viernes, 3 de junio de 2011

Ramón Simón: Las miradas del amor



Es Ramón Simón un tipo interesante. Yo le he conocido hace poco, a través de la afamada tertulia de Los Mercuriales (lo de afamada es cosecha mía). De perfil aguileño y mirada de aguililla, no pasa nunca desapercibido, y ameniza nuestras reuniones con un amplio repertorio de ocurrencias más o menos subidas de tono, como sus poemas, que mantienen el tono muy alto, algo siempre difícil en poesía, quizá la diferencia entre un poeta y un versificador. Es la suya una poesía íntima, profunda, que hunde las raíces ahí donde más nos duele: en nuestra experiencia familiar como nietos, como hijos, como hermanos, como padres. Yo me meto de vez en cuando con él diciéndole que es un cenizo, sacando poemas tan tristes, y él lo encaja lo mejor que puede. ¡No van a ser tristes, si son hondos!

Y a lo que quería llegar: el amigo Ramón, o Simón, el mismo premio lleva, tiene una gran afición reciente que se ha ido agrandando a la par que su pericia en ella. Ha tomado los trastos de inmortalizar y vaga por estos mundos cámara en mano retratando esencias, aguardando paciente a que el milagro del arte aparezca ante su objetivo para pulsar el botoncito, con lo fácil que parece y lo difícil que es. Fruto de esta dedicación casi mística, Ramón ha inaugurado esta misma tarde en la Casa del Libro de Sevilla una exposición titulada Las miradas del amor, que estará abierta hasta el 27 de junio, con magníficas fotografías de la Semana Santa sevillana, que ahora en verano se paladea con más tranquilidad y mesura. Sus compañeros mercuriales hemos colaborado con unos textos líricos para acompañar las fotos, pero yo, que soy un poco mamoncete, me he ido a la playa y he dejado a Ramón una mijita tirado; algún defecto tenía que tener uno. Al menos estoy en espíritu, viajando desde Rota a Sevilla por la alfombra mágica de Internet.

Bueno, no me enrollo más, que os paséis a verla si podéis, y si no visitad su hermoso blog
Sombras pequeñas, donde encontraréis una muestra nada pequeña de su arte.

6 comentarios:

Dyhego dijo...

Monsieur RIDAO:
Son fotos que no te jartas de mirar.
Salu2.

José Miguel Ridao dijo...

Anda que no...

Alejandro dijo...

¿Y a quien te crees que le ha tocado leer tu texto ante una sala abarrotada? A su amigo del alma... según anunció él. Hasta el día de ayer, según creo ahora.

Tú te lo perdiste, calzonazos, que echamos un rato la mar de bueno y todo fue sobre ruedas. Un abrazo, Mamón Mamón.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Te echamos de menos ayer, José Miguel. Poco, pero te echamos de menos.
Abrachops

Ramón Simón dijo...

Eres grande, "Iridao", pero ya sabes dos .... pueden más que....".

"Mushas gracias, maejtro".

Un abrazo tela de "jandre".

Ah, no sabes la que te espera en la próxima tertulia , jeje,

José Miguel Ridao dijo...

Muchas gracias por la lectura, eres el dedo índice de la mano derecha entre mis amigos, que se cuentan con los dedos de una mano mutilada.

Argo es argo, Juan Antonio, y yo pensé en vosotros, muchop.

Ya estoy preparado, moustro, llegaré humillando, qué remedio.

Abrazos con palmetazo y todo, que hoy me siento generoso.