Por fin he desenmascarado la ingeniosa farsa que me ha mantenido vivo, me alegro infinitamente. Me ha costado, era cuestión de tiempo. Ahora que han acabado los engaños, que se ha desnudado la verdadera dimensión de la tragedia, ahora que por fin están excluidas del vocabulario la esperanza y, sobre todo, la ilusión, es cuando urge finalizar la tarea sagrada para poder partir cuanto antes.
EL SEÑOR MANTENEDOR
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* Viendo mi confesor esta falta tan grande, y que no hay esperanza de que
puedan aparecer, me ha mandado que vuelva a escribir todo lo que había
e...
Hace 2 días
1 comentario:
:-(
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