No hay pastilla para este dolor. Ni terapia. Ni remedio. No es dolor, es vacío, es pérdida inapelable. No hay descanso tampoco. Los recuerdos dulces se hacen amargos. Y duelen. Y no importa que pase el tiempo, como me decían. Si acaso lo acrecienta, porque estoy más lejos de la dicha. Quizás no es bueno haber sido tan feliz. No lo sé. Hace tiempo que ya no sé nada.
El cielo de Mistrá
-
Estuve en Mistrá, hace años: paisaje pedregoso, pequeña ciudad amurallada
situada en lo alto de un monte. Queda cerca de Esparta. Recuerdo los olivos ...
Hace 2 días
