miércoles, 28 de julio de 2010

Mi vida


Mi vida es una lápida en el cielo.
Un devenir de brumas transparentes
por el jardín de la melancolía.

Mi vida es una búsqueda de nada.
Un canto de bellísimas palabras
que caen en el mayor de los olvidos
antes de que su eco se disuelva.

Camino por el mundo y no camino;
me lleva mi desidia por las calles
en una dirección, pero sin rumbo,
y cada vez que llego a mi destino
no encuentro nada nuevo. Tan sólo la certeza
de que doblando todas las esquinas
me espera el mismo sino
de voces apagadas,
de amaneceres muertos.

16 comentarios:

El alegre "opinador" dijo...

Le veo melancólico Sr. Ridao... De todas formas, aunque un tanto lóbrego para la época veraniega, me ha encantado su poesía.
Un abrazo.

maile dijo...

Vaya... parece que esos jardines andan repletos de almas, mi señor Ridao. Puede que en algun momento nos encontremos, aunque espero que lo suyo solamente sea literatura.
Besos.

Las hojas del roble dijo...

Este poema es hijo de Rubén y Juan Ramón: explosiva y hermosa mezcla, Ridao.
Un abrazo.

Susana Terrados Sánchez dijo...

Precioso y triste. Gracias por compartirlo.
Saludos.

Bea dijo...

Yo igualmente te veo un pelín melancólico vente pá banús con los niños y se te pasa.
Un beso banurense.

mangeles dijo...

Juer como andan los mercuriades....el Menéndez que se ha muerto con su amigo dios....y de paso se ha cargado a todos los poetas (todos muertos)...y el Ridao poniendo las lápidas...

¡que yuyoooo¡

Besos lapidarios, por dios y los poetas

mujer prevenida vale por dos dijo...

Muy melancólico... pero eso es parte del se del poeta...

También íntimo y bello.
Gracias.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Ridao, ¿te ha entrado la depre por ver llegar las gordas a la playa?
¡Venga arriba hombre!, aunque a lo mejor es que te quedes así y sigas escribiendo cosas tan bellas aunque melancólicas y tristes.
Un abrazo

Liliana G. dijo...

Qué bello y lánguido poema, Ridao, una de esas joyas que se descuelgan de tu sino y nos deja boquiabiertos.

¡Me encantó!

Besotes.

José Miguel Ridao dijo...

La melancolía atempera el calor de estos días, Alegre.

Eso, Maile, a ver si nos vemos en esos jardines tan raros y echamos unas birritas.

Buenos padres me has buscado, Julio. Me los quedo.

Abrazos.

José Miguel Ridao dijo...

Gracias a ti por leerlo, Susana.

Ahora mismito, Bea. Espera que me voy a renovar el vestuario.

Es que en verano al Menéndez y a mí nos entra mala sangre, mangeles.

Más abrazos.

José Miguel Ridao dijo...

Tú lo has dicho, MPVX2. Muchas gracias.

Gracias, Rafael. No es para tanto. Las playas no serían iguales sin las gordas.

Para bellas, tus palabras, Liliana. Te luces a la vez que me halagas.

Abrazos halagüeños.

Mery dijo...

¿Búsqueda de nada?
Aún así siempre acaba resultando interesante.
Estoy un poco dispersa con las vacaciones y siento perderme alguna entrada, pero sigo de alguna manera por estos andurriales.
Un abrazo de agosto

José Miguel Ridao dijo...

Disfruta de las vacaciones, Mery, que los andurriales están siempre ahí.

Un beso.

tania jose dijo...

no entiendo por que en versos...

José Miguel Ridao dijo...

En versos o en prosa... es mi vida, Tania.