sábado, 25 de julio de 2009

Poesía de invierno en verano


Il pleure dans mon coeur
comme il pleut sur la ville.

¡Qué bellos versos los de Verlaine! Llorar en el corazón, llover sobre la ciudad. Pena y lluvia, la lluvia como estado de ánimo y la pena como gotas cayendo. Corazón y ciudad, ambos dolientes, ambos mojados. Mojados por el agua de la lluvia y de las lágrimas, heridos por las punzadas del corazón, traspasados por lo inhóspito de la ciudad mojada, triste, desolada, aterida de frío, poblada por hordas de corazones solitarios.

Así termina Verlaine su poema:

C'est bien la pire peine
de ne savoir pourquoi,
sans amour et sans haine,
mon coeur a tant de peine!

Es la peor pena

no saber por qué,
sin amor y sin odio,
¡mi corazón siente tanta pena!

La pena del poeta es resignada, sin esperanza... dulce y mojada.


Nota: una posible traducción de los versos de Verlaine es:

Llueve en mi corazón
como llueve en la ciudad.

Sin embargo, el verbo "pleurer" significa "llorar". Verlaine hace un juego de palabras sin sentido en castellano, que podría traducirse como:

Llora en mi corazón
como llueve en la ciudad.

14 comentarios:

Rafael Lucena dijo...

...romanticismo, parnasianismo, simbolismo, modernismo, noventayochismo, novecentismo...; al final, el poema, aislado y desde lejos, se queda en eso, en poema: sentimientos, sensaciones, evocaciones, recuerdos... (en cualquier lengua). Salud.

José Miguel Ridao dijo...

Tú lo has dicho, Rafael, el POEMA. Sólo un verdadero poema se libera de etiquetas y se hace eterno. Salud para ti también.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

La segunda traducción es la que más se ajusta, en mi opinión; ese cruce de versos (o hipálage, con perdón) es senacional.

José Miguel Ridao dijo...

Sí, Juan Antonio, yo también me quedo con la segunda, aunque casi todas las versiones en castellano que he consultado por Internet optan por la primera o, incluso, "llora mi corazón", que no me gusta nada.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Ridao, te importa el verso, te importa el idioma, te importa tú, tú mismo y tu familia.

Me quito el sombrero yo, con tus entradas.

Un abrazo.

Liliana G. dijo...

¡¡Aaaaah, qué belleza!! Yo lo dejo en francés que mantiene el romanticismo y la dulzura propia del idioma. Me transporta.

¡Qué entrada estupenda Ridao, enhorabuena!

Besos.


PD: Anoche la pasé de perlas, dos horas de reírme, he quedado con las mandíbulas doloridas. Los genios no defraudan...
(La cena y el tintillo del después no se quedaron atrás)

Julio dijo...

Yo también me quedo con la segunda. Grande Ridao.

José Miguel Ridao dijo...

Dices bien, Javier, todo eso me importa, y mucho. Y algunas otras cosas también... Gracias como siempre por tus ánimos.

José Miguel Ridao dijo...

En francés sin duda, Liliana; en cualquier otro idioma es otro poema. Gracias por tus parabienes.

Que sepas que has hecho que mis dientes se alarguen hasta el suelo, por los genios, por las risas, por la cena y por el tintillo. Se nota que te gusta disfrutar de la vida, no todos saben hacerlo.

Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Mersí bocú, Julió...

Pasión dijo...

José Miguel, "c. de todos los textos", me parto de risa contigo, haces bien que por ahí hay muchos copiones y encima cobran calentito.

Precioso Poema, te lo dice una persona que le cuesta leerla.

Abrazos

José Miguel Ridao dijo...

¿Ti da cuen, Pasión? Es que si no lo hago llega algún político y le dedica el soneto del carajote a Zapatero, o el de los dos cojones a Rajoy... bueno, mejor a Aznar, sale en el telediario y lo llevan a las tertulias, y venga to par taco, y yo mientras a dos velas...

Un abrazo con copyright.

Mery dijo...

El francés, la lluvia y la melancolía siempre se han llevado bien.

Me gusta recibir en estos días calurosos el aire fresco de la lluvia, aunque sea en palabras. Un placer pasar por aquí, comme toujours.
Un beso

José Miguel Ridao dijo...

Merci, Mme. Mery, comme toujours.