No hay pastilla para este dolor. Ni terapia. Ni remedio. No es dolor, es vacío, es pérdida inapelable. No hay descanso tampoco. Los recuerdos dulces se hacen amargos. Y duelen. Y no importa que pase el tiempo, como me decían. Si acaso lo acrecienta, porque estoy más lejos de la dicha. Quizás no es bueno haber sido tan feliz. No lo sé. Hace tiempo que ya no sé nada.
Sobresaltos
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Vamos de sobresalto en sobresalto y sin embargo, apenas nada nos sorprende.
Parece que nos adaptamos al sobresalto y vamos considerando sus causas com...
Hace 2 días
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