martes, 7 de febrero de 2012

Ese pedazo de libro



Hoy toca celebración, que no todos los días ve uno sus ocurrencias negro sobre blanco en un papel en condiciones, y no esa mariconada de TFT que hace daño a los ojos. Se trata de un grueso volumen que se lee de una cagada, dedicado con todo cariño a esos padres que pasan las noches en vela, incapaces de dormir mientras dejan llorar a sus bebés influidos por unos siniestros manuales conductistas. Yo propongo un método revolucionario, con una eficacia contrastada, y el que lo quiera saber que se compre el libro, me cago en los muertos de los piratas informáticos, como coja a uno lo meto en el trullo.

Como primicia, ofrezco aquí el aviso que aparece al comienzo del libro:

Este libro es políticamente incorrecto. Absténganse de leerlo aquellas personas que se la cogen con papel de fumar; los/las que son tan gilipollos/as que piensan que van a resolver el problema de la violencia doméstica duplicando el género de todas las palabras sospechosas de ser sexistas; l@s que son aún más gilipoll@s que l@s anterior@s y emplean la arrobita del internés para solucionar sus problemas sexuales; los que llaman a los negros personas de color y a los blancos les llaman blancos, como si pintando de colores a la gente se les tuviera más respeto; en definitiva, no pierdan el tiempo con mis consejos todos aquellos que se creen las cosas que dicen los políticos: no les voy a convencer; lo más que voy a lograr es enfadarles, y para eso siempre hay tiempo.
Y para terminar, last but not least, como dicen los ingleses, que son unos pedantes, no como yo, que escribo en el libro palabras como culo y coño, pero también soy bien nacido, y por eso mismo y porque lo siento, quiero agradecer y agradezco a Javier Sánchez Menéndez, presidente de la Fundación Ecoem entre otros menesteres emprendedores y creativos, la confianza que una vez más ha depositado en mí, no en vano es el quinto libro que me publica bajo este sello editorial. Los otros cuatro eran profesionales, pero éste me hace más ilusión, será por el histrión que se esconde detrás de mi rostro serio. ¡Muchas gracias, amigo!

22 comentarios:

RIDAO BACALAO dijo...

Tiene buena pinta, Bacalao.
Creo que en esto también vamos a estar de acuerdo.
Una pregunta: ¿ Consideras el Jesusisitodemivida una opción recomendable para dormir a los querubines o, por el contrario un método más de tortura?
( Es por joder un poco, ya ves)

Enhorabuena por el libro.

José Miguel Ridao dijo...

Muchas gracias, ompare. EL Jesusito es una mariconada, a los niños hay que asustarles con el coco y el hombre del saco, para que se vayan curtiendo, que eso es lo que se encontrarán en la vida. Hay que reivindicar lo de antes, amenazar con internados, regalar lanzagranadas, coño, tantos imaginarium ni imaginarium...

Fernando Moral dijo...

Ante todo, enhorabuena. Y aluego debo decir que la eficacia del método está contrastada ante mis propios ojos. Todavía recuerdo ese día que te vi sentado en un banco (no voy a manchar tu imagen localizándolo) con uno de tus churumbeles absolutamente traspuesto en tus brazos morfínicos. Lo dicho, un libro indispensable para el que esté en edad de criar.

Un abrazo.

Muñoz Esacsso dijo...

Enhorabuena por la pieza, Ridao.Con tanta descendencia, sin duda tienes que ser una autoridad en la materia.
Deberías haberlo escrito hace cinco años.
Un abrazo

gatoflauta dijo...

No estoy de acuerdo en que el método pedagógico "par excellence" sea aterrorizar al sujeto. Como dice el autor, de eso ya se encargará la vida; lo dijo aún mejor Rubén Darío, "que ya tendrás la vida para que te envenenes". Yo creo que los recién nacidos, y aun los niños, son a modo de convalecientes del trauma atroz de haber sido traídos a este mundo sin pedirles permiso, trauma del que sólo van recuperándose muy poco a poco. Y tratar a palos a un enfermo, o convaleciente, me parece perfectamente inútil además de cruel. La autoridad, a mi modo de ver, la impone (a paraguazos) sólo aquél que no sabe ganársela. Mala cosa, para él y para el "mandao".

José Miguel Ridao dijo...

Gracias, Fernando. Recuerdo aquel día en el banco eclesiástico. Me perdí la comunión de mis sobrinos por culpa de mi adorable bebé.

No creas, Escasso, que el libro es fruto de mi experiencia acumulada: me dio tan buen resultado que lo he puesto por escrito.

Gatoflauta: me alegro de que esta vez coincidamos plenamente.

Abrazos.

Ángeles dijo...

Enhorabuena Sr. Ridao aunque un poco tarde para mi.

José Miguel Ridao dijo...

Gracias, Ángeles. Lo puedes dejar para los nietos, que ya se sabe que nos tocará ser superabuelos.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Enhorabuena, tocayo. Muy bueno lo de l@s arrobad@s.
Un abrazo.

Alejandro dijo...

Enhorabuena, José Miguel.

Con tu permiso, y sin querer que se me considere una autoridad en la materia; a lo sumo la mitad que tú, que me doblas en descendientes y edad... no hay niño que no sucumba al chupete bien remojado en anís. Mano de Santo, oiga.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Me he pegado una hartá de reir acojonante y he identificado un buen monton de situaciones conocidas y padecidas.
Al final he tenido hoy un regalo doble. Miré varias veces la primera página con intención de decirte que me lo dedicaras, cual ha sido mi sorpres al ver que motu propio lo habías hecho. Procuraré no decepcionarte en lo expuesto en ella.
Muchas gracias, un abrazo y enhorabuena por el estupendo libro de autoayuda que te ha salido, al menos yo recomendaría su lectura a unos padres, como te he comentado, que padezco a diario.

eres_mi_cruz dijo...

estamos de enhorabuena, ridao...
llevo años recopilando información para mi tesis sobre súplex dorsal y otras técnicas inmovilizadoras de la lucha libre...
me da a mí que este será el libro definitivo...

Alonso dijo...

Felicidades por el parto, José Miguel. Sé que el libro derrocha arte por todos sitios y que tu suegra también se va poner muy contenta. Lo digo porque ya te escuché en una tertulia un fragmento que leíste.
Espero que sirva también para los adultos duros de roer como yo inmune a los documentales de la 2 o de la Tienda en casa. Lo dicho, que usted lo disfrute y lo duerma con salud.

Alonso

Er Tato dijo...

¡Coño, Ridao, ya te publican hasta un paquete de Norit...! Si es que estás en racha.

Ahora en serio, enhorabuena, artista.

Un abrazo

José Miguel Ridao dijo...

Muchas gracias, tocay@.

Álex: eres un infanticida, corruptor de menores y mucho más. Verás cuando te toque acompañarlos a bebealcohólicos anónimos...

Rafael: escribí esa dedicatoria sin verte la jeta, sabía que no me equivocaría.

eresmicruz: ira, ira...

Gracias, Alonso. Lo tuyo está hecho: sólo necesitas a alguien que te coja en brazos.

Por la cara, tato, ni me había dado cuenta, lo has clavao. Gracias, campeón (ya sabes: Blanco, Arenas y tal...).

Abrazos muchos y agradecidos.

Elías dijo...

Miedo me da cuando me acuerdo de la frasecita, Ridao.
Todavía me tiemblan las carnes.
La mi Sara (que dicen en el pueblo de mi madre) tuvo un borreguito como ese. Dió unas chuletillas mu aprentes.

Enhorabuena y abrazo.

L.N.J. dijo...
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Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Enhorabuena, Ridao. Aunque yo también he pasado ya la edad para necesitarlo, estoy deseando leerlo. Las expectativas están muy altas, pero seguro que las superas.
Abrachops

L.N.J. dijo...
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José Miguel Ridao dijo...

Muchas gracias, Elías y Juan Antonio. Os recomiendo que no lo despreciéis, que los nietos ya están cerquita, jeje.

En cuanto a los dos comentarios borrados, tercero y cuarto en la historia del blog, iba a contar una larga historia, pero mejor la dejo para otra ocasión, si es que surge...

Dos abrazos.

Liliana G. dijo...

¡¡FELICITACIONES, RIDAO!!

Este libro debe ser fantástico, sólo con lo que pude leer ya me dan ganas de tenerlo, o de tener otro niño para dormirlo (¡Nooooooooooooooooo! esto último es un chiste terrible).
Ahora de verdad, estoy segura de que el libro no tiene desperdicios, me suena a una "ridainada" de proporciones.

Muchos besos y más éxitos.

P.S.: Bien por Javier, sabe lo que es bueno.

José Miguel Ridao dijo...

Muchas gracias de nuevo. Desde luego, he volcado mi estilo en el libro, no sé lo que pensarán los padres insomnes, a lo mejor no les hace demasiada gracia.

Muchos besos muchos.