jueves, 18 de junio de 2009

El amor basta


Amar ¿a quién?

A ti y a mí,
a vosotros,
a nosotros.
¿A Dios?

Amar...
es ser bueno,
y eso basta,
a mí me basta.

miércoles, 17 de junio de 2009

Celíaquía y Comunión

Hoy tenía pensado hacer una entrada jocosa, pero los comentarios a la entrada de ayer de mi amigo Jesús Cotta me han hecho traer un asunto distinto: el sacramento de la Comunión a las personas celíacas. Normalmente evito entradas que tengan que ver con la religión, pues no me gusta herir sensibilidades y huyo de las polémicas, pero este asunto me atañe muy de cerca, y por eso traigo a mi cuaderno la opinión que ayer expresé en el de Jesús.

El hecho es que mi hijo Miguel es celíaco, y la Iglesia establece que sólo podrá comulgar con vino, y además deberá hacerlo en una copa aparte, porque la otra está contaminada al haber mojado el sacerdote el pan, y eso si tiene suerte y el sacerdote en cuestión no se niega a tanto jaleo.

Yo me pregunto: ¿y si, por un acaso, el vino hubiera tenido gluten, sería privado Miguel del sacramento por designio divino y estaría condenado por ser celíaco? ¿Sería pecado ser celíaco en ese caso? ¿Es necesaria tanta inflexibilidad? ¿No es verdad que este tipo de cosas alejan a la gente de la Iglesia? ¿Es que a la Iglesia no le interesan esos fieles que huyen de la prohibición del condón y de la prohibición de comulgar con pan de arroz a los celíacos?

Quiero decir que yo soy agnóstico, y respeto a los católicos, pero en todo caso me resulta un asunto sorprendente. Además, a mi mujer le afecta mucho, porque ella sí es creyente, y le duele que su hijo sea discriminado (sí, discriminado) de esa manera, y a Miguel tampoco creo que le guste cuando haga su Primera Comunión. En fin, no he podido resistirme a hacer esta entrada rompiendo la línea editorial de mi cuaderno.

P.S. Hoy celebramos el cumpleaños de Miguel. Soplará seis velitas en una tarta sin gluten.

martes, 16 de junio de 2009

La música de Shakespeare


A nadie se le escapa que Shakespeare fue un genio como pocos. Hasta en sus obras aparentemente menores emerge su talento y consigue hacer que salte la chispa de la magia. En sus manos, o en su pluma, el idioma inglés adquirió una dimensión especial, poética, musical. El Bardo de Avon consiguió transmitir como nadie las pasiones humanas en boca de sus innumerables y eternos personajes.

La obra de Shakespeare está plagada de tonadas y canciones, pero como él sólo puso la letra, la música queda a la imaginación de sus lectores. En ocasiones el cine ha conseguido recreaciones bellísimas de muchas de sus obras, como por ejemplo ocurrió con "Much ado about nothing", traducido algo absurdamente como "Mucho ruido y pocas nueces". La dirección de Kenneth Branagh es ejemplar, así como la recreación histórica, y la música de Patrick Doyle es magnífica y totalmente adecuada a la acción, como se puede comprobar cuando Balthasar canta por indicación del príncipe, animando a las damas a despreocuparse y aceptar a los hombres como son, con todos sus “defectillos”:





La letra no tiene desperdicio:

Sigh no more, ladies, sigh no more;
men were deceivers ever;
one foot in sea and one on shore,
to one thing constant never;
then sigh not so,
but let them go,
and be you blithe and bonny;
converting all your sounds of woe
into... Hey nonny, nonny.
Sing no more ditties, sing no mo,
or dumps so dull and heavy;
the fraud of men was ever so,
since summer first was leavy.
Then sigh not so,
but let them go,
and be you blithe and bonny,
converting all your sounds of woe
into... Hey, nonny, nonny"

Y ésta es mi traducción:

("No suspiréis más, señoras, no suspiréis;
los hombres siempre fueron embusteros;
un pie en el mar, otro en la orilla;
jamás constantes en nada.
No suspiréis, pues, de ese modo,
sino dejadlos ir
y sed alegres y despreocupadas,
convirtiendo todos vuestros lamentos
en algarabía.
No cantéis más canciones,
no cantéis más sobre vuestras tristezas y pesares.
La mentira del hombre siempre fue la misma
desde que son frondosos los veranos.
no suspiréis, así por tanto,
y dejadlos marchar
y sed alegres y despreocupadas,
convirtiendo todos vuestros lamentos
en algarabía")


Una declaración de intenciones en toda regla, que suscribirían sin duda las cuotas femeninas en el poder, y en el siglo XVII nada menos, y es que todo está inventado desde hace tiempo.

Y termino con una cita del genio: "The earth has music for those who listen" ("La tierra tiene música para aquellos que escuchen"). Eso hay que hacer, escuchar en lugar de hablar...

lunes, 15 de junio de 2009

Razón y corazón

En estos tres días tratando de desintoxicarme de la blogueína mi cabeza ha seguido con la inercia de la entrada diaria, y como no tenía portátil donde volcar mis energías eché mano a mi cuaderno de siempre, el de papel. Y no para escribir entradas, que eso lo dejo para el blog, sino para que mi pensar y mi sentir no se perdieran, o al menos quedaran por escrito, si no todo, siquiera una aproximación. Algunos pensamientos, algunos estados de ánimo, piden la poesía a gritos, y eso es lo que he hecho en mis pocos ratos libres, escribir versos, si no lo hago hoy seguramente no lo podré hacer mañana, o al menos no los mismos.

A vueltas con mi última entrada, sobre la necesaria distancia del escritor, sobre el conflicto entre sentir y pensar, a veces sólo aparente, creo que esto es lo que pienso, o lo que siento, o lo que pensé o sentí el sábado. Bueno, esto es lo que hay:


No hay razón sin corazón,
me dicen los poetas,
y mi razón se rebela,
y mi corazón también.
Como si no fuera un todo
alma, cuerpo y escritura.
Versos fríos y calientes,
modelados por el poso
que dejó en mi razón
la llaga antes abierta,
cerrada mientras escribo,
dormida,
sólo dormida.

jueves, 11 de junio de 2009

La distancia del escritor

Estoy convencido de que para escribir, y tener alguna posibilidad de hacerlo bien, es necesario mantener la cabeza fría y tener el alma serena. En poesía se habla sobre sentimientos, pero éstos deben ser aparcados mientras se escribe. El mito del poeta romántico escribiendo versos mientras sus lágrimas mojaban el papel creo que es eso, un mito; seguramente esperaría a dejar de llorar para escribir. Cuando uno llora o sufre no está para nada, al menos yo; lo que ocurre es que todas nuestras vivencias van conformando una madurez que permite al escritor referirse a todo aquello que sintió tan hondo: la pena, el sufrimiento, la alegría, la emoción... Incluso sin haber experimentado una situación concreta entiendo que es posible escribir bien sobre ella. Por ejemplo, aseguraría que un cura con talento, buen sentido del humor y afición por el asunto podría escribir, si le dejaran, un estupendo relato erótico, sin haber catado nunca la fruta prohibida. Al fin y al cabo la literatura es ficción: lo es la novela, la poesía y hasta muchas biografías. Lo único que es real es que lo que escribimos sale de nosotros mismos. Resumo mi idea con esta frase:

Nuestros escritos hablan de nosotros, pero no siempre tienen por qué hablar de lo que nos ha pasado.

Como prueba de lo que digo, os dejo un poema que compuse ayer al mediodía, antes de acudir a cierta tertulia etílico-literaria. Como ya llevaba para leer una décima tipo ridaiku y un soneto de esos clasicorros, me dije: hoy voy a sorprender a estos tíos, y les voy a leer algo para que vean que soy de un profundo que te cagas. Así, con un ánimo de lo más alegre, la emprendí con el teclado y me salió esto:


¿DÓNDE VOY?

Tristeza sin fondo.
Busco en vano la mirada
de quien se fue para siempre
y no volverá.
¿Donde meter mi cuerpo
si mi alma lo abandonó?
Todo me sobra
y todo me falta.
Voy, vengo, camino
sin rumbo,
y los pasos duelen.
Duele el cuerpo,
duele el corazón,
duele la vida.
Desasosiego
y angustia
portuguesa.
El peso de vivir.
¿Por qué
tengo
que vivir?

miércoles, 10 de junio de 2009

Un aburrimiento

A veces me pregunto si habré hecho bien teniendo tantos hijos tan seguido. Creo que es bueno para ellos, porque tienen compañeros de juego, y aunque es durillo por el momento, dentro de unos años nos alegraremos. Ellos se lo pasan pipa jugando y peleándose, pero creo que también disfrutan de lo lindo con sus papás. La prueba es lo que me dijo Miguel hace poco:

- Papá, yo quiero que mamá y tú duréis lo mismo.
- ¿Y por qué, hijo?
- Porque si no va a ser un aburrimiento.

Lo que sí parece claro es que nos quiere juntos, menudo rollo eso de que vaya cada uno por su lado. En fin, procuraremos ponernos de acuerdo, no vaya a ser que el niño de las narices se aburra...

martes, 9 de junio de 2009

Ridaiku (II)


cuatro esquinitas
tiene mi cama
llenas de niños

a endergasá
tos comiendo lechuga
llega el verano


su voz cercana
le despierta del sueño
¿que te chupe qué?

hay que ser bestia
pero a quien no le guste
que me lo diga

te cabe er Mani
el Titanic de costao
y hasta tu suegra

lunes, 8 de junio de 2009

Funerales blogueros

Hoy, como es lunes, me voy a poner tétrico. ¿No se os ha ocurrido qué pasará el día que hagáis vuestra última entrada, no ya porque os habéis hartado del blog, sino porque llegó vuestra hora final? Ya hablé de esto en una ocasión en mi cuaderno, aquí, donde me refería a que nuestro blog vagaría errante por el hiperespacio sin ningún signo de actividad, pero hoy lo que se me ha venido a la cabeza es que seguro que alguien da la noticia, no en vano todos tenemos comentaristas que son amigos en la vida real. La noticia se dará, como es lógico, mediante un comentario en el blog del finado. ¡Menuda sorpresa la de los comentaristas habituales! Es previsible que se multipliquen las condolencias, incluso que se bata el récord de comentarios, algo de lo que por desgracia no podrá disfrutar el dueño del cuaderno. Habrá quien deje flores virtuales, no lo duden, y seguramente se instalarán en otros blogs capillas ardientes de muy diverso tipo, alguna con la posibilidad de dejar ofrendas.

Da que pensar, y mucho. ¿Y si el difunto era discreto, partidario de no hacer ruido ni siquiera en su última hora? Mucha gracia no le haría todo ese tinglado, digo yo... O a lo mejor me equivoco, y todo lo que digo son suposiciones sin fundamento. Es caso es que el bloguerío es tan reciente, y yo soy tan nuevo en él, que aún no se me ha dado el caso.

P.S. Largarto, largarto...

P.P.S. ¿Y si algún gracioso simula su muerte?

domingo, 7 de junio de 2009

Esencia napolitana

Los italianos tienen una sensibilidad especial para la música, van a la ópera como aquí vamos al fútbol o a los toros. Mientras que gran parte de los aforos de los teatros españoles se llenan de analfabetos musicales deseosos de ver y ser vistos, los italianos maman la ópera desde que nacen, la canturrean en sus casas, y son partidarios de uno u otro tenor como aquí animamos a los ídolos del deporte. En otras cosas a lo mejor son un poco payasos (o al menos su presidente), pero en música desde luego que no.

La ópera es la gran protagonista de la música vocal italiana, pero tiene una hermana menor que destaca por su espontaneidad y sentimiento, y que se presta especialmente al lucimiento de los cantantes. Me refiero a la canción napolitana. De entre todas las composiciones de este género, mi preferida es sin lugar a dudas Core 'ngrato, por muchos motivos; por la pasión que hay en ella, porque sólo con oírla cantar se huele el mar, se siente el bullicio de Nápoles, se llora y se siente como sólo los italianos saben hacerlo... y porque yo mismo la canté muchas veces, o al menos lo intenté.

Mi versión favorita es la del gran Beniamino Gigli, uno de los más grandes tenores líricos que ha dado Italia, si no el mayor. Su voz es perfecta para esta canción, muchos dicen que nadie la cantó como Caruso, que era napolitano, pero me quedo con la voz y la interpretación de Gigli, de una dulzura maravillosa y una intensidad inigualable.




Para quien esté interesado, ofrezco una traducción muy aproximada de la letra de la canción, escrita en dialecto napolitano. Es una historia triste, muy triste, de un corazón roto y una pena inconsolable.

Catarí, Catarí…
¿Por qué me dices palabras tan amargas?
¿Por qué sólo me hablas para atormentarme, Catari?
No olvides que yo te he dado mi corazón, Catarí, no lo olvides.


Catarí, ¿a qué vienen estas palabras que me causan tanto dolor?
Tú nunca piensas en este dolor mío.
tú nunca piensas, tú no tienes corazón.

Corazón, corazón ingrato,
me has arrebatado la vida.
Ahora todo es pasado,
y ya no piensas en mí.

Catarí, Catarí...
¿Sabes que he ido a la iglesia
a elevar mis oraciones a Dios, Catari?
Y me he confesado al sacerdote:

"Estoy muriendo por ella, estoy sufriendo,
estoy sufriendo como no se puede creer,
estoy sufriendo hasta el fondo de mi alma".

Y el confesor, que es una persona santa, me ha dicho:
Olvídala, olvídala.

Corazón, corazón ingrato,
me has arrebatado la vida.
Ahora todo es pasado,
y ya no piensas en mí.

sábado, 6 de junio de 2009

Bodas de oro

Hoy quiero traer a mi cuaderno un soneto que compuse en homenaje a mis tíos Ángel y Flori, que celebraron el sábado pasado sus bodas de oro. Ojalá todos los que estamos casados llegáramos a celebrarlas, señal de que hemos vivido mucho y felizmente.

Diez lustros han pasado en un momento.
Cincuenta primaveras y un destino
parecen un instante repentino;
el tiempo ha transcurrido así de lento.

Si echáis la vista atrás y hacéis recuento
podréis estar contentos de ese sino
que un día pudo unir vuestro camino
testigo de un amor siempre en aumento.

Recuerdos de una calle sevillana.
Santo Ángel, calle de Don Hernando,
la brisa y el frescor de la mañana.

Hoy todos con vosotros recordando,
la misma luz de ayer tras la ventana,
un mes de mayo, el día de San Fernando.

viernes, 5 de junio de 2009

Finitud

Hoy no sé qué escribir, así que opto por la escritura automática y me pongo a divagar.

Una vez, sólo una, puede el hombre equivocarse. No nos es dado volver sobre nuestros pasos, resulta imposible desandar lo andado. Sólo una vez se hace cada camino, y no hay vuelta atrás. Se puede volver a intentar, pero ya no será lo mismo, ni el camino, ni tú, ni lo que te queda de vida. Pero eso no lo sabe nadie, puede quedar mucho o poco, si es que queda algo. Si estás vivo es que algo te queda, y si mañana sigues vivo también te restará un trecho por vivir. Lo que es seguro es que es eso, un trecho, un trozo de vida, tan solo unas horas, aunque sean miles. Lo que para una mosca son diez horas para ti son diez mil, pero finitas al fin y al cabo. Si hay alguien que sea eterno nos contemplará con sorna, o con benevolencia, él se dará cuenta de lo inútiles que son nuestros afanes, nos verá como corredores de fondo que nacen en la salida y mueren en la meta, y entretanto se creen importantes, como si eso significara algo al lado de la eternidad.

P.S. Por cojones tengo que hacer una entrada diaria...

jueves, 4 de junio de 2009

Economía andurrialera (II)


LA LEY DE LA OFERTA Y LA DEMANDA


Un consejo antes de empezar: quien tenga prisa se puede saltar el rollo que viene ahora y se va al poné, que es donde se aprende de verdad.

Pocas teorías han hecho tanta fortuna en la ciencia económica como el modelo de equilibrio de mercado, también conocido como la ley de la oferta y la demanda. Es algo que está en la calle, cuando el precio de un artículo sube o baja todo el mundo lo achaca indefectiblemente a la ley de la oferta y la demanda, como si supieran qué es eso.

Esta ley es muy sencilla, y es la esencia del sistema económico capitalista, pues de su aplicación se infiere que los precios de todo lo que compramos no los pone en realidad nadie, sino que son fijados por el mercado. Obviamente, esto no es siempre así; por ejemplo, si yo soy el dueño del único taller de reparación de automóviles de mi pueblo pondré el precio que me dé la gana, pero entonces es que tengo un monopolio (al menos en mi pueblo), y aún así deberé tener cuidado, pues los clientes pueden preferir irse a otra localidad si ven que el precio es muy alto. Se dice que la ley de la oferta y la demanda opera en condiciones de competencia perfecta, es decir, cuando hay mucho donde elegir y nadie puede influir en los precios.

Antes de poner el ejemplo, os muestro la gráfica que representa el equilibrio del mercado, que es el punto donde coincide la oferta (lo que las empresas desean) con la demanda (lo que los consumidores desean). En el equilibrio están todos de acuerdo, y el intercambio tiene lugar a un precio determinado (P*).

Un poné...

Para no cambiar, voy a seguir con el ejemplo de la lección anterior, que si recordáis se refería a las casas de lenocinio, es decir, los sitios donde trabajan las meretrices; para el que esté despistado, los puticlubs. ¿Cómo funciona en este caso la ley de la oferta y la demanda? El asunto no es baladí, pues está en juego lo que cuesta echar un polvo. Partamos, por ejemplo, de un precio de 100 € (yo, como no frecuento esos lugares, no sé si es caro o es barato, y además me consta que mi mujer me lee). Una variación bien en la oferta o en la demanda hará que este precio cambie. Por ejemplo, si llega una remesa de trabajadoras de allende los mares está claro que la oferta aumenta. La curva de oferta se desplazaría hacia la derecha, y el precio del polvo bajaría, para regocijo de los clientes y desespero de sus parientas. Ahora supongamos que se ponen de acuerdo todas las esposas del mundo para castigar a sus pecadores maridos dejándolos a dos velas durante un mes. En ese caso la demanda de putas aumentará, y mucho; la curva se desplazará a la derecha y el precio subirá. El castigo habrá surtido efecto, pues seguramente no les llegará el presupuesto, y verán su demanda insatisfecha, por lo que tendrán que recurrir a la alemanita, que, como todo bien libre, es gratis.

Podría seguir poniendo ejemplos de desplazamientos de las curvas; es más, si llega una nueva adquisición con unas curvas muy bien puestas y meneadas, sus desplazamientos serán más caros, pero claro, entonces no se trataría de un bien homogéneo (hay putas y putas), y se incumplirían las condiciones de competencia perfecta. Pero es que hay putas que no tienen competencia, y no hay mujer perfecta... Creo que lo voy a dejar, que me estoy metiendo en unos andurriales que no son los míos, a ver si voy a acabar durmiendo en el sofá...

miércoles, 3 de junio de 2009

La Pasión según Miguel

Hace ya un tiempo que no os refiero mis jugosas conversaciones con mi hijo Miguel; es tan cotidiano que se me olvida. Aquí va otra muestra de su creatividad.

- Papá, ¿a que Dios y la virgen se ayudan?
- ¿Qué dices, Miguel?
- Sí, me lo ha dicho mi ángel de la guarda.
- ¿Cuándo?
- Ahora mismo, tú no te has enterado porque habla muy flojito.
- (Con los vellos erizados del susto): ¿Y para qué se ayudan?
- Para luchar.
- ¿Con quién?
- Con los que han matado a Jesús.
- ¿Que lo han matado?
- Sí, lo han clavado en una cruz, y después ha nacido otro Jesús.

Lo curioso es que va a un colegio laico, y que Lola y yo no le damos tantos detalles como para que saque esas conclusiones. Para mí que está entrando en blogs teológicos, que he visto unos cuantos, y está reinterpretando la historia sagrada.

martes, 2 de junio de 2009

Procrastinación bloguera

Curiosa palabra, procrastinación. En español tenemos un refrán que ilustra muy bien su significado, “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”, pero claro, tampoco es plan de ir soltando el refrán cada vez que queremos referirnos a eso, para algo está el verbo procrastinar, que casi nadie usa.

Yo siempre ha sido bastante procrastinador, pero últimamente llevo una racha bastante mala (o buena, según se mire). Esto se debe a la conjunción de dos circunstancias, a saber, una, que tengo entre manos el maldito libro de didáctica, y dos, que me he abierto un blog, como ustedes están comprobando. Lo primero es la excusa para procrastinar, y lo segundo es el objeto de la procrastinación, no sé si me explico. En otras palabras , que cualquier cosa me parece mejor que escribir gilipolleces pedagógicas sobre criterios de evaluación y transversalidad, y como tengo a mano el blog, cada vez que me siento en mi trono a trabajar, lo que hago es ver si tengo algún comentario, comentar en blogs amigos, pescar en nuevos blogs, releer mis magníficas entradas para recrearme en la suerte, darle a la tecla de actualizar a ver si en el ínterin me han hecho algún comentario, comprobar mi correo electrónico, ver si han respondido a los ingeniosísimos comentarios que he hecho en otros blogs, y así hasta el infinito.

Así no se puede trabajar, coño, me cagüenblogger...

P.S. Y mis editores esperando la segunda entrega del libro...

P.P.S. Y mis editores sin saber que tengo un blog...

P.P.P.S. Y yo que me lo creo...

lunes, 1 de junio de 2009

Diccionario andurrialero (IV)


Deporé
: autónomo.
Un poné (oído en Carmona): Mi marío sa jartao der jefe y ahora trabaja deporé.

Doctor Rino: otorrinolaringólogo.
Un poné (oído por mi mujer cienes y cienes de veces): No, yo no tenía consulta con ninguna doctora, sino con el doctor Rino.

Endergasá: adelgazar.
Un poné: me vi a poné a régimen a ve si endergaso, que me se salen las carnes por lo arto la farda.

Goyú: yogur.
Un poné (oído en Triana): ar favó de darme un cartón de goyú danone de fresa, mi arma.

Home: usado como exclamación, ¡hombre!
Un poné: Sí, home, lo que tú digas, diez polvos al día, y después te vas a rodar una peli porno, ¿verdad?

Jiñar: hacer de vientre, defecar, obrar, cagar. En reflexivo, tener miedo.
Un poné:
- ¿Ya estamos jiñando otra vez, José Miguel?
- Ave qué te crees, ¿que hago las entradas en una sola sesión?

Joioporculo: individuo molesto, mosca cojonera.
Un poné: Que sepas que es la última vez que invitamos a cenar al joioporculo de tu cuñao, si quieres ver a tu hermana que venga sola.

Plantar un pino: jiñar.
Un poné:
- Oye, José Miguel, hijos ya tienes cuatro, y libros más. Ya sólo te queda plantar un árbol.
- Ya lo hago, home, planto un pino cada mañana.

Te quí ya: usado como exclamación, ¡te quieres ir ya...! O, lo que es lo mismo, ¡vete a tomar por culo!
Un poné: Te quí ya por ahí, home...

Teto: juego de niños que practican los adultos.
Un poné:
- ¿Jugamos al teto?
- ¿Y a eso cómo se juega?
- Tú te agachas y yo te la meto...