Escucho el adagietto de la quinta sinfonía de Mahler y mi vida desfila ante mis ojos. No es gran cosa mi vida, un pobre conjunto de banalidades, si exceptuamos el único amor. El peso de sentir, decía Pessoa, y eso es lo que me abruma mientras oigo las cuerdas in crescendo. No me dicen nada y me dicen todo. Tadzio; ¿o se llamaba Tesio? Ahora es fácil averiguarlo, pero no merece la pena, ¿para qué? No tengo nada en común con ese muchacho, pero la música nos une.
LA VIDA EN UN TREN
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*A todas las víctimas *
*de la tragedia* *ferroviaria *
*del pasado 18 de enero en Adamuz*
...¡Ay qué camino tan largo!
¡Ay mi jaca v...
Hace 15 horas
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