Para mí Bach representa la cumbre de la música, y las variaciones Goldberg son a su vez una de sus obras cumbre. Fueron compuestas mientras residía en Leipzig por encargo de un noble de Dresde, y toman su nombre del clavecinista de su corte. Constan de un aria y treinta variaciones armónicas, para concluir de nuevo con el aria da capo. Compuestas para clave, en la actualidad es muy frecuente oírlas tocadas al piano. Se pierde el sabor dieciochesco del original pero a cambio se gana en sonoridad y dinámica musical, pues el clave es un instrumento mucho más plano.El vídeo que sigue es una de las dos grabaciones que hizo Glenn Gould, excéntrico y genial pianista canadiense que abandonó muy joven los conciertos para centrarse en los trabajos en estudio. Las variaciones Golberg fueron la única pieza que grabó en dos ocasiones: en 1955 y en 1981, y ambas interpretaciones son totalmente distintas. Aquí se ofrece el aria y las siete primeras variaciones en la segunda versión, grabada un año antes de su muerte. Si no quieren escuchar todo el video, por favor no se pierdan el aria (desde el comienzo hasta 2'54''). Gould desgrana las notas morosamente, tardando en tocarla el doble que en las versiones convencionales. Se "mete" literalmente en el piano para comulgar con una de las obras musicales más bellas jamás escrita, donde aparece el Bach más trascendente. La escala que comienza en 2'20'' es prodigiosa, y culmina en 2'41'' en lo que un amigo pianista me describió una vez como el "la" más maravilloso de la historia de la música.


