lunes, 13 de julio de 2009

Desinspiración

Vivo momentos bajos de creatividad, y tras mucho cavilar he llegado a la conclusión de que existen dos causas principales, aparte del consabido hecho de que esto de la creación tiene sus altibajos. A saber:

1. Estoy pasando el verano en Alájar, y me conecto con una mierda de pinganillo que tarda más en colgar la entrada que yo en escribirla.

2. Es época de vacaciones, y aunque se supone que debería tener más tiempo libre, sucede que los niños también están de vacaciones, vaya por Dios. Igual que en los fines de semana de invierno digo: ¡ya llegará el lunes!, ahora digo ¡ya llegará septiembre!

Ya que ahora no me sale na, dejo un soneto que escribí hace poco y que alude al asunto de esta entrada. Además, aprovecho que estoy en territorio ADSL por unas horas.

INSPIRACIÓN

Despierto aguardo el cielo anaranjado,
insomne pienso y canto lo que siento,
me dejo acariciar por el momento,
la inspiración me viene y soy osado.

Concibo estrofas presto y confiado,
me fluyen las ideas y el aliento,
hoy puedo componer sin sufrimiento
el canto del eterno amor alado.

A veces el rumor de una arboleda
acude por la noche a despertarme
y sigo ciegamente mi vereda

Hoy siento que no debo confiarme,
mañana es muy posible que no pueda
los versos de mi vida regalarme.

P.S. Espero que no me toméis a mal que no entre ahora mucho en vuestros cuadernos. La culpa es del raudo y veloz pinganillo de los cojones.

14 comentarios:

Pasión dijo...

José Miguel mucha paciencia, no te desesperes, a mí me daba alegría cuando llegaba el verano y me iba dos meses a la playa con mis hijos y algunos sobrinos que se apuntaban, imagínate a la hora de las comidas, las lavadoras, las excursiones...

¡Qué tranquila estoy!

Por lo menos te da tiempo de leer y escribir, muy bien por cierto.

Abrazos

Julio dijo...

La lentitud que otorga un pinganillo puede ser una ventaja según pra qué, Ridao.
Un abrazo

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

¿Que llegue septiembre? ¿Estás loco?
Menos mal que con el soneto compensas el desvarío...
Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Te envidio un poco, Pasión. Es una alegría, pero a veces cansa.

Tienes razón, Julio, según para qué, aunque siempre cuidando de que no esté flácido.

Claro, Juan Antonio, como tú ya las tienes criadas... Pero tienes razón, el verano me hace desvariar un poco.

Un abrazo adeeseeleero.

Capitán dijo...

El soneto es el mejor de los que te he visto.

Ya sabes que mi oferta de dejarte algún niño más esta abierta, ya puesto no creo que te estorben, y total, si no vienen las musas, al menos que te visiten los cíclopes.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Yo deseo ardientemente que llegue septiembre, ya estoy más cerca de enero para volver al Falla y su grandeza.

Hoy tengo bajona, y ganas de Carnaval de Cádiz.

Repito, me encanta cómo lo dices Ridao, me llegas. Es simpleza manifiesta.

Un fuerte abrazo amigo.

Liliana G. dijo...

¡Vaya inspiración veraniega la de tu soneto! ¡Es estupendo Ridao! Pareciera que las musas te han visitado y se han apoderado de tu insomnio osado... ¡Enhorabuena!

"Mal de muchos, consuelo de tontos...", dice el refrán popular. Y si me atengo a él, debo ser la mar de tonta, porque ni idea te das de la gracia que me hace tu pelea con el pinganillo, y todo porque yo paso exactamente lo mismo con el mío... Jajajaaja

Besos y paciencia.

Olga B. dijo...

Bueno, la lentitud de tu pinganillo, (aparte de sonar fatal)te acercará a lo que sufro yo habitualmente para contestar y dejar comentarios. Cuando se tienen tantos problemas de conexión, seguir haciéndolo... es una cuestión de fe;-)
Qué es eso de momentos bajos de creatividad. Pienso en Alájar como un pueblo lleno de jamón, y eso es muy bueno para inspirarse. Y los niños llega un momento en que se duermen. Disfruta del verano, de las noches estrelladas y de esos rumores de arboleda que a veces te despiertan. Septiembre vendrá aunque no queramos;-)
Un abrazo, José Miguel.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Joder Olga, lo de pienso en Alájar como un pueblo lleno de jamón, me ha llegado al alma...

Eres una artista, mujer.

Y Ridao comiendo y comiendo...

¡Qué arte tienes!

Olga B. dijo...

Pues anda que a mí, Javier... que yo estoy a régimen. No lo cumplo, pero estoy, y eso afecta a mi visión de los pueblos.
Bueno, como el Ridao no nos contesta, hablamos entre nosotros. Me gusta.
Abrazos también para ti.

Parsimonia dijo...

Unos versos muy armoniosos y apropiados.
Finalmente la desinspiración no es tan grave, aunque obsesione.
Seguro que pronto vuelve, cuando menos lo esperes.
Besos.

José Miguel Ridao dijo...

A ver, a ver, ¿qué contubernio es éste? No puede uno estar desconectado unas horas sin que le revolucionen el cuaderno. Menos mal que acabo de volver a Alájar con mi magnífico pinganillo para poner las cosas en su sitio.

Capitán, no sé cómo tomarme lo del soneto, o es muy bueno o los otros eran muy malos. Lo cogeré por la parte buena, por la cuenta que me trae. En cuanto a los cíclopes, no hay problema, siempre que vuelvas a traer la tienda de campaña. Los pondré a pastar en el jardín.

Po no quea na par Carnavá, Javier. Cada cosa en su tiempo, el siguiente hito es la vuelta al cole, ahí tengo yo fija la vista.

Gracias, Liliana, aunque en esta ocasión las musas me visitaron al final de la primavera; las veraniegas aún las estoy esperando. En cuanto al pinganillo (creo que tú le llamas pistrolo), debo de ser tonto yo también, porque lo que dices me consuela.

Olga, no me había planteado lo de la fe. Lo tendré en cuenta, sobre todo a la hora de comentar en cierto blogs ultras. Coincido con el muchachote de ahí abajo en que lo del pueblo lleno de jamón es genial, pero además es que es verídico. Lo que no tengo tan claro es que me inspire, pero lo que es comer, como pa jartarme.

Pues eso, Javier, que Olga tiene mucho arte. Cuando venga a Sevilla la vamos a llevar a un tablao flamenco a que se arranque por bulerías.

Gracias por tus palabras, Parsimonia, qué alegría verte de nuevo por aquí. Yo también creo que la inspiración volverá pronto. Mientras tanto, sigo dando cuenta de jamones alajeños.

Un abrazo pinganillero para todos los tertulianos (y por supuesto también para las tertulianas, que no tienen premio).

Mery dijo...

José Miguel ¡ya estás de vacaciones! Me alegra mucho saber que andas por esas veredas campestres, rodeado de niños y de sus ocurrencias.
Bienvenidas sean estas entradas "poco inspiradas" según tu.
Un beso (ahora sigo leyendo los atrasos)

José Miguel Ridao dijo...

Bueno, Mery, vacaciones a medias. Tengo algunos trabajillos pendientes para las editoriales que hago en casa, pero con la procrastinación no los termino, y ahí sigo. En fin, que no aprendo.

Veo que estuviste en Almería. Buena tierra también.

Un beso.