miércoles, 2 de septiembre de 2009

Un título patético

Hace tiempo que no hablo del ínclito Stieg Larsson. Os puedo asegurar que no me he acordado de él en todo el verano, no hay más que repasar mis entradas de julio y agosto. Pero como es imposible vivir sin toparse con él, ahí que me he dado de bruces con una portada enorme al entrar en una librería después de dos meses. El sello de sus libros es inconfundible, esa mujer embutida en un trajecito rojo y sentada en diversas posiciones, pero lo que me ha llamado la atención es el título de la novela: "La reina en el palacio de las corrientes de aire". No sé cuál será el original sueco, pero se han cubierto de gloria. Cualquier escritor consagrado escribe una obra maestra y le pone ese título y es que no vende ni cien ejemplares; pero claro, como se trata del fenómeno sueco, venderá millones.

P.S. No lo he leído ni lo voy a leer, pero seguro que es una mierda.

P.P.S. Me acabo de dar cuenta de que la palabra mierda sólo la he escrito en entradas sobre Larsson; voy a tener que psicoanalizarme.

P.P.P.S. Inauguro la etiqueta Larsson (primer paso en el psicoanálisis).

P.P.P.P.S. Vaya mierda de etiqueta...

16 comentarios:

Antonio Rivero dijo...

Y que lo digas. Mi hermano se lo ha leido y le ha encantado, yo me lo leí y casi vomito. Donde se dejan los buenos libros de verdad.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Te voy a dar un consejo.

No des más publicidad a la mierda, no merece la pena.

Acabarás leyéndolo cuando sea.

Julio dijo...

Dile a Ale que te deje el rollo...

José Miguel Ridao dijo...

No debe de ser malo como vomitivo, Antonio. Debería pasarlo la Seguridad Social.

Gracias por el consejo, Javier. Sucede que viene bien desahogarse de vez en cuando, es una de las cosas buenas del blog.

Ni pa eso vale, Julio. El papel está satinado y resbala to...

Liliana G. dijo...

Tal vez te sirva para leer en el trono, pues las etiquetas de los envases ya te las sabés de memoria, y has jubilado al pinganillo para llevarte el portátil.
Además hablando de deyecciones, bien cuadra el uso sugerido. :)

Me has hecho reír en grande José Miguel...

P.S. En mi vida leí nada de Larsson, pero gracias a tus críticas, no lo haré nunca.

Capitán dijo...

Cuando acabes con el psicoeso como se llame me cuentas, yo creo que también tengo que pasar por ahí un día de estos, desde que compro libros en los aeropuertos veo cada mi...

Pasión dijo...

José Miguel haces bien desahogándote, mira yo tenía cierta curiosidad por leer algo de la obra de este sueco, ya sabes el marketing, pero hace dos días oí a Zp decir que le encantaba las obras de este escritor; te lo digo sinceramente: qué se vayan los dos a la M.

Tú sigue como eres, dale ahí...

Me alegro que estés de nuevo en la ciudad que te vio nacer, qué pena dejar la Sierra, otra vez a la rutina, que no nos falte.

Abrazos

José Miguel Ridao dijo...

No creas, Liliana, que en vez de pinganillo tengo una conexión inalámbrica la mar de cómoda. Vamos, que el trono es mi lugar preferido para el ocio...

Pues eso de vender Larssons en los aeropuertos es intolerable, Capitán. ¿No pita el detector?

Estoy contigo, Pasión, un libro que le guste a Zapatero no puede ser bueno. Aunque no deja de ser zorro el condenado, se asegura la complicidad de millones de lectores.

Abrazos tres.

marisa dijo...

Al final como dice Javier, acabaremos leyéndonoslo? tal vez bajo los efectos del tamiflu o será un efecto secundario de la gripe A:))No sé, cada uno que disfrute con lo que quiera.Yo ahora corrijo burradas sobre la generación del 98(98 amigos que estaban en crisis, un grupo de escritores que rondaba los 98 años, en fin)Besotes

maite mangas dijo...

Yo no he leido nada de este hombre, pero es que solo de leer tus entradas me pongo mala cada vez que lo veo en una libreria o en la playa o en una gasolinera, o en una tienda de regalos...porque, joe, qué cansino, está en todas partes.
En fin, que tengo miles de millones de títulos que no he leido todavía. Si me da por lo sueco, probaré con el autor que recomendó Alejandro, que no me acuerdo como se llama, pero que ya buscaré.
No te calientes, que ya pasará la fiebre.
Un abrazo.

Juanma dijo...

Me lo ponen difícil y me explico: desde que me llevé alguna sorpresa agradable con la lectura de escritores que, sin haberlos leído, ya ponía a parir, decidí, pues eso, no criticar nunca sin conocer.
Pero me lo ponen difícil tipos como este sueco, al que me niego en rotundo a asomarme a sus páginas y del que me cuesta la misma vida no asegurar, como haces tú, que "seguro que es una mierda". Ea, ya lo he dicho. Estoy contigo.

Abrazos.

José Miguel Ridao dijo...

Mucho más interesante leer exámenes que a Larsson, Marisa. Y además te ríes...

Sí, Maite, seguro que ese sueco es mejor. Tenía buena pinta lo que contaba Alejandro.

Yo el primero sí me lo leí, Juanma. Por eso soy tan categórico. Y encima me han dicho los lectores que era el mejor...

Abrazos.

América dijo...

JAJAJAJA....Buena carcajada me has arrancado,no lo leeremos,es que tampoco he leído nada del autor...
Pero debe tener lo suyo cuando le dedicas una entrada.

Saludos.....

José Miguel Ridao dijo...

¡No me digas que a Venezuela no ha llegado el virus Larsson! Todavía estáis a tiempo, América. Haz el favor de distribuir esta entrada entre toda la población a través del Ministerio de Sanidad. Es más serio de lo que parece...

Mery dijo...

Me he pasado un veranito glorioso teniendo que oir hablar sobre esta trilogía de M.
Vaya si te entiendo, Ridao. Y encima me parto de risa con tus palabras.
Un beso ( he de ponerme al día leyéndote)

José Miguel Ridao dijo...

Un beso, Mery. Léete la entrada del 24 de agosto, pues te la debo a ti.