miércoles, 2 de mayo de 2012

Liberté, égalité, ¿austérité?


Hace poco leía un interesante artículo publicado en Le Monde donde se reflexionaba sobre las políticas de austeridad emprendidas por los países europeos, especialmente Grecia, Portugal, Italia y España. Esta corriente de opinión se enmarca en el escenario de las elecciones francesas, donde la más que posible llegada de M. Hollande al poder significaría un giro en la política de sometimiento a Alemania practicada por Sarkozy. Desde el gobierno, y con la aprobación implícita de la oposición, se nos viene insistiendo en la absoluta prioridad de un ajuste presupuestario para hacer frente a unas deudas cada vez más acuciantes que amenazan con llevarnos a una situación de quiebra. Es tanta la fuerza del argumento que la práctica totalidad de la opinión pública, a pesar del llamamiento de sindicatos y algunos sectores políticos, asume este ajuste como necesario. A día de hoy este escenario es medianamente estable, pero se olvidan algunas consecuencias que a mi juicio son inevitables y resultarán nefastas para nuestra economía a corto y medio plazo. No cabe duda que el ajuste generará una recesión aún más profunda y un aumento de la tasa de desempleo, ya de por sí escandalosa, y que de seguir creciendo hace peligrar seriamente la paz social. Además, este aumento del desempleo tendrá un efecto muy negativo en las cuentas públicas, pudiendo incluso dejar sin efecto el recorte que se está practicando a un coste social elevadísimo en sectores como la sanidad y la educación, así como en muchas de las transferencias públicas, algo que contribuirá aún más a deteriorar la convivencia. Hasta ahora la calle está medianamente tranquila, pero al paso que vamos va camino de convertirse en escenario de unas revueltas que resultarán peligrosas incluso para la democracia, todo ello agravado por unos recortes cada vez más impopulares.

Y ahora surge la pregunta evidente: entonces, ¿es mejor no recortar y seguir pidiendo prestado un dinero que no podremos pagar? Tampoco hay que irse a ese extremo, y existen medidas intermedias que nos podrían hacer respirar, darnos tiempo a reajustar la economía sin medidas drásticas y, sobre todo, sin destrucción de empleo. El artículo citado sugiere cambiar los inalcanzables objetivos anuales que nos imponen (nadie se cree a estas alturas que España vaya a llegar a un déficit del 5,3 % en 2012) por programas plurianuales en consenso con Bruselas y con unos objetivos razonables, y todo ello acompañado de una política expansionista del Banco Central Europeo que favorecería incluso a Alemania, uno de los principales damnificados por el derrumbe de las economías más débiles (no hay que olvidar que dos terceras partes de sus exportaciones tienen como destino sus socios comunitarios, aparte de los intereses de sus inversores).

Se trata en definitiva de no abandonarse a los sacrificios sociales como único medio para salir de la crisis, pues se trata de un arma de doble filo: por un lado la reducción del déficit y por otro un aumento del desempleo que haría la situación insostenible y dejaría sin efecto el plan de austeridad del gobierno debido a la caída del consumo y de la inversión, en definitiva de los ingresos públicos vía impuestos. Contener el gasto: sí, pero cuidando de no destruir empleo más allá de lo necesario: un programa de racionalización del gasto más que de supresión de empleos, y si hay que asumir un déficit más elevado estos años a cambio de un programa de crecimiento creíble, que empiece a dar resultado lo antes posible, los inversores seguirán financiándonos dentro de unos límites razonables. Lo que nadie duda es que con un número de desempleados cercano a los seis millones y en subida libre nadie nos prestará dinero, por mucho que prometamos reducir nuestro déficit.

41 comentarios:

Er Tato dijo...

Hombre, Ridao, el artículo de Le Monde, esa mezcla de "El País" y "Público" pero en elegante, es lo que se espera de él.

El problema es que yo niego la mayor. Estaría de acuerdo en suavizar la transición hacia la consolidación fiscal si ya se hubiera recorrido todo el camino de eliminar el despilfarro y aquellos servicios que no forman parte del Estado de Bienestar. Ya he dicho en multitud de ocasiones que no comparto el orden de las medidas tomadas por nuestro gobierno. Antes de subir los impuestos a los mismos de siempre, o de hacer recortes en las coberturas de sanidad o educación, se deben y se pueden hacer muchas cosas: equiparar costes laborales unitarios entre sector público y privado, pegar un hachazo aquí, cerrar ó privatizar todas las televisiones públicas y el entramado empresarial del Estado y sus 17 estaditos, cerrar el Senado, eliminar subvenciones a TODO hijo de vecino, eliminar duplicidades administrativas, etc... Y a ello habría que añadir todas aquellas medidas de recuperación de valores como el esfuerzo -¿becas en las que sólo hay que aprobar el 65% de los créditos...?-, y la honradez.

Una vez hecho todos esos recortes que no afectan al bienestar del ciudadano, seguramente habríamos reducido ya lo suficiente el tamaño del Estado como para tener superávit presupuestario, pero si no fuera así, adelante, suavicemos la transición entre el déficit que quede y la consolidación fiscal.

Un abrazo de parte de monsieur Guilloten

Er Tato dijo...

De monsieur Guillotin quise decir, claro.

gatoflauta dijo...

Hay un asunto del que apenas se habla, o no tanto como debiera. La derecha, y aveces no sólo ella, se harta de repetir que "todos tenemos que apretarnos el cinturón". Pero aparte de que ese "todos" parece excluir a la propia clase política, como ya sugiere "Er Tato", a quien desde luego sí excluye es a los más ricos, a los que de verdad tienen dinero y a los que, salvo muy concretas y puntuales excepciones, la famosa "crisis" no sólo no afecta, sino que están mejor que nunca. Las SICAV, por ejemplo, siguen tributando al 1%, y estos virtuosos de la tijera ni siquiera lejanamente aluden a la posibilidad de subir ese tipo. Y otros mil ejemplos de esa clase. ¿Recortar? Bien, si es necesario; pero, como piden la lógica y la justicia, empezando, y empezando en serio, con los que tienen más que de sobra, no privando de un mínimo asistencial a los que apenas tienen para malvivir u obligándoles a pagar más caras las medicinas. Ese modo de "recortar", sólo a los que no pueden defenderse, es indigno. E indignante.

José Miguel Ridao dijo...

Estamos de acuerdo, Tato, hay recortes que están ahí, a huevo, y no los acometen, se dedican a atacar el flanco más fácil e indefenso. De verdad pienso que la política de recortes de este gobierno nos va a conducir al desastre: es verdad que recortan gastos, pero a costa de destruir empleo, lo que a medio e incluso corto plazo va a reducir los ingresos públicos. Si se prescinde, por ejemplo, de un 15% de la plantilla de profesores, la gran mayoría de éstos tendrá derecho a dos años de paro, consumirá menos, apenas tributará al IRPF... Y se empeñan en subir impuestos, lo que destruirá aún más empleo, parece mentira. O son unos ineptos o unos irresponsables (más bien esto último).

Gatoflauta: lo que dices es una gran verdad. Se ha publicado recientemente un libro, "El club de los pringaos", que tiene más enjundia de lo que sugiere su título. Ahí se ve cómo los ricos apenas pagan un 10% de impuestos, y los curritos un 50% de su sueldo, si al IRPF sumamos la cotización conjunta a la Seguridad Social. Es un escándalo, y el gobierno mira para otro lado (el de ahora y el anterior).

Abrazos desanimados.

Er Tato dijo...

Ridao, a ver si te va a pasar como al del chiste que iba con el adoquín en brazos por la selva para poder soltarlo y correr más si empezaba a perseguirle un león...

Verás, además de cargos políticos, en nuestro país sobran bastantes funcionarios. Unos cuantos porque se tocan los huevos y son ineficientes, y los demás porque, aunque curren y sean eficientes en sus puestos trabajo, en su mayoría tienen jornadas laborales bastante menores y salarios bastante mayores que la media del sector privado para idénticos puestos de trabajo. Algo de eso ya comenté por la taberna.

Admitido, pues, que sobran funcionarios, argumentar que no hay que prescindir de ellos porque se generaría más paro, se consumiría menos y se recaudaría menos es una solemne majadería propia de keynesianos con premio, dicho con cariño y abrazos. En primer lugar, porque dándole la vuelta a tu argumento, si el Estado contratara a algunos cientos de miles de parados, disminuiría el paro, se consumiría más aumentando la demanda agregada y se incrementaría la recaudación de impuestos, con lo que problema solucionado ¿verdad?. En segundo lugar, porque afirmar que es beneficioso para el conjunto de la economía mantener un gasto innecesario -los funcionarios que sobren, sean los que sean-, que debe ser pagado con impuestos que a su vez son retraídos del sector privado, es tanto como afirmar que el sector público gasta el dinero de manera más eficiente que el sector privado, y sabes que no es precisamente esa cualidad la que justifica la existencia del gasto público.

Dicho todo esto, que la senda de austeridad va a generar más paro a corto plazo es una trivialidad, pero eso no tiene por qué ser necesariamente una mala noticia. Si se genera paro es porque, por un lado, sobran funcionarios, y por otro se dejan de comprar bienes y servicios al sector privado. En el primer caso, eso que nos ahorramos, y en el segundo, dejemos que el sector privado se saque sus castañas del fuego y que no viva mamando de la teta de los concursos públicos. Si se reduce el Estado a un tamaño suficiente como para garantizar la igualdad de oportunidades, una educación y una sanidad públicas de calidad, y unas pensiones y asistencia a nuestros mayores razonables, bajará la deuda del Estado y podrá dedicar los recursos que actualmente dilapida en intereses a lo que realmente interesa, el sector público dejará de retraer crédito e inversiones del sector privado (efecto crowding out), bajarán los impuestos y el sector privado, los ciudadanos, dispondrán de más recursos para consumir, para crear riqueza y empleo. No olvidemos que el Estado del Bienestar se ha podido pagar hasta el momento gracias a la riqueza creada por el sector privado, que es básicamente quien lo sostiene con sus impuestos, y no al revés.

Un abrazo agotado

Alejandro dijo...

Joder, José Miguel, cómo está el patio. Y yo preocupado por el Sevilla-Betis de dentro de un rato. Espero que al menos no seamos más de seis millones de insensatos en el país... aunque me temo lo peor.

José Miguel Ridao dijo...

Vamos a ver. En primer lugar, llamar majadero a alguien en su propia casa por haber manifestado una opinión es una solemne insolencia que roza la altanería, dicho esto con el cariño que da el roce de estos años, sin mariconeo.

Segundamente, como de costumbre tienes razón en unas cosas y en otras no, igual que yo. Lo difícil es averiguar dónde están los aciertos. Lo de los profesores es tan sólo un ejemplo. No niego que sobren funcionarios en el país; lo que digo es que si el gobierno se pone a despedir a troche y moche aprovechando que la crisis pasa por Valladolid, mala solución está dando, repito que como el desempleo se vaya más allá de seis millones nos vamos a tomar por culo directamente, el cinturón se habrá apretado tanto que nos ahogaremos. La vuelta que has dado a mi argumento es un ejercicio de demagogia muy poco conseguido: no es lo mismo dejar de pagar que pagar de más, estamos ante una situación muy delicada, y cada paso se da en la cuerda floja.

Por último, ese mundo que pintas donde el sector privado genera productividad a raudales que revierte en los agradecidos ciudadanos, todos contribuyendo al bienestar de la comunidad con una mano invisible presidiendo la escena, bueno, me recuerda la secta de Nuevo amanecer (Thermomix) o algo peor. Entre dos extremos representados por el capitalismo USA y el Estado de bienestar sueco me quedo con este último. El dinero per se me aterra.

Abrazos collejeros (zin acritú...)

José Miguel Ridao dijo...

Se me olvidaba, Álex. La cosa está que arde, fíjate que mañana no podemos quedar para lo que sabes porque me toca generar productividad para el sector público a las cuatro de la tarde.

Entró, entró...

eres_mi_cruz dijo...

valoro los esfuerzos y las conjeturas de los economistas, pero me temo que ningún cambio o reforma de los trillados modelos económicos nos sacarán de esta...
esta vez el new deal sólo puede ser cultural, no económico... el problema no es mantener el estado de bienestar, porque el estado de bienestar es el problema... concretamente en Andalucía, el estado del bienestar de cada dos andaluces lo mantiene uno que, encima, no lo disfruta... ni asuntos propios, ni bajas retribuidas al 100%, ni paro... y pagándose su puesto de trabajo...

hoy mismo he estado con un empresario al que canalsur le compró una empresa hace seis años... el hombre sigue al pie del cañón y lee con tristeza el nombre de su antigua empresa, que tanto le costó levantar, en la prensa: no sólo la han arruinado y desmantelado, sino que la han estigmatizado incluyéndola en la lista de los ere fraudulentos...
esta gente siempre han disparado con pólvora ajena... prefieren grabar sus programas en Madrid o Euskadi, porque a las productoras andaluzas las han ido arruinando... así, endeudándose sin vergüenza, es fácil mantener una empresa en quiebra... de momento les da para casi todas las nóminas...

con este panorama... qué importa el modelo económico...

gatoflauta dijo...

Yo no soy funcionario, jamás lo he sido, y no tengo intención de serlo en el futuro. Sentado esto, ya está bien, creo, de repetir tópicos que además son completamente falsos. Aquí van unos datos:

"El peso del sector público en España es inferior a la media europea. Mientras que aquí supone el 45,6% del PIB, la media en los países de la zona del euro es del 50,9%, según Eurostat.

Sólo los países rescatados tienen menos empleo público que España, donde hay 6,5 funcionarios por cada 100 habitantes,frente a por ejemplo los 10,6 de Francia. Respecto a los países del norte de Europa, el porcentaje de funcionarios sobre la población activa es como sigue: Dinamarca tiene el 26%, Suecia el 22% o Finlandia el 19%. En España, es el 13%".

Un poco más de información, y un poco menos de cuento chino, podrían hacer maravillas.

Er Tato dijo...

Podría decirte lo que se suele decir en estos casos, que no te he llamado majadero, que sólo he calificado tu opinión, y bla, bla, bla, pero si a estas alturas tengo que explicarte estas cosas y aclarar que no te considero un majadero, mejor me abstengo en lo sucesivo de volver a darte mi opinión sobre tu opinión.

En cuanto al asunto en cuestión, el gobierno tendrá que ajustar el tamaño del Estado, despidiendo a quienes sea menester -los empleados públicos han crecido en los últimos 4 años mientras el sector privado ha arrojado al paro a varios millones de trabajadores-, no porque la crisis pase por Valladolid, sino porque es inmoral que se despilfarre de esta forma el dinero que, unos con más esfuerzo y otros con menos, aportamos todos para que los menos favorecidos puedan tener unas oportunidades similares a las de los que más tenemos.

Dices que hago un ejercicio de demagogia muy poco conseguido, y que no es lo mismo dejar de pagar que pagar de más. Disculpa, pero soy muy torpe y me he perdido. Si no te he entendido mal, dices que, aunque sobren funcionarios, no hay que prescindir de ellos porque aumentaría el paro y eso produciría otras consecuencias negativas. Es decir, si prescindir de trabajadores públicos que sobran es negativo, mantenerlos es positivo, e incrementarlos debería serlo también, con lo que se llega a la absurda conclusión de que si el Estado aumenta el númerom de funcionarios, aunque no hagan falta, se producirá una mejora en la economía. ¿Dónde está la demagogia?

Por último, afirmas que yo pinto un mundo donde el sector privado genera productividad a raudales, y no sé qué de una mano invisible y de una secta. Que yo sepa, sólo he afirmado que el sector privado es económicamente más eficiente que el público y que es la riqueza que genera aquél la que sostiene a éste. Sinceramente, me causa una enorme extrañeza que, conociendo mi opinión sobre los fallos del mercado, el capitalismo y el papel del Estado, porque la has leído decenas de veces en la taberna y hemos discutido sobre ello más de una vez, me atribuyas esas ridículas afirmaciones sobre el supuesto mundo que yo pinto.

En fin, que hoy no te reconozco, Ridao. Y disculpa si te he ofendido en tu propia casa. Siento haber errado al pensar que también era la mía.

Un abrazo

eres_mi_cruz dijo...

gatoflauta, con todo respeto te diré que si copias y pegas datos de un artículo del ex-diario Público... corres grave riesgo de creer que estás informado...
pero te recuerdo que ese panfleto sectario y extinto que ya no compraba ni Zerolo, entre otras fantasías afirmaba hace poco que el seguimiento de la huelga general fue de casi el 90%... cada uno lee lo que quiere, está claro... yo leo otras cosas... a lo mejor equivocadas también, pero... el 33,3% de empleados públicos en Extremadura era un dato de la EPA...

Er Tato dijo...

Bueno, gatoflauta, los datos exactos son estos.

En todo caso, si lo que querías decir es que el tamaño del Estado español respecto del PIB es menor que la media europea, tienes razón. Claro, que si lo que pretendes es concluir de ese dato que no tenemos un problema con el tamaño de nuestro Estado, entonces ya no está tan claro que tengas razón.

Quedarse sólo con ese dato haciendo abstracción de la estructura económica del país en cuestión, de su capacidad para crear empleo y riqueza, de su población activa, de su productividad, de la flexibilidad de sus mercados, de su capacidad exportadora, de sus recursos naturales o de su balanza de pagos, para concluir que estamos mejor que los demás es bastante temerario. Y lo mismo se podría decir del resto de datos que aportas sobre el porcentaje de empleo público respecto de la población, amén de que no especificas si te refieres a funcionarios o a empleados públicos o si se incluyen entidades públicas empresariales o no.

De todas formas, aunque el tamaño relativo de nuestro Estado sea menor al de la media europea, lo que resulta evidente es que no podemos pagarlo, así que no queda otra que reducirlo o aumentar los impuestos, porque lo de seguir endeudándose, va a ser que no.

Saludos

José Miguel Ridao dijo...

Bueno, ya estoy aquí, he terminado de "producir" por hoy (me olvido de producir más niños por razones diversas).

Lo primero, Tato, si quieres mi opinión sobre que sigas dando tu opinión sobre mi opinión, sigo vivamente interesado, ya nos conocemos, yo soy el mismo de ayer, si era un cabroncete entonces lo sigo siendo ahora. Espero no haberte ofendido, que me he pasado con los argumentos, pero el meollo es lo que importa:

Lo de la crisis y Valladolid es para hacer ver que no es momento de hacer cambios a lo bruto, tienes razón en el despilfarro, pero actuar ahora a lo bestia nos llevará al desastre. Algo se puede podar ahora, pero lo gordo hay que dejarlo para tiempos mejores (hay que apuntarlo para que no se olvide).

Me mantengo en lo de la demagogia: incrementarlos no es positivo: no se reducen porque no es el momento, das la vuelta al argumento de una manera un poco "grosera".

En lo de la alegoría manoinvisiblera me he pasado, claro, pero es que a veces me da la impresión de que los liberales pensáis que ese mundo "sin" Estado será más justo. Miedo me da...

Ah, y esta será tu casa mientras vivas, eso te lo puedo asegurar.

Abrazos sinceros.

José Miguel Ridao dijo...

En lo de la comparación con otros países europeos yo hablo de oídas, pero sé que en Holanda o Reino Unido, por ejemplo, el empleo de un funcionario no es de por vida, y debe cumplir ciertos objetivos. El problema es que en España no existe la cultura del "servidor público", el funcionario que es responsable de su trabajo igual que el de una empresa privada. Ello no significa necesariamente que sobren funcionarios, sino que hay que cambiar el concepto. No pienso, por ejemplo, que haya demasiados profesores en España, probablemente hay menos profesores por alumno que en muchos otros sitios, lo que pasa es que deben (debemos) rendir, servir a la educación como es debido; si se quiere, y no me gusta emplear el término en este ámbito, ser más productivos. Después hay casos, como el de Canal Sur, que claman al cielo, y deberían irse directamente a tomar por culo, pero no veo que Rajoy esté muy por la labor, cada vez se me parece más a Zapatero. En resumen, que somos unos sinvergüenzas redomados, no que el sistema sea malo.

Abrazos rascaleros.

eres_mi_cruz dijo...

pues sí... lo que me da pena es que cada vez que se trata el tema del coste del funcionariado siempre hay quien se lo toma como algo personal... pues no, es justamente éso que dices, ridao: un concepto equivocado...
aún recuerdo una carta de una funcionaria de la Junta que se propagó por e-mail cuando el tijeretazo de Zapatero... en ella, se declaraba orgullosa como NO servidora pública... como el camarero que te atiende con desgana y cara de asco...equivoca el concepto y sólo él hace indigno su trabajo...

lo ha expuesto ferpectamente tato, está claro que la casa de Emilio Botín es mucho más grande que la mía... pero él se la puede permitir y yo, la mía, a lo mejor no... cuando España se venda como Alemania o Francia, nos compararemos con ellos...
de momento son tiempos duros... Mouriño ha ganado la liga y el Sevilla ha certificado el fin de una época...

Sara dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo en que hace falta un cambio de rumbo en la política económica de la UE, acampañada de reformas institucionales. Hablas de la expansión del BCE pero me gustaría saber qué piensas de dos propuestas que, de momento (creo) han quedado aparcadas: colectivizar la deuda a través de eurobonos y la creación de una agencia de calificación europea. A mí me parecen bastante sensatas, aunque no soy una experta! Saludos.

gatoflauta dijo...

Sólo un apunte: mis datos no proceden del diario "Público"; proceden de los sindicatos. Aunque, visto cómo califica mi contradictor al dicho diario, no supongo que tenga por ellos más respeto que por él. Por lo demás, varias personas de mi familia trabajan en la Seguridad Social (en enfermería, concretamente). Y puedo decir que ya me gustaría que la media de productividad de los que tanto se quejan pudiese compararse con la suya. Tengo una prima, por ejemplo, en el hospital madrileño 12 de Octubre. Ella y sus compañeras de Digestivo, vayas el día y a la hora que vayas, no paran. Repito: hay mucha leyenda, y muy poca información real, en este tema. ¿Que todo puede mejorarse? Sin duda. Pero de lo que está mal, no son ellas precisamente quienes tienen la culpa: son las víctimas. Y es cosa que puede comprobar cualquiera que lo desee. Habrá casos en que no sea así; pero generalizar abusivamente es absurdo.

Er Tato dijo...

Por alusiones, gatoflauta.

Tan injusto es generalizar afirmando que todos los funcionarios son unos vagos -te invito a que me señales dónde he afirmado yo eso-, como generalizar el compromiso y la implicación de tu prima y sus compañeras al conjunto de los empleados públicos. Digo yo.

Por otro lado, admitirás al menos que el porcentaje de vagos e ineptos en la función pública será, como poco, similar cuando no superior, al del sector privado, ¿no? Además, el porcentaje restante trabaja objetivamente menos cantidad de horas anuales de media que el sector privado. Eso es otro dato objetivo. Si igualamos la jornada media anual de trabajadores públicos y trabajadores privados, incluso sin depurar a los vagos, resulta obvio que sobrarán empleados públicos.

Y todo esto que digo no es un juicio de valor, ni implica demonizar a los funcionarios, son datos. Quede claro, una vez más, que mi crítica se centra en quienes nos gobiernan, que han permitido un sector público caro e ineficiente.

Saludos

eres_mi_cruz dijo...

gatoflauta, ves como lo tomas como algo personal...
todos tenemos familiares funcionarios (de cajón por pura probabilidad)... yo tengo un hermano y dos cuñadas profesores de secundaria, dos tías auxiliares de enfermería, dos tíos comandantes del ejército español y mi mejor amigo es funcionario de la consejería de medioambiente... ah, y una tía monja pero éso es diferente... sin embargo sólo tengo un primo empresario... el mejor fotógrafo de Sevilla, dicho sea de paso...

con todo respeto, gatoflauta, pero lo has arreglado con lo de los sindicatos... una fiabilidad pasmosa (y conste que te enlazo un diario ultraprogresista sopenista)...

es el concepto, gatoflauta... tu prima y mis dos tías se matan a trabajar y hemos de estarles eternamente agradecidos por su SERVICIO, yo el primero... pero no hables de productividad porque no producen (por definición)... sólo gastan dinero público... y si producen es competencia desleal, porque para producir hay que invertir, así de sencillo... lógicamente esto sólo lo padece el que lo lleva... o lo ha llevado...
recuerda, gatoflauta, con todo mi respeto... lo dicen los hombres sabios del campo... la mirada del amo engorda al caballo... el que sabe que no puede perder su trabajo se recicla poco, es humano ¿no?... las excepciones sólo confirman la regla...

en cuanto al respeto, palabras mayores... los sindicatos (como la patronal) han perdido su credibilidad por sus acciones... nadie es culpable de que se hayan convertido en una panda de subvencionados de discurso decimonónico... su antagonismo es ridículo pues no serían nadie los unos sin los otros, pero ahí siguen... viviendo de las batallitas de sus abuelos...
¿sabes quién era un enfermero pelirrojo muy conocido en Sevilla que se pasaba los días en el salón de actos del Macarena sin dar un palo al agua desde el mismo día de su fundación?... mi tía auxiliar del sas, ya jubilada, lo conoce desde muchachito... pues ese mismo de la foto...
los subvencionados son la gran sangría del país... el verdadero cáncer del mercado laboral... los que sellan el paro y se van a trabajar, los que defraudan a la seguridad social, los que viven profesionalmente de captar subvenciones, los que venden y los que compran peonadas, los que han estado callados como perras con 5.000.000 de parados y ahora se llevan las manos a la cabeza y montan barricadas por los 5.100.000, los hijos de la gran puta que le rompen las lunas a los comerciantes que quieren trabajar... a todos ésos, efectivamente, no los respeto, gatoflauta...

gatoflauta dijo...

Sobre no "tomármelo como algo personal" (me he limitado a poner algún ejemplo concreto), me pasma la gente que echa la culpa de todos los males a los trabajadores y a sus representantes, y olvida (¿convenientemente?) a los riquísimos que no pagan, a los empresarios esclavistas y defraudadores o directamente delincuentes, a tantos que tienen poder y lo utilizan sólo en su exclusivo beneficio y en el de su casta, caiga (entre los demás) quien caiga. Todo eso, desgraciadamente tan real, ¿no existe, o no cuenta? Recuerdo que la crisis en la que estamos no la iniciaron los trabajadores, sino precisamente la casta de privilegiados. Y que fueron sus turbios manejos y su evidente inepcia quienes nos metieron en el hoyo, y lo que habría que corregir en primer lugar si queremos salir de él con garantías. Pero no, oiga, los culpables son los sindicatos y los "vagos"; a mis queridos tiburones, financieros o empresariales, no me los toquéis, que son los buenos. Y yo sin enterarme.

eres_mi_cruz dijo...

estoy de acuerdo contigo...

un saludo desde Sevilla, donde el fútbol mudó de paradigma... esperemos que la sociedad siga el mismo ejemplo...

José Miguel Ridao dijo...

Hola, Sara. La emisión de eurobonos viene siendo vetada por Alemania desde hace tiempo, porque piensa que pagará más que el resto, y no le falta razón, a pesar de los pactos fiscales que se han firmado, que en mi opinión no van a ser muy vinculantes. Hace muy poco se volvió a insistir sobre ello desde el FMI. También se habla del "riesgo moral" de la medida, interesante concepto del que habló Tato en su taberna. Miedo me da ver a griegos, italianos, portugueses y nosotros mismos con un caramelo a la vista que no tenemos que esforzarnos en conseguir.

En cuanto a la agencia europea de calificación, he leído que el proyecto está ya en marcha, y quieren emitir los primeros informes para enero. Al menos los americanos tendrán competencia. Lo que resulta triste es que dependamos de las opiniones de gente que a su vez tiene sus propios intereses, por muy independientes que digan que son.

En fin, aquí cada uno opina distinto. ¡Es Economía!

Y ye de paso, ¿cómo está el asunto de los funcionarios en UK, y en NI en particular?

Un saludo.

José Miguel Ridao dijo...

En cuanto al tema estrella de la jornada (aparte del fútbol hispalense, por desgracia), yo creo que el problema es que aquí hay muchos sinvergüenzas, y en el sector público tienen carta blanca. Con más controles y exigencias, es decir, sacando a pasear la vara de avellano, se acababa el tomate, y después tendremos tiempo de madurar como sociedad. Pero claro, eso no interesa a los políticos, que son los primeros que no dan un palo al agua, y si tiramos del hilo llegamos al ciudadano "ejemplar", que admira, un poné, al tío de las cigalas, que tiene una torrija bien gorda en lo alto a costa de todos nosotros. Un ídolo de la juventud, vamos.

Y mientras tanto, como dice Gatoflauta, los ricos, que han engrosado sus filas con ex-políticos, se desojonan de nosotros.

Abrazos torrijianos.

Er Tato dijo...

A ver, gatoflauta, ¿por qué cuando uno afirma que los ciudadanos tenemos parte de la culpa de esta crisis, alguien concluye automáticamente que se está exculpando a nuestros gobernantes, o a los banqueros o a los empresarios?

Para dejar clara mi opinión definitivamente y por enésima vez.

Los primeros y principales culpables de la situación general, y de la de nuestro país en particular, son, han sido, y siguen siendo, nuestros gobernantes. Son ellos los que han decidido quiénes son los agentes del sistema financiero (expiden sus "carnets" para operar, les indultan cuando les pillan con el carrito de los helados...), cuáles son las reglas de juego (les permiten crear dinero de la nada y comercializar productos financieros, bendicen sus errores con recursos públicos, les piden préstamos que después son condonados, les "obligan" a comprar deuda pública para seguir despilfarrando...), o cuál es el precio del dinero y la cantidad que puede haber en circulación (bancos centrales, organismos supervisores, maquinitas de hacer dinero al 1%...), y todo en nombre del libre mercado, ¡con dos cojones!

Después, banqueros y empresarios, cuya imprudencia, permitida y espoleada por quienes nos gobiernan para presumir de un crecimiento económico canceroso basado en el humo del crédito abundante y barato, nos ha traído también hasta aquí. Y en lugar de que paguen sus culpas y quiebren quienes se merezcan quebrar, son ayudados, e incluso premiados, por nuestros gobernantes, lanzando un mensaje debastador a aquellos otros empresarios o banqueros que han sido prudentes y honestos, en fin, aquello del riesgo moral.

Y por último, aunque no con menos responsabilidad, los ciudadanos, que nos hemos apuntado al carro de la fiesta, que hemos querido vivir como ricos, que hemos descuidado la cultura del esfuerzo, que nos hemos endeudado hasta las cejas y por encima de nuestras posibilidades -y sin que nadie nos haya puesto una pistola en la sién para pedir un préstamo , como algunos pretenden hacernos creer...-, y que, sobre todo, hemos decidido quiénes han sido en cada momento nuestros gobernantes. Que digo yo, que alguna culpa in eligendo deberemos también asumir, ¿no?.

Saludos

José Miguel Ridao dijo...

Lo más gordo, Tato, es que los culpables somos nosotros, no los políticos. Me refiero a que los políticos salen de entre nosotros, un político griego y uno inglés son diferentes no por casualidad. La reforma hay que hacerla desde abajo, y es cuestión de tiempo, mucho tiempo. Cuando a un particular español le ofrezcan facturar sin IVA y coja el teléfono para denunciarlo en Hacienda, entonces es que algo estará cambiando.

Un abrazo yotambienlohaguero.

eres_mi_cruz dijo...

y el cabrón de San Mateo, no os olvidéis...

joder, todos... lo que hacemos para no hablar de fútbol... todavía nuestro anfitrión y un servidor tenemos motivos para extender esta cortina de humo... pero me preocupa lo tuyo, tato...

Er Tato dijo...

¿Encima que uno no quiere hacer leña del árbol caído, eres_mi_cruz?

Que uno es un bético elegante, y con la media sonrisa puesta durante toda la mañana me basta. Pero claro, por aquí no se me ve...

Saludos

eres_mi_cruz dijo...

tranquilo, tenemos seis puntos para la gran remontada... ya quisiera el IBEX...

José Miguel Ridao dijo...

Y además ya no está Lopera: Del Nido se ha quedado sin rival.

¿Y quién es el Beñat ése? Menudo glamour...

eres_mi_cruz dijo...

coño, ridao... que para que medio nos quedemos con el nombre de un jugador del Betis, nos ha tenido que marcar tres goles de falta...
y Palop en el banquillo...

gatoflauta dijo...

Tiene toda la razón "er Tato" en lo que ahora dice: de que uno afirme que "los ciudadanos tenemos PARTE de culpa" (el subrayado es mío) so puede deducirse que exonera a otros. El problema es que eso de la "parte" lo dice ahora; en las intervenciones a las que yo contestaba, no recuerdo haberlo visto: se cargaba contra funcionarios y otros presuntos malvados, a más de contra los gobiernos que les permiten serlo, sin aclarar que incluso los que entre ellos puedan tener culpa no son, en ningún caso, los más culpables. Tal como lo dice ahora, en cambio, reconociendo no sólo que hay otros, sino que el orden de culpas los sitúa en todo caso bastante atrás, ninguna objeción por mi parte. Aunque, aclaro, es muy distinta la culpa de quienes eligen mal que la de quienes defraudan, abusan o roban por millones: no son, en absoluto, cosas comparables. Un tema es el de equivocarse (se supone que con la mejor voluntad), y otro el de ser un chorizo, un negrero o un inepto. Yo, por obligaciones profesionales, he tenido durante años un cierto conocimiento de algunos entresijos del empresariado. Y aunque por ejemplo a "eres mi cruz" los sindicatos le sean tan poco simpáticos, puedo asegurarle con conocimiento de causa que las atrocidades que pueden observarse en la parte empresarial son mucho más repetidas y graves que en la otra: simplemente, dan miedo. No quiere esto decir que no haya entre ellos gente honesta, que la hay (como en los sindicatos, de paso), sino que quienes no lo son, aparte de su cantidad, por el poder que tienen pueden hacer, y generalmente hacen, mucho más daño.

RIDAO BACALAO dijo...

Socialismo es sinónimo de corrupción, inmoralidad e iniquidad. Intentar justificar esas cualidades inherentes al socialismo queriendo difuminar responsabilidades y culpabilidades entre la sociedad en general es, además de una vil falacia, injusto.
La crisis económica y moral de este país es culpabilidad y responsabilidad del PSOE, de sus dirigentes, militantes, simpatizantes y votantes. Y el PP de Mariano se va a convertir, como sigan con los complejos, en co-responsable de todo lo que pase en España. He dicho, Ridao Bacalao.
PS. Gatoflauta es un pedante, no lo aguanto.

gatoflauta dijo...

Gracias; es comprensible que alguien que se firma "bacalao" tenga poca simpatía por los gatos, con flauta o sin ella. A mí no me molesta, en cambio, el que cada cual se exprese como pueda o sepa; ni siquiera me molesta su exabrupto, acaso comprensible en quien tiene tan claro quiénes son los buenos y quiénes los malos, y que sin duda me incluye a mí entre los últimos. Yo, qué le vamos a hacer, tengo una visión de la vida menos cómodamente simplificadora. Así me va: donde esté una buena consigna...

RIDAO BACALAO dijo...

Este tío es un pedante inaguantable.
Cómase la flauta de una puñetera vez y atragántese, pesao.

José Miguel Ridao dijo...

Conviene no superar los límites de la buena educación en las disputas dialécticas -sé que suena algo pedante, pero es lo que hay-.

ersmicruz: te juro que hasta ayer no conocía el nombre de ningún jugador del Betis. Igualito que en la época de Biosca, Alabanda, Cardeñosa, Bizcocho, Müren, Ladinski (le decían Landisqui), y después Morán, Calderón... A partir del Poli Rincón empezó a cargarme la cosa.

En cuanto a lo otro, me parece a mí que en este país quien tiene poder está corrupto, ya seas un sindicalista, un empresario, un milloneti, un pez gordo del PSOE o del PP. Yo, como no mando ni en mi casa, estoy libre de culpa.

Que me registren.

Sara dijo...

Muchas gracias por tu rspuesta, José Miguel. Sigo con atención tus artículos sobre economía, siempre interesantes y "thought provoking" como dirían aquí. En cuanto a la situación de los funcionarios en el Reino Unido, pues cada vez peor: recortes en pensiones, salarios, despidos... Al mismo tiempo, hay un sector cada vez más amplio de la opinión pública, alentados sin duda por algunos medios de comunicación, que se posiciona "en contra" del sector público y sus trabajadores. Es una guerra continua, y bastante aburrida, a mi parecer. La idea (que no comparto) es que el sector privado es el que genera riqueza, puestos de trabajo, etc. etc. para el país, mientras que los funcionarios, totalmente ineficientes, "chupan" del bote... Aquí también se esperan huelgas, a pesar de que los sindicatos, gracias a la Thatcher, no tengan tanto poder como en España. De todas formas, la situación no es tan traumática como en España pues las reformas se han llevado a cabo de forma más gradual. La tasa de paro tampoco es tan alta, aunque la deuda, sí que lo es. Y el gobierno tory sigue creyendo ciegamente en las medidas de austeridad: acabo de ver un debate en la BBC en el que un ministro ha declarado que si Hollande gana las elecciones, será el colmo del desastre para toda Europa. Veremos. Bueno, que estoy encantada de poder participar en este debate. Saludos.

gatoflauta dijo...

Poco tengo que añadir a lo que ya ha dicho el titular del blog. Sólo esto: que, puesto que me he limitado a exponer, sin faltar (que yo sepa) al respeto a nadie, mis ideas, el problema de mi
contradictor es suyo, no mío. Tendrá que resolverlo él solo.

RIDAO BACALAO dijo...

Convendrá conmigo, don Ridao Bacalao, que calificar al aflautado de pedante e inaguantable no es ningún exabrupto, es más, me ze ocurren ciene y ciene de cozas malas cada ve en que lo veo ,pero bueno, intentaré no extralimitarme.

RIDAO BACALAO dijo...

Paso por la zona de desahogo para poder extralimitarme.

José Miguel Ridao dijo...

Gracias por la aclaración, Sara, por aquí tendemos a creernos que en el extranjero todo va como la seda. No es consuelo, pero es bueno saber dónde nos movemos. Y el placer es mío, por tenerte en la tertulia.

Bacalao: como diría Caracol el de Bulto: esos cojones, en el blog de E-GM, o en el de JdeN, mismamante.

Abrazos.