miércoles, 29 de diciembre de 2010

Homenaje

y tú seguías callado,
y tú callabas de una manera extraña como diciendo tu silencio,
y tú callabas volviéndote a morir para decirlo.
Luis Rosales: La casa encendida.
y yo sólo puedo callar al contemplar tanta belleza,
y hacer partícipe al dolor de mi silencio,
y recordar las horas muertas durmiéndome a tu lado
y olvidar que estás muerto, aunque me llames por mi nombre
con una voz traslúcida, velada por los años invisibles
de ausencia.

17 comentarios:

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Muy bueno Ridao, muy bueno.

Un fuerte abrazo, y mis mejores deseos para 2011.

José Miguel Ridao dijo...

No sabes la alegría que me das. ¡Muchas gracias!

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Si yo fuese capaz de escribir algo la mitad de la mitad de bonito que esto, sería un hombre feliz.
¡Lo que hace un rato de soledad!
Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Muchas gracias, Rafael, aunque exageras tela. Tienes razón en lo de la soledad; estoy tan poco acostumbrado a ella que me cunde mucho. Un abrazo fuerte.

Mery dijo...

Lo que dá de sí una noche entre páginas gloriosas; ésto es el resultado de las horas de poesía robadas al sueño.
La casa encendida te ha dado mucha luz a ti también.
Un abrazo

Sara dijo...

Muy bueno este homenaje, José Miguel. ¡Feliz año!

L.N.J. dijo...

Bueno, creo lo has escrito desde el lado más profundo del ser. Diría que más profundo todavía.
Me has recordado a mi padre cuando le dediqué "Elogio del adiós", lo quise hacer tan bien que buscar la última palabra, no pude, no sabía qué poner.

¿Sabes?, compartir de la manera que lo has hecho alivia mucho ,José Miguel; entre otras cosas porque has dicho las palabras exactas que muchísimas personas queremos decir o dedicar a los que ya no están.

Besos y gracias, me has dado un masaje emocional, de esos que alivian mucho.

L.N.J. dijo...

Masaje, porque es un dolor compartido.

José Miguel Ridao dijo...

Lo has dicho bien, Mery. Tú fuiste testigo. Y el fruto lo recogí esta mañana, ya bien acompañado por los niños.

Gracias, Sara. Feliz año a ti también, no sé si regresas a tu patria chica.

Muchas gracias, Lourdes. Ese masaje no es fácil de dar, a mí no me sale casi nunca.

Tres besos grandes.

Liliana G. dijo...

Es el homenaje más hermoso y sentido que he leído en mucho tiempo, Ridao. Muy, pero muy bueno... ¡Enhorabuena!

¡¡FELIZ AÑO NUEVO!! De todo corazón.

Un beso inmenso.

Fernando Moral dijo...

Por fin la poesía ha vuelto a este blog, y de qué manera. Me alegro... por mí ;)

Un varazo por tardón.

Ángeles dijo...

Muy bonito, me gusta mucho. Feliz año.
Un beso

soylapaqui.com dijo...

Ridao cariño,que bien escribes de la belleza las ausencias,los silencios,con arte,vivan los andaluces,ya llevo engordaos 5 k,que jartás de comer Ridao.Te deseo Feliz año,a ti y a todos los que escriben en tu blog,y al Escasso un beso con lengua retorcío,así pa empezar el año con fuerza.

José Miguel Ridao dijo...

Liliana: para homenaje, el que me haces continuamente con tus palabras.

Y que lo digas, Fernando. La tía se me había escapado y no había quien la encontrara. Gracias, yo he descansado.

Muchas gracias también, como siempre, Ángeles.

No te preocupes, Paqui, dicen que cuantos más kilos coges más buena estás.

¡¡¡¡Feliz 2011!!!! Y van dos...

Rocío. dijo...

Paqui chiquilla,que acabas y empiezas los años,de la misma manera,enviciá.
Bueno Ridao te teseo una feliz nochevieja,y que el año que entra sea mejor que el anterior,un beso fuerte,y les deseo lo mismo a to los del blog.Un beso para todos.

Ramón Simón dijo...

Precioso, José Miguel,

un final de rechupete.


besos mercuriales.

José Miguel Ridao dijo...

Te deseo lo mismo, Rocío, y que sigas tan alegre como en 2010.

Muchas gracias, Ramón. Eres un artista.

Abrazos nocheviejeros.