jueves, 8 de abril de 2010

Poética ridaiana


O poeta é um fingidor.

Finge tão completamente
que chega a fingir que é dor
a dor que deveras sente.
Fernando Pessoa

Hoy os voy a contar un secreto, que no es otro que mi método para escribir poemas. En primer lugar, eso que cuentan de la inspiración y las musas es un camelo. Yo lo que hago es sentarme armado de cuaderno y bolígrafo, preferentemente delante de una chimenea encendida, pero si no tampoco pasa nada. Hay quien cree que para escribir poesía se debe estar en soledad absoluta, pero ése es otro cuento chino: yo suelo verme rodeado por cuatro niños haciendo el cafre, y tan campante.

Después de los preparativos viene la fase importante: ponerse a escribir, y yo no lo hago sentadito en una silla y apoyado en una mesa, sino repanchingado en una butaca con el cuaderno encima de mis piernas. Surge la gran pregunta: ¿sobre qué escribir? Pues da igual: lo importante es que te venga una idea fugaz; no necesariamente un verso, sino algo, unas palabras, una imagen, un concepto. Por ejemplo: "Camión de juguete". ¿Por qué me ha venido esto a la cabeza? Porque estoy viendo en este momento un camioncito de juguete donde se monta mi hijo Ignacio. Ese camión me trae a la memoria el trineo de juguete que se arrojaba al fuego al final de la película Ciudadano Kane, rotulado con la leyenda "Rosebud". Este trineo es el símbolo de la felicidad perdida por culpa de la búsqueda del poder y el dinero. La idea no ha venido porque sí, y es que tengo encendida frente a mí la chimenea, luego la asociación de ideas estaba servida.

A continuación viene otra decisión importante: si escribir en verso libre o con métrica ortodoxa. Hoy descarto inmediatamente los versos libres por su dificultad; no me siento con fuerzas. Así pues elijo versos que se ajusten a la métrica como dios manda. Yo suelo elejir los versos alejandrinos o bien el endecasílabo blanco alternado a veces con heptasílabos. También me gustan los sonetos con su rima consonante, pero ahora no tengo ganas. Los alejandrinos tampoco los quiero hoy; no me apetece su ritmo demasiado pausado, así que elijo el endecasílabo blanco, y ya veré si le intercalo heptasílabos o pentasílabos, y si me apuran algún que otro alejandrino.

Hasta ahora he soltado mucho rollo, pero todavía no he escrito una sola letra, y encima ni siquiera tengo una idea definida, ni hilo argumental ni nada por el estilo. Tranquilos, no pasa nada. Esto es pan comido. Tengo una idea inicial, el juguete de Rosebud, y la herramienta de los endecasílabos. ¡Al lío!

"Aquel primer juguete de la infancia"

¡Toma ya! Endecasílabo perfecto. ¡Casi na! Ya sólo tengo que liarme a escribir hasta que me salga el poema. No tengo ni idea de por dónde puede salir; me sucede que es como si brotara solo, y las musas a tomar por culo.

Vaya por dios; ahora tengo que dejarlo. Se me ha ido el tiempo con tantas explicaciones, pero en cuanto pueda me pongo, y a ver si mañana cuelgo el poema, que no sé cómo saldrá, ésa es otra. Tengo comprobado que la calidad no depende del tiempo invertido ni de la inspiración que se tenga. No sé muy bien de qué depende, pero el caso es que a veces salen buenos poemas y otras no. Hace poco fui al cuarto de baño a mis menesteres y como estaba aburrido me llevé papel y bolígrafo. Nada más que estaba inspirado para lo que se inspira uno en estos casos, pero como quien no quiere la cosa tracé un primer verso, luego otro... y de una sentada (nunca mejor dicho) escribí este poema, uno de los más alabados por mis comentaristas del blog.

Misterios de la poética. Misterios del trono...

14 comentarios:

Cita dijo...

Poética ridaiana... y las musas a tomar por culo.. todo lo que la gente piensa que es necesario para escribir poesia ... a la mierda!!

Cada uno con su método, pero de cánones nada!

Besos

Cita

Ramón Simón dijo...

"Po" yo necesito:la musa la remusa el lápiz, la pluma, el papel, y las ganas que tenga, la musa, la remusa,el papel, la pluma, el lápiz, de escribrir. Y a todo esto se suma las ganas que tenga yo de coger, a la musa, remusa, el papel, el lápiz , la pluma, para escribir.
Y suma y sigue.

Un abrazo

Ángeles dijo...

Para mi es fácil, llegar, leer y disfrutar.
Un beso.

Er Tato dijo...

¿Trazé? Debió zer por el ezfuerzo.

Un abrazo

P.S.: Es sólo por joder... ;-P

Javier Quiñones Pozuelo dijo...

Me encanta esta cosa tuya anticulturalista, esta alabanza de la naturalidad, esta defensa de lo cotidiano literario, esta desacralización de lo serio. La entrada es, sobre divertida, iluminadora. El poema que hay que "pinchar" fantástico.
Escribes como respiras. Un placer leerte.
Un abrazo, Javier.

mangeles dijo...

¿De qué color era el juguete?...Yo ayer ví una enorme nube blanca con un centro gris, y como el sol las iluminaba desde el Oeste, por la parte lateral de la nube, el blanco brillaba en amarillo, y los grises más claros, en verde claro, verde casi azul ...

Besos

marisa dijo...

Un olor, una canción, una imagen, otro verso...las musas son caprichosas, je, je.Lo importante es tener ese "toque" que convierte en poesía cualquier cosa....un beso enorme

José Miguel Domínguez Leal dijo...

El mito del 'furor' o la inspiración divina poética sigue teniendo su peso como tópico. Mis únicos ritos últimamente consisten en una libretita roja donde escribo los poemas, y que suelo llevar conmigo pues a veces me viene la inspiración paseando. También en los últimos tiempos estoy empleando el endecasílabo, aunque si quiero dejar volar mi impulso me decanto por los tetrámetros o hexámetros con rimas asonantes. Como padezco de una naturaleza obsesiva me puedo llevar un día entero dándole vueltas a un poema, pero, de poco a aquí, me he tranquilizado y puedo dejar en barbecho una poesía un tiempo. Serán cosas de la edad.
Sea como sea, veo que te es muy efectivo.
Un abrazo.

Dyhego dijo...

Monsieur RIDAO:
Creo que Cela tenía razón cuando decía que las musas te tienen que pillar trabajando.
Salu2.

Bea dijo...

Ay yo para escribir solo necesito que me vengan a ver los musos ,ja,ja,ja y si vienen vestidos de Armani mejor que mejor.
Ahora hablando más en serio admiro a la gente que es capaz de sentarse y escribir algo interesante algo bello o expresar un sentimiento en forma de poema.

El alegre "opinador" dijo...

Probaré tu método... De todas formas decirte que has destrozado toda la "magia" del poema de la entrada antigua (del que fui el primer comentarista), contando desde qué trono se escribió.
Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Mientras salga bien, Cita...

Pues obtienes un resultado estupendo, Ramón. No cambies de método.

Gracias por leer y por disfrutar, Ángeles.

Verás, Tato, es que he pensado, para imprimir un sello personal, hacer con la c y la z lo mismo que Juan Ramón Jiménez con la g y la j.
No cuela, ¿verdad? Está bien, me la mamo y corrijo.

Abrasoz.

José Miguel Ridao dijo...

Muchas gracias por tu amable comentario, Javier, de verdad.

mangeles: que sepas que estoy esperando tu poema sobre nubes de colores.

Lo del olor no lo había pensado, Marisa. No sé, no me llegan a inspirar los olores cuando escribo. ¿Por qué será?;-)

Abrazos olorosos.

José Miguel Ridao dijo...

Yo creo que es sólo eso, tocayo, un tópico. Lo de los ritos siempre es efectivo, yo uso también un tipo de cuaderno especial, aunque a veces escribo directamente en el ordenador.

Y trabajando a fondo, Dyhego, haciendo esfuerzos.

Nunca había oído hablar de los musos, Bea, pero seguro que existen. Hay que ver que hasta en poesía falta la igualdad de género.

Es verdad que me lo he cargado, Alegre. Tú no se lo digas a nadie.

Abrazos secretistas.