lunes, 14 de junio de 2010

Los enteraos

Seguro que conocéis a alguno: un tío que sabe mucho de medicina, de albañilería, de informática o de lo que sea. Últimamente se han puesto de moda los enteraos de Economía. Es una especie muy peculiar. Empezaron a medrar durante los años de bonanza económica previos a la crisis. Cuando la vivienda subió lo que subió y algunos, como yo, decían que llegaría un momento en que empezaría a bajar, no te dejaban ni terminar la frase:

- ¿Bajar? IM-PO-SI-BLE. Podría en todo caso estancarse el precio, y ya es difícil, pero la vivienda lo que hace siempre es subir: nunca baja.

Tras consumarse el batacazo, y con el precio de la vivienda bajando un 20%, ahora les ha dado por augurar todo tipo de catástrofes: "Esto va para largo", es una de las frases más oídas, junto al consabido "lo peor está por llegar". Y lo dicen con una media sonrisa que no puede disimular su disfrute ante tan malos augurios. Otros van más allá y pronostican el fin de una era, un cataclismo económico que nos hará pagar por los pecados del capitalismo. Hasta el fin de la especie humana he oído nombrar... y riéndose, oigan.

La manera más sencilla de reconocer a un enterao es por su seguridad aplastante al hablar. Además, no emplean el argumento de autoridad, sino el argumento de “notedejohablar”. Son tan pesados que uno acaba por: 1. Dejar de rebatir sus opiniones. 2. Hacer como que les escucha pero pensar en otra cosa. 3. Darles la razón. 4. Felicitarles calurosamente por su perspicacia.

Debo reconocer que su eficaz labor de zapa me ha comido la moral, y estoy llegando a la fase cuatro. ¡Para qué habré estudiado yo tanta Economía!

sábado, 12 de junio de 2010

El blog como taller (Baltanás dixit)

Hace tiempo hablaba Enrique Baltanás de la posibilidad de usar el blog como taller literario, de modo que alguien cuelga un poema y los comentaristas aportan su opinión y posibles variantes al mismo. Lo cierto es que se trata de un medio ideal para esto, pues permite el acceso a muchos lectores, entre los que con suerte se pueden encontrar buenos poetas, a los que sería difícil acceder físicamente. Viene todo esto a cuento porque en un poema que colgué hace poco, Carpe diem, el final no estaba bien rematado y yo era consciente de ello, y el poeta Ramón Simón me lo hizo ver en un correo privado, aportándome ideas. Después de trabajarlo un poco he cambiado los últimos versos, y ahora el poema queda así:

Carpe diem

Despierta de una vez, mira esos ojos.
¿No ves que con el tiempo
desaparecerán destellos y fulgores?
Sumérgete en su luz abrasadora.
No dejes escapar un solo rayo
y bébete la dicha que te ofrece el destino.
No quieras consolarte
con el zumo de la melancolía,
y apura hasta los últimos momentos
la copa iluminada
por el oro cautivo entre las celosías
de aquella primavera sevillana.


He cambiado poco; antes terminaba así:

y apura hasta los últimos momentos
la copa iluminada
por el oro cautivo en su mirada prístina.

En mi opinión añadiendo un sólo verso el poema queda bastante más redondo. Mi amigo Ramón me recomendaba otro final, con más versos:

y apuras hasta el último momento
la copa de agua que te ofrece aquella
mujer que vive junto al pozo de tu infancia,
quien semanas más tarde lavará
tu rostro ensangrentado con lágrimas de madre.


Y seguro que cada comentarista tendrá un final distinto, pero es interesante prestar atención a los distintos criterios y aportaciones. El intercambio siempre enriquece. Por eso pido vuestra opinión sobre si el nuevo final ha mejorado el poema.

viernes, 11 de junio de 2010

Perplejidades (V)


1. ¿Por qué los actos sociales terminan siempre con una copa de vino español? ¿Es que somos patriotas para el vino y nos vendemos a los chinos para el resto de las cosas?

2. ¿Por qué dicen que van a dar una copa de vino y luego nos hartan de cervezas y de canapés (ayer en Espartinas, sin ir más lejos)?

3. ¿Por qué siempre que abrimos una caja de medicamentos lo hacemos por el lado en donde está el prospecto?

4. ¿Por qué las obras duran siempre tres meses más de lo previsto?

5. ¿Por qué hay tantos poetas carajotes?

6. ¿Por qué hay tantos carajotes que dicen ser poetas?

7. ¿Qué hace un economista escribiendo poemas?

8. ¿Por qué nunca nos chocamos con los muebles de casa y en cuanto andamos descalzos nos damos con la pata de la silla en to er deo chico?

9. ¿Por qué me ha dado por tener tantos niños?

10. ¿Por qué no me prestáis unos miles de euros, que me voy a mudar?


P.S. Ayer por la noche tuve la ocasión y el honor de acudir a la presentación y posterior copa de vino español del libro Plaza de Toros del poeta nada carajote José María Jurado y el ilustrador Pablo Pámpano. No recuerdo otra ocasión en que me haya emocionado tanto con la poesía en directo. Mi enhorabuena es sincera.

jueves, 10 de junio de 2010

Enseñando Economía

Corren malos tiempos para la economía, pero buenos para su enseñanza. No veáis lo que disfruto en mis clases en bachillerato, en la universidad y, sobre todo, en las clases que doy en el Aula de Mayores. Todo son preguntas, como si la Economía fuera el oráculo que todo lo resuelve, y salir de esta crisis consistiera en aplicar una receta económica ideada por un premio Nobel. ¡Cuánta inocencia!

Lo cierto es que la enseñanza es muy gratificante; todos prestan gran atención, y me escuchan como si el futuro del país dependiera de lo que digo. El tema estrella últimamente ha sido Grecia: qué es eso del déficit, por qué tienen tantas deudas, qué pasa si no las devuelven... y la pregunta estrella: "¿Está tan mal España como Grecia?". Yo pongo cara de saber mucho y les doy la información más objetiva que puedo, y hasta los más jóvenes me miran con expectación; será que escuchan a sus padres en casa. Cuando hay una crisis la Economía interesa a todo el mundo; de ahí la importancia de que esta ciencia y sus repercusiones prácticas se expliquen de la mejor manera, lo más objetivamente posible, huyendo, cosa muy difícil, de sesgos ideológicos. Vamos, una cosa parecida a mi entrada de ayer sobre los sindicatos, un prodigio de moderación y distanciamiento de los hechos.

P.S. Y cuando acabe la crisis... otra vez los economistas seremos un rollo. Bueno, mientras me sigan pagando por enseñar y me devuelvan mi 8% o así, me conformo.

P.P.S. Economía andurrialera, ésa es la de verdad, tantas matemáticas ni matemáticas.

miércoles, 9 de junio de 2010

Huelga contra los sindicatos

¡Qué espectáculo dieron ayer los sindicatos! ¡Qué despliegue de banderas! ¡Cuántas consignas entonadas con voz viril! ¡Qué barbas lucían los líderes! ¡¡¡Una mierda para todos ellos!!! Comisiones tiene de obrera lo que yo de reina de los mares, y UGT está muy unida, sí, pero no entre los trabajadores, sino entre los chupópteros que viven de las cotizaciones que pagan los trabajadores a quienes dicen defender. Ojo: cotizaciones a la seguridad social, no cuotas sindicales, que es el gobierno quien les compra a costa de los españoles que renegamos cada vez más de ellos.

El éxito de la convocatoria de ayer fue inenarrable, y sin incidentes, como en una democracia madura. Miento: sí hubo un incidente: en Logroño acabaron a pancartazos entre los miembros de dos sindicatos, con el resultado de cuatro sindicalistas al hospital. Como ya no hay grises que les aticen se atizan entre ellos. A lo mejor habían ensayado la pelea, para dar más "movimiento" a la huelga. Es de vergüenza. ¿Qué diferencia hay entre los sindicatos verticales de Franco y esta bazofia? Ah, sí, éstos están en el taco, y los de Franco sobrevivían mal que bien.

Digo yo que se podría realizar una huelga contra los sindicatos, con pancartas que recen "No a CCOO", "No a UGT", y consignas del tipo: "CO-MI-SIONES, NOS TO-CAS LOS COJONES", o bien "U-GE-TÉ, JO-DE-TÉ". Nunca he ido a una manifestación, pero a ésa me apunto en la cabeza.

lunes, 7 de junio de 2010

Examen


Esa cara bonita de la tercera fila,
risueña y pizpireta, ¿inocente?,
absorta entre papeles y ecuaciones,
me ha recordado los peores días
de mi juventud, cuando contemplaba
aquellas diosas que eran mi tormento
cotidiano, compañeras de clase
que lo mismo podían ser de Marte
o vivir en el cielo, en las estrellas.


Hoy he vuelto a mirar sus veinte años
sin miedo, sin dolor, sin esperanzas.
Una mirada fría, del que sabe
que tiene una edad equivocada
y ya nunca podrá recuperar
la luz indescriptible de esas aulas.

domingo, 6 de junio de 2010

Himnos

Acabo de ver ganar a Rafael Nadal la final de Roland Garros, para no perder la costumbre. Últimamente, familia obliga, me prodigo poco como deportista de sillón. El caso es que estaba solo en casa con los niños. Dos de ellos dormidos; Miguel y Jaime pegando saltos en el sofá. Cuando acabó el partido, al que tuve que poner yo los comentarios porque resultaba imposible oírlos de la televisión, llegó la hora de los himnos. Éste fue el único momento en que Miguel prestó atención a lo que ocurría en la pantalla. Sonó el himno español y dijo:

- Papá, ¡Semana Santa!

Lo que demuestra que eso de los himnos, banderas, nacionalismos y carajotismos no está en nuestros genes. Nos lo enseñan a sangre y fuego o nos lo inoculan mezclado con veneno.

sábado, 5 de junio de 2010

Música y sangre




Creo que fue Woody Allen quien dijo en una ocasión que cuando escuchaba a Wagner le entraban unas ganas terribles de invadir Polonia. Humor negro, viniendo de un judío, pero una frase más profunda de lo que parece a primera vista. La música de Wagner exalta el ánimo, nos habla de walkirias y nibelungos, de sagas nórdicas y caballeros en busca del Santo Grial. No en vano Nietzsche fue uno de sus grandes admiradores, y se puede decir que su música fue la banda sonora del nazismo. Se cuenta la anécdota de que Zubin Metha, director de orquesta de origen indio, quiso interpretar una pieza de Wagner en un concierto en Israel, pero la presión en contra fue tal que tuvo que desistir. La música se entremezcla con la política y las pasiones humanas en una amalgama de notas, amor y sangre que el genio nacido en Leipzig supo interpretar como nadie. El rito anual se oficia cada verano en el templo de Bayreuth.

viernes, 4 de junio de 2010

Greguehaikus


1. Haiku: diecisiete sílabas en tecnicolor.

2. El haiku es un tanka involucionado.

3. La rana es al haiku lo que el toro a la dehesa.

4. El kigo es al haiku lo que el jigo a la geisha.

5. Los japoneses / se están descojonando / de nuestros haikus.

jueves, 3 de junio de 2010

El bosque


Ayer por la tarde traté de encontrar un bosque pero no di con él. Era el bosque donde se esconden los monstruos que me asaltan por las noches, donde viven los elfos que me roban el tiempo que no tengo, distrayéndome con sus cuadernos estúpidos. Un bosque para perderse y no encontrarse; tan frondoso como los recovecos de mi cerebro, sembrados de letras mayúsculas y de gigabytes amenazadores.


Mi bosque es una alegoría del miedo que me atenaza todos los días sentado en mi escritorio. Cada mañana me acerco a su pérímetro. Sé que debo entrar, pero no lo hago. El paso de las horas consume mi ingenio y seca mis ideas más audaces. Uno de estos días cruzaré el arco que forman esos dos castaños para adentrarme en la espesura; mataré al dios de la escritura y regresaré a casa con el trofeo de su cabeza. Entonces seré feliz, y jamás volveré a contar una historia.

miércoles, 2 de junio de 2010

Economía andurrialera (VI)


EL VALOR AÑADIDO


El concepto de valor añadido es fundamental en Economía. La característica esencial de toda actividad económica es que debe añadir valor; es decir, que como consecuencia del proceso productivo, el resultado obtenido tenga un valor superior al de los recursos utilizados para producirlo. Así, por ejemplo, en la producción de aceite de oliva se empieza por el cultivo del olivo, y el agricultor recibe una cantidad de dinero por cada Kg. de aceituna que entregue. En la almazara se obtiene el aceite empleando maquinaria, trabajo..., y el valor del aceite de oliva es superior al de la materia prima. Posteriormente se envasa, y se distribuye, actividades que también generan valor, especialmente esta última. En buena lógica todas las actividades económicas deben tener un valor añadido positivo. Sin embargo, últimamente estoy detectando un creciente número de actividades que no generan valor añadido: cargos públicos enchufados, funcionarios que sobran, la plantilla completa de las diputaciones, etc. Pero lo más sorprendente es que hay actividades que no sólo no añaden valor, sino que lo restan. Yo a esto le llamo valor sustraído, y lo explico en un poné, como siempre.

Un poné...

hace poco se dio en el Senado la surrealista circunstancia de que el presidente de Cataluña, el señor Montilla, nacido en Iznájar, Córdoba, se dirigió al hemiciclo en el idioma catalán (dicen que su acento deja mucho que desear), y los periódicos publicaron una foto antológica donde se veía a Montilla hablando y a Manuel Chaves, andaluz como él, recibiendo la traducción simultánea a través de un pinganillo. La broma cuesta unos 6000 € por sesión. Está claro que, hablando todos castellano, esa actividad no genera valor. Es más, lo resta, porque estas gilipolleces generan tensiones entre los diputados, que conducen a más disputas que hay que volver a traducir, con el consiguiente gasto inútil de tiempo, energías y dinero. Y el justificado cabreo del personal coloca al país en una situación cada vez peor. Un ejemplo de cómo NO tienen que hacerse las cosas, y menos en tiempos de crisis.

martes, 1 de junio de 2010

Zapatillas pedagógicas

Pues sí, son mías estas zapatillas, y a mucha honra. Las utilizo mayormente como instrumento educativo para mis hijos. Cuando Miguel las vio por primera vez me dijo: "Papá, ¿por qué ese señor se mete un pincho por el ojo?" Yo le dije que porque estaba un poco locuelo, y nos echamos todos a reír. Todavía me lo preguntan de vez en cuando; ahora son Jaime e Ignacio los sorprendidos, y yo bien orgulloso que estoy de mis zapatillas didácticas. Sí, he dicho bien, didácticas. Parece que estoy viendo a una legión de pedagogos censurándome, tachándome de mal padre, de corruptor de menores. Tratarían de arrebatarme a mis hijos para educarlos en un centro comunitario regido por pedagogos, pedagógicamente correcto, un paradigma de la pedagogía, para convertirlos en pedagoguitos en vez de niños.

Hasta hoy yo trataba de mantenerlo oculto, no fuera a ser que me denunciaran, pero ya me da igual. ¡Muera la pedagogía! ¡Viva Homer Simpson! Llevo un par de años con estas zapatillas y aún no se le ha ocurrido a ninguno de mis hijos taladrarse un ojo. Por los hijos de los pedagogos no pongo la mano en el fuego.

lunes, 31 de mayo de 2010

La caverna


Ayer visité la caverna donde viví hasta hace pocos días, y aún conservaba el olor de mi desdicha.
Las mismas paredes de tierra, el pequeño hueco en que dormía, el agujero en el techo por donde vislumbraba un trocito de cielo siempre nublado, y por la noche ninguna estrella. Me entró cansancio, y me tumbé en el suelo para ordenar mis pensamientos, pero sólo logré atormentarme y conjurar fantasmas cercanos. Entonces me levanté y corrí despavorido lejos, muy lejos de la cueva, hasta que no pude más y miré hacia atrás para ver si había escapado, justo en el momento en que una grieta se abrió ante mí. Mis ojos no alcanzaron a verla, y me precipité por ella para volver al abismo de mi terror más profundo, de donde ya nunca saldré.

sábado, 29 de mayo de 2010

Kraus: el maestro (y 3)


El aria preferida de Kraus, la que mejor y más veces cantó, su obra de arte más perfecta, fue la romanza del Werther de Massenet "Pour quoi me reveiller". El joven Werther que salió de la pluma (y de las vivencias) de Goethe está ciego de amor por Charlotte. Un amor imposible, que le ha hecho huir desesperado. Entonces recita un poema arrebatador:

Pourquoi me réveiller,
Ô souffle du printemps?
Pourquoi me réveiller
Sur mon front je sens tes caresses,
Et pourtant bien proche est le temps
Des orages et des tristesses!
Pourquoi me réveiller,
Ô souffle du printemps?
Demain dans le vallon
Viendra le voyageur
Se souvenant de ma gloire première.
Et ses yeux vainement
Chercheront ma splendeur.
Ils ne trouveront plus que deuil
Et que misère! Hélas!
Pourquoi me réveiller,
Ô souffle du printemps?

¿Por qué me despiertas,
oh viento de primavera?
¿Por qué me despiertas?
En mi frente siento tus caricias,
¡y sin embargo están cerca los tiempos
de tempestades y de tristezas!
¿Por qué me despiertas,
oh viento de primavera?
Mañana llegará
un viajero al valle
acordándose de mis glorias pasadas,
y sus ojos buscarán
en vano mi esplendor.
No encontrarán más que duelo,
¡ay! y que miseria.
¿Por qué me despiertas,
oh viento de primavera?


El joven Werther que ahora nos ocupa tenía 68 años cuando cantó el papel en el Teatro de la Zarzuela para conmemorar el 40º aniversario de su debut en ese escenario. Viéndole, cualquiera diría que tenía diez años menos, y cerrando los ojos al escucharlo su voz era la de un joven romántico, el mismo que creó Goethe en su novela inmortal, el mismo que llevó Massenet a los pentagramas para las delicias de los amantes de la ópera. El vídeo que sigue dura nueve minutos, seis y medio de los cuales son de aplausos.



El maestro se hizo mucho de rogar, pero no tuvo más remedio, en contra de su costumbre, que dar un bis en plena representación. Esta vez la ovación fue inenarrable. Se me ponen los pelos de punta al oírlo, así que puedo imaginarme la emoción y las lágrimas de los afortunados espectadores de esa velada en el Teatro de la Zarzuela.



Yo tuve la fortuna de asistir a una de las últimas representaciones de Werther por Kraus unos meses antes, en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, a la que acudí con mi padre. Tengo grabada en la mente la imagen del maestro recitando el aria famosa. Cuando acabó de cantar, el público bramó; el teatro se puso en pie, y yo, nunca lo olvidaré, permanecí sentado en mi butaca viendo cómo Kraus, inmóvil, recibía los aplausos. Nunca en toda mi vida me he sentido más solo que en aquel momento.


viernes, 28 de mayo de 2010

Flor de jacaranda


Las jacarandas, o jacarandás, son unos árboles sorprendentes. No resultan especialmente vistosos, y durante el invierno su tronco y sus ramas desnudas no tienen el porte suficiente como para llamar nuestra atención. Sin embargo, cuando llega el mes de mayo es imposible no darse cuenta de su presencia. Sus ramas se visten de un hermoso color morado claro, delicado y aristocrático, que cambia el árbol por completo y lo convierte durante más de un mes en el centro de la atención de los paseantes sensibles a la belleza.

En Sevilla hay muchas jacarandas, seguramente desde la época del descubrimiento de América, de donde es originario este árbol. Cuando yo era pequeño iba a esperar el autobús del colegio junto a mis hermanos, y la parada estaba justo debajo de un magnífico ejemplar. Recuerdo que fabricábamos espadas con las ramitas de sus primeros brotes verdes, y los duelos eran sin cuartel. El que conseguía la espada más gruesa ya tenía mucho ganado. El suelo estaba completamente cubierto por sus flores, que aplastábamos entre el índice y el pulgar para extraer un líquido blancuzco. Era lo más parecido a ordeñar una flor. Han pasado muchos años, quizá demasiados, pero cuando veo una jacaranda en flor me acuerdo inmediatamente de esa parada de autobús, junto al muro de San Juan de Dios.

lloraba flores
aquella jacaranda
de mi niñez