martes, 25 de mayo de 2010

Grandes preguntas

Ando dando vueltas a unas preguntillas sin importancia desde hace tiempo: ¿quiénes somos?, ¿de dónde venimos?, ¿a dónde vamos? Me suena que ya antes se las ha hecho alguien, pero creo recordar que no encontraron la respuesta. Grandes preguntas que requieren grandes respuestas.

En primer lugar, somos lo que somos, unos seres enmedio de otros seres, parece ser que más listos que ellos, pero hasta ahora nadie ha preguntado, un poné, a las hormigas, ni les ha hecho un test de inteligencia, ni sabría cómo hacerlo. La raza humana padece de etnocentrismo agudo; todo lo mide y todo lo valora según sus propios parámetros, craso error. Cuando pase un millón de años seguramente no habrá hombres sobre la tierra, pero esto estará lleno de hormigas. Yo creo que somos un amasijo de carne, sangre y hueso deambulando por un planeta perdido en la inmensidad del universo.

En cuanto a de dónde venimos yo lo veo muy claro: venimos de nuestra madre, ésta a su vez de la suya, y así sucesivamente para remontarnos cientos de miles de años atrás hasta que la madre de un antecesor nuestro resultó ser una mona. Es así de simple, descendemos del mono; es lo que hay. Luego, con la evolución, se nos cayeron los pelos (a unos más que otros), nos bajamos de los árboles y seguimos haciendo el simio pero de modo más refinado.

Queda la última pregunta: ¿a dónde vamos? Ésta es sin duda la más sencilla de responder a día de hoy. Viendo el panorama, observando atentamente al descendiente de simios que nos gobierna, no cabe duda: nos vamos a tomar por culo.

18 comentarios:

El alegre "opinador" dijo...

Preguntillas sin la más mínima importancia, como tú dices. De las repuestas que das a la primera y segunda no estoy seguro... Con la respuesta a la tercera comulgo totalmente. Nos vamos al mismísimo carajo sin remisión posible.
Un abrazo.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Pues a mí me pasa como al alegre opinador. La tercera respuesta me convence y la segunda, con matices, también. Pero, ah, la difícil es la primera: sea cual sea la respuesta, quisiera que fuera optimista, más que nada, porque tengo hijos. Un abrazo, amigo.

Torcuato dijo...

Respuestas. Que nadie se asuste.

¿quiénes somos?
Somos vibración en forma de energía

¿de dónde venimos?
De una energía enorme de donde salimos en determinado momento.

¿a dónde vamos?
Volveremos a esa gran energía para enriquecerla con lo adquirido.

El tiempo y el espacio son uno. No hay antes, ahora ni después.

Saludos Ridao

Marisa dijo...

A mi me pasa como a Jesus y al Opinador, la 3ª la tengo clarísimo. Es más, diría que vamos derechitos a la mierda, que han puesto columpios pa tenernos entretenidos...
Un saludo

José Miguel Ridao dijo...

No desesperes, Alegre, que todavía puede aparecer un Mesías, aunque sea con la capa de Supermán.

Es verdad, Jesús, la primera es la más puñetera, aunque bien visto si no pensamos en ella no nos afecta, ni a nuestros hijos tampoco. Lo que sí me importa es que sean felices y no sufran el tiempo que están en el mundo. Con eso me conformo. Después... ¿quién sabe?

Coño, Torcuato, qué agobio trifásico me ha entrado. Vale que somos energía, pero una energía un poco peculiar, ¿no? Energía creadora, capaz de hacer el bien, capaz de hacer el mal... De acuerdo que yo soy un cúmulo de kilowatios, pero son MIS kilowatios, y les tengo cariño.

Abrazos energéticos.

José Miguel Ridao dijo...

Ojú, Marisa, sí que estamos pesimistas hoy. ¿Y si lo primero de todo mandamos a la mierda a los que nos han metido en esto? A lo mejor así nos libramos.

Otro abrazo.

Mery dijo...

Que descendemos del simio, no quiero ni pensarlo, bastante con que somos parientes en algún grado.
Y, además, vistos los estudios de la cadena de ADN, resulta que casi tenemos los mismos genomas que los gusanos.
Eso ya es materia de sobra para que se nos bajen los humos de que somos lo mejorcito de la Naturaleza. Así que nadie se ofenda cuando le llamen gusano, que hay razones de peso para argumentarlo.
En fin, que no quisiera yo desvariar mucho. Tu conclusión de a dónde vamos es de lo mas acertada, y bien que me horroriza reconocerlo.
Otro beso mañanero

Aurora Pimentel dijo...

Disiento casi de casi todo ;-) aunque no tengo una respuesta satisfactoria (o no satisfactoria) para ninguna, creo,

Amasijo pues vale, pero el amasijo tiene un ánima (o hasta ánimo ;-), a la vista está) distinta al animal, que la tiene también. Deambular, deambulamos, pero mi perra no se hace preguntas siquiera, vaga como tú y como yo pero de distinta manera, me parece.

Digamos que lo de nuestra madre sí, -la maternidad es biológica, la paternidad es lo que es un invento cultural necesario, sería otro tema a hablar-, del mono con toda seguridad, aunque este mono (o mona) es capaz de un lenguaje ... y una manipulación ´tecnica que a su vez significa otras cosas. No sólo somos más refinados, sino que en nuestra brutalidad podemos ser igualmente más refinados (o sea, más humanos, no más bestias´).

Respecto a donde vamos, yo a largo plazo soy optimista, a corto y medio poco, pero disimulo lo que puedo. Tengo la idea de que la eternidad es un buen lugar aunque éste -con permiso- con todos sus desastres tiene muchas cosas buenas, también horrorosas, pero vivir yo lo agradezco, francamente.

De peores ha salido o no la humanidad, y ha salido cuando se espera salir... y en consecuencia se hace. Sin esperanza, no sin fe, no hay nada. Así seguro que nos vamos a ese sitio que dices...

Un abrazo, Ridao, si el mundo fuera tan terrible ... la gente no tendría hijos, me parece. No sé, es una idea, mis disculpas por lo largo de todo esto.

José Miguel Ridao dijo...

Y si nos remontamos más provenimos no de un gusano, Mery, sino de una especie de ectoplasma con un par de células que fue el origen de la vida. Y ese ectoplasma, ¿de dónde vedría? Ufff. Da vértigo pensarlo...

Buenas disensiones, Aurora. Lo del alma o ánimo es difícil de demostrar. A lo mejor los animales tienen algo parecido, a su manera. Así a primera vista y desde nuestro punto de vista, valga la rebuznancia, parece que sí, que somos especiales, pero no las tengo todas conmigo. Lo del refinamieno no me llega a convencer. Da un poco igual que seamos humanos si somos bestias pardas. Para eso prefiero a los animales. Lo que está claro es que procedemos de ellos y que en un punto de la evolución surgió un "clic" que nos dio la capacidad de amar, pero también de destruir. O a lo mejor no fue un "clic", sino una carga de baterías que duró cientos de miles de años. Un peligro: la involución, en vez de la evolución. Ya por último, el tremendismo de la tercera respuesta es irónico y humorístico. Coincido contigo en el optimismo a medio-largo plazo, y en nuestras manos está (o debería estar). Ahora está en otras, por desgracia.

Un abrazo retahilero.

Rocío. dijo...

Uy Ridao,mira que no saber,ni donde venimos,ni adonde vamos....hijo que parece que te has caido de un guindo sevillano...,en fin tendré que contartelo yo,así que ahora mismo me pongo a pensar y en cuánto lo sepa,lo diré,con lo erudita que soy lo voy a clavar.

Muñoz Escasso dijo...

Quienes somos-unos cretinos. Muy inteligentes, muy poco listos.
De donde venimos-me parece la más complicada. No tengo ni puta idea. En si misma no me importa un pijo, pero es una buena llave para responder las demás.
Ande vamos-Seguramente con lo inteligentes y poco listos que somos, acabaremos muriendo de aburrimiento.

Rocío. dijo...

Pues después de mucho pensar,no tengo ni idea de quienes somos,que hacemos aquí,de donde venimos o donde acabaremos,eso habría que preguntarselo al Punset que lo sabe to,lo que si tengo claro es que aquí estamos para algo: pa vivir,y como vivir acarrea,también morirse,pues habrá que pasarselo bien,mientras tengamos esta vida,vamos digo yo.Para mi la vida es bella,muy bella,y me encanta vivirla cada día.
A la Bea,no le contesto porque se,que atraviesa un momento dificil para ella,que es tan pija,solo decirle que aprenda a vivir,es lo único que tenemos.
Hoy si me atrevo y os mando un abrazo vividor.

Ramón Simón dijo...

La última pregunta y su respuesta me parace un jartón de acertada.

Chop-abrazos.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

A veces no es bueno engolfarse tanto con preguntas sin respuestas. O podemos dar las más evidentes. Yo soy una persona, vengo de mi pueblo (Montellano, con su premio y todo) y a dónde voy te lo diré cuando llegue, pero lo más normal es que a un cementerio o a un columbario.
Lo siento, pero es que hoy no me he levantado metafísico, tal vez porque he comido bien.
Un abrachop.
(Por cierto, aunque no tenga nada que ver: en el último libro de Miguel D'Ors hay un ridaiku; te dejo con la intriga, jeje)

Marisa Peña dijo...

Halaaaa!Vaya tres preguntitas que te da por hacerte.Vengamos de donde vengamos y vayamos a donde vayamos somos memoria y proyectos.Con lo que otros nos legaron y lo que deseamos legar a los que nos hereden, se ha ido tejiendo este loco cambalache que llamamos historia de la humanidad.
Un besote Ridao

Alejandro dijo...

Queda muy claro, José Miguel.
Siniestro Total.

José Miguel Ridao dijo...

Pues recibo tu abrazo vividor y te mando otro, Rocío. Estoy contigo; las preguntas son lo de menos.

Muy buena la matización entre inteligencia y listeza, Escasso. Los más inteligentes suelen ser los que más sufren.

¿A que sí, Ramón? Ahí estamos todos de acuerdo.

Abrazos.

José Miguel Ridao dijo...

Me dejas en ascuas, Juan Antonio. Dile a ese tal d'Ors que el ridaiku lo tengo registrado. Ya estudiaré si lo empuro.

Me ha gustado esa idea, Marisa: memoria y proyectos. Yo me quedo con los proyectos antes que con la memoria.

Hacía tiempo que no los oía, Álex. Yo los convocaría a un gabinete de crisis.

Más abrazos.