domingo, 12 de agosto de 2012

El intrépido Sánchez Gordillo y sus secuaces


El SAT se lleva alimentos de dos supermercados para entregarlos a comedores sociales

Asaltan un supermercado en Torreblanca y ponen de excusa las acciones del SAT.
Un grupo de 50 personas entra de madrugada en un negocio de Covirán y roba, principalmente, bebidas. Tres jóvenes, entre ellos un menor, ya han sido detenidos por la Policía.

Lo que demuestra unas cuantas de cosas sobre el comunismo en el siglo XXI:

- Los altos ideales que presumiblemente mueven a los líderes del SAT se ven empañados por el empleo arbitrario y violento de los medios para alcanzarlos.

- Se estima como necesario para la justicia social una redistribución de los bienes hacia los más pobres, pero  no se les ocurre nada mejor que robárselos a los productores para regalárselos a los ociosos (asumo que un objetivo del SAT es el mantenimiento a perpetuidad del PER).

- Al rebufo de los comunistas barbados actúan bandas de maleantes como la que aparece en la noticia, que se incautan de bebidas alcohólicas, algo que se supone les sobra a los ricos, y que ellos también tienen el derecho de catar en grata compañía y a los sones de vehículos tonantes.

- En un mundo donde no hay proletariado, ni de la industria ni del campo, el comunismo pasa a ser, más que un sistema político, una legitimación del latrocinio.

- Si esto tuviera algún viso de prosperar salía por patas del país: las figuras de Hitler y Stalin están demasiado recientes.

- Que se vayan a Cuba, que hay mucho que hacer allí para dar de comer al pueblo.

- Que se vayan a mamarla, y dejen a los empresarios y trabajadores honrados tranquilos.

6 comentarios:

Tita dijo...

Si es que hay que joderse...encima va el tío y dice que las cajeras del Mercadona ganan 850 euros.

Y por tontas, van, las empujan y las golpean a propósito mientras robaban al ladronzuelo de su jefe (que será un cabronazo o no, pero que yo sepa, es de los pocos que da paga de beneficios)

En fin, que gente así no ayuda nada!

Er Tato dijo...

Pues a mí el Sánchez Gordillo éste, respecto del cuál estoy en las antípodas ideológicas, no me cae mal. Ya escribí algo sobre él no hace mucho.

Y la verdad es que, con este asunto del robo de supermercados, los medios de comunicación y algunos políticos mediocres le están haciendo el juego. Es tan sencillo como que han cometido un delito y deben ser juzgados. Punto.

Abrazos liberales

Rafael dijo...

El imperativo categórico de Kant venía a decir que se ha de obrar de modo que desees que tu forma de actuar se convierta en ley universal. Si en situaciones de crisis fuese legítimo asaltar supermercados, me temo que en un mes no había uno abierto, con las dramáticas consecuencias que ello traería.

Ya hablaba Ortega y Gasset en "La Rebelión de las Masas" del hombre masa que propugna la acción directa; que no pretende tener razón, sino imponer su voluntad. Es el signo (pobre) de los tiempos.

El alegre "opinador" dijo...

En mi blog escribí al respecto (http://elalegreopinador.blogspot.com.es/2012/08/robin-hood.html) y tuve que desactivar los comentarios porque otros secuaces ideológicos afirmaban que no pensar como el "líder" Gordillo es de manipulados, vendidos, fachas, etc...
Peligroso que un parlamentario abra la caja de los truenos. Un saludo.

José Miguel Ridao dijo...

Tita: avasallan a las que deberían ser sus camaradas, y les acusan poco menos que de cómplices del capitalismo.

Tato: a mí siempre me ha resultado también simpático, pero lo de los supermercados no tiene nombre, y el tío va y lo justifica. No es sólo que deban ser juzgados; lo grave es la ideología y modus operandi, lo veo peligrosísimo. Aunque parezca un punto demagógico, una cosa es ocupar una finca de la duquesa de Alba y otra esto. Legalmente son actos equiparables; moralmente, no. Espero que tu vuelta "al cole" no fuera muy traumática.

Ya leí tu entrada, alegre, y me sorprendió lo de los comentarios. Veo que tengo más suerte con los anónimos.

Abrazos nublaos y fresquitos.

José Miguel Ridao dijo...

Rafael, se me olvidaba: a lo mejor a Sánchez Gordillo no le importa que estas fechorías sean ley universal... mientras los supermercados estén llenos. En tiempos como los que corren vuelve el hombre masa de Ortega, por desgracia.

Un abrazo.