LA POTSDAMER PLATZ
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* Ya no puedo encontrar la Potsdamer Platz. No es esto, no puede ser
esto. [...] Aquí no hay nadie a quien puedas preguntar...*
LA filmografía del c...
Hace 14 horas
El cuaderno de José Miguel Ridao
Cuando me levanté ayer por la mañana y abrí la ventana olía de una manera distinta, algo había cambiado. Hasta la sierra y la Peña se veían con otra luz, como más tenues y lejanas, pero a la vez más accesibles. Al salir a la calle las hojas volaban a ras de suelo con las ráfagas de viento, y el aire era fresco. La gente del pueblo que va a pasear por el campo a esas horas ya no iba en mangas cortas, y un hombre montado en una motillo que volvía de su huerta traía cara de frío. Después salimos a caminar, a hacer un sendero por la parte de Valdelarco, siguiendo la ribera, entre helechos milagrosamente verdes y bosque de galería. Sólo se oían los pájaros y el rumor del viento y del agua; ninguna chicharra. Nadie diría que un día antes sudamos la gota gorda bajando de Los Madroñeros a Linares, y luego subiendo de Linares a Alájar.