into current money, his treasure will not defray him as he travels. Tribulation is treasure in the nature of it, but it is not current money in the use of it, except we get nearer and nearer our home, heaven, by it. Another man may be sick too, and sick to death, and this affliction may lie in his bowels, as gold in a mine, and be of no use to him; but this bell, that tells me of his affliction, digs out and applies that gold to me: if by this consideration of another's danger I take mine own into contemplation, and so secure myself, by making my recourse to my God, who is our only security.

lunes, 20 de julio de 2015

Siegfried Sassoon: Christ and the Soldier


I

El soldado rezagado se detuvo — Le clavó la mirada —
Luego se arrodilló torpemente, jadeando
'¡Oh bendito crucificado, estoy molido!'
Y Cristo, aún escoltado por los ángeles,
Junto a la línea del frente, entre dos árboles astillados
Le habló: 'Hijo mío, contempla estas manos y pies.'

El soldado elevó la vista, miembro a miembro,
Se paró en el rostro y murmuró,  '¡Heridas como ésas
Mandarían seguro a casa a cualquier camarada!'
Cristo, mirando hacia abajo, afligido y sereno,
Susurró, 'Yo os creé para los misterios,
Más allá de todas las batallas habita el Espíritu Santo.'

II

El soldado arrojó al barro su fusil,
Se quitó la mochila y se enjugó el cuello, y dijo,
—'¡Oh Cristo todopoderoso , detén esta lucha sangrienta !'
Sobre las colinas el cielo estaba manchado como el óxido
En el sombrío amanecer, con un fulgor rojo
Los cañones escupían su plaga de bombas.

El soldado gritaba, 'Yo nací lleno de lujuria
Con hambre, sed y deseos de casarme,
¿A quién le importa ahora si hice bien o mal?'
Cristo respondió compasivo, '¿No puedes creer
En mi palabra que hace temblar a los creyentes?
¿Acaso no soy la resurrección, la vida y la luz?'

III

Las ametralladoras sonaron detrás de las colinas;
Las balas silbaban arriba entre las hojas;
Y el humo llegaba a la deriva por la explosión de las granadas.
Cristo dijo,  'Cree, y podré remediar tus males.
Yo no he muerto en vano entre dos ladrones;
Ni la dádiva de mis milagros ha de carecer de fruto.'

El soldado respondió, 'Sáname si así lo quieres,
Puede que haya alivio para un alma que cree
En la misericordia, y lo necesitamos en este infierno.
¿Pero Tú velas por los dos bandos? Me pagan por matar
Y si disparo a un hombre su madre sufre.
¿También eso se incluye en tus enseñanzas?'

Un  pájaro iluminó a Cristo y cantó alegre;
Luego una brisa meció el maíz maduro.
Un camion de la Cruz Roja pasó traqueteando.
Jesús abandonado soñaba en el desolado día;
 — Jesús alzado, Príncipe de la Paz renegado —
Un puesto de observación para el ataque.

'Señor Jesús, ¿no vas a decirme nada más?'
La cabeza estaba postrada bajo la corona de espinas.
El soldado se movió, y recogió su mochila,
Y se colgó el fusil, y prosiguió tambaleante su camino.
'Oh Dios,' gimió, '¿por qué hube de nacer?'
La batalla retumbó, y no hubo ninguna respuesta.






I

The straggled soldier halted -- stared at Him –
Then clumsily dumped down upon his knees,
Gasping "O blessed crucifix, I'm beat !"
And Christ, still sentried by the seraphim,
Near the front-line, between two splintered trees,
Spoke him: "My son, behold these hands and feet."

The soldier eyed him upward, limb by limb,
Paused at the Face, then muttered, "Wounds like these
 Would shift a bloke to Blighty just a treat !"
Christ, gazing downward, grieving and ungrim,
Whispered,  "I made for you the mysteries,
Beyond all battles moves the Paraclete."

II

The soldier chucked his rifle in the dust,
And slipped his pack, and wiped his neck, and said --
"O Christ Almighty, stop this bleeding fight !"
Above that hill the sky was stained like rust
With smoke. In sullen daybreak flaring red
The guns were thundering bombardment's blight.

The soldier cried,  "I was born full of lust,
With hunger, thirst, and wishfulness to wed.
Who cares today if I done wrong or right?"
Christ asked all pitying,"Can you put no trust
 In my known word that shrives each faithful head ?
Am I not resurrection, life and light ?"

III

Machine-guns rattled from below the hill;
High bullets flicked and whistled through the leaves;
And smoke came drifting from exploding shells.
Christ said,"Believe; and I can cleanse your ill.
I have not died in vain between two thieves;
Nor made a fruitless gift of miracles."

The soldier answered, "Heal me if you will,
Maybe there's comfort when a soul believes
In mercy, and we need it in these hells.
But be you for both sides ? I'm paid to kill
And if I shoot a man his mother grieves.
Does that come into what your teaching tells ?"

A bird lit on the Christ and twittered gay;
Then a breeze passed and shook the ripening corn.
A Red Cross waggon bumped along the track.
Forsaken Jesus dreamed in the desolate day –
Uplifted Jesus, Prince of Peace forsworn –
An observation post for the attack.

"Lord Jesus, ain't you got no more to say ?"
Bowed hung that head below the crown of thorns.
The soldier shifted, and picked up his pack,
And slung his gun, and stumbled on his way.
"O God," he groaned,"why ever was I born ?"...
 The battle boomed, and no reply came back.

sábado, 18 de abril de 2015

Test de catolicismo


Marque la afirmación con la que esté más de acuerdo, y justifique su elección.
  1. Dios no existe, se trata de un invento de los curas para vivir bien y tenernos cogidos de los huevos.

  2. Dios existe, en realidad no es una persona sino tres, pero no traten de entenderlo. El Dios hijo vino a nuestro mundo en el vientre de una mujer casada y virgen, y su marido se lo creyó. Con el tiempo esta mujer subió al cielo, donde permanece viva de cuerpo presente. Un día su hijo fue a visitar a un amigo llamado Lázaro pero se encontró con que llevaba cuatro días muerto y su cuerpo ya olía. Le dijo que se levantara y el muerto resucitó y, presumiblemente, dejó de oler. Con el tiempo este Dios hijo se hizo muy famoso localmente y sus enemigos planearon quitarlo de enmedio crucificándolo. Resucitó a los tres días y anduvo visitando a gente hasta que subió a los cielos a reunirse con él mismo. Todas estas molestias se las tomó para salvar al hombre.

  3. Dios existe, o más bien un creador inteligente que no se sabe muy bien qué es, cómo es ni a qué dedica el tiempo libre. 

jueves, 12 de marzo de 2015

John Donne: Holy Sonnet XIV


Golpea mi corazón, Dios trinitario,
No sólo llames, soples, brilles, sanes;
Derríbame para ascender y erguirme.
Rompe, pega, quema y hazme hombre nuevo.
Yo, como una ciudad rendida a otro,
Lucho por admitirte mas oh, en vano;
Podría defenderme la razón,
Pero está presa y es débil o falsa.
Tanto yo te amo y quiero que me amen,
Pero estoy prometido a tu enemigo;
Divórciame, desata o rompe el nudo,
Llévame a ti, enciérrame, que yo,
Si no me hechizas nunca seré libre,
Y nunca casto, si tú no me fuerzas.




Batter my heart, three-person'd God, for you
As yet but knock, breathe, shine, and seek to mend;
That I may rise and stand, o'erthrow me, and bend
Your force to break, blow, burn, and make me new.
I, like an usurp'd town to another due,
Labor to admit you, but oh, to no end;
Reason, your viceroy in me, me should defend,
But is captiv'd, and proves weak or untrue.
Yet dearly I love you, and would be lov'd fain,
But am betroth'd unto your enemy;
Divorce me, untie or break that knot again,
Take me to you, imprison me, for I,
Except you enthrall me, never shall be free,
Nor ever chaste, except you ravish me.


domingo, 8 de febrero de 2015

Aunque la eternidad no exista


Porque todo lo que reluce es humo, y nuestra dicha está en capear los temporales, engendrar hijos para quererlos, aunque la eternidad no exista, vivir sin miedo y desoír los cantos de sirena de una fe que sólo vive en los corazones atribulados. ¿Por qué no echar en cara las mentiras a quienes a duras penas nos toleran, tachándonos de infieles? La Tierra es un lugar extraño, como los seres que la habitan, que han conseguido explicar muchos misterios insondables. Es lícito ir más allá, pero también peligroso y estéril. La palabra Dios jamás debió inventarse.

martes, 21 de octubre de 2014

Religión y miedo


Para que una religión tenga fuerza debe basarse en la dominación de sus fieles por el miedo. Así ocurrió con el cristianismo en su época de esplendor de la Edad Media, aunque la Santa Inquisición siguió quemando brujas hasta bien entrado el siglo XVIII. En España tenemos muy reciente el resurgir de las fuerzas vivas clericales con el franquismo, dominando al pueblo claramente con el miedo, miedo a no cumplir con las normas de la Iglesia y en consecuencia ser repudiado por una sociedad altamente clericalizada. Miedo a lo terreno y, en las pobres almas ignorantes, a los fuegos del infierno, que tanto daño han hecho a la felicidad humana. Ese miedo sigue vigente hoy, multiplicado por mil, en algunos puebles sujetos a la ley estricta del Corán, tan cruel como inhumana. Gracias a ello unos pocos medran a costa del pueblo indefenso, como siempre ha sucedido en todas las iglesias. Y el mundo, en lugar de avanzar, retrocede, no sólo en el mal llamado progreso, sino sobre todo en algo mucho más importante, como es la libertad y la felicidad.

Visten las sectas modernas pieles de cordero, pero siguen adquiriendo el deseado cetro del poder y las riquezas materiales a través del miedo de los desamparados. Donde hay menos cultura el terreno está abonado, y no sólo en África, sino también en América del Norte, pueblo temeroso y ciertamente atrasado intelectualmente. La vieja Europa se está haciendo irremediablemente laica, y por primera vez en la historia suelta amarras con ese Dios que tantos intereses terrenales satisface. Sea ello para bien, los hombres buenos deben ser libres. No hay moral con miedo, ni poder sin mancha.

lunes, 9 de junio de 2014

Ridao el apóstata


Muy poco tiempo después de nacer, mis padres me inscribieron, con su mejor voluntad, en un club de gran tradición en nuestro país, condición indispensable para ser un ciudadano respetable en la España de la época. A medida que fui adquiriendo eso que llaman uso de razón, proceso en el que aún me hallo inmerso, me di cuenta de que mi flamante club no me gustaba mucho, al principio más que nada  porque me obligaba a acudir los domingos, debidamente endomingado, a unas reuniones donde un oficiante soltaba unas parrafadas ininteligibles que me llevaban al ensoñamiento más inocente, generalmente con los toboganes que esperaban fuera; además, debía dar la mano a unas personas que no conocía de nada, y muchas señoras emanaban un desagradable efluvio a perfume de sacristía reconcentrado. Tampoco es que aumentara mucho mi entusiasmo la educación recibida en el colegio, donde varios de mis profesores usaban sotana y chasca. No guardo mal recuerdo de ellos, nada tengo que reprocharles y se portaban con nosotros igual de bien o mal que sus compañeros que vestían pantalones, pero me seguían llevando a esas dichosas reuniones por la tarde antes de entrar a clase, con lo bien que se estaba jugando a las canicas. Así fue pasando el tiempo, mi razón fue estando cada vez más para mi uso y disfrute, y decidí dejar de acudir a las reuniones en la medida de lo posible. Aunque veía buenas intenciones en el fundador histórico de mi club, no lo tenía tan claro en cuanto a sus continuadores, y me empezaron a mosquear muchas cosas que mi razón cada vez más madura me revelaba. Además, qué caramba, yo siempre he sido tremendamente individualista y escéptico, y las sectas me dan yuyu, así que hace poco me planteé que, aunque muchos me dicen que no me estorba y no hace ningún daño, sería conveniente y, sobre todo, honesto, salir del club que ha tenido el honor de contarme entre sus miembros durante tantos años. Pero, ¡oh sorpresa! —con la secta hemos topado—, he descubierto que en este club resulta muchísimo más sencillo entrar que salir. Parece que tengo que mandar cartas, visitar gerifaltes, rellenar formularios, pedir documentos, aflojar algo de guita, acudir a entrevistas, escuchar de viva voz los privilegios que voy a perder, y claro, no ando yo muy sobrado de tiempo, ni de ganas, ni de humildad, y se me ha ocurrido dar fe pública por medio de este blog:

A todos los que me leyeren: pastores, ovejas, corderos, terratenientes y demás miembros de la comunidad, declaro que me borro del rebaño. Sé qué os va a ir igual de bien sin mí, o incluso mejor, y yo, la verdad, aunque no os guardo rencor, me quedo más tranquilo.

P.S. Enseguida iba a poder escribir yo esto en el siglo XVI...

jueves, 29 de mayo de 2014

Bach en Japón




Un puñado de músicos en Tokio, japoneses casi todos; no hace falta más para mostrar la grandeza del legado de Bach. La súplica desnuda, intemporal —Herr, unser Herrscher—, trasciende razas y religiones y se adentra en los sentimientos del ser humano, ahonda en su desamparo ante la grandeza de lo desconocido. Empequeñecidos por los pentagramas del maestro no nos queda sino aceptar con humildad nuestro destino, despojarnos de toda vanidad y disponernos a aprender de nuestros dones.

sábado, 19 de abril de 2014

Apuntes (190): Teologías y caramelos


Aceptando que el cristianismo y el islam son herejías judías, no cabe duda de que el ateísmo es una herejía cristiana.

 ~

La religión no es más que un asidero ante lo desconocido.


~

En un futuro no muy lejano no habrá hombres, y sin embargo el sol seguirá calentando la Tierra, haciendo renacer las selvas entre los escombros, brillando en las aguas limpias. Y cuando en un tiempo inimaginable el astro por fin se apague, la vida no será mas que un recuerdo en la esencia divina de unos dioses que sólo existieron en la mente de aquellos seres insignificantes.

~

Todas las teologías del mundo caben en la lluvia interminable de una tarde de otoño en la playa de nuestra infancia.

~

No me pidas caramelos, pequeña, porque hoy los he dejado en casa, ya no sabía qué hacer cuando pasaba por tu lado, ni a dónde mirar para evitar tu mano suplicante. Los niños ya no piden caramelos, mis hijos los desprecian, y tú me haces volver la vista atrás, cruelmente, sin reparar en que esas horas ya no existen.

sábado, 29 de marzo de 2014

Wunderlich Bach




Ich will bei meinem Jesu wachen

Quiero velar junto a mi Jesús.

Pocas veces un divo de la ópera presta su voz a la música de Bach, y menos con el resultado del tan llorado Fritz Wunderlich. Para interpretar a Bach hay que cantar como quien respira, traspasando las notas directamente de la garganta al corazón, sin alardes, algo que muy pocos grandes tenores del siglo XX estaban en condiciones de hacer. Wunderlich sí, se desenvolvía maravillosamente en el terreno de Bach y en el repertorio de Mozart, y ya se acercaba al italiano para reinar en el olimpo del bel canto cuando la muerte le sorprendió a la edad de 35 años.

Suelo escuchar este aria cuando se acerca la Semana Santa y siempre consigue sumirme en un estado de melancolía placentera. Sus notas transmiten un mensaje de esperanza resignada, y quien sienta lo mismo que yo entenderá la paradoja.

P.S. Ese oboe d'amore...

jueves, 30 de enero de 2014

Si no existe Dios, que suba Bach y lo vea

En recuerdo de Daroca, verano del 98



Se tiene la idea de que Johann Sebastian Bach fue un hombre profundamente religioso, y que escribió su música en honor del Creador. Probablemente fue verdad lo primero, como todo ciudadano de la Alemania de su tiempo, donde la vida diaria era marcada por la doctrina luterana, calvinista o pietista, según la zona y los vaivenes de las corrientes en boga en cada momento. El hombre, como lacayo que fue de los señores e instituciones para los que trabajó, tuvo que adaptarse a lo que se le encomendaba, pero lo que de verdad le importaba era la Música, y gracias a esos encargos ésta encarnaba a Dios como ninguna otra: nunca antes ni después tanto talento fue puesto al servicio de la religión, y entonces se produjo el milagro: con su música Dios se hizo audible hasta para los más escépticos. Bach subió a por Él y lo bajó a la Tierra.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Wallace Stevens: A High-Toned Old Christian Woman


La Poesía es la ficción suprema, madame.
De la ley moral hace una nave
y de la nave un cielo encantado. Así,
la conciencia torna en palmas,
como alados laúdes anhelando himnos.
En el principio coincidimos. Eso es claro. Pero considere
la ley opuesta y construya un peristilo,
y desde el peristilo proyecte una mascarada
más allá de los planetas. Así, nuestra concupiscencia,
respetada por el epitafio, satisfecha al fin,
igualmente se convierte en palmas,
garabateando como saxofones. Y palma a palma,
madame, estamos donde empezamos.
Permita,
pues, que en la escena planetaria
sus distantes flagelantes, bien pertrechados,
golpeando sus borrosas panzas en el desfile,
orgullosos de tales novedades de lo sublime,
el flip y el flap, flop y flop-flop,
puedan, tan sólo puedan, madame, azotar por ellos mismos
una gozosa algarabía entre las esferas.
Esto hará retorcerse a las viudas. Pero las cosas ficticias
les harán un guiño. Y más guiñarán cuando las viudas griten.



Poetry is the supreme fiction, madame.
Take the moral law and make a nave of it
And from the nave build haunted heaven. Thus,
The conscience is converted into palms,
Like windy citherns hankering for hymns.
We agree in principle. That's clear. But take
The opposing law and make a peristyle,
And from the peristyle project a masque
Beyond the planets. Thus, our bawdiness,
Unpurged by epitaph, indulged at last,
Is equally converted into palms,
Squiggling like saxophones. And palm for palm,
Madame, we are where we began. Allow,
Therefore, that in the planetary scene
Your disaffected flagellants, well-stuffed,
Smacking their muzzy bellies in parade,
Proud of such novelties of the sublime,
Such tink and tank and tunk-a-tunk-tunk,
May, merely may, madame, whip from themselves
A jovial hullabaloo among the spheres.
This will make widows wince. But fictive things
Wink as they will.
Wink most when widows wince. 
Imagen: Woman with cittern. Pieter van Slingeland (1677)

viernes, 15 de noviembre de 2013

De tertulias



Ayer me reuní después de demasiado tiempo con mis amigos de tertulia: José Manuel, Ramón, Jesús, Alonso, Fernando... Bastantes ausencias, muchas ya cantadas, pero lo importante es que sigamos viéndonos, mantener viva esa modesta llama de inquietud, vivencias y conocimiento compartido, que es precisamente lo que echamos de menos en nuestra vida diaria, sometidos a las urgencias del día a día y rodeados de seres queridos y no tan queridos pero con los que normalmente no podemos comunicarnos en esa clave nutricia (perdón por la pedantería), condenados a rumiar nuestros afanes creativos en jornadas de lectura y escritura tan intensas como solitarias.

Y lo mejor de esta tertulia nuestra es el desparpajo y la libertad, algo que por desgracia no es demasiado común entre literatos y sucedáneos: en el planeta libro las puñaladas corren como en una tragedia de Shakespeare, y no digamos ya en la poesía: la gente se encastilla en su propia excelsitud y forma sectas que dejan al tan criticado Opus Dei a la altura de un club campestre. Y es que tenemos la funesta manía de rodearnos de gente que piensa exactamente igual que nosotros sin darnos cuenta de que eso empobrece nuestras relaciones. De acuerdo con que a todo el mundo le gusta sentirse respaldado en sus planteamientos vitales, y también es cierto que la compañía reconforta, pero la búsqueda de la verdad (e, incluso, de la belleza) pasa por confrontar ideas, intercambiar puntos de vista y sobre todo huir de las ideologías, vecinas cercanas del fanatismo.

Así que hoy me he levantado contento de ver de nuevo a mis amigos, tan conservadores ellos, tan católicos (sobre todo uno), porque me sienta bien su compañía a pesar de que seamos tan distintos. O quizá es que no somos distintos, sino que vemos la vida de manera distinta, lo cuál es muy distinto, valga la distintuntancia. A todos ellos (presentes y ausentes) dedico mi entrada.

P.S. El tema estrella de la tertulia de ayer fue el chapapote blanco.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

De teologías


Para una mente científica como la mía la teología es pura entelequia, un castillo de naipes al que consagran sus mejores horas ciertos fanáticos iluminados, brillantes a su manera y bastante peligrosos. Pero como además de científica mi mente es abierta, concedámosles un minúsculo atisbo de verosimilitud.

Humildad, eso ya no me lo pidáis.

miércoles, 5 de junio de 2013

Mi verdad sobre la verdad


Desconfía de los que ven todo claro, de los dueños de la verdad. Porque la verdad no tiene dueño, como no lo tiene el aire que respiramos. Nadie posee la razón sobre nada, pero tampoco todo es relativo, ni en el punto medio está la virtud: sencillamente hay múltiples visiones, unas más compartidas que otras, unas más respetables que otras, pero todas ciertas para quien las experimenta. El único límite válido está en la ética y la moral, y éstas cambian con el tiempo y el lugar. Es lo único con lo que contamos para reivindicar una verdad no revelada (la revelada, más que verdad es tiranía).

domingo, 12 de mayo de 2013

Rocío




ídolo.
(Del lat. idōlum, y este del gr. εἴδωλον).
1. m. Imagen de una deidad objeto de culto.

idolatría.
(Del b. lat. idolatrīa, y este del gr. εἰδωλολατρεία).
1. f. Adoración que se da a los ídolos.

sábado, 12 de enero de 2013

Diez cosas que debo agradecer al cristianismo


1. Bach.

2. Las vacaciones de Navidad y Semana Santa.

3. Una notable capacidad de abstracción (fruto de las homilías soportadas en mi infancia).

4. El placer de pecar.

5. Abrirme los ojos ante las injusticias del mundo.

6. Abrirme los ojos ante las injusticias de la Iglesia.

7. Los sobresalientes en Religión.

8. Una extraña alergia a Chesterton.

9. La película La vida de Brian.

10. La inspiración para este tipo de entradas.

martes, 25 de diciembre de 2012

Christmas Truce



Es Navidad, un año más, el día en que quien es feliz comparte la alegría que le inunda y el infeliz ve amplificada su desdicha. Lo de menos es que haya nacido un Salvador, porque todo aquel que no sea un idólatra sabe que eso nunca sucedió, ni sucederá, y por otra parte no hay nada de lo que tengamos que salvarnos. Lo realmente importante son los buenos deseos, que incluso obraron el milagro de una tregua en Ypres en 1914, con trincheras decoradas a los sones del Stille Nacht. Hace días que mi espíritu se encuentra en la habitación de un hospital donde reposa quien fue una vez mi mejor amigo. Hubo Navidades mejores, y sin duda las habrá. No hay sitio para la queja, ni para el reproche. Seguimos escribiendo, un año más, aunque sea tarde. A veces hay tan poco que decir, y tanto que callar, que es mejor mirar hacia delante hasta que el sueño desvanezca los últimos atisbos de realidad.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Bei meinem Bach


Estaba escuchando esta mañana mientras planchaba (buena excusa) La Pasión según San Mateo, y como siempre me ocurre cuando pongo el disco, al llegar al aria para tenor, Ich will bei meinem Jesu wachen, he sentido algo especial, como si me removieran la conciencia, o me llamaran a la puerta desde muy dentro para decirme algo muy importante, que sólo se puede decir con música, no con palabras, con el timbre del oboe d'amore y la voz maravillosa del tenor. Esas cosas sólo las consigue Bach, lo tengo comprobado, y por eso, por cómo es capaz de transmitirlo, admiro profundamente su religiosidad, más que cuarenta encíclicas y doscientas homilías, claro que yo lo tengo fácil...

 

miércoles, 29 de agosto de 2012

Catolicismo, protestantismo y sociedad


Leo en The Economist que el 40% de los norteamericanos asegura que nunca votaría como presidente a un candidato ateo. En España, y sospecho que en cualquier país católico, eso sería impensable, lo que pone de manifiesto la influencia que tiene la religión en la sociedad en los países donde se implantó hace siglos la Reforma: en ellos el aspecto religioso tiene mucha mayor presencia, pero siempre desde un punto de vista colectivo, no individual: los fieles deben "aportar" a la comunidad, cada uno en la medida de sus posibilidades; la sociedad, y no la familia, es el centro de la actividad, el universo de la vida religiosa, el principio vital. Los países católicos como el nuestro trasladamos el centro a la unidad familiar; para nosotros la sociedad pasa a segundo término, todo lo que "sucede" en nuestra vida y tiene un significado esencial, trascendental, lo trasladamos al templo de nuestra propia experiencia individual y a nuestra conciencia de ser miembros de una unidad familiar. Lo "uno", ya sea la persona o la familia, es lo que importa a los ojos de Dios. Este hecho, lejos de afectar únicamente a los creyentes, extiende su importancia también a los no creyentes, que no tienen por qué ser necesariamente ateos, y que al criarse en una sociedad como la nuestra reciben los efectos de la milenaria influencia del hecho religioso, en este caso católico y con unas características muy diferenciadas, distintas por ejemplo al catolicismo francés. Sea cual sea la postura que un individuo mantenga frente a la religión dominante, aquél no se verá libre de la influencia que ésta tiene en su vida social; en definitiva, en el mundo donde se desenvuelve. El anticlericalismo no es más que una manifestación patente de esta circunstancia.