miércoles, 15 de mayo de 2013

Apuntes (186): Wine and roses


Unos grados de más, el viaje del sol que se demora, un minuto de silencio bajo los árboles, y al fin desaparecen las insoportables y tediosas brumas del invierno.

                                        ~

El mes más cruel es siempre el más feliz.

                                        ~

No hay días de vino y rosas sin borracheras ni espinas, pero eso pertenece al futuro.

                                        ~

La musa es ciega y sorda, pero posee una belleza irreal y tiene una voz maravillosa que nos hace cosquillas en el estómago.

                                        ~

No hay peligro mayor ni más cierto que la muerte. Seamos, pues, valientes y disfrutemos cuanto podamos. 

                                        ~

La verborrea del mirlo llena de rumores los jardines.


lunes, 13 de mayo de 2013

Ezra Pound: Ancora

¡Buen Dios! Dicen que eres casquivano,
¡Oh canzonetti!
Nosotros que salimos hacia las cuatro de la madrugada del         mundo
Componiendo nuestras albas,
Nosotros que con los conejos nos sacudimos el rocío,
Nosotros que incluso hemos visto a Artemisa atándose las         sandalias,
¿Alguna vez oímos algo parecido?
¡¡Oh montañas de Helas!!!
¡Venid a mí, oh Musas!
Cuando nos sentamos en el umbral de granito en Helicón
Vestidos por la luz del sol hecha jirones,
Musas de barbillas delicadas,
Oh Musas de rodillas deliciosas,
Cuando salpicábamos y éramos salpicados
por la lúcida fuente de Castalia,
¡¡Alguna vez arrojaron sobre nosotros un epíteto como ése!!


Good God! They say you are risqué,
O canzonetti!
We who went out into the four A. M. of the world
Composing our albas,
We who shook off our dew with the rabbits,
We who have seen even Artemis a-binding her sandals,
Have we ever heard the like?
O mountains of Hellas!!
Gather about me, O Muses!
When we sat upon the granite brink in Helicon
Clothed in the tattered sunlight,
Muses with delicate shins,
O Muses with delectable knee-joints,
When we splashed and were splashed with
The lucid Castalian spray,
Had we ever such an epithet cast upon us!! 

domingo, 12 de mayo de 2013

Rocío




ídolo.
(Del lat. idōlum, y este del gr. εἴδωλον).
1. m. Imagen de una deidad objeto de culto.

idolatría.
(Del b. lat. idolatrīa, y este del gr. εἰδωλολατρεία).
1. f. Adoración que se da a los ídolos.

sábado, 11 de mayo de 2013

Del Tiempo


El Tiempo es nuestro amo. Nos aupamos a él al nacer y ya es imposible descabalgar. Es una cárcel implacable que nos conduce a la muerte, y a cada instante van subiendo en su lomo nuevos pasajeros que nos acompañarán en nuestro destino antes o después, con los que compartimos cabalgadura y sabemos unos de otros mediante un invento llamado historia. Quiero pensar que el Tiempo, nuestro Tiempo, no es único, y existen multitud de caballos alados que recorren caminos paralelos, gentes con historias diversas cuyos caminos nunca se cruzan, y que pueblan con una cuarta dimensión un mundo multiplicado hasta el infinito. Un mundo inconmensurable, múltiple de hombres y otros seres, de cosas que giran en espacios y tiempos innúmeros. Y aun así creemos, con razón, que somos algo... 

jueves, 9 de mayo de 2013

Aforismos sapientes


Sabiduría: freiduría de ideas.

***

El objetivo de un sabio no es el saber, sino la felicidad, pero para buscar la felicidad hay que ser sabio.

***

Los verdaderos sabios no son reconocidos, o como mucho la posteridad los reconoce a su pesar.

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No hay más necio que el que no quiere saber.

***

La mayoría de los sabios, desde Sócrates, han sido analfabetos.

***

No se reconoce a un sabio por lo que dice, sino por lo que hace.

***

El ingenio es la sabiduría de los vanos.

***

Sólo sé que sí sé algo.

miércoles, 1 de mayo de 2013

El porqué de la crisis


Por muchas causas que se busquen a una crisis como la que padecemos al fin sólo hay dos, ambas inherentes a la condición humana: la codicia y la estupidez. La codicia del especulador que en el momento en que empieza a ganar dinero de una manera fácil quiere más y más, en un ansia que no tiene fin; la estupidez de los nuevos millonarios surgidos de la nada y que no son capaces de darse cuenta de que todo lo que sube baja, y que en finanzas todo está ya inventado, aunque cada época disfrace las ganancias fabulosas con un nombre distinto: tulipanes, presuntas minas de oro en la Luisiana francesa, acciones de compañías que tocaron el cielo en la bolsa o inmuebles inflados cuyo precio refleja no su habitabilidad, sino el negocio ilusorio de que son objeto. Como bien dice J.K. Galbraith en Breve historia de la euforia financiera, nunca se atacan las raíces verdaderas de una crisis, sino que se busca un culpable, llámese John Law, el gobierno de turno o una insuficiente regulación, cuando el origen cierto está en el fenómeno de la especulación y los especuladores mismos, que actúan movidos por unos impulsos con efectos desastrosos. Esto está en el germen del sistema capitalista, que se basa en la codicia y la fomenta, encumbrando a los millonarios de nuevo cuño como los más inteligentes, los triunfadores efímeros de una sociedad corrompida donde quien de verdad posee algunos átomos de inteligencia debe resignarse a contemplar la labor de destrucción de tantos ineptos. Se saldrá de esta crisis y llegarán otras; no se vislumbra un cambio mientras el ser humano no evolucione, cosa improbable y en todo caso muy lejana.

viernes, 26 de abril de 2013

Poética (3)


En la sencillez está la virtud. Acaso quede un hueco para el brillo del ingenio, o el regalo de una sorpresa envuelta en metáforas coloreadas. La grandilocuencia es débil e insignificante: la emoción surge en la palabra modesta. La oscuridad nubla el entendimiento; la luz de un verso claro resplandece y revela.

lunes, 22 de abril de 2013

El fin de la raza aria


En los años 70 España era un país de tipos morenos, bajitos y generalmente cabreados, que miraba con asombro y mal contenida envidia a los gigantones rubiancos que venían del norte a visitar nuestras playas o a llevárselo calentito jugando al fútbol: una especie de dioses suecos, daneses o alemanes que parecían salidos del Walhalla y que proclamaban sin complejos las excelencias de la raza aria, que por comparación con la carpetovetónica parecía ciertamente superior, al menos en robustez y buena presencia. Ahora, como todo el mundo sabe, hemos puesto las cosas en su sitio demostrando que con una buena alimentación mantenida durante generaciones somos capaces de generar atletas y campeones, más incluso que cualquier país europeo. Uno de los primeros futbolistas rubios que recuerdo es Günter Netzer, que fichó por el Madrid en la época del apogeo del fútbol alemán, cuando ganaron su mundial del 74 con ese equipazo liderado por Beckenbauer. Venía del mítico Borussia Mönchengladbach, que sólo el nombre del equipo ya daba miedo, y posaba con este desparpajo:


Pero hete aquí que con el tiempo unas razas mejoran y otras no tanto, y el otro día me topé con la imagen de Netzer, que ahora es un comentarista deportivo en la televisión:


Sí que cambia la gente, y el caso es que me recuerda a alguien, no sé, no sé, carambirurí, carambirurá, vaaya careeetooo... ¡¡Eso es, el Fary!!


Para que vean en qué queda la raza aria: el nibelungo de antaño es ahora el Fary alemán.

lunes, 15 de abril de 2013

Genes


Teniendo en cuenta que la especie humana lleva unos 200.000 años sobre la tierra, utilizando esta escala cósmica podríamos decir que los hombres empezamos a fregar platos, hacer camas, cambiar pañales y cuidar a los niños hace un ratito, como quien dice. Eso es así, como dirían los compadres. La genética es la genética, y no se va a cambiar en tan poco tiempo: los machotes llevamos los genes de los cazadores de bisontes. Soy un hombre desnaturalizado, un subproducto forzado de la cultura de mentirijillas que hemos inventado. ¡Así no se puede ser feliz, coño, igualdad ni igualdad...!

jueves, 11 de abril de 2013

Ezra Pound: The Cloak


Guardas tu pétalo de rosa
hasta que el tiempo de la rosa finalice,
¿Crees acaso que la Muerte te besará?
¿Piensas que la Casa Oscura
te encontrará un amante tan bueno
como yo? ¿Te echarán de menos las nuevas rosas?

Elige mi manto, y no el manto de polvo
bajo el que yace el pasado año,
porque antes deberías dudar
del tiempo que de mis ojos.

 
Thou keep'st thy rose-leaf
Till the rose-time will be over,
Think'st thou that Death will kiss thee?
Think'st thou that the Dark House
Will find thee such a lover
As I? Will the new roses miss thee?

Prefer my cloak unto the cloak of dust
'Neath which the last year lies,
For thou shouldst more mistrust
Time than my eyes.

jueves, 4 de abril de 2013

Poética (2)


Es preciso escribir de lo que se siente y de lo que se conoce de primera mano; lo demás es  puro engaño, un tomar prestadas las vivencias ajenas, un ansia de inspiración basada en la genialidad de otro. Mejor, pues, no decir nada, dejar pasar la vida como un carrusel de caballos repetidos y prestar oídos atentos al mecanismo interno de nuestra agonía.

lunes, 11 de marzo de 2013

Titta Ruffo, genio y figura...


Impresionan las líneas que dedica Arturo Barea al barítono Titta Ruffo en la primera parte de su apasionante autobiografía La forja de un rebelde, de la que hablaré con detenimiento otro día:
Es un efecto tremendo oír cantar al lado de uno. Conforme estoy sentado detrás del bastidor, los cantantes vienen a veces y desde allí cantan lo que en el teatro llaman canciones internas. Los veo de abajo arriba, con sus trajes de seda, cantando y mirando al director de orquesta a través de una rendija en la decoración. La voz vibra de tal manera que se ven todas las carnes del cantante bailotear y quedarse temblando en las notas agudas. Hay dos excepciones: Titta Ruffo y Massini Pieralli. Cuando cantan no vibran ellos, vibra todo lo que hay al lado de ellos. Vibro yo y si pongo una mano en la madera de la armadura de la decoración, también la madera está vibrando. Les sale y les entra el aire en el pecho como en un fuelle de fragua, y es sólo la garganta lo que suena. Al lado de ellos, se les mira la boca y no se oye salir de ella ningún sonido, pero después suena todo, así que se les ve articular las palabras con los labios, con la lengua y con los dientes y quien las pronuncia es el escenario, la decoración, los telares, la orquesta, el público, la sala, el teatro todo, hasta la luz de la batería parece que suena. Esto lo llaman en el teatro emisión de voz.
Y claro, después de una descripción así entran ganas de escuchar al dueño de la voz, algo que hoy en día es posible gracias al maravilloso invento de internet. Con ustedes, el gran Titta Ruffo canta el aria de Germont de La Traviata (Plácido Domingo anda ahora haciendo este papel de barítono en el Met, a sus 72 años), Di provenza il mar, il suol. La grabación es de 1907, aproximadamente la época en que Barea, un golfillo de Lavapiés, lo escuchaba entre bastidores. El director Tulio Serafin dijo que a lo largo de su carrera conoció grandes voces, pero sólo tres milagros: Caruso, Ruffo y Ponselle.



Y para rematar la entrada, una anécdota que cuenta Barea recordando a Ruffo y que habla de su sentido del humor, poco convencional para la época:
Cuando hay función regia a veces viene el rey a verlos y entonces la rotonda se llena de policías que miran de mala manera a todo el mundo y de militares en traje de gala que vienen detrás del rey. A Anselmi, como es muy elegante, le alegran mucho estas visitas, pero a Titta Ruffo, que dicen fue carretero, le enfadan. Una noche llegaron los policías y empezaron todos a decir: «¡Que viene el rey!». Echaron a todo el mundo, menos a las coristas y a las visitas que eran duques o cosa así y tenían sombrero de copa. Y todos se quedaron muy callados esperando la llegada del rey. Conque, va Titta Ruffo y con el vozarrón que tiene y la puerta del cuarto abierta empieza a cantar:
- ¡Mierda! ¡Miieerda! ¡Miieerda! ¡Mierdaaaa!
Nadie se atrevía a decirle nada y él venga a cantar todo lo fuerte que podía. Al rey no le debió de gustar, porque después el comisario regio que tiene el teatro le preguntó si no podía cantar otra cosa.
- Sabe usted -le dijo Titta Ruffo-, es una palabra que va muy bien para ensayar la voz. Tiene el mi, el re y el la.
Y desde entonces, antes de salir a cantar llenaba de «mierdas» todos los pasillos del Real. Cuantos más sombreros de copa había, más «mierdas» soltaba.
Genio y figura...

sábado, 9 de marzo de 2013

Ese pedazo de Ignacio


Gracias a mi amigo Álex me he acordado hoy de hace dos veranos, cuando Alájar fue tomada por las huestes bollywoodienses que nos revolucionaron a todos con su colorido y sus fachas exóticas (aunque la convivencia con los hippies hace que no nos asusten las indumentarias más extrañas). Y quiero rescatar el vídeo de promoción de la película, en el que aparte del buen hacer del cuerpo de baile y lo pegadizo de la música... ¡Salen mis niños en el segundo 6''!, concretamente Ignacio y Jaime en primer plano con una camiseta a rayas azules. Se conoce que el meneo de cintura de Ignacio llamó la atención del cámara y hala, sin pedirme permiso ni na a mí, su manager, van y lo cuelgan en internet para que lo vea la India entera.
 

jueves, 7 de marzo de 2013

Despertares


Crisantemos en flor, ranas ahogadas
en el agua de las primeras horas,
honda y sombría.
La mirada al frente, rostros veloces
se deslizan encima de las tapias.
Y no duelen los años...
El sueño de la nada desemboca
en unas mariposas frías
que tiran suavemente de las sábanas
para arrojarnos muertos a la vida.
Y no duelen los días,
y no vuelven las ranas,
y los amaneceres pálidos
siguen vistiendo la mañana.

domingo, 24 de febrero de 2013

Habla el prócer de Alcalá de Guadaíra


Dice Antonio Gutiérrez Limones, alcalde "vitalicio" del municipio donde trabajo:

 Si las industrias de Sevilla subcontrataran a empresas locales se acabaría el desempleo.

¡Ole, arsa, tracatrá! Y no se le ha caído el pelo, con to lo que ha pensao. Atraído por tan sesuda afirmación me he leído el artículo entero, aquí, que contiene perlas como:

— Lo hicimos [un plan estratégico de revitalización] desde algo que denomino el espíritu de Alcalá, la colaboración público y privada, que hoy se estudia en las escuelas de negocios.

O esta otra, en el estilo del mejor Vito Corleone:

— Roca [...] no se puede ir de su país de origen, como la Renault no se va de Francia o la Volkswagen de Alemania [...] Roca tiene que asumir su responsabilidad. Su última propuesta a la plantilla es una indecencia. Si se va habrá que tratarla como una empresa extranjera, que es lo que será a partir de ahora.

Absolutamente genial su respuesta ante esta pregunta del entrevistador:

 ¿Qué pasa con las familias que están en situación de emergencia social?

 Yo planteo un PER urbano.

Cambiando de tercio generosamente:

  Algunos dicen que el problema en España es que hay muchas dificultades para crear negocios.

El hombre lo tiene claro, a grandes males grandes remedios:

— ...El problema es que para que una empresa pequeña o mediana dé el salto debe contar con ayudas y nadie las apoya ni financieramente ni de ninguna otra manera. Por ello nosotros pretendemos respaldar a las empresas locales y les daremos el doble del dinero que destine en crear un empleo en productos para mejorar su competitividad.

No todo iban a ser mieles, el entrevistador mete un poco el dedito:

 Su deuda es de las más elevadas.

Pero el prócer tiene respuesta para todo:

 Sí, pero es una deuda productiva. Si hubiéramos dejado esas infraestructuras y obras a medio hacer, hubieran sido un monumento al despilfarro.

Se crece tanto, tanto, que se pasa de frenada:

 Los políticos tenemos que dar respuesta a los ciudadanos, si no, éstos pensarán que sobramos.

Y claro, se lo puso a huevo al periodista:

 Ya lo piensan. El descrédito es mayor que nunca.

 Pero el tío, impertérrito, se diría que fabricado en cemento Portland, se va por los cerros de Úbeda:

 Sí. Por eso hay que hacer un pacto por Andalucía y por España. La corrupción es algo insoportable, en España y en Andalucía, afecta hasta a la monarquía, pero no nos podemos quedar sólo en el escándalo.

El entrevistador insiste, más que nada por inercia (a estas alturas debe de haberlo dejado por imposible):

 ¿No cree que la gente quiere medidas contundentes, dimisiones, y no sólo pactos y debates?

Y la respuesta es de un estadista de postín, atacando el meollo del problema, mojándose, sí señor:

 Los ciudadanos quieren mejorar sus vidas y ya, no que le cuenten proyectos o reformas.

Como despedida, una declaración de intenciones:

 Yo cobro del Senado, pero sólo 6,5 de los 25 concejales de Alcalá de Guadaíra, con 75.000 habitantes, están liberados. ¿Quién se va poder dedicar a lo público?.

¡Qué pena! Mi alma se acongoja. ¿Quién va a poder cobrar por dedicarse a lo público en este país, con tal nivel de inteligencia, dedicación y buen hacer?

sábado, 16 de febrero de 2013

Apuntes (185): Nuestro Dickens particular


Los días caen como esos frutos que nadie se ocupa de recoger, y las ramas del árbol de la vida se van quedando desnudas. Pronto han de florecer engendrando más vida, y lo que era un suelo lleno de fruta podrida se convertirá en una alfombra de flores. Allí, en el suelo, se escribe nuestra historia. Cuando caiga el árbol hará mucho tiempo que faltemos de nuestra casa. Quién sabe, quizá hayamos emigrado a otros árboles, o a otro suelo, o a otras estrellas lejanas.

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Galdós es un maestro, nuestro Dickens particular. Los Episodios Nacionales son, junto al Quijote, los hitos de la novela española. Allí Galdós se agranda, se ve libre de tiranías de estilo o de género, y nos lleva de la mano en un viaje apasionante por la España del XIX. Una lectura actual, yo diría que imprescindible; la huella de un pueblo orgulloso del que hoy apenas quedan unos rescoldos.

~

Así como a Dickens se le acusa de un excesivo sentimentalismo, se puede achacar a Galdós cierta grandilocuencia en los discursos de los personajes, pero lo que se pierde en realismo se gana en lucidez de pensamiento.

~

Cuanto más estudio la Economía más perplejo me quedo ante esa ciencia imprecisa e ingrata, que no resuelve nada, y que adolece de un utilitarismo claramente destructivo.

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No es cruel abril, ni el tiempo que pasa, ni los animales, ni los hombres. Lo cruel es la distancia, y las ilusiones nunca del todo apagadas.

domingo, 10 de febrero de 2013

Demipatí: Cumpleaños solidarios


Los que tenéis niños en edad de celebrar los cumpleaños coincidiréis conmigo en que desde nuestros tiempos hasta ahora la cosa se ha ido de madre, de abuela y de bisabuela si hace falta. Recuerdo con cariño las fiestas de mi infancia donde además de mis hermanos acudía algún primo y no más de dos amigos, que nos reuníamos en casa para saborear unos vasos de fanta (supremo placer) y con suerte algunos ganchitos y sándwiches de nocilla antes de soplar las velas de una modesta tarta que comíamos todos con gusto. Las cosas han cambiado, y ahora un cumpleaños hay que celebrarlo en condiciones, con no menos de veinte invitados en un sitio horrible lleno de ruido y de bolas de plástico, y cuando llega la hora de la tarta los niños pasan olímpicamente de ella, pues les ha bastado con los perritos calientes (también de plástico) servidos por el eficiente catering de una de esas naves industriales reconvertidas en paraíso infantil y pesadilla paterna. Pero lo peor viene con la entrega de regalos: ¿hay espectáculo más triste, más aberrante, que el de ese pequeño sátrapa que cumple seis años sentado en una silla a modo de trono y recibiendo los presentes de sus compañeros que guardan obedientes su turno en una larga fila? El niño ni siquiera mira lo que se le regala; tal es su grado de excitación que termina de abrir un paquete cuando ya está poniendo los ojos en el siguiente. Y aquí es donde quería ir yo a parar: si somos tantos padres los que estamos de acuerdo en que hay que detener esta locura, ¿por qué no hacemos algo al respecto? Una excelente iniciativa es la que ha tenido mi amiga Alejandra, junto con sus amigas Beatriz y Laura, con la web demipati.org, que nos invita a encauzar nuestras celebraciones hacia un fin solidario, de modo que todas esas toneladas de regalos inservibles puedan, con la complicidad del niño, convertirse en algo realmente útil para gente que de verdad lo va a necesitar. Seamos realistas: a nuestros hijos les basta con un par de regalos de sus padres y abuelos, como toda la vida de Dios, y con la presencia de sus amigos en una fiesta, y si los invitados quieren corresponder, ¿por qué no dedicarlo a algo más bonito que un juguete que será despreciado entre el montón?

sábado, 9 de febrero de 2013

El cortijo nacional


No me cabe duda del mal que corroe a este país no sólo ahora en tiempos de crisis, sino desde siempre: la irrefrenable tendencia a confundir lo público con lo privado o, lo que es lo mismo, a hacer del Estado un cortijo. Y no se crea que este mal cortijero es privativo de tierras andaluzas: la única diferencia es que a medida que subimos hacia el norte los latifundios se van convirtiendo en minifundios, pero no por ello son menos las ganas de apropiarse de ellos; de hecho, todo nacionalismo no es más que una excusa para abarcar de un sólo bocado un territorio inmenso, y hacer de él un cortijo al que por supuesto sólo están invitados los nacionalistas más acérrimos. El cortijerismo es un mal endémico de orillas del mediterráneo, y hay naciones que lo padecen en grado mayor que el nuestro, como por ejemplo Italia, donde, ya sea por vía democrática o dictatorial, han gobernado los mayores histriones que ha dado la raza humana, que se han calzado la venerable bota itálica para patear impunemente a sus conciudadanos. Grecia es también un caso notorio, como también Egipto, los Balcanes y todo el mundo clásico cantado por Homero. La sangre cortijera viajó primero en carabelas y galeones y luego en transatlánticos atestados de emigrantes hacia las costas del Nuevo Mundo, con los resultados que se pueden observar en países como Argentina, donde la no escasa sangre alemana del Tercer Reich, que entendía los cortijos a su manera, se ha mezclado con las predominantes razas española e italiana, con los resultados que cualquier visitante a ese país puede observar: cámbiese el nombre de cortijo por el de hacienda, multiplíquese por diez el número de hectáreas, y el cambio de escala moral aparecerá en toda su magnitud.

Mucho ha cambiado la situación desde los tiempos feudales, en que reyes y señores accedían a la propiedad de extensos cortijos, y tan sólo peleaban entre ellos para ampliarlos ante la mirada hambrienta del pueblo, o desde la época del Imperio, con un pueblo igualmente miserable que veía languidecer a hidalgos estrambóticos en cortijos de tres al cuarto, o desde los albores de las Cortes, cuando por primera vez se dio voz al pueblo, e incluso algunos pudieron medrar en la política para ocupar su cortijito ganado a base de prebendas. Hoy en día los tiempos son mucho más generosos, y se cuentan por miles los pelagatos que en menos que canta un testaferro se han hecho con una respetable cantidad de billetes de banco, y han comprado sus buenos chiringuitos, que son la versión financiera del venerable cortijo. Y así nos luce el pelo a los siervos...

martes, 5 de febrero de 2013

William Blake: The Tyger


¡Tigre! ¡Tigre!, que ardiente brillas
en los bosques de la noche;
¿Qué mano u ojo inmortal
osó forjar tu terrible simetría?

¿En qué cielos o simas distantes 
quemó el fuego de tus ojos?
¿Con qué alas osó aspirar?
¿Qué mano osó aferrar el fuego?

¿Y qué hombros, y qué destreza
pudo doblar los nervios de tu corazón?
Y cuando tu corazón empezó a latir,
¿Qué aterrada mano? ¿Y qué aterrados pies?

¿Qué martillo? ¿Qué cadena? 
¿En qué horno estuvo tu cerebro?
¿Qué yunque? ¿Qué aterrado abrazo 
osó sujetar sus espantos de muerte? 

Cuando las estrellas arrojaron sus lanzas 
y empaparon el cielo con su llanto: 
¿Sonrió él al contemplar su obra?
¿Aquél que hizo al cordero te hizo a ti?

Tigre, tigre, que ardiente brillas 
en los bosques de la noche: 
¿Qué mano u ojo inmortal
osó forjar tu terrible simetría?




Tyger! Tyger! burning bright
In the forests of the night,
What immortal hand or eye
Could frame thy fearful symmetry?

In what distant deeps or skies
Burnt the fire of thine eyes?
On what wings dare he aspire?
What the hand dare seize the fire?

And what shoulder, & what art
Could twist the sinews of thy heart?
And when thy heart began to beat,
What dread hand? & what dread feet?

What the hammer? what the chain?
In what furnace was thy brain?
What the anvil? what dread grasp
Dare its deadly terrors clasp?

When the stars threw down their spears,
And watered heaven with their tears,
Did he smile his work to see?
Did he who made the Lamb make thee?

Tyger! Tyger! burning bright
In the forests of the night,
What immortal hand or eye
Dare frame thy fearful symmetry?

sábado, 2 de febrero de 2013

Test del justiciero político


Ocupáis un alto cargo en un partido y el tesorero se dirige a vosotros con un sobre que contiene 30.000 euros.

a) Lo cogéis.
b) Lo rechazáis.
c) Lo rechazáis y denunciáis al tesorero.

domingo, 27 de enero de 2013

Una tarde en el basket


Ayer llevé a los dos mayores al baloncesto. Tenían ilusión de ver en directo un partido de los profesionales, ahora que ellos practican ese deporte. Compramos las entradas en banco de pista, enfrente del banquillo del Cajasol, y ya desde el calentamiento flipaban con los tiros y los mates de esos gigantes de carne y hueso, tíos de piernas y brazos interminables, en pista había cuatro que superaban los dos metros diez, y parecían de tamaño normal, rodeados como estaban por gente de su estatura. Una de las cosas que más me llama la atención del baloncesto actual es la coordinación de los pívots: en otros tiempos pescaban a un Romay por su altura, aunque fuera un patoso, mientras que ahora ves a un dos veinte subir el balón de canasta a canasta como si fuera un base. El partido no fue demasiado bien para nuestros colores, el rival era mucho rival, y tenían a una bestia parda polaca con el dorsal 30 que metía todo lo que llegaba a sus manos en la zona, pero daba igual: los niños, sobre todo Miguel, disfrutaron de lo lindo. Jaime también, pero hacia el final del partido se dedicó más a charlar con Daniela y a enredar con los que había al lado, supongo que cuatro cuartos es mucha tela para la concentración de un chaval de siete años, por muy baloncestista en ciernes que sea. El espectáculo, de todos modos, no era sólo el baloncesto, había muchos más estímulos, sin ir más lejos el personal que acude a los partidos, de lo más variopinto. Algunos personajes debían de ser famosos por esos pagos, pues desfilaban adolescentes delante nuestra para hacerse fotos con el móvil con ellos. También teníamos la versión patria de las cheerleaders,  que salían en cuanto había un parón largo, y digo patria porque por más que procuren imitar a sus modelos norteamericanas no pueden negar que son nativas, no sólo por la apariencia, sino por su vestimenta o, mejor dicho, por la forma de lucirla, así como por las volteretas que daban -queda para la antología la salida en tromba de una de estas pizpiretas animadoras, la más rellenita y con una delantera que ni el Madrid, que dio dos o tres vueltas de campana para aterrizar en los brazos de un cheerleader masculino que la aguantó a duras penas, estando a punto de rodar los dos por el suelo ante la rechifla general-. Por cierto que el comentario, no sé si justo, que corría por las filas al ver aparecer a los animadores es que por fuerza tenían que ser gays. Los americanos, para evitar estos problemas, sacan sólo a tías buenorras bien entrenadas y se garantizan el éxito. También teníamos a la mascota del equipo, un toro que más bien parecía un bisonte, que se tiraba en plancha, nos chocaba las manos al pasar -confieso que yo mismo, por no hacerle el feo, palmeé su mano de trapo-, y que al final del partido se puso a tirar balones al público, y aquí viene lo gordo: Daniela y Jaime bajaron a hacerse una foto con él, el toro le ofreció un balón -de reglamento- a Jaime, y va el niño lacio y le dice: ¡no, gracias, ya tengo uno! Cuándo coño se ha visto esa respuesta en un niño, si por definición un niño tiene que "matar" por conseguir un balón. Es lo que yo digo, los niños de hoy están todos amamonaos... ¡Si Zipi y Zape levantaran la cabeza...!

jueves, 24 de enero de 2013

Sans retour




El otro día vi una película que llevaba tiempo buscando y que me perdí en su momento, Tous le matins du monde, y fui a ella en busca del sonido diríase que mítico de la viola da gamba. Algunas cosas me gustaron más y otras menos: el ambiente está muy bien recreado, especialmente la naturaleza semisalvaje en que vive Monsieur de Saint-Colombe, el maestro de un Marin Marais muy convincente, sobre todo en su versión de anciano, interpretada por el actor "ruso" Gerard Depardieu. Me resultaron especialmente insufribles algunas inevitables concesiones a la galería, como la caracterización de las hijas de Saint-Colombe, músico enigmático del que apenas se conoce nada, ni siquiera sus fechas de nacimiento y muerte, como unas ninfómanas que beben los vientos por el joven Marais. Pero, más que hablar de la película, vengo hoy a traer dos momentos, dos frases especialmente brillantes y evocadoras, que dejo en su idioma original porque se entienden bien, y así no pierden su fuerza. Una la pronuncia Marais en su lecho de muerte:

J'avais un maître. Les ombres l'ont pris.

Me conmueve hasta el tuétano esa añoranza del maestro perdido, de un maestro incomprendido por el mundo y que no abrió del todo los ojos del discípulo hasta que éste estuvo en su lecho de muerte.

La otra frase da título a la película, y habla muy bien del escritor Pascal Quignard, su autor:

Tous les matins du monde sont sans retour.

Y cuánta verdad expresan estas palabras, cuánta melancolía. Puedo sentir la luminosidad de una mañana de primavera, el aire fresco inundando mis pulmones, y mi carrera alborozada se hace más lenta, anunciándose primero con unas luces tenues, para acabar en un ocaso irremediable tras una jornada intensa de emociones. Eso, y no otra cosa, es la vida.

miércoles, 23 de enero de 2013

La vergüenza educativa


Han hecho de la educación una mentira; una inmensa, desgraciada, patética mentira. Los compañeros pasan más tiempo rellenando papeles, elaborando planes, diseñando competencias, evaluando incompetencias, que enseñando. Cada vez es más difícil enseñar en la escuela española, y sin enseñanza... ¿qué sentido tiene? Sin enseñanza no hay aprendizaje, y los alumnos salen igual que entraron. A lo sumo aprenden que uno no debe escribir alumnos, sino alumnos y alumnas, o alumn@s. Así se enseñan valores, así se enseña la igualdad de género. Y en la universidad, el mismo panorama. Muchas tareas, mucho pasar lista, mucho valorar la asistencia y la actitud para que al final aprueben todos, pero aprendan la mitad de la mitad de lo que aprendí yo hace veinte años en un sistema desfasado en que el profesor llegaba, explicaba su clase magistral y se iba, y yo tomaba apuntes y luego los estudiaba, y consultaba libros si era necesario, y la nota era la del examen, y a veces me preguntaban cosas "que no se habían dado", y se premiaba a los que más sabían, no a los que más interés mostraban, o hacían como que mostraban. Qué pena de enseñanza, destrozada por las hordas de pedagogos, inspectores, políticos, hasta llegar a donde hemos llegado, que hacemos lo que nos mandan por miedo a la sanción, y algunos hasta se lo creen, y los profesores somos cómplices con nuestra sumisión y nuestro silencio. Mi único consuelo es que de cada hora que hablo delante de mis alumnos, de cada curiosidad que les despierto, de cada duda que les resuelvo, saquen algo en limpio para el futuro, y ya que no puedo pedirles lo que a mí me pedían hace veinte años, al menos me mantenga firme frente a la inmundicia que nos venden como calidad educativa.

¡He dicho!

domingo, 20 de enero de 2013

Wilfred Owen: Conscious

Despiertan sus dedos, y ascienden bajo las sábanas.
Sus ojos se abren con un golpe de voluntad,
ayudados por las flores amarillas junto a su cabeza.
La cuerda de una persiana se arrastra por el alféizar...
¡Qué suave es el suelo de la habitación! ¡Qué alfombra!
¿Y de quién son esas voces, en algún lugar que no se ve?
¿Por qué se están riendo?
¿Qué hay dentro de esa jarra?
"¡Enfermera! ¡Doctor!" "Sí; muy bien, muy bien."
Pero un ocaso repentino ofusca todo el aire -
No parece el momento de querer un trago de agua.
La enfermera se ve tan lejana. Y por todos lados
Música y rosas quemadas a través de una matanza púrpura.
Frío; él tiene frío; y sin embargo tanto calor:
Y no hay ninguna luz para ver las voces de alrededor -
Ni tiempo para soñar, y preguntar – no sabe qué.



His fingers wake, and flutter up the bed.
His eyes come open with a pull of will,
A blind-cord drawls across the window-sill...
How smooth the floor of the ward is! what a rug!
And who's that talking, somewhere out of sight?
Why are they laughing? What's inside that jug?
"Nurse! Doctor!" "Yes; all right, all right."
But sudden dusk bewilders all the air -
There seems no time to want a drink of water.
Nurse looks so far away. And everywhere
Music and roses burnt through crimson slaughter.
Cold; cold; he's cold; and yet so hot:
And there's no light to see the voices by -
No time to dream, and ask - he knows not what.

miércoles, 16 de enero de 2013

Ha nacido una estrella (o dos)




Las estrellas son mi hijo Jaime (7 años) y su amiga Daniela, que protagonizan este vídeo promocional del nuevo trabajo de Ecos del Rocío, Toda una vida. ¡Qué guapa está Daniela! ¡Qué guapo está Jaime! ¡Qué feo es el de las patillas! Y mi amigo Julio, pedazo de actor. ¡Gracias!

P.S. Conservad este vídeo para el futuro, cuando obtengan el Oscar cada uno por su lado, como una de esas "rarezas" inapreciables que encuentran los mitómanos.

martes, 15 de enero de 2013

Trogloditas (2)



Fuimos atacados por los garamantes a la caída del sol. Llegaron en sus cuadrigas resplandecientes, entre nubes de polvo dorado, y comenzó la caza. De nada nos sirvió escondernos en las cuevas, porque azuzaban grandes perros que llevaban consigo y nos sacaban a dentelladas. Sentí cómo despedazaban a mi mujer, a mis hijos, a mi pueblo entero, y cortaban su carne en grandes trozos y la cargaban en los carros. Las lanzas y los cuchillos me asediaban, y se clavaban en mi carne, pero yo seguía vivo y podía sentir todo el horror de mi sangre caliente mezclada con la de las otras víctimas, y no sentía dolor, y mi grito se alzaba por encima del estruendo, y mi boca sabía a tierra negra, y no era aire lo que llegaba a mis pulmones, sino fuego, ira y un lamento profundo. Después cesaron poco a poco los sonidos, y abrí los ojos y no vi nada, y me busqué el rostro y no tenía ojos, ni cuencas, ni cara que buscarme. Tampoco tenía manos para tocar mi cuerpo inexistente, pero sigo existiendo en este relato que da noticia de mi raza extinguida, orgullosa y noble, la más sabia que ha poblado la tierra.

lunes, 14 de enero de 2013

Edward Thomas: Digging

Hoy pienso
Sólo en aromas, - aromas que producen las hojas muertas,
Y el helecho, y la semilla de la zanahoria silvestre,
Y el campo rectilíneo de mostaza;

Olores que se elevan
Cuando la pala hiere la raíz del árbol,
Rosa, grosella, frambuesa o egopodio,
Ruibarbo o apio;

El olor del humo, también,
Fluyendo desde donde una fogata quema
Los muertos, los despojos, lo peligroso,
Y todo torna en dulzura.

Es suficiente
Oler, desmenuzar la tierra oscura,
Mientras el petirrojo entona una y otra vez
Tristes melodías del júbilo de otoño.




To-day I think
Only with scents, - scents dead leaves yield,
And bracken, and wild carrot's seed,
And the square mustard field;

Odours that rise
When the spade wounds the root of tree,
Rose, currant, raspberry, or goutweed,
Rhubarb or celery;

The smoke's smell, too,
Flowing from where a bonfire burns
The dead, the waste, the dangerous,
And all to sweetness turns.

It is enough
To smell, to crumble the dark earth,
While the robin sings over again
Sad songs of Autumn mirth.

sábado, 12 de enero de 2013

Diez cosas que debo agradecer al cristianismo


1. Bach.

2. Las vacaciones de Navidad y Semana Santa.

3. Una notable capacidad de abstracción (fruto de las homilías soportadas en mi infancia).

4. El placer de pecar.

5. Abrirme los ojos ante las injusticias del mundo.

6. Abrirme los ojos ante las injusticias de la Iglesia.

7. Los sobresalientes en Religión.

8. Una extraña alergia a Chesterton.

9. La película La vida de Brian.

10. La inspiración para este tipo de entradas.

viernes, 11 de enero de 2013

La jornada


Como un mapa trazado con escuadra,
así miro la vida en estos días
de aguas quietas y paisajes grises.
Un viejo sendero, musgo en las piedras,
el clamor de las voces que me envuelve,
y la mañana larga, mentirosa,
corre veloz para dar paso al sueño
de las tardes heladas del invierno.

Larga y gloriosa, llega al fin la noche. 

lunes, 7 de enero de 2013

Hechizo




Sirva el retorno al blog de este vídeo como regalo retrasado de Reyes a mis lectores. En él se da una conjunción inigualable entre la belleza incomparable de la música y de la intérprete, una Anna Netrebko que más bien parece un ángel, un ser sobrenatural que una noche visitó San Petersburgo, cantó el vals de Musetta, recibió los aplausos incrédulos de músicos y espectadores y volvió a su reino inaccesible. Por fortuna, esta maravilla ha quedado congelada en el tiempo para el que quiera acercarse a disfrutarla. Aquí la guardaré para volver a ella mientras dure mi cuaderno.

miércoles, 2 de enero de 2013

Swan and Rushes

Quando era criança o circo de domingo divertia-me toda a semana.
Hoje só me diverte o circo de domingo de toda a semana da minha infância…
Fernando Pessoa
He leído Los Cinco y el tesoro de la isla
pero nada estaba ya en su sitio.
Cerveza de jengibre, pasteles de carne,
son ahora pies grasientos y pintas servidas
en un pub con nombre de cisne.
Swan and Rushes, se llamaba,
and the Irish landlady had the most beautiful red hair.
Recuerdo que una noche tocamos la guitarra en la trastienda,
y al día siguiente nos levantábamos al alba,
a sentir la escarcha del césped corriendo por las manos.
He vuelto mil veces en mis sueños
pero no quiero pisar de nuevo esos jardines,
porque el agua que mueve los cangilones del tiempo
se ha empantanado hace años,
y tiñe de indolencia la nostalgia.

martes, 1 de enero de 2013

El Concierto



Pocas cosas hay en el mundo tan inmutables como el Concierto de Año Nuevo, si acaso los saltos de esquí desde Garmisch. Desde los tiempos de Franco, los venerables músicos de la Filarmónica de Viena me acompañan en la primera mañana del nuevo año, inundando la casa de esencias austrohúngaras que nada tienen que ver con la realidad que viviré luego. Ya puede volverse el mundo del revés, que a las once y cuarto de la mañana estará como un clavo en el podio de la Musikverein el melenudo de turno -¿alguien ha visto alguna vez a un director de orquesta calvo?- empuñando la batuta frente a un plantel con una edad media de setenta años. Si acaso últimamente se ha visto algún japonés entre el público, o si uno se fija bien una mujer camuflada entre los segundos violines, pero la esencia se mantiene desde que asesinaron al archiduque Francisco (sospecho que el Concierto como institución nació tras el derrumbe del Imperio, como un modo de tenerlo presente). Y qué decir de las coreografías de los valses, los tutús, la recargada decoración del local, la aburrida voz del comentarista… todo ello contribuye a predisponer nuestro ánimo para el falso comienzo del Bello Danubio Azul, la consabida felicitación del año de toda la orquesta y, ahora sí, el vals inmortal en toda su plenitud, acompañado de las imágenes de la maravillosa naturaleza austriaca. Merece la pena empezar el año arrullado por el ritmo de tres por cuatro, por la perfección melódica de una de las páginas más hermosas de la historia de la música. Luego viene la marcha Radetzky, pero ya pertenece a otra división: ni siquiera enardece como debería hacerlo una marcha militar; si al escuchar a Wagner entran ganas de invadir Polonia, esta marcheta alegre parece más bien una broma, una invitación amable a una guerra de mentira (así llegaron los prusianos y pasó lo que pasó). De lo que no cabe duda es que, gracias a ORF y Eurovisión, al menos una mañana entre 365 el mundo parece más amable de lo que es.

martes, 25 de diciembre de 2012

Christmas Truce



Es Navidad, un año más, el día en que quien es feliz comparte la alegría que le inunda y el infeliz ve amplificada su desdicha. Lo de menos es que haya nacido un Salvador, porque todo aquel que no sea un idólatra sabe que eso nunca sucedió, ni sucederá, y por otra parte no hay nada de lo que tengamos que salvarnos. Lo realmente importante son los buenos deseos, que incluso obraron el milagro de una tregua en Ypres en 1914, con trincheras decoradas a los sones del Stille Nacht. Hace días que mi espíritu se encuentra en la habitación de un hospital donde reposa quien fue una vez mi mejor amigo. Hubo Navidades mejores, y sin duda las habrá. No hay sitio para la queja, ni para el reproche. Seguimos escribiendo, un año más, aunque sea tarde. A veces hay tan poco que decir, y tanto que callar, que es mejor mirar hacia delante hasta que el sueño desvanezca los últimos atisbos de realidad.

sábado, 15 de diciembre de 2012

¡Qué cachondos, los chicos de Google!


Ha estado "uno" leyendo un libro titulado Desnudando a Google, del empresario Alejandro Suárez Sánchez-Ocaña. Aunque está escrito con el culo, que todo hay que decirlo, y se le nota de lejos la mala baba contra la empresa de Mountain View, derivada sin duda de alguna mala experiencia empresarial, ha merecido la pena la lectura porque me ha abierto los ojos sobre algunas prácticas cuando menos dudosas de una empresa que se puede decir que tiene el monopolio de una gran parte de internet, dato que por sí sólo ya nos produce un miedo justificado. Resulta que la simpática empresa de las seis letras de colorines no sólo controla en España el 97% de las búsquedas que se hacen por internet (la mayor cuota de mercado en todo el mundo), sino que es propietaria, entre otros, de gmail, blogger o youtube, servicios que yo uso alegremente todos los días, y que me hacen estarle incluso agradecido, porque no tengo conciencia de pagar nada por ello, pero el señor Suárez da en la diana cuando dice que lo que Google obtiene a cambio es una materia prima valiosísima, la más preciosa que existe en nuestros tiempos: algo tan simple como información. Información sobre nuestros gustos, sobre nuestros amigos, textos de correos electrónicos (cada vez que mandamos un correo privado por gmail iniciamos una conversación a tres bandas), fotografías aéreas (Google Earth) y frontales (Street View) de nuestras casas, también sabe dónde estamos situados en cada momento a través de las aplicaciones para móviles (Latitude por ejemplo)... y no sigo. Google ya gana dinero con una parte de esta información, pues además monopoliza mediante adquisiciones estratégicas los servicios de publicidad por internet, y estos ingresos la han situado entre las compañías más poderosas del mundo [inciso: nunca entenderé cómo las empresas pagan tanto dinero por publicidad en el buscador de google, en youtube o en gmail: en mi vida he hecho ni puto caso a esos anuncios, si tengo que reservar una habitación en un hotel me busco la vida]. En cuanto a la información masiva captada con servicios como Street View, en que literalmente está fotografiando el mundo (y parte de sus habitantes) o Google Books (la biblioteca de Alejandría 2.0.), con todos los problemas de vulneración de derecho a la privacidad y derechos de autor que están generando, ya ideará el modo de explotarla.

Un monopolio no es sano para la economía, no creo que haya ningún economista que lo dude, y hoy por hoy la posición de Google es de clara dominación del mercado en muchos ámbitos. Si a eso añadimos el objeto del monopolio en cuestión, que no es otro que internet, algo que debería ser poco menos que patrimonio de la humanidad, la situación es para echarse a temblar. Lo cierto es que ya no me parecen tan simpáticos estos "niñatos" treintañeros que llevan quince años comiéndose el mundo.

P.S. ¡Y cómo se ríen, los cabrones!

viernes, 14 de diciembre de 2012

La inmersión que "ahoga"


Ojalá la "cuestión" fuera el idioma, y ahí se quedara: en realidad no se trata del lenguaje, sino de lo que se consigue con él. La política de inmersión lingüística que se ha venido siguiendo en Cataluña todos estos años, y a la que ahora se quiere poner freno, tiene muy bien puesto el nombre: su objetivo claro es ahogar al castellanohablante en el mar de Cataluña, pero no en el mar lingüístico y cultural, sino en un mar diseñado cuidadosamente por el nacionalismo, un mar agresivo de altas crestas, un mar donde no cabe la libertad, porque lo único que circula por sus aguas son barcos que enarbolan una bandera política que todos conocemos. Que nadie se engañe: si los catalanes protestan como fieras ante lo que consideran un ataque no es porque ellos y sus hijos vayan a sufrir, sino porque no podrán seguir fagocitando víctimas de su intransigencia. Y además, este tipo de discursos, el que yo hago ahora mismo, sólo les está permitido a ellos, que tienen el monopolio del victimismo y de la razón: si yo viviera en Cataluña me llevaría tantos palos que no me merecería la pena publicarlo. Lástima de pueblo, lástima de buenas gentes.

jueves, 13 de diciembre de 2012

"To speak or not to speak...


...Spanish, That is the Catalan Question".

Keep calm, dicen los tíos. Se trata tan sólo de permitir a los españoles (catalanes o no catalanes) residentes en Cataluña que lo deseen, recibir para sus hijos una educación en el muy noble idioma español o castellano, y creo que tienen motivos sobrados para desearlo. Cierto que un Estado puede imponer su idioma, pero de momento Cataluña no lo es, ni parece tan claro que los catalanes así lo quieran. Mientras forme parte de España deberá respetar la Constitución, que no por casualidad garantiza los derechos de todos los españoles, no sólo los de los catalanes. A partir de ahí todo lo demás es palabrería, aunque, eso sí, me están entrando unas ganas enormes de brindar estas Navidades, un poné (andalusian speaking), con cava extremeño.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Solo en casa


Cada respiración destapa una sinfonía de gatos encerrados. Decíamos ayer, decimos hoy, que uno es siempre el mismo, aunque el frío, la fiebre y unos demonios antiguos se instalen cada día en la cocina. No puede ser verdad tanta luz blanca. Ayer me despertaron unos niños jugando a la pelota en la terraza. Sonreían inocentes, sin miedo, pero al tocar la puerta con la mano se hicieron humo. No puedo recordar tu nombre, sé que te llaman miedo. Desidia es aún peor, o falta de futuro, de presente y de pasado.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Lo que es un Claustro


Hoy ha tocado claustro. Apasionante. Tres horas del reloj, de cuatro a siete, menos mal que he llegado temprano y he pillado sofá; aún así se me ha quedado pegado el culo, y eso que no era de escay. Ciento nueve profesores convocados; faltó alguno, pero el ambiente era tremendo, de partido grande, sólo faltaban los puros -algún nostálgico recordará los claustros de tabaco negro hasta las trancas y ceniceros desbordados-. Orden del día: lo de siempre; es decir, las chorradas de siempre que no llevan a ningún sitio, porque hace tiempo que los claustros de profesores ni pinchan ni cortan, pero traigo aquí un par de detalles inquietantes, señal de los tiempos que vivimos, y los que nos quedan por vivir.

- Se había enviado una carta al servicio de inspección firmada por el Claustro donde se referían las temperaturas alcanzadas en algunas clases durante los meses de calor. Respuesta de los inspectores: el Claustro no es nadie para enviar una carta; en todo caso lo pueden hacer sus componentes a título individual.

- Los miembros del Consejo Escolar pertenecientes al Claustro nos indican que por ley no pueden informarnos durante la celebración del claustro de los acuerdos que allí se tomaron, así que ruegan que una vez se levante la sesión, y en plan amiguetes, nos quedemos los compañeros a oír lo que tienen que decirnos (yo he optado por volver a casa y redactar estas líneas).

-La directora del centro informa que si un alumno pide ver un examen los profesores tenemos la obligación no sólo de enseñárselo, sino de... ¡hacerle fotocopias y dárselo al padre! Eso sí: la financiación de la copia (sic) corre por cuenta del alumno.

Algunas cosas son surrealistas, otras indignantes, más de una da bastante miedo, y la mayoría toca grandemente los cojones. El de Inspectores de Educación es claramente un cuerpo de comisarios políticos, y los equipos directivos son cada vez más percibidos como colaboracionistas (si no pudieran emplearlo en mi contra diría que al estilo de la Francia de Vichy). En cuanto a los pobres alumnos, la Administración se empeña en presentarlos como enemigos, y el profesor se atrinchera convenientemente, pocas salidas dignas le quedan.

¡¡Con lo bonito que es enseñar, con la mayor libertad posible, sin papeles!!

sábado, 10 de noviembre de 2012

El abuelo


Día completito. De entrada, nos hemos quedado el fin de semana porque los niños de los cojones tenían partido de baloncesto, manda güevos, pronto empezamos, con nueve y siete años. Jaime está que se sale: no iba convocado porque aún está con muletas, pero dice que es el único de su edad al que han metido en el equipo, y también asegura que como de mayor no gane dinero jugando se retira. ¡Adiós, Pau Gasol! Yo, de momento, le llamo cojo Manteca y él sale corriendo detrás mía cada vez que lo oye, más rápido que el original, ha desarrollado una velocidad endiablada; le falta romper farolas: ya le puse un vídeo el otro día del "orténtico", como se enteren en el cole lo expulsan. El caso es que a las nueve y media de la madrugada toda la familia en bloque para animar a Miguel, caían cuatro gotas y ¡van y suspenden el partido! Motivo: riesgo de lesión. Manda güevos otra vez, antes sólo se suspendía el partido si el balón navegaba en vez de botar, serán los nuevos tiempos de denuncias a gogó. Plan alternativo: turismo por la ciudad. Parque de María Luisa, Catedral, Giralda (el cojo Manteca llegó arriba el primero con sus muletas, cómo no), creo que no había más sevillanos que nosotros allí en lo alto, recuerdos de los tiempos en que no había baranda y los que paseaban por las gradas de abajo tenían que ir esquivando a los suicidas, ahora está todo enrejado; vuelta a bajar, nuevo triunfo del Manteca, paseo por la Avenida, antes del Generalísimo, ahora peatonal y de la Constitución, tapeo correspondiente (siempre sale ganando Miguel, con eso del gluten le ponen los mejores platos), visita a los kioscos de belenismo, hoy inauguraban la temporada, seseintaitantos pavos por cuatro muñecotes y dos tenderetes, antojo de la que manda, me dan mal las vueltas a mi favor, no digo nada -¿seré corrupto?-. Y ahora viene lo bueno, o, mejor dicho, lo malo: íbamos con una amiga y dos niños añadidos, no venían sus padres y ellos no nos conocían. Compramos castañas. Uno de los niños me dice que le pele una. Al abrirla está mala una parte y se ve el gusano momificado. Yo le digo que no pasa nada, que también se come. No se lo cree. Me como el gusano. El niño no da crédito. En ese momento llama su madre. Le pasan el teléfono. Hola, mamá, estoy comiendo castañas. La madre le dice algo, y responde el niño: Una tenía gusano, y se lo ha comido el abuelo.

¡El abuelo! A mis 45 años tan bien llevados. Yo, que era un sex symbol en la facultad; no me comía nada pero era un sex symbol, a ver si viene alguna a confirmarlo. Llamarme a mí el abuelo la mierda esa de niño, home, que me he quedao con su cara, qué van a dejar para cuando tenga ochenta años...

viernes, 9 de noviembre de 2012

A golpes de vapor


Últimamente me ha dado por escuchar ópera mientras plancho. Glorioso. Esta semana ha tocado Nabucco.

Ese pedazo de Ismael:
Furibondo
dell'Assiria il re s'avanza;
par ch'ei sfidi intero il mondo
nella fiera sua baldanza! 
Ese pedazo de Zacarías:
Come notte a sol fulgente,
come polve in preda al vento,
sparirai nel gran cimento,
dio di Belo menzogner.
Tu, d'Abramo Iddio possente,
a pugnar con noi discendi;
ne' tuoi servi un soffio accendi
che sia morte allo stranier

 

Así da gusto planchar, sí señor, a los compases de Verdi. Dan ganas de echar a los asirios de Babilonia, a los babilonios de Jerusalén y a los austriacos de Italia. Esto lo oye Arturo Mas y sale a buscar españoles para quemarlos. A los catalanes sólo les falta un compositor nacionalista.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Pues eso...


Lo que el socialismo ofrece, lo que todo español desea, es seguridad. El lado ético del socialismo, la creencia de que a cada cual se dará, no según sus méritos, sino según sus necesidades, también está hondamente arraigado en el natural ibérico. […] No hay raza en Europa tan profundamente igualitaria ni con menos respeto hacia el éxito y hacia la propiedad.

Gerald Brenan: El laberinto español (1943)

martes, 6 de noviembre de 2012

Redes sociales y literatura


Si el fenómeno de los blogs parece que ha alcanzado la cima y actualmente está decreciendo en intensidad, las redes sociales han explotado más recientemente, y su onda expansiva abarca a mucha más gente y facetas de la vida. Sin lugar a dudas inventos como Facebook o Twitter, más los que vendrán, han revolucionado la forma en que nos relacionamos con el otro, algo esencial al ser humano; sin embargo, si nos ceñimos a las repercusiones que tiene este nuevo mundo sobre el universo literario, entiendo que son muy pequeñas. Como apuntaba ayer en este cuaderno José Manuel Benítez Ariza, y también me comentaba hace ya mucho tiempo Enrique Baltanás, se da el caso de algunos escritores que han migrado de Blogger a Facebook, atraídos por la popularidad de la nueva herramienta, pero esta fuga no resulta demasiado clara en cuanto a sus intenciones, pues en este caso el medio influye, y mucho: el escritor que publica un texto en su blog lo hace con la esperanza de que quien lo lea le dedique cierto tiempo, y haga la lectura en unas mínimas condiciones de reposo, necesarias para asimilar, para paladear toda obra literaria. Estamos de acuerdo en que el libro es el formato ideal para conseguir este objetivo, pero también los lectores de un blog le dedican un tiempo precioso, el mismo que se puede dedicar a un diario o a unos apuntes tomados al azar, efímeros pero bellos. Es quizá esta breve permanencia en el tiempo (a pesar de que las entradas quedan almacenadas en la red, raramente se acude a ellas con la intención de releerlas), el principal punto débil del blog como publicación, pero sin él perdería también gran parte de su atractivo. Lo que no me ofrece duda alguna es la poca consideración que se le daría a uno de mis textos colgado por ejemplo en la plataforma de Facebook, o de Twitter. Los que acuden allí lo hacen en busca de noticias frescas; se trata de un mercado donde uno ofrece sus propias quimeras y necesidades de afecto o de compartir a cambio de leer las ajenas. Las redes sociales son un tributo a la inanidad, a la sociedad de las prisas, al no decir nada en cuarenta palabras, a las fotos mal tomadas, al mal gusto elevado a la categoría de ego. También sirven, cómo no, para promocionarse, o para mantener el contacto con amigos –de segunda categoría casi siempre-, pero nunca para leer como se debe un poema, o un apunte literario, cosa que no se hace en mitad de una reunión o en el descanso del trabajo mientras trajinamos con nuestro teléfono móvil rodeados de compañeros enfrascados en la misma tarea (paradojas de la comunicación del siglo XXI). Cuando uno está en casa descansado y se dispone a disfrutar de un rato de lectura lo suyo es un libro o, como mucho, un blog. De ahí para adelante todo son mariconadas.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Blogs y literatura


La aparición en escena de los blogs supuso un fuerte impulso a la creación literaria, no sólo para vocaciones larvadas, como la mía, que necesitaban el acicate de compartir, de la publicación instantánea, para desarrollarse, sino también de escritores consagrados que mantienen un ritmo diario de entradas. Desde aproximadamente el año 2006, en que los blogs literarios empezaron a surgir, he venido observando un aumento de la popularidad hasta un auge hacia el año 2010, y a partir de entonces he notado un descenso en el número de entradas y el cierre de numerosos blogs. Puede que esta percepción mía no sea generalizable, pues me baso en mi entorno y en los autores que frecuento, pero tengo la sensación de que hay una cierta crisis, repito, sólo en los blogs de creación, pues los que son de tipo profesional han seguido creciendo como es lógico, dado el carácter de herramienta comercial que tiene un cuaderno en la red, que al fin y al cabo no es más que una página web simplificada.

Valga la reflexión anterior para ahondar en la relación que existe entre la literatura y el medio donde se publica. Es cierto que géneros como la novela tienen difícil cabida dentro del formato blog, pero otros como la poesía, las memorias, los aforismos, el relato breve, el artículo periodístico y muchos más se adaptan a él a la perfección, con la ventaja añadida de la publicación inmediata de la obra de creación, con lo que ello supone a la hora de compartir, de que el escritor se reconforte, compruebe que no está solo y, por qué no, halague su más o menos inflada vanidad. Como es lógico, la calidad de lo que se escribe en los blogs varía enormemente, y hay muchísimo que no vale la pena salvo para el autor, pero también he leído muchas cosas antológicas en los blogs, lo mismo que hay bodrios en papel. De hecho, la publicación en papel depende en gran medida de los contactos que tenga el escritor, mientras que el blog es un medio democrático, y si el contenido merece la pena es reconocido por los lectores de inmediato, proporcionando esa íntima satisfacción que tanto necesita un escritor, mucho más que los premios, mucho más que las invitaciones a copas de vino español, mucho más que el dinero que, después de todo, un buen libro casi nunca está en disposición de proporcionar a quien lo escribe.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Apuntes (184): Moscas


Hay demasiada gente, demasiadas moscas, demasiada ropa puesta a secar en las colmenas. No puede ser verdad tanta mentira; la vida triunfará, y volverán los tiempos de dejar escapar el agua entre las manos.

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Otra desventaja del libro electrónico: aún no llevo dos años con mi ridáider y ya me están poniendo los dientes largos con los modelos nuevos de Kindle. Supongo que pasaré por caja. El negocio sigue del mismo tamaño, pero se traslada del contenido al continente.

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El retrato que hace Brenan de la España de finales del XIX y principios del XX en El laberinto español es ameno, vívido y atractivo. Seguramente hay actualmente estudios más rigurosos de esa época, e incluso más imparciales, pero a quién le importa la imparcialidad en la Historia.

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Días oscuros y lluviosos en Alájar, de nieblas bajas y colores verdes brillantes en los pocos instantes de luz. Ayer caminábamos hacia la iglesia oyendo las campanas doblar a muerto. Nos topamos con el cortejo fúnebre a medio camino, pero no se observaba gran tristeza en los rostros. Curiosamente era un duelo sereno, y la lluvia persistente no causaba esa sensación de agobio, de angustia, tan frecuente en estos casos. O quizá era tan sólo mi sensación individual, que no tiene por qué coincidir con el sentir de los que me rodean: tan acostumbrados estamos a ponernos en el centro de la creación que hacemos girar el mundo en torno a nuestro ánimo.

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Las moscas se resisten a abandonar su corta temporada de existencia, y revolotean atontadas por la casa dedicándose a su incesante y absurda labor de procreación, búsqueda de un alimento fácil y muerte bajo un matamoscas de color azul o, aún más terrible, en las fauces de la planta carnívora que nos hemos traído de Sevilla.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Apuntes (183): De muertos


El silencio tiñe de humanidad los paisajes mojados del otoño.

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En noviembre los muertos reviven en la hierba de las tumbas para recibir las visitas con sus mejores galas.

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La calabaza de halloween se ríe de nuestra ignorancia de ultratumba.

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Una aldea abandonada. El agua corriendo por las calles de piedra. La plaza una vez llena de vida y que hoy sirve de pasto a las ovejas. Las chimeneas ennegrecidas apagadas hace décadas. Un paseante que llega al atardecer por el viejo camino de herradura, y se para en el lavadero antiguo a contemplar tanta ruina, tanta belleza entre las piedras, a escuchar las voces de los antiguos habitantes del lugar, descansados por fin del trabajo agotador, tranquilos para siempre entre las tapias del diminuto cementerio.

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La muerte ha huido despavorida de las ciudades, ignorada por todos, perseguida sin piedad, para refugiarse entre el silencio y los murmullos de cualquier arroyo donde no alcance el humo de las máquinas infernales.

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El muerto se ha convertido en un extraño, en un pariente pobre e incómodo al que pagamos un tributo de inhumanidad para vivir sin escucharle.

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El dolor de una madre nace de la Tierra, y allí vuelve.

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Si temes a la muerte, habla de ella con un niño y él te confortará.


jueves, 1 de noviembre de 2012

1974 (bis)


Recuerdo las gotas serpenteando en la ventanilla, jugábamos a adivinar su trayectoria. Algunas veces se juntaban tres, y proseguían su camino perezosas, una gran gota que moría en la goma agrietada por el sol del verano. Y tras las gotas una ciudad de luces tenues, de ruidos apagados. Jugábamos a completar el abecedario con las letras de las matrículas de los coches. Un seiscientos letra A, un symca letra D y un 131 blanco reluciente con la letra I. Las calles estaban pobladas de gentes de rostros desiguales, de motociclistas sin casco montados por parejas en vespinos desvencijados, con la gomaespuma sobresaliendo por debajo del asiento. La calle Torneo duraba una eternidad, con su tapia infinita que parecía la muralla china, llena de teatros, y mucho después supe que detrás había un río, que era el mismo que aparecía al doblar la última curva. El autobús tenía muchos años, y visto de frente su cabina hacía un arco en semicírculo. El chófer era canijo, diminuto, se dejaba crecer la uña del dedo meñique y ponía siempre el programa de flamenco donde daban las horas con "oles". Era 1974, lo sé porque un día nos lo dijo don Alfonso, y lo escribió en la pizarra, y yo tenía los años que ahora tiene Jaime, pero qué años más distintos, qué risas tan distintas, qué abrazos tan distintos dábamos entonces a nuestros padres, qué manera tan distinta de querer, de ser querido. Yo sé que Jaime en el futuro también lo verá distinto, porque el tiempo pasa, y lo que antes era ilusión no es hoy más que un puñado de promesas incumplidas, pero así avanza la vida, y el niño se hace niño, y el hombre se hace hombre, y no hay mañana, sino ayer, siempre el ayer, el tesoro más precioso, guardado bajo siete llaves para que nadie pueda llenarlo del barro cotidiano que nos enturbia los ojos al vivir.

martes, 30 de octubre de 2012

1974


Llueve furiosamente, y me recuerda
a ese niño serio que contemplaba el patio desde la galería,
y miraba caer las gotas
violentas, pesadas, una tras una.
Parece mentira que no hagan agujeros en las baldosas.
Un recreo de carreras por los pasillos,
y el agua que nunca dejaba de caer.
Aún sigue cayendo, la oigo claramente.
El agua nunca ha dejado de caer,
ni parará mientras la memoria habite en la infancia y en el tiempo,
el tiempo del primer asombro,
de la primera mirada asustada al infinito.
El esplendor de la lluvia en las baldosas de aquel patio,
la soledad incierta de esas horas
y el vuelo leve de la melancolía.