Seguro que conocéis a alguno: un tío que sabe mucho de medicina, de albañilería, de informática o de lo que sea. Últimamente se han puesto de moda los enteraos de Economía. Es una especie muy peculiar. Empezaron a medrar durante los años de bonanza económica previos a la crisis. Cuando la vivienda subió lo que subió y algunos, como yo, decían que llegaría un momento en que empezaría a bajar, no te dejaban ni terminar la frase:- ¿Bajar? IM-PO-SI-BLE. Podría en todo caso estancarse el precio, y ya es difícil, pero la vivienda lo que hace siempre es subir: nunca baja.
Tras consumarse el batacazo, y con el precio de la vivienda bajando un 20%, ahora les ha dado por augurar todo tipo de catástrofes: "Esto va para largo", es una de las frases más oídas, junto al consabido "lo peor está por llegar". Y lo dicen con una media sonrisa que no puede disimular su disfrute ante tan malos augurios. Otros van más allá y pronostican el fin de una era, un cataclismo económico que nos hará pagar por los pecados del capitalismo. Hasta el fin de la especie humana he oído nombrar... y riéndose, oigan.
La manera más sencilla de reconocer a un enterao es por su seguridad aplastante al hablar. Además, no emplean el argumento de autoridad, sino el argumento de “notedejohablar”. Son tan pesados que uno acaba por: 1. Dejar de rebatir sus opiniones. 2. Hacer como que les escucha pero pensar en otra cosa. 3. Darles la razón. 4. Felicitarles calurosamente por su perspicacia.
Debo reconocer que su eficaz labor de zapa me ha comido la moral, y estoy llegando a la fase cuatro. ¡Para qué habré estudiado yo tanta Economía!


