viernes, 24 de julio de 2009

Incerteza


Tan cierto es el morir, que nos creemos
que cierto es también el paraíso
y ciertos son los fuegos del infierno,
tan ciertos como cierto es el destino.

A mí tanta certeza me da miedo,
asombro cierto siento ante el castigo,
no espero ciertamente ningún premio
ni doy por cierto el mensaje divino.

Será que en cierto modo no soy puro
ni cierto espíritu me ha iluminado
ni tengo ciertos dones celestiales.

Yo sé que nada es cierto en este mundo,
que tantas certidumbres son engaños;
aunque no es cierto, puedo equivocarme.

24 comentarios:

Ángeles dijo...

Buenos días Sr.Ridao, yo tampoco tengo esos dones celestiales, pero los busco y como me gustaría encontrarlos.
Un beso

Julio dijo...

Lo único real es la mentira y no hay mayor certeza en el mundo que lo incierto de nuestra existencia.

Un abrazo, Ridao

Capitán dijo...

Me temo que certeza y verdad no siempre van de la mano.

Hala, disfruta en Riota

Enrique Baltanás dijo...

Respecto al contenido, yo presentaría una enmienda a la totalidad, por ser una contradicción en sus términos (si nada es cierto en este mundo, ¿cómo tienes la certeza de que nada es cierto?).
Así que prefiero limitarme a enmiendas parcilaes:
Verso 1: sustituir "y" por "que".
Verso 12: para evitar la hipermetría, suprimir "pero".
Saludos.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Hay ciertos acentos en séptima que deberías revisar, aunque no haya certezas absolutas tampoco en la métrica. Por cierto, coincido con Enrique.
Un abrazo cierto.

José Miguel Ridao dijo...

Yo no los busco, Ángeles, aunque si los encontrara no niego que me vendrían de perlas.

Muy aguda tu observación, Julio, aunque la realidad de la mentira se me escapa un poco.

Tu observación también es muy profunda, Capitán, menudas sentencias estáis soltando.

Enrique, me había cubierto las espaldas ante tu abortada enmienda a la totalidad: no sé si te has dado cuenta, pero el último verso del soneto la salva. Respecto a la hipermetría, me ha saltado a la vista esta mañana al abrir el blog; suprimido queda el "pero", fue un lapsus. Tu sugerencia en el primer verso es muy acertada, lo cambio. Gracias como siempre.

Un abrazo hipermétrope.

Capitán dijo...

Miguelito, que cuando de tu boca sale la palabra "profunda", me pongo a temblar.

José Miguel Ridao dijo...

Juan Antonio, doy por hecho que coincides con Enrique en las enmiendas a la forma y al fondo. En cuanto al fondo, sigo pensando que no procede. El último terceto es clave: sus dos primeros versos son una provocación, con la paradoja de la "certeza de la incerteza", y el último resuelve el embrollo con la afirmación de la incertidumbre que preside todo el poema.

En cuanto a la forma, tiene razón Enrique en esos dos versos. Por otro lado, el acento en séptima del octavo verso es claro, pero de nuevo sucede que no me suena mal. No se me ocurre una alternativa pasable ("código divino" queda raro). Ocurre también que es un verso polémico para los creyentes, y la ruptura en el ritmo lo hace resaltar a un más.

Gracias de verdad a ti y a Enrique por vuestras aportaciones, son muy Enriquecedoras (y Romanizantes también, para que no te enfades).

José Miguel Ridao dijo...

Te lo digo totalmente en serio, Capitán. Además, que yo sepa "profunda" no tiene premio, anuque ya puestos se le puede buscar..

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Profunda rima con "hunda", "coyunda" y "tremebunda". Y, ya puestos, con "tapafunda". O sea.

José Miguel Ridao dijo...

Fe de erratas, ¿vive Dios? "Aún", no "a un".

Usando tus premios y algunos otros, Juan Antonio, si no fuera porque el Capitán es mi amigo le hubiera dicho:

¿Profunda? Pues me saco de la funda mi pirula tremebunda para hacer una coyunda con tu hermana Cunegunda.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Así se habla, Ridao

Liliana G. dijo...

¡Bravo! Me ha encantado, el juego de palabras y repeticiones me puede. Ya he dicho hasta el cansancio que personalmente no me apego a las estructuras, además, tu último verso te redime:
"aunque no es cierto, puedo equivocarme."

Besazos.

PS: Hoy es el día "D", 21:30 hs, los genios me aguardan... No me aguanto.

Enrique Baltanás dijo...

con "hálito divino", o algo así (pálpito?) se puede arreglar lo del acento.

Julio dijo...

Meémonos en la Academia (de la métrica, Ridao).

América dijo...

Me atrevo a asomarme por estos andurriales para dejarte un saludo,suelo leer tus comentarios en el blog de Julio,hoy a dedicado unas palabra para ti que me encantaron.

Por lo pronto te digo que el panel de comentarios de "Incerteza" ,me ha hecho reír,yo no se que decirte,en todo caso no necesitas dones celestiales....

José Miguel Ridao dijo...

Gracias, Liliana. Qué suerte la tuya, seguro que a esos genios lutherianos les gustaría el soneto, porque es un poco mastropierano (sin premio).

Abrazos envidiosos cochineros.

José Miguel Ridao dijo...

Recuerdo una interesante entrada tuya, Enrique, donde decías que el blog podía servir de taller literario. El otro día Antonio Rivero usó el suyo para pedir consejo sobre una traducción de Shakespeare. Siguiendo esta tendencia, podemos valorar dos versiones según tu propuesta y el comentario posterior de Julio:

Versión A (canónica):

A mí tanta certeza me da miedo,
asombro cierto siento ante el castigo,
no espero ciertamente ningún premio
ni doy por cierto el pálpito divino.

Versión B (meónica):

A mí tanta certeza me da miedo,
asombro cierto siento ante el castigo,
no espero ciertamente ningún premio
ni doy por cierto el mensaje divino.

¿Cuál créeis que es mejor?

José Miguel Ridao dijo...

Julio, asumo que votas por la meónica. Siento la tentación de añadir una versión C, cagónica, pero lo voy a dejar que luego dicen que actúo como elefante cacharrero;-)

José Miguel Ridao dijo...

Sé bienvenida, América, yo también te leo en el cuaderno de Julio. Dices bien, me conformo con mis dones terrenales.

Un abrazo, y vuelve cuando quieras.

Pasión dijo...

José Miguel, me considero tan impura que espero el castigo.

Tengo Fé en el Mensaje Divino.

Abrazos

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Te atreves con todo, la RAE es como la SGAE.

Buen ejercicio Ridao.

Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Fíjate, Pasión, que yo también me siento impuro y no espero ningún castigo. Total, tampoco es para tanto, yo no castigaría a mis hijos por eso. En lo que no coincidimos es en la fe, supongo que por desgracia para mí.

Un fuerte abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Yo creo, Javier, que los de la SGAE son bastante más jetas.

¿Y esa cena, quién la va a pagar al final, Cotta?