No hay pastilla para este dolor. Ni terapia. Ni remedio. No es dolor, es vacío, es pérdida inapelable. No hay descanso tampoco. Los recuerdos dulces se hacen amargos. Y duelen. Y no importa que pase el tiempo, como me decían. Si acaso lo acrecienta, porque estoy más lejos de la dicha. Quizás no es bueno haber sido tan feliz. No lo sé. Hace tiempo que ya no sé nada.
Testamento ológrafo de HERMANO LOBO
-
El "fasto de la ruptura democrática" patrocinada por la "Coordinación
Democrática, también llamada Platajunta" de Antonio García-Trevijano, a la
que ...
Hace 12 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario