Que nadie piense por su título que mi entrada de hoy está relacionada con Lucifer; es mucho menos impactante. La idea me vino hace un par de semanas, cuando leí
esta interesante entrada en el blog de
Alejandro Martín Navarro, donde reflexionaba en torno al verdadero sentido del diálogo y lo poco que se dialoga en la sociedad actual, y los blogs no son precisamente una excepción. Curiosa y paradójicamente, en los comentarios a la entrada se establecieron, además de intercambios de información, varios diálogos ciertamente auténticos y enriquecedores, donde una de las "nuevas verdades" sobre las que se alcanzó un mediano consenso fue que el blog es un medio idóneo para establecer diálogos, pero sin embargo no se aprovecha salvo en contadas excepciones.
Verdaderamente, gracias a mi blog he aprendido mucho y he mantenido diálogos muy interesantes con muchas personas a las que no conocía antes y con las que difícilmente me habría encontrado si no llega a ser por nuestro amigo Mr. Blogger. Sin ir más lejos, últimamente algunas de mis entradas han propiciado comentarios muy fructíferos, como por ejemplo
ésta, donde se dialogó en torno al concepto de castidad.
A mi modo de ver, es cierto que el blog tiene muchas virtudes como vehículo para el diálogo, pero también presenta no pocos inconvenientes. A continuación expongo una selección de unos y otros (algunos de ellos ya fueron apuntados en la entrada de Alejandro).
Ventajas- La entrada y su título presentan claramente el asunto sobre el que se dialogará; es un punto de partida que se puede estructurar adecuadamente, cosa que difícilmente se produce en los diálogos cara a cara.
- En el blog el número potencial de "contertulios" es elevadísimo.
- No es necesaria una coincidencia física en el espacio, gracias al uso de Internet.
- Tampoco es necesaria una coincidencia en el tiempo: las entradas permanecen abiertas, y el diálogo puede sostenerse durante días (o el tiempo que sea necesario).
- Como bien señalaba Alejandro, el tiempo que media entre un comentario y su respuesta da tiempo para madurar la información recibida, cosa que no sucede en los diálogos cara a cara.
- Es cómodo: se dialoga haciendo uso del ordenador, aparato al que normalmente dedicamos bastante tiempo de trabajo y de ocio. Se puede aprovechar, por ejemplo, un descanso en nuestras tareas.
- Los comentaristas están, en muchos casos, bien formados para dialogar. El hecho de que la mayoría de ellos mantengan su propio blog dice bastante en este sentido.
- La comunicación es bastante impersonal, al no haber contacto físico. Esto elimina o, al menos, reduce, ciertas "interferencias" que se dan en los diálogos cara a cara, derivadas de la personalidad de los participantes (por ejemplo, el carisma, la presencia física, la extraversión o introversión...).
Inconvenientes- Al no existir contacto físico la comunicación se empobrece (miradas, gestos..., emociones en definitiva). Como ya expresé anteriormente, esto puede también ser una ventaja.
- Normalmente los blogs no se han abierto pensando en el diálogo, por lo que los comentaristas no están prestos a dialogar, al menos no todos. Para sacar el máximo partido al diálogo, sería conveniente solicitar la participación en este sentido, como he hecho yo en esta entrada, pero hay que reconocer que esto no es muy operativo.
- En los comentarios existe una tendencia, difícil de romper, al asentimiento y la "glorificación" del autor de la entrada, cosa que resulta nefasta para un verdadero diálogo.
- Los comentarios pueden estar sesgados, pues normalmente los comentaristas de un blog son habituales, y se sienten identificados con el autor del mismo, por lo que pueden faltar puntos de vista de personas a las que no les interese el blog en cuestión.
- Cuando se hace una nueva entrada en un blog en cierto modo se "sepultan" las entradas anteriores. No es que se cierre el diálogo, pero sí se reduce considerablemente el número de comentarios (en todo caso, siempre se mantendrá el diálogo más tiempo que cuando se hace cara a cara).
- Se necesita cierto "poder de convocatoria" por parte del propietario del blog.
- Si la entrada es muy larga se desincentiva su lectura, pues es una especie de norma que las entradas en los blogs deben ser breves (me temo que la acabo de incumplir).
Sólo me queda decir que, como no podía ser menos, mi intención con esta entrada es propiciar un verdadero diálogo. Se me ocurren algunas ventajas e inconvenientes adicionales, pero aprovechando vuestra amabilidad prefiero que me las digáis vosotros, y así convertimos esta entrada en la vara de medir su veracidad ( a ver qué pasa con el último inconveniente que cito).