lunes, 9 de abril de 2012

Sopor eclesiástico


Desde muy pequeño, cuando mis padres me llevaban a la iglesia los domingos para oír misa, me ha sucedido un fenómeno muy curioso, y es que jamás he podido prestar atención a una homilía. Al principio era comprensible, debido a mi corta edad, pero fui creciendo y me pasaba siempre lo mismo: en la celebración de la liturgia respondía mecánicamente a los rituales y decía las oraciones, pero en el momento en que el sacerdote ocupaba su lugar para predicar, mi mente se desconectaba automáticamente del entorno físico en que se situaba para vagar libre por campos y callejuelas. De vez en cuando trataba de prestar atención a las palabras que llenaban el templo, pero era incapaz de aprehender su significado, y volvía a mis ensoñaciones. Ante este panorama, cuando me hice algo mayor y pude escapar a la imposición paterna dejé de acudir a misa, y desde entonces sólo lo hago en ocasiones señaladas como bodas, bautizos o entierros. Por pura curiosidad trato de concentrarme cuando llega el momento de la homilía, pero por muchos esfuerzos que haga me resulta imposible entender algo: si me preguntaran a la salida de la iglesia por el sentido de las palabras del sacerdote no sabría responder absolutamente nada. Incluso en mi boda fui incapaz de atender a lo que me decían, si bien en este caso tenía una buena coartada, pues nos casó un fraile dominico, antiguo profesor mío de Filosofía, que ya en aquellos tiempos usaba unan jerga soporífera.

No es que el asunto me preocupe, claro está, pero me resulta muy curioso, pues yo suelo interesarme por todas las disciplinas, incluso la Teología, y por escrito no tengo problemas, pero esa voz resonante dentro de una iglesia desconecta mis entendederas de una manera inexplicable, ya predique un cura de pueblo, un arzobispo o un papa. Supongo que el problema será mío.

19 comentarios:

Muñoz Escasso dijo...

A mi me ocurre una cosa curiosa. Cuando era creyente y practicante no conseguía concentrarme en la homilía, y tambien empezaba a pensar en la táctica que el Madrid debería emplear para contrarrestar al Bareclona; o en la canasta que había fallado en el partido jugado por la mañana.
Ahora que voy a misa sólo con ocasión de los eventos por ti mencionados, logro concentrarme casi por completo en el sermón,-que decían en mi pueblo.

Y creo, que es para poder hacer rabiar a mi madre,-que es mujer conservadora y religiosa-, con alguno de los argumentos esgrimidos por el sacerdote, si el religioso es progretón.
También es cierto que las misas de entierros, bautizos y bodas las oficia un cura por el cual tengo mucha consideración intelectual.

Rafael dijo...

Recuerdo haber leído una cosa curiosa sobre algún escritor (probablemente anglosajón). El mismo explicaba a un amigo su conversión. Según parece, se produjo cuando por curiosidad entró en una iglesia en plena homilía. El amigo le preguntó si es que la prédica era tan cautivadora y convincente. A lo cual el escritor contestó que de ninguna manera, por contra, era la cosa más soporífera que había escuchado, con lo cual pensó que si con predicadores así la Iglesia había logrado sobrevivir casi 2000 años, es que la mano de Dios tenía que estar sosteniéndola.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

La verdad es que a los que tenemos por costumbre asistir a misa, cada día nos lo ponen más difícil.
Hace dos semanas en la misa de difuntos de un amigo, al que le dediqué la penúltima entrada de mi blog, el cura estuvo 35 minutos pegándole patadas a la teología y a los fundamentos de la iglesia católica. El hombre, cuando vio el templo lleno, se vino arriba e hizo una faena de dos orejas y rabo.
Saludos penitenciales.

Rocío. dijo...

Yo como todavía tengo sopor,de la última vez que fuí a misa,que te voy a decir,que allí meten cada rollo,que yo solo pienso en la hora en que acaben de hablá pá salí pitando.
Un beso semanasantero.

ANONIMO dijo...

Comentarios bastante infantiles leo por estos lares donde uno creía se daban encuentro comentaristas y argumentos con algo más de altura intelectual.
Venga, ahora a endiñarle al Obispo de Alcalá de Henares, vamos.

Muñoz Escasso dijo...

Anónimo, en mi culo rebota y en el tuyo explota.

Rocío dijo...

Eso Escasso,dale fuerte al anónimo.
Mira Sr.anónimo,pa que vamo a entrar intelectualizados,si ya estás tu con tu savoir faire,pa opinar,yo de ti me personaría en la rae,que seguro te contrataban,!que categoría tines¡,que educancia,escribir en un bloc,amparado en el anonimato,pa insultar nuestra intelectualidad,anda dime en que colegio has estudiao,pa no mandar alli a mis hijos,ni recomendarlo,claro que alomejó me apunto yo,pa ponerme a tu nivel,y luego nos casamos y formamos una familia bien avenida de misa los domingos y niños superdotados,me pirro por conocerte,tan listo,tan bien hablado,tan culto,creo que me has cautivado y ya jamás podré volver a hablar con gente de nivel inferior al tuyo,anda dime si estás libre e iniciamos una relación epístolar,primero,luego epistolar y luego espitoleo,ne me quittes pas,anonimo de mis entrañas.

José Miguel Ridao dijo...

Ojú, lo que ha animado el blog el anónimo. Qué bien, así viene más gente. Me consta que a este blog acuden creyentes y no creyentes, gente muy cercana a la iglesia o abiertamente hostiles a ella, y aquí estamos, conviviendo, con algunos desencuentros pero siempre partiendo del respeto salvo contadas excepciones que casi siempre vienen de anónimos, será que no tienen güevos de firmar sus opiniones discordantes, por detrás y por delante. Esto último que he dicho es un infantilismo, y me enorgullezco de escribirlos junto a entradas más serias o, si se quiere, "eruditas", a diferencia de algunos autores que se imponen siempre la seriedad, no sacar los pies del plato para mantener su reputación intelectual, seguramente porque ni siquiera saben cómo hacerlo y son poco inteligentes, al carecer de sentido del humor. A alguno me lo querría poner yo por delante discutiendo sobre la traducción de la poesía de Shakespeare, un poné.

Y dicho esto, aunque parezca mentira no me había enterado de lo del obispo de Alcalá, y gracias al anónimo he salido de mi sopor para aterrizar en el estrupor... digo, estupor, no sé en qué estaría pensando.

Ya por último, mira que eres infantil, Escasso, no había oído lo del culo que rebota desde que terminé la EGB. Y tú, Rocío, ya me contarás el progreso de tu "conquista". Lo que dice Rafael es lo que se llama dar la vuelta a la tortilla con brillantez e ingenio, el mismo que se echa de menos tantas veces. Y Rafael Candelario: deja que se luzcan en el púlpito. Es como muchos profesores, que vemos una clase llena y nos crecemos, nos creemos que somos alguien.

Abrazos retahileros.

Rocío. dijo...

Anónimoooooo,contesta,que ya me he comprao el vestío novia,de Dior,pá ir adecuá a tu consonancia,a vé si me vas a dejá tirá,me acabo de matriculá en Harvard,pa i culturizandome,y he mandao a Parla a tos mis amistades,que son unos frikis,ineducaos,ansí que ve invitando a nuestra boa,a tos tus amistades,que han seguro son,de importancia,categoría,sabiduría,y nivel,bueno te dejo que voy a leerme el quijote de un tirón,ah y que no se te olvide que nos case el obispo de Alcalá de Henares,que a mi amigo el maricón no lo voy a invitá,faltaría mas,una es distinguida,por cualquier ojo con que se me mira.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Sobre el comentario del anónimo me remitiré al gran Groucho, que decía: más vale estar callado y parecer idiota, que abrir la boca y despejar todas las dudas.
Yo soy tonto según él, igual tiene razón.
Yo no lo calificaré y así me evitaré en la falta de caridad que ha mostrado quien debe ser tan gran CRISTIANO aunque con un defecto muy malo que es la cobardía.
En cuanto a lo que se luzcan en el púlpito te cuento una anécdota. A un amigo cura, que nos pegaba a sus parroquianos unas broncas del carajo, le dije un día: Fulano te voy a poner un barril de petroleo en la puerta para que te subas y le cuentes tus ideas a los que pasan por la calle y no entran nunca en la iglesia, a ver si así los evangelizas y ganas para el Reino de Dios.
Saludos

José Miguel Ridao dijo...

Ten paciencia, Rocío.

Rafael: no conocía la frase del más inteligente de los Marx; es genial. Yo he despejado todas las dudas, me temo, pero roneo que no veas.

Abrazos roneadores.

ANONIMO dijo...

Rocio, te quiero.
Fdo: ANONIMO

ANONIMO dijo...

Mons. Ridao, un resumen de la homilía http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=21804 o Pinche aquí para escuchar completa la homilía de monseñor Reig Plà, que comienza a partir del minuto 30.

Por favor, indíqueme qué es lo que le causa tanto estrupo o estupor.

ANONIMO dijo...

Perdón, pinche aquí:
http://www.rtve.es/alacarta/videos/otros/triduo-pascual-santos-oficios-06-04-12/1369592/

José Miguel Ridao dijo...

Cuando me hizo referencia al tema consulté dos o tres artículos de prensa que me causaron "estupror", pero es verdad que no he acudido a la fuente original, algo indispensable en estos casos en que se suelen sacar de contexto las palabras. Cuando tenga tiempo veré el vídeo, gracias, aunque me temo que la polémica está servida.

RIDAO BACALAO dijo...

La manipulación informativa no es nueva en este país, y si es para ir contra los católicos más mejón. Pero la realidad es obcecada y la verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porculero ( homenaje a los colectivos de maricones, tortilleras y demás tribu, al "lobby gay" y los progres en general, todos ellos muu anticlericales y anticatólicos pero muu promusulmanes).
PS: Quizá consigamos que nuestro querido y admirado Ridao Bacalao preste, POR FIN, atención a una homilía.
Te adelanto un regalito de la homilía del obispo de Alcalá: “Quisiera decir una palabra a aquellas personas que, llevadas por tantas ideologías que acaban por no orientar bien lo que es la sexualidad humana, piensan ya desde niño que tienen atracción hacia las personas de su mismo sexo y, a veces para comprobarlo, se corrompen y se prostituyen, o van a clubs de hombres nocturnos. Os aseguro que encuentran el infierno. ¿Vosotros pensáis que Dios es indiferente ante el sufrimiento de todos estos niños —algunos de ellos siendo abusados en sus propias familias—, ante el sufrimiento de los trabajadores, de los empresarios, ante el sufrimiento de las familias, ante el sufrimiento de las mujeres, ante el sufrimiento de nosotros? Dios no es indiferente“.

Mery dijo...

Criatura, ¿quién no entra casi en coma durante las homilías?
Yo he comprobado que son mucho mas amenos los sacerdotes que han sido misoneros.
Un abrazo

Mery dijo...

Entro de nuevo porque me daba error pero veo que todo en órden.

José Miguel Ridao dijo...

Bacalao: entre esas personas el obispo hay unos cuantos de curas. Ya podían mandarlos al infierno de la excomunión.

Es verdad, Mery, recuerdo que cuando llegaba un misionero al colegio lo escuchábamos embelesados.