viernes, 6 de marzo de 2009

Escríbete a ti mismo


Cuando escribo me salen cosas que ni siquiera sospechaba que estaban ahí (y no me refiero a la entrada de ayer, hoy voy en serio). Es un fenómeno curioso, un acto de introspección mucho más profundo que el mero hecho de pensar. Es como si al plasmar un pensamiento en el papel (perdón, en la pantalla) le diera vida propia, lo iluminara. Incluso a veces se produce un alumbramiento: justo en el momento en que se escribe, el pensamiento surge esplendoroso.

Desde que escribo con cierta frecuencia, cosa que debo a este cuaderno que me he regalado, me conozco mejor, conozco mejor a los demás y creo que conozco algo del mundo, aunque en el fondo sigo bastante perdido por estos andurriales.

10 comentarios:

Mery dijo...

No sé si firmar yo misma esta entrada, porque de la A a la Z parece salida de mi cabeza (o de mi ordenador).
Es como si dentro de uno existiera otro hombrecillo que asoma por cuenta propia cuando tenemos en las manos una pluma o unas teclas. Y resulta que al salir a la luz es mas yo de lo que creíamos. Qué sensación mas chocante y también mas gratificante.
El asombro que me produce este hecho lo has reflejado perfectamente en tus palabras.
Un abrazo, sorprendida y encantada de leerte.

Olga B. dijo...

Así es, hasta tal punto que a veces no sabes muy bien de dónde han venido las cosas que escribes, ni cómo explicarlas. Creo que esto es más "grave" en los poemas. Yo, a veces, en los comentarios posteriores, digo unas cosas rarísimas, todo por la amabilidad de querer explicarte. Y todas las explicaciones llegan tarde y, generalmente, sobran.
Perdido se sigue pero, oye, algo de compañía nos hacemos, ¿no?
Saludos para ti y para Mery, que ya está por aquí moviendo sus piececillos:-)

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Yo creo que cuanto mejor nos conocemos más perdidos nos sentimos. Te doy la razón, José Miguel. Yo creo que es normal: escribir es una forma superor de reflexión y es entonces cuando surgen las palabras necesarias para ser escritas.

José Miguel Ridao dijo...

Mery y Olga, cada vez me caéis más empáticas. Por cierto, Olga, poética alusión a la presencia de Mery:-)

Tú me caes doblemente empático, Juan Antonio, por aquello de los colores.

Un fuerte abrazo a los tres y buen fin de semana.

Rosna dijo...

Creo que para cada uno de nosotros escribir es especial , cada mensaje ,es una entrega , una donación Amor y nos envuelve de un calor especial que agita los latidos del corazón .
Los escritos y los sentires de los que se acercan día a día son verdaderas caricias al alma . " La Vida es Hoy " ...
Feliz fin de semana para Tod@s !!!
Rosna

Javier Quiñones Pozuelo dijo...

Esos andurriales tuyos, José Miguel, son muy lúcidos. Escribir es conocerse a uno mismo y mientras vamos escribiendo vamos sabiendo lo que queremos decir. Da igual donde se escriba. Los portátiles facilitan las cosas y cualquier lugar es bueno. Las visitas no deben condicionarte: sólo tú mismo; además, ¿sabemos quién visita nuestro blog? Un blog se parece, cada vez más, lo quieras o no, a un diario personal, es una manifestación de tu mundo interior. Un abrazo, Javier.

marisa dijo...

Lo importante es no perder la autenticidad. Hacer lo que nos gusta lo mejor que sabemos, y a quien no le guste ya se encargará de no leer o de no comentar. Es como todo.No podemos gustar a todo el mundo. Somos como somos y la calidad y la autenticidad siempre se recompensan. Manifestar nuesros gustos,nuestras inquietudes, nuestros recuerdos, nuestras ideas es siempre motivo de júbilo. Yo a mis alumnos les animo a escribir, porque, aunque no sean genios y no vivan de ello, les ayudará a vivir mejor y a conocerse a sí mismos. como muy lúcidamente apunta Javier. Un abrazo.

Juanma dijo...

Palanganismo aparte, estoy de acuerdo con Juan Antonio. Cuanto más conocemos, más difícil se pone la cosa. Pero supongo que esto está bien.
El blog, a mí, me obliga. Intento escribir bien, intento pensar bien. Y me recreo leyendo a mis amigos blogueros, sé un poquito más desde que os leo.
(y ya te vale el comienzo de la entrada)

Un abrazo, querido José Miguel.

Parsimonia dijo...

Como Mery, te robo la entrada con tu permiso. Cierto, cierto.

José Miguel Ridao dijo...

Pues parece que por una vez estamos todos de acuerdo en algo. Espero que no se repita, porque ya me diréis cómo vamos a aprender nada unos de otros con este plan.

Un solo apunte: es verdad lo que dicen Javier y Marisa de que nuestro público y nuestros comentaristas no deben condicionarnos, pero no es tan fácil, al menos para mí. Cuando se escribe un libro el público es anónimo y hay más libertad, pero en un blog, cuando tienes un grupo fijo de contertulios... no sé, yo lo veo distinto; es difícil no pensar en ello.

Un abrazo a todos.