viernes, 7 de mayo de 2010

Control bloguero

No sé si os habéis dado cuenta, pero en esto del blog estamos más controlados que los presos de Guantánamo. Los que están enganchados a la blogueína, como yo, dedicamos mucho tiempo al blog, entre otras cosas colgando entradas y haciendo comentarios en cuadernos ajenos. Y tiene guasa que el dichoso blogger ponga la hora de los comentarios y del cuelgue de la entrada. Muchos piensan que los que estamos colgados somos nosotros, blogueando a horas intempestivas. Y lo peor no es eso; al fin y al cabo nos la debe refanfinflar lo que piensen los demás. Lo malo es cuando nos controla, un poné, la parienta. Cualquiera le dice al día siguiente que lleve ella los niños al cole porque hemos dormido fatal, o que no tenemos tiempo para tal y cual cosa. Nos responde rauda, y con retintín indisimulado: "Pues para el dichoso blog sí que tienes tiempo". Y no digamos si se trata de un jefe; entonces estamos vendidos. Antes o después se da cuenta de la página que estamos visitando día tras día y hora tras hora, y como entre en ella... ¡échate a temblar! No sólo es que vea el tiempo que perdemos, sino que encima es muy probable que lea opiniones no muy favorables hacia su persona. Pero todavía hay algo peor: todo el mundo puede saber, entrando en uno de esos programitas de estadísticas, qué páginas hemos visitado y el tiempo que hemos permanecido en ellas. Las posibilidades de control y fisgoneo son infinitas, y nosotros seguimos blogueando ajenos a tanto revuelo. Lo que no me explico es que aún no hayan echado a nadie del trabajo alegando adicción a la blogueína. A lo mejor ya hay jurisprudencia y todo.

En resumen, que nos tienen cogidos por ahí mismo. Pero nosotros a lo nuestro, a bloguear que son dos días. Como dicen nuestras madres, mejor es eso que darse a la mala vida.

20 comentarios:

Juanma dijo...

Bueno, lo diré en voz bajita: yo aprovechaba el tiempo libre que me dejan mi obligaciones laborales para bloguear desde allí, desde el trabajo. Desde hace unas semanas, encuentro el dichoso letrerito de "acceso denegado".

Lagarto, lagarto...

Abrazos, querdio mío.

Rocío. dijo...

Vaya con el control bloguero,Ridao chiquillo no sabía yo que estámamos tan vigilaos,que aquí entre hacienda,los blog,los jefes y zapatero ya no hay quien viva.Esto parece gran hermano.
Yo voy a ir a comprarme un pasamontañas,y vamos me lo pongo aunque entren los calores,y a mi no me va a conocer,como dijo el Guerra,ni la madre que me parió.
Ahora que te digo una cosa,como en el trabajo me digan que si pierdo tiempo en los blog,voy y me doy al fumeteo,que aquí en mi empresa se piran cada 15' a fumá,y yo aquí currando.

Rocío. dijo...

Vaya con el control bloguero,Ridao chiquillo no sabía yo que estámamos tan vigilaos,que aquí entre hacienda,los blog,los jefes y zapatero ya no hay quien viva.Esto parece gran hermano.
Yo voy a ir a comprarme un pasamontañas,y vamos me lo pongo aunque entren los calores,y a mi no me va a conocer,como dijo el Guerra,ni la madre que me parió.
Ahora que te digo una cosa,como en el trabajo me digan que si pierdo tiempo en los blog,voy y me doy al fumeteo,que aquí en mi empresa se piran cada 15' a fumá,y yo aquí currando.

Rocío. dijo...

¿ que pasa que se duplica mi comentario?,¿ no me estareis vigilando?.

Anónimo dijo...

Pues ya has tardado en llegar a esas conclusiones.Se os controla y a veces duele lo que se descubre...

Liliana G. dijo...

Por empezar, busqué en el diccionario "refanfinflar", palabra que logró mi simpatía inmediatamente :)
Y ahora al tema. Cierto, cierto y extremadamente cierto. Eso de "para el blog, sí que tenés tiempo", lo he escuchado hasta el hartazgo, pero lo peor es que son mis hijos que lo dicen... ¡¡faltaría más!!
En mi trabajo, como tengo Internet a través del pinganillo/pistrolo, bloguear me cuesta un esfuerzo sobrehumano, pero como tengo toda una noche por delante... ¡la aprovecho! De más está decir, que mientras yo me la paso en vela, mi jefe está durmiendo a pierna suelta, una ventaja a mi favor :)
Y que me vigilen me importa un pepino, un rábano, o lo que es lo mismo, me refanfinfla, yo a lo mío.

Besazos, Ridao.

Bea dijo...

Me da exactamente lo mismo que me vigilen en mi trabajo por entrar al blog , con lo único que os tiene que dar miedo es que os vigile Hacienda eso si es peligroso.
Rocío te duplica por dar dos veces a la tecla ya me ha ocurrido a mi.

Dyhego dijo...

Monsieur RIDAO:
Se pueden hacer pequeñas trampas: programar las entradas a horas extrañas (4h36' a.m.), cambiar el huso horario del blog (ponerlo en el de la islas Hawai), suprimir los contadores, entrar al blog que visitamos directamente desde el google o a través de otro blog...
En fin, ponérselo un poco más difícil a los Servicios Secretos...

Salu2, shhhhhhhhh.

Paco Gómez Escribano dijo...

Todas las cosas tienen su parte buena y su parte mala. Pero como estamos enganchaos a los blogs, pues nos da igual. Espero que no acabemos presos o algo peor. Un abrazo.

Ramón Simón dijo...

Ñoco Dyhego sabe un jarton del tema.
Tomo nota.

A mi no me controla la parienta. Es una de las ventajas de estar divorciado.

Aunque la de ahora, tampoco me controla, ella vive en su casa y yo en la mía, con lo cual los dos salimos ganando.

Un abrazo, y prepara la cartera para el miércoles, la billetera quiero decir.

José Miguel Ridao dijo...

Lo mío fue peor, Juanma. Un día me fui a conectar a mi blog en mi trabajo y dio este mensaje: "Acceso denegado por contenido inapropiado".

Tú no te preocupes, Rocío, que como comentas en gris no te conoce nadie. Y sí, mejor bloguear que fumar, mucho más productivo.

Lo descubrí hace tiempo, anónimo, pero hasta hoy no lo he escrito. Los blogs son como escaparates, transparentes, y hay cosas que no gusta ver. Yo trato de no ofender a nadie; no sé si lo consigo.

No esperaba menos de ti, Liliana, compañera de refanfinflerías.

Abrazos refanfinfleros.

José Miguel Ridao dijo...

Di que sí, Bea. Se ve que congenias con Rocío.

Gracias por la lección, Dyhego. Eres un fenómeno.

Nos quedamos con la buena, Paco, y si nos enchironan que sea con Internet.

En realidad la mía tampoco me controla, Ramón. Es más buena que el pan. ¿Cuántas cervezas vas a beberte? Es por llevar dinero suficiente.

Abrazos.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Viva la blogueína. Es verdad que somos adictos. Lo mejor sería que no leyeran en casa tu blog. Yo he hecho un experimento, he creado un blog alternativo al mío y en mi casa todavía no lo han descubierto.
Las madres suelen tener razón.
Un abrazo.

José María JURADO dijo...

Drogarse con blogueína, es cosa fina. La de mi dealer Ridao, es la mejor del mercao.

El alegre "opinador" dijo...

Como siempre, verdades como puños. Sobre todo la parienta, que cuando llego a casa hace unas semanas del estudio me dice... "Hoy no has tenido mucho trabajo". A lo que respondí que no había mucho movimiento. Y me contesta "Ya, lo he sabido por las horas de los comentarios que has hecho en los blogs".
Pillados por los güevos... Seguiremos.
Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Yo ya estoy resignado, tocayo. Escribo... y que sea lo que Dios quiera.

El miércoles me das el e-mail de tu dealer, José María.

Seguiremos por supuesto, Alegre. Con los huevos bien cogíos, pero tirando p'alante.

Abrazos.

Bea. dijo...

Con la Rocío no congeniaré hasta que se disculpe Ridao ella siempre quiere llevar la razón.Aún así es mi mejor amiga , cosas del querer.

José Miguel Ridao dijo...

Bueno, mientras no os peleéis...

Mery dijo...

Mejor ni pensarlo, porque acabraíamos paranoicos perdidos, imaginando que nos han implantadoo un microchip en una muela y nos vigilan incluso los sueños.
¡ A bloguear...digo, a vivir !
Un beso

José Miguel Ridao dijo...

Es lo suyo, Mery. Y si tengo un microchip me la refanfinfla, como si estuviera haciendo algo malo.

Un beso.