martes, 19 de julio de 2011

Poética: sentimiento y estilo


No importa lo que se dice, sino lo que se transmite (sentimiento) y cómo se transmite (estilo). Todos hemos leído alguna vez un poema escrito con palabras llanas y una sintaxis sencilla, no sujeto a un metro determinado, que nos ha resultado emocionante, maravilloso, porque el poeta ha logrado transmitirnos un sentimiento, a pesar de la relativa falta de estilo. El estilo es el armazón, la urdimbre de signos combinados de una cierta manera que conforma el paño de que está hecho el poema. Parece que es mejor un paño caro y ricamente bordado que el rústico percal, pero con este mismo percal los toreros dibujan verónicas inimaginables que levantan de sus asientos al respetable, y el poeta a los lectores. ¿Quiere esto decir que no importa el estilo? Importa en cuanto instrumento, en cuanto forma, pero lo realmente esencial es el fondo, el sentimiento. Si este fondo se consigue con un estilo impecable, nada que objetar, aunque conviene advertir que el poema tendrá un tono académico, en cierto modo encorsetado; en suma, que el estilo puede ser un estorbo a la adecuada transmisión de sentimientos. Cosa distinta es que no se pueda disfrutar del estilo per se, y se me ocurre el ejemplo de Azorín, pero sus poemas, pues no otra cosa son sus libros, resultan fríos; admirables, eso sí, yo soy el primero que los disfruto, pero faltos de sentimiento, bellos como una estatua de hielo.

Los poetas verdaderamente grandes, los escritores inmortales, son los que han tenido la magia de convertir un puñado de signos en una luz donde mirarnos, porque nos hablan con sencillez de nosotros mismos, de nuestra sangre y de nuestra condición humana: Shakespeare, Cervantes y algunos más.

13 comentarios:

Blimunda dijo...

Me has recordado los caminos de manzana que empleaba Neruda, y el agua removida de Miguel Hernández, las mariposas negras de Machado, el deseo rebosado en las copas de Kavafis...

(Cuánto escribes Ridao...qué ritmo)

Un saludo.

Dyhego dijo...

Monsieur RIDAO:
Con el colocón que llevo encima no estoy yo para estas sutilezas entre el fondo y la forma...
(No me entienda usted mal: colocón a pintura, que llevo todo el día pintando: ya llevo el recibidor y el pasillo; ya me queda menos, jejeje).
Salu2 en la forma y en el fondo.

Mery dijo...

Yo creo que por muy bello que sea un escrito (poema, novela...) si carece de espíritu, de hálito humano por pequeño que sea, no cuajará en el lector.
Cualquier forma de Arte debe conmover. Si no, para mí no es Arte.

Un beso

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

A veces la forma puede hacer que un buen fondo no llegue a cuajar. Creo que el problema (si es que lo hay) es que tendemos a igualar "estilo" con "retoricismo", cuando en ningún modo tiene por qué ser así. Ya Juan Ramón hablaba de la poesía desnuda, por ejemplo. Hay estilos escasamente retóricos.
Yo, siendo muy poco retórico, creo que la forma hay que cuidarla mucho: el poema que realmente emociona es memorable, y para que lo sea, la forma es imprescindible: recordammos la idea en las palabras que la transmitieron; la belleza no sólo está en la propia idea, sino también en esas palabras que la hacen memorable.

Abrachops veraniegos.

El alegre "opinador" dijo...

Es usted un maestro...
Un saludo.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Creo que Borges venía a decir que el literato consigue que su creación se convierta en parte de nuestra memoria.
Un abrazo.

Juanma dijo...

Yo tengo muchas dudas con todo esto. Me gusta lo que dice el profe cuando dice: "el problema (si es que lo hay)" (por cierto, se me ha olvidado cómo citar con cursivas, grrrrr).

Siempre me llamado más la atención la forma que el contenido (en la literatura, quiero decir). Libros bien escritos me daba (o me da) igual lo que decían e historias fascinantes las he dejado a medias sólo porque no me gustaba la forma.

Pero entiendo que hay que cuidar ambos del mismo modo y con la misma intensidad. El problema (si es que lo hay) es que no me aplico el cuento a mí mismo. Ea!!

Abrazos, querdio R.

J.

(besitos a mi otorrina favorita de parte de su paciente más heróico)

José Miguel Ridao dijo...

Pues sí que te he recordado cosas, Blimunda, me siento hasta orgulloso.

Ten cuidado con la pintura, Dyhego, que crea adicción. Yo, por si caso, nunca pinto, jeje.

Totalmente de acuerdo contigo, Mery, lo has expresado magníficamente.

Sí, Juan Antonio, pero el estilo escasamante retórico va dejando de ser estilo, y llega un momento en que el estilo, si es que lo hay, ni se nota, lo cuál es el súmmum, yo creo. Oye, ¿qué hacemos tú y yo blogueando en julio?

Gracias, Alegre, pero más que maestro, alumno "avejentado", jeje.

Qué grande Borges, tocayo, no conocía esa cita: para ello desaparece el estilo y queda justamente el sentimiento: viene al pelo.

Juanma: yo también me dejo tentar mucho por el estilo, tiene una atracción magnética, pero creo que lo otro, lo que queda, es lo importante. Ahora le doy un beso de tu parte, que está en la playa.

Abrazos estilosos.

Teresa, la de la ventana dijo...

Lo explicas tan bien que, por fuerza, también tú has de ser uno de esos magos capaces de iluminarnos con un puñado de letras, Ridao.

Qué gusto y gran placer fue encontrarte en esta selva bloguera. Aprendo cada día contigo.

José Miguel Ridao dijo...

Pues muchas gracias por tu alabanza, Teresa, y más viniendo de ti. Además, me viene al pelo para la entrada de hoy.

Rocío. dijo...

Mu bien dicho,Ridao la sencillez y los sentimiento,es lo que impota,a vé,no to el mundo tiene porqué sabé escribir mu bie,pero si sabé expresar lo que quiere decí,yo algú día excribiré un libro,mu bien ilustrao,ya te mandaré la invitación a mi presentación con cánapes adecuaos.
Un beso finlandez,como ves,me muevo mas que un garbanzo en la boca un viejo.

Mora Fandos dijo...

Estoy básicamente de acuerdo, pero la igualación de fondo con sentimiento se me queda corta; para mí, hay más, también hay concepto, hay conexión con algo digno...
De Azorín, es verdad que no es "emocionante" en el sentido habitual del término. Pero puede transmitirte un sentimiento existencial muy profundo. También depende de lo que se le lea. A veces es un estilista. Pero otras, además, es una voz con una emoción férreamente contenida, y cuando ves algo de eso, te emocionas.

José Miguel Ridao dijo...

Rocío: ¡En Finlandia! Qué envidia, hija, con la caló que hace aquí. Oye: los finlandeses... ¿sois todos lapones? Porque no veas el premio que os lleváis...

José Manuel: yo creo que la palabra sentimiento abarca también lo que tú dices: todo depende de la profundidad con que cada uno sienta. Tienes razón con Azorín: sólo cuando es estilista puro no transmite ese sentir, y en cualquier caso, hasta en los ejercicios estilos más estrictos, algo se tramsmite. Todo depende, claro está, del receptor.

Abrazos laponses.