No hay pastilla para este dolor. Ni terapia. Ni remedio. No es dolor, es vacío, es pérdida inapelable. No hay descanso tampoco. Los recuerdos dulces se hacen amargos. Y duelen. Y no importa que pase el tiempo, como me decían. Si acaso lo acrecienta, porque estoy más lejos de la dicha. Quizás no es bueno haber sido tan feliz. No lo sé. Hace tiempo que ya no sé nada.
Un compositor al lado de otro
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Poned a Mahler cuya música gusta tanto (en general) al lado de Wagner que
tanto disgusta (en general).
Poned el *adagietto* de la 5ª sinfonía de Mahl...
Hace 10 horas
