martes, 10 de marzo de 2009

Ajuar funerario


Atentos al penúltimo comentario de mi hijo Miguel:

Papá, ¿a que cuando te vayas al cielo te llevarás el portátil?

Ante este panorama, voy a tener que replantearme seriamente dos cosas:

1. No trabajar tanto.

2. Cerrar bien la puerta del cuarto de baño.

16 comentarios:

Mery dijo...

Es sorprendente cómo los niños son capaces de mandar al otro barrio a sus seres mas queridos, sin un ápice de tragedia, eso si, prácticos como nadie.
Cuando de mayor te recuerde, tu imagen será la de un padre a una pantalla pegado.
¡Qué gracioso él y tu !
Un beso

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Mi segunda hija, en su carta a los Reyes Magos, pidió, "para papá, tiempo". Anda que no...

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Los niños son los reyes del Mambo.
Nos enseñan. Gracias Jose Miguel. Muy bueno J. Antonio.
Un abrazo.

Rosna dijo...

Ohhh , que original un ajuar pa el más allá ... maravilloso su niño Ridao san , le ha dado un tirón de orejas ... los pekes ,son un espejo de reflexión , yo apuesto a seguir creciendo . Hay vidas que se consumen antes de que la propia persona este muerta , por eso ,cuando la vida roce el desgaste antes de que el cuerpo acompañe a la defunción de la vida , es necesario el cambio circunstancial de la perspectiva ... en ocasiones la vida no es otra cosa que eso , una perspectiva mal enfocada .
Uffffffffff que me puse triste con tantas frases post..tumbas y ajuares funerarios sssssssssssssssssssssss ...
Me uno a su niño y me voy a jugarrrrrrrrr ....
Buena semanaaaaaaa !!!
Rosna

Antonio Serrano Cueto dijo...

Uf. Buen argumento para un microrrelato. Algo me recuerdas al padre de "El intruso", un micro que colgué hace tiempo en los Silenos. Te dejo el enlace por si te apetece leerlo:

http://antonioserranocueto.blogspot.com/2008/12/el-intruso.html

Un abrazo.

Octavio dijo...

Algunas de mis mujeres me preguntan lo mismo, pero no hablan del cielo sino, más bien, de su antónimo. Un abrazo.

Olga B. dijo...

Cierra bien la puerta del baño, porque lo de "no trabajar tanto"... tal vez sea más difícil de hacer.
¿Y cuál ha sido el último comentario de Miguel, ya que éste es el penúltimo?
Miedo me da:-)

Er Tato dijo...

¿Cerrar bien la puerta del cuarto de baño? ¡Qué maravilla de wifi!

Saludos

P.S.: ¿Cuando un blog de Miguel junior?

Jesús Cotta Lobato dijo...

Pues si él lo dice, no se equivoca.

José Miguel Ridao dijo...

Psst... aprovecho que está dormido:

Mery, éste me manda al otro barrio un día sí y otro también, como si nada.

Muy bueno lo de tu hija, Juan Antonio. ¿Te lo trajeron?

Javier, lo que no me gusta es que me enseñen... el camino del cielo.

Me ha gustado eso de que los peques son un espejo de reflexión, Rosna. Greguería pura.

Corro a abrir tu enlace, Antonio. Espero quedar en buen lugar.

Da igual dónde te mandan, Octavio, lo malo es que queda bien lejos.

El último comentario lo dejo para otra entrada, Olga, pero entonces volverá a ser el penúltimo.

No creas, Tato, que los andurriales son mitad del junior y mitad del senior.

Y que lo digas, Jesús. Más bien se queda corto.

Un abrazo a todos y gracias por vuestros comentarios, de parte mía y de Miguel.

Pasión dijo...

Cuando un niño/a en su tierna infancia, te preguntan esas cosas, para mí es alarmante.

Como a usted lo he leído antes de esta entrada, no se preocupe usted es un buen padre.

Juanma dijo...

Er Tato se me adelantó: promete, y mucho, un futuro blog de Miguel.

Y tú ya le contestaste.

Un desastre lo mío.

Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

A mí tampoco me preocupa, Pasión. Disfrutamos muchísimo juntos, y este tipo de comentarios nos alegran el día.

Bueno, Juanma, un día le voy a decir a Miguel que me dicte una entrada, a ver qué sale...

Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Las dos cosas las debes hacer. La primera es difícil y la segunda incómoda, mientras se está sentado.
Un abrazo.

Fernando dijo...

No entiendo lo del baño, sorry.

José Miguel Ridao dijo...

El motivo se encuentra en esta entrada.

Javier, si logro hacer la primera me será más fácil la segunda, pues no tendré el estorbo del portátil.

Un abrazo.