No hay pastilla para este dolor. Ni terapia. Ni remedio. No es dolor, es vacío, es pérdida inapelable. No hay descanso tampoco. Los recuerdos dulces se hacen amargos. Y duelen. Y no importa que pase el tiempo, como me decían. Si acaso lo acrecienta, porque estoy más lejos de la dicha. Quizás no es bueno haber sido tan feliz. No lo sé. Hace tiempo que ya no sé nada.
Contrastes inconvenientes
-
Jeff Koons
Es indispensable distinguir una composición armónica de una contrastada. La
primera se refiere al equilibrio y las proporciones de las par...
Hace 1 día
No hay comentarios:
Publicar un comentario