miércoles, 19 de octubre de 2011

Los premios Mastropiero



La figura de Johann Sebastian Mastropiero (JSM) es bien conocida por todos los aficionados a la música. Hay fundadas sospechas de que nació un 7 de febrero, si bien se desconoce el mes y el año. Lo que sí se sabe con certeza es que en en 1729 fue testigo en la catedral de Leipzig del estreno de una Pasión según san Mateo que definitivamente no le pertenece. Existen algunas obras que se pueden atribuir al maestro sin ningún género de dudas, como un Tangum Gloria estrenado en el Vaticano, su Sinfonía Impotente en fa mayor, el ballet Las sílfides (y cómo prevenirla), o la ópera Don Juan de Mastropiero, con su famoso dúo para barítono y tenorio.


Su fama es tan grande que recientemente se han creado los Premios Mastropiero, a cuya gala de entrega tuve el placer de asistir ayer por la noche en una sala abarrotada de público. Se entregaron numerosos premios, como el premio Gran hermana al mejor programa religioso, recogido por el padre Polvetti, tres premios Actor de reparto, a repartir entre otros tantos actores, o el premio Mastropiero al Mejor actor novel, obtenido por Jorge García Levy por quinto año consecutivo.

El acto estuvo amenizado por numerosas actuaciones musicales, como la bossa libidinossa Amor a primera vista, el madrigal caribeño El desdén de Desdémona o la comedia musical infantil para adultos Valdemar y el hechicero. Fue una velada inolvidable, donde los asistentes disfrutaron de un espectáculo lleno de sensibilidad y buen gusto. Se suele decir que no existe público suficiente para obras serias, inteligentes y de un humor refinado, pero en ocasiones como ésta se demuestra que hay vida más allá de la telebasura, y que el legado de un músico como Mastropiero puede unir hoy, un número indeterminado de años después de su muerte, a innumerables espectadores que disfrutan con unos artistas que rondan los setenta años y para los que parece que no ha pasado el tiempo.

9 comentarios:

Dyhego dijo...

Monsieur Ridao:
¡Pensaba que estabas hablando de Javier: JSM!
Saludos a ambos.

José Miguel Ridao dijo...

Un guiño, Dyhego.

Ramón Simón dijo...

El tiempo no pasa, José Miguel, somos nosotros quienes cumplimos años, digo tiempo.

Abrazos.

PS: gran músico y mejor amante Johann Sebastian Mastropiero (JSM).

Liliana G. dijo...

Aaaaaaaaah ¡qué envidia! No vi Los Premios Mastropiero...
Supongo que en la ceremonia no se ha aparecido Günther Frager, despechado por el plagio del pasaje de su tercera sinfonía.
Haré votos a San Dádivo para que se repita en Buenos Aires, en noviembre Les Luthiers vuelven a Argentina pero el espectáculo es "¡Chist! Antología", tendré que esperar la remake para disfrutar de este espectáculo.

¡Son grandiosos!

Besos luthierianos.

Alma dijo...

¡Los amo! Soy uno de sus personajes,el adelantado Rodrigo, me paso la vida fundando Caracas en el mismo centro de Caracas :D

Paco Principiante dijo...

En tan hermoso valle...
Don Rodrigo, relator, que la calma no se pierda....
Me los se de memoria. No hice otra cosa en la Universidad, escuchar a Les Luthiers y grabarnos los compañeros de piso en cinta de cassette leyendo los relatos de Poe(a esta última afición no le encuentro ahora ningún aliciente).

Y para mi son los mejores, con diferencia (como mucha gente, tengo debilidad por Daniel)

A ver si se pasan por Madrid...

Elías dijo...

¡Esos tipos son unos genios, ché!
Cuando alguien me habla de que los ha visto actuar en directo, le envidio.
Menos mal que nos queda YouTube.

Abrazos, pibe.

José Miguel Ridao dijo...

Pues es verdad, Ramón, qué cabroncete el tiempo, que se mantiene siempre jirocho.

¿Has visto, Liliana? Tú me diste envidia el año pasado, y ahora me vengo. Frager no asomó por allí, pero san Dádivo pegó un buen timo con el móvil. Entonces, ¿ya tienen espectáculo nuevo? Son unos máquinas.

Alma: el adelantado don Rodrigo. Genial, como todos ellos.

Pero no es lo mismo, Elías, jeje. Ya te lo contaré en persona, para ponerte los dientes largos.

Abrazos lutherianos.

José Miguel Ridao dijo...

Paco, que te he saltado. Debíais haber recitado los diálogos y monólogos de Les luthiers, mucho más provechosos. A mí me hace mucha gracia López Puzzo, y la voz y el aplomo de Mundstock es insuperable.

Píscore...