Enamoró a todo Hollywood de la época dorada. Jamás se había visto una mezcla tal de belleza, pasión arrebatada y magnetismo animal. Lo que no sabían los americanos es que en la feria de Sevilla, o en la de Castilleja, o en la de Paradas, donde tantas veces su padre había bailado, se podían encontrar y aún se encuentran beldades como ellas a cientos, aún más embaucadoras, a las que bastaba con sacarte a bailar una sola vez por sevillanas para sellar tu destino para siempre.
EL ASCENSOR
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*The Shining*, Stanley Kubrick
-"Ya es mala suerte -pensó Pugnacio- casi dos meses sin venir al centro de
trabajo, y tengo que coincidir en el ascen...
Hace 7 horas
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