martes, 10 de agosto de 2010

El fin y la esperanza

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No ha pasado... todavía. El fin puede llegar, bien a través de la ira de los adoradores del Presidente Eterno de la República, enterrado en Pyongyang, o porque la estirpe de los aqueménidas quiera refundar el imperio de Ciro el grande, y extender a occidente las satrapías de Darío para vengar la humillación del macedonio. Entonces será el fin. El mismo fin que nos llega a cada uno a nuestra hora, pero multiplicado por seis mil millones de almas borradas del mapa en un instante.

Almas y cuerpos, todos en confusión, desaparecidos. ¿Dónde quedan entonces las religiones? ¿Y las promesas de vida eterna? ¿Y nuestros afanes estúpidos en vida? Ahí está la grandeza de la vida, en que se acaba. No hay un misterio mayor. Y da igual que se acabe una vida o todas las vidas de la tierra. Lo mismo es. El hombre es una especie en extinción. Nuestra presencia en la tierra es un grano de arena en un gran reloj alimentado por el desierto. Y la vida de la tierra dentro de la del universo es una gota de agua en la clepsidra del océano. Ésta es la única verdad que se conoce. La verdad revelada es una quimera, una posibilidad entre un trillón.

Pero no hay que temer esta certeza; se puede vivir con ella. No hace falta ignorarla, ni convertirla en una obsesión. Ser felices en la tierra es nuestra máxima aspiración, y aguardar lo que haya de venir con esperanza. Más no podemos hacer.

19 comentarios:

Susana Terrados Sánchez dijo...

Felicitaciones, si alguién me preguntara si soy creyente o que pienso de la vida después de la muerte o porqué creo que está el ser humano en el mundo, no sabría explicarlo mejor de lo que tu lo has hecho. Gracias por ahorrarme las palabras.
Saludos.

José María JURADO dijo...

Haber llagado aquí me parece más complicado. probabilisticamente, que perdurar. Confío en perdurar, confío en Dios. Y soy feliz.
Me ha gustado la entrada. Da que pensar.

Er Tato dijo...

Ojú hijo, hoy te han sentado mal las sardinas y los tintitos de verano en el chiringuito. Filosofía y 40º en Agosto... no sé yo. ¿O es que te estás refiriendo al fin... de las vacaciones? ;-)

Un abrazo

P.S.: Que conste que comparto tu reflexión, pero tú lo explicas mucho mejor que yo, gracias a Dios.

maile dijo...

Señor Ridao, no se si me da mas grima pensar en la ultima gota o en el despues de esta.
Aun asi lo que me da jaqueca es el continuo y ritmico goteo.

Saludos.

mujer prevenida vale por dos dijo...

Ni hay nada tan cierto en la vida como la muerte, ni hay nada más cierto que el que todos morimos sólos...

Lo que importa es el camino!
Carpe diem!

El alegre "opinador" dijo...

Es una cosa que he pensado mil veces. Somos una especie en extinción... Pero vamos a ser la primera que se extingue a sí misma.
Salvo los insectos (las cucarachas en particular) y algunas bacterias, ninguna especie ha sobrevivido más de cien millones de años en el planeta.
Y al final seremos una gota e el océano de 4.500 millones de años que lleva la Tierra dando vueltas a una pequeña estrella.
La foto es una de las más impresionantes que existen de pruebas nucleares.
Un abrazo.

El Naranjito dijo...

Somos lo que somos, una pequeña mota de polvo encima de un grano de arena, una bacteria en una gota de agua, pero es lo que somos. Siempre en peligro que venga un joputa y nos pegue un pisotón. Pero siempre tendremos al lado una mota y una bacteria "para aguardar lo que haya de venir con esperanza".
Un estrechón de manos Ridao

Juanma dijo...

Ojú, a este paso voy a tener que entrar en este blog cuando esté despierto y no a estas horitas que lo suelo hacer.

El último párrafo es sensacional, Ridao de mis entretelas. Sí, de eso se trata: más no podemos hacer. Y hay quien no se entera.

Abrazos.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

¡ amén !

soylapaqui.com dijo...

Eso de la última gota me ha gustao,to lo que sea mojá, en todos los sentidos ozú que arte tengo hoy.

Muñoz Escasso dijo...

Tu mejor entrada desde que te visito, en mi humilde opinión.
Mucha sabiduría, mucha lucidez.

José Miguel Ridao dijo...

Muchas gracias, Susana.

Pero el hecho es que ya hemos llegado, José María, y el contador de probabilidades se pone a cero.

El fin de las vacaciones lo espero con impaciencia, Tato. Como tú ya los tienes creciditos...

Abrazos yaserámenosos.

José Miguel Ridao dijo...

Mejor olvidarse de los relojes de agua, Maile.

Tú lo has dicho, MPVX2. ¡Buen camino!

Sí que coincidimos, Alegre. ¿Sabes dónde y cuándo se hizo la foto?

Abrazos clepsídricos.

José Miguel Ridao dijo...

Me has recordado al profesor Bacterio, Naranjito. Choca esos cinco, sin premio.

Ni se enterará, Juanma.

Amén pero sin curas, Javier.

Abrazos ameneros.

José María JURADO dijo...

Visto de esa manera, José Miguel, el contador se pone a cero cada segundo, así que NEC SPE, NEC METU.

Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

De eso se trata, Paqui, de mojá, aunque sea los churros en el café.

Muchas gracias por tus palabras, Escasso.

Abrazos abrazosos.

José Miguel Ridao dijo...

Vale que nec metu, José María, pero nec spe... Entonces estamos jodidos. El contador se pone a cero, pero las probabilidades se vuelven a abrir.

Rocío. dijo...

Rdao,chiqullo,pos yo te veo más triste,que un pájaro sin alpiste.
Eso de pensar en e fin y la esperanza,a mi lo que hace es ponerme como una moto,a menos tiempo,más hay que vvir.De todas maneras,muy bien escrito Ridao.

José Miguel Ridao dijo...

Gracias, Rocío. De eso se trataba.