viernes, 19 de febrero de 2010

Economía andurrialera (V)

LA INFLACIÓN

La definición de inflación (se escribe con una sola "c", por Dios) no puede ser más sencilla: "Subida generalizada del nivel de los precios en una economía". Es algo con lo que normalmente convivimos en mayor o menor medida. El índice que la mide es el IPC (índice de precios al consumo), dato que la mayoría de los ciudadanos consideran un burdo engaño, una artimaña de nuestros gobernantes para hacernos creer que en realidad la entrada en el euro no ha subido tanto los precios. Yo doy la razón a las cifras oficiales: una cosa es la inflación real (la que mide el IPC) y otra la inflación percibida (la que ven los ciudadanos). Los precios de los artículos de compra cotidiana (pan, fruta, verdura...) han subido muy por encima de la media, creando la sensación de que todo es mucho más caro, pero también habría que considerar la bajada de precio de muchos artículos, como los electrodomésticos o los productos informáticos.

El caso es que la inflación es un fenómeno perjudicial cuando se desmanda, mientras que una inflación moderada es incluso saludable (el Banco Central Europeo cosidera como ideal una tasa de inflación anual del 2%). El problema de una inflación alta no es sólo la subida de precios, que al fin y al cabo podría ser compensada con una subida de salarios, sino la pérdida de confianza de los ciudadanos en la moneda. Se han dado períodos de espirales inflacionistas, como en la Alemania de la República de Weimar, que han llevado la cifra al 1.000.000% anual o incluso más. En esas condiciones es fácil imaginar que los billetes son útiles para empapelar las paredes de las casas y poco más.

Un poné...

- Precio de un café el 31 de diciembre de 2001, antes del euro: 100 pesetas.

- Precio de un café el 1 de enero de 2002: un euro.

José Miguel: tú habrás estudiado toda la Economía que quieras, pero un euro son 166,386 pesetas. No hay que saber muchas matemáticas para averiguar que eso supone una subida del 66,386%. Vamos, una poca vergüenza. Podrás decir misa, pero con el euro estos cabrones nos la han metío astarnúo.

16 comentarios:

Paco Gómez Escribano dijo...

Lo del euro ha sido una de las mayores pérdidas de poder adquisitivo para los ciudadanos de la historia. El otro día pagué por una napolitana 2 euros (joder, más de 300 pelas). Ya no volveré a comprarla.
Pero, en general, recuerdo con nostalgia que mi sueldo de hace 15 años me daba para más, para mucho más.
Saludos.

Fernando Moral dijo...

Hay que ver lo que se aprende en este blog. En serio. Me ha llamado mucho la atención lo de la inflaccccción percibida. Curioso.

Un inflabrazo.

Dyhego dijo...

Monsieur RIDAO:
Lo más peor del euro es que la cantinela de los niños de San Ildefonso ya no es melodiosa...
En la cantina de mi insti, mi cortadito de las mañanas que me lo sirve la cantinera espolvoreadico con canela, me cuesta 80 céntimos. En mi pueblo ya vale 1,20 (sin canela) y si te bajas a la capital, ni te cuento,(porque no lo sé, jejeje).
Salu2 (sin dedo, que no soy como el Aznar, hi hi, hi hi, hi hi)

Juanma dijo...

Por primera vez entiendo perfectamente una entrada de estas dedicada a la economía adurrialera. Me estaré haciendo mayor. De aquí a nada, seguro que sé hasta que lo que cobro (aclaración: entrego mi nómina cerrada a Lola y no quiero saber nada más).

Y el euro, me parece, es un tremendo engaño que nos hemos tenido que tragar, sí, astarnúo.

Abrazos, querdio Ridao.

Dyhego dijo...

Monsieur RIDAO:
En la expresión "Índice de Precios Consumo" me rechina horripilantemente ese "al", pero otro "d" la hace cacofónica. ¿Quizás "del"?
A lo mejor, la MIEMBRA, que tanto sabe de lenguaje me lo podría aclarar.
Creo que el euro es positivo pero la desvergüenza de políticos y empresarios ha hecho que los precios "cotidianos" suban escandalosamente. Y los ciudadanos no hemos podido hacer nada, salvo comprar menos o no comprar. Recuerdo cuano el ministro gilipollas de turno decía que había que comparar y eso. ¡Y un huevo de pato! Yo comparo, sí, pero si el precio marcao es de 3€ pues me jodo, bailo y pago. ¡No te joe!
Salu2 con superávit

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Mándale esta entrada a los de La Monumental, Ridao, a ver si les entra algo por cuerpo...
Un abrachop.

Ramón Simón dijo...

"Astarnúo, astarnúo astarnúo, si zeñor no los han metío".
Un euroabrazo.
No mejor un pesetabrazo que es "másbarato" con cantinela de fondo de los niños de S. Idelfonso.

gomez de lesaca dijo...

Su referencia a la República de Weimar es muy acertada como todo su artículo.

La inflación fue funesta para su supervivencia y para la democracia, también en Austria. Sobre esto han escrito páginas muy lúcidas, por ejemplo, Stefan Zweig y Sebastian Haffner.

También habría que recordar a Juan de Mariana que detectó los males de la inflación, provocada en parte por el envilecimiento de la moneda en la España del XVI. La calificaba de auténtico robo a los pobres y justificaba, en este caso, el tiranicidio.

Saludos y gracias.

Liliana G. dijo...

Has puesto el dedo en la llaga, José Miguel, la inflación es el peor fantasma a que una sociedad se puede enfrentar, por lo menos en Argentina tuvo (tiene) los suficientes méritos como para hacer renunciar a economistas de primer nivel que trabajaban en el INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos) a causa de la desfachatez con que funcionarios del Estado "dibujaban" las cifras de la inflación. Hoy en día nadie cree en este organismo y cada vez que da un comunicado, la sociedad se ríe con ironismo. Es que la desfachatez no tiene nombre, aumentos de hasta 600 % en las tarifas de los servicios, o del 100 % en artículos de primera necesidad, así lo ameritan. Y aquí no se ha cambiado de moneda, ni de "manejos" oficiales, ni ná de ná, aquí prima la corrupción sin caretas, que no se las han puesto ni para Carnaval.
De Economía entiendo muy poco, sólo sé que los sueldos no aumentan y que con ellos cada vez compramos menos...

¡Vaya tema, Ridao! Creo que me uniré a la próxima marcha de protesta frente al INDEC, ahora que lo escribo me da más bronca que antes :)

Besazos, profe, usted sí que se la sabe...

Miradme al menos dijo...

Y lo peor es que nos la hen metido poquito a poco, para que no duela.
Un abrazo

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Ridao, me ha gustado lo de "un poné".

Esto de la "hinflaxión" es la pera.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

A mí el cambio de la peseta al euro me pilló en Granada con una novia, y recuerdo que un mendigo me preguntó si era mucha la cantidad que le daba en la nueva moneda. Creo que a todos se nos ha quedado todavía la misma cara de pasmo de aquel pobre hombre... ¿Qué es peor para España, tocayo, la inflación o la deflación? ¿se puede hacer algo si ya no es posible devaluar la moneda? Un interrogativo abrazo.

El alegre "opinador" dijo...

Yendo de viaje con mi mujer el verano pasado, paramos en un bar de autopista de los típicos de franqicia. Pagamos por dos bocatas de lomo y dos cervezas 14 eurazos... Y le comentaba a mi señora "los hemos pagado sin rechistar, cuando hace ocho años, si el camarero nos dice 2.300 pesetas, le meto un guantazo que lo estampo".
Lo del euro es verdad, pero también es verdad que sin euro, los españoles nos entereríamos de lo que vale un peine de verdad. La potencia del euro se ha tragado la mayor parte de los devenires de los precios de materias primas mundiales que se pagan en dólares.
Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Eso es un poco relativo, Paco. Las cifras oficiales lo desmienten, aunque es cierto que están algo maquilladas. Piensa que ahora puedes tener un portátil por 400 euros y antes costaba 3000. Eso también es poder adquisitivo.

Veo que has pasado a la ación, Fernando, sin dilacción.

Habrá que tomar menos cafés, Dyhego. Lo de "al" consumo es por similitud con "al por mayor", que es otro índice.

Al final vas a hacerte un experto en Economía, querdio Juanma.

Abrazos inflacccionistas.

José Miguel Ridao dijo...

Eso sí que fue astarnúo, Juan Antonio.

Eso mismo, Ramón, y los de San Ildefonso no son lo que eran.

Muy bien traído el nombre de Zweig, Gómez de Lesaca. Lo de la democracia y la inflación da para otra entrada. Gracias por el cumplido.

Abrazos.

José Miguel Ridao dijo...

Pues sí que está la cosa mal en Argentina, Liliana. Aquí el índice del IPC es armonizado para toda la UE, lo que indica que o toda Europa es corrupta o se hace bien.

Es peor, Miradme, duele más tiempo.

Más bien la hinchazón, Javier.

Tocayo, la deflación es aún peor, haré una entrada. Y la pérdida del control monetario no es tan mala, ya te explicaré.

Coincido con tu análisis, Alegre. El euro nos ha salvado de muchos males.

Más abrazos.