No hay pastilla para este dolor. Ni terapia. Ni remedio. No es dolor, es vacío, es pérdida inapelable. No hay descanso tampoco. Los recuerdos dulces se hacen amargos. Y duelen. Y no importa que pase el tiempo, como me decían. Si acaso lo acrecienta, porque estoy más lejos de la dicha. Quizás no es bueno haber sido tan feliz. No lo sé. Hace tiempo que ya no sé nada.
Bases de la arquitectura. Una visión particular
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*C*on sencillez y con algunas dosis de humildad, después de años de estudio
y dedicación a la práctica profesional de arquitecto, puedo llegar a
expon...
Hace 21 horas
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