viernes, 9 de abril de 2010

Aquel primer juguete de la infancia


Aquel primer juguete de la infancia,

perdido en el baúl de la memoria efímera,
ha vuelto para hablarme de inocencias
felices, de risas nunca apagadas,
luminosas después de tantos años
de fría oscuridad.

Aquel primer juguete de la infancia,
flamante como el carro de los dioses,
ha hundido su espolón en mi navío roto
atravesando el casco del alma acorazada.

Aquel primer juguete de la infancia,
surgido del pasado más dichoso,
ha destrozado el mundo de mentira
donde he vivido ciego,
ajeno a la verdad de aquellos días.

Aquel primer juguete de la infancia,
eterno como el sol de la mañana,
ha transformado en llanto irrefrenable
las lágrimas de gozo de aquel niño.

29 comentarios:

Dyhego dijo...

Monsieur RIDAO:
¡Andandará aquella infancia!
Salu2.

Muñoz Escasso(de cerebro) dijo...

Pues mi primer juguete fue un caballito y una colonia de Carolina Herrera.Muy chula la poesía.

maite mangas dijo...

¡Qué bonito!, los dos últimos versos son tremendos.
Tu poética funciona.
Un beso.

José Miguel Ridao dijo...

Eso digo yo, Dyhego. La mía está perdida, endesdiluego.

Un abrazo.

Ridao Escasso (de pelo) dijo...

Pues el mío fue una pelota de trapo y una pastilla de jabón lagarto. Una jartadereí, tu comentario.

José Miguel Ridao dijo...

Gracisa, Maite. Unas veces funciona mejor y otras peor, pero se queda uno con lo bueno y ya está. Lo malo es que nunca se sabe a ciencia cierta qué es bueno y qué es malo. A ver quién inventa un detector de buenos poemas.

Un abrazo.

Aurora Pimentel dijo...

Ridao, lo acaba de poner JSM en su blog, ¡felicidades por el libro! Enhorabuena y un abrazo muy fuerte.

Y esas infancias que se tienen, mitad felicidad pero también con sus desasosiegos, cómo quedan por dentro. De nuevo otro abrazo por el poema ;-)

José Miguel Ridao dijo...

Muchas gracias, Aurora. Lo acabo de ver yo también. Ya somos colegas, ¿no?

Otro abrazo fuerte para ti.

Aurora Pimentel dijo...

Colegas sí, desde luego, pero me gusta más amigos ¿no?

José Miguel Ridao dijo...

Bueno, colegas y amigos, miel sobre hojuelas.

Muñoz Repleto (de entradas) dijo...

No sé quién será mi primo pero es un genio.

Con el método ridaíno era evidente que no podrías terminar el poema de ayer hasta que volvieses por la mañana a tu trono.

Buen finde... si te vas a Alájar.

mangeles dijo...

¡Qué bonito y que emotivo¡ Un bello poema Ridao.

Y bien pensado, es verdad que debe ser muy díficil dejarse llevar a la niñez, cuando tienes críos que te "exigen" ser adulto.

Un beso

mangeles dijo...

Ehhh¡ que también tienes libro en la Isla...enhorabuena.

Besos

Paco Gómez Escribano dijo...

Muy bello, Ridao. Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Buen fin de semana, amigo Muñoz, y no hagas entradas que ya tienes bastantes.

Dobles gracias, mangeles. Es verdad lo que dices, pero otras veces hacen que me comporte como un niño gateando por el salón.

Muchas gracias, Paco. Siempre me animas.

Abrazos para todos.

Ramón Simón dijo...

Quillo enhorabuena...

Habrá que celebrarlo por "toíto" lo alto.


Un abrazo

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Enhorabuena doble: por el poema y por la publicación. ¿Tienes ya el hueco en la estantería del cuarto de baño?
Un abrazo.

Muñoz Escasso,(de sexo) dijo...

Amigo Ridao solo hice una,(la primera). Conste en acta...Los demás son parientes desconocidos...
Pasen todos un buen fin de semana...

Torcuato dijo...

Esa infancia tapada con capas de miedo, capas de inseguridad, capas de hipocresía, de cinismo. Máscaras para ocultar lo verdadero de nuestro ser.

Un abrazo Ridao y compañía.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

¿Enhorabuena, por tu libro, tocayo! Ayer me encontré con un amigo que venía muy contento de comprarle a su hijo un escudo y una espada de juguete, y me acordé de una reciente entrada tuya. Está bien que haya gente que pase del juguete políticamente correcto. Ah, muy bonitas las imágenes de tu poema.Un abrazo.

El alegre "opinador" dijo...

Pues sí que da de sí el método de poesía ridaiana... Habrá que probarlo.
Buenísima, maestro.
Un abrazo.

Liliana G. dijo...

Hermoso, melancólico, nostálgico y endiabladamente conmovedor. Eso es lo que se me ocurre luego de leer semejante poemazo.

Mi primer juguete del que tengo memoria fue una muñeca llamada "Pepa", yo la adoraba tanto que no me separaba nunca de ella. Craso error, la Pepa era de goma y de tanto tenerla conmigo, se pegoteó toda, pero yo no la quería tirar. Recuerdo los esfuerzos de mi madre por cambiarme la Pepa por una muñeca nueva, jajajajaja
Nunca me olvidaré de la Pepa :)

¡Ah! ¡Qué recuerdos! Gracias Ridao, bien movilizador lo tuyo...

Besazos, de parte mía y de la Pepa.

Bea. dijo...

Me es muy dificil escribir algún poema pero reonozco los buenos,por escribir algo os digo que mi primer juguete fué un peine de nácar , así vivo dando brillo a mi pelo desde entonces,ja,ja,ja.Mi amiga Rocío me vá a matar cuándo me lea ,a osado regalarme un cepillo e peinar perros para mi elegante melena , estoy a punto de escribir algo para ella.

José María JURADO dijo...

¡Cuántas vueltas para hablar del miembro viril!

Ah, que era otro el juguete.
(Léelo mercurialmente en esta clave)

Y, ahora, sin chiste, mi enhorabuena.

Y mi felicitación por tu blogueína que correremos a inyectarnos.

José Miguel Ridao dijo...

Grasia, Ramón. El miércoles, si dios quiere.

Tengo que hacerlo, Juan Antonio, ahí están todos los libros de poemas y recado para escribir. Muchas gracias, artista.

La que has liado, Muñoz Escasso. Qué se puede esperar del famoseo...

Abrazos.

José Miguel Ridao dijo...

Si tan sólo pudiéramos decaparnos un poco, Torcuato...

Gracias, tocayo. Y que lo digas, los míos tienen un bazooka que lanza bolas a presión y es la caña.

Gracias, Alegre, y el tiempo que se ahorra: normalmente esos minutos se destinan a leer etiquetas de champú.

Más abrazos.

José Miguel Ridao dijo...

Muchísimas gracias por el elogio, Liliana. Qué bonito y evocador nombre, Pepa. ¿Dónde andará...?

No te cortes, Bea. Eso es un ultraje.

No había pensado en esa lectura, José María. No me des ideas. Gracias, y enhorabuena a ti también.

Fin de los abrazos.

Mery dijo...

...en llanto irrefrenable/ las lágrimas de gozo de aquel niño.

Me parece que creas una armonía estupenda entre estos versos finales y el primero de cada estrofa. Todo queda ligado finalmente con gran belleza.

Un beso

José Miguel Ridao dijo...

Me alegro de que te guste, Mery. Pongo todo en mis poemas.

Otro beso.