viernes, 10 de abril de 2009

Revelación


Fue largo mi camino a la conciencia
de hollar en cada verso una mentira,
de hacer que todo ardiera en una pira,
dolor, castigo, pena e inocencia.

Más tarde oí la dulce persistencia
del mágico tañido de una lira;
la luz de esa mañana aún me admira,
candor, cariño, cielo y transparencia.

Hoy siento que soy libre como el viento,
soñar o despertar es mi dilema
y engaño mi razón con sentimiento.

Morir en cada instante, ése es mi lema,
hallar la luz en el descubrimiento
del ritmo misterioso de un poema.

Sé que estoy un poco pesado con los sonetos, pero es lo que me sale en estos días, y como no sé si estaré igual de contento en el futuro aprovecho ahora, que cuando llegue la tristeza no tendré ganas de versos. Para mí la poesía es optimismo teñido de nostalgia, y aunque la acabo de descubrir tengo la osadía de ofrecer estos versos de principiante. Para eso, entre otras cosas, he abierto mi cuaderno.

20 comentarios:

Liliana G. dijo...

Hola José Miguel:

¡Enhorabuena! Aplaudo de buenas ganas tu producción poética, me ha maravillado...

Aunque, no entiendo por qué te justificás ante tus lectores, José Miguel. Se entiende que unas veces te toque la fibra lírica y otras nos salgas con... bueno, con el trono y demás dilemas.

Y ¡por favor! ¿Por qué vas a estar pensando que te llegará la tristeza? Aunque te llegue, no la esperes...

Hoy has estado mágico.
Cariños.

Ricardo dijo...

Aunque no esperes de mí este comentario, es fantàstico,
Hala, sin que sirva de precente, enhorabuena

jesuscottalobato@gmail.com dijo...

José Miguel, compañero de sonetos, me alegro de asistir a este despertar poético. Cuenta conmigo para lo que quieras. Me gusta el mágico tañido de la lira y el optimismo que rezuma el soneto. La poesía triste no me gusta. Un abrazo

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Bueno José Miguel. Te felicito. Aprovecha estas salidas de versos, y trabájalas, puede salir algo muy bueno.

Se ha de trabajar y no acostumbrarse a lo que sale.

Peo amigo, tu facilidad es grande.

Un fuerte abrazo, de alguien que admira tus sonetos.

Pd. Puede salir algo muy digno, dignísimo. Todo un descubrimiento.

Intenta escribir sonetos (ya que te salen) pero con términos actuales.

Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Gracias de nuevo, Liliana. Acabo de leer tu poema de las perlas y rezuma optimismo. Me identifico con esa forma de poesía; yo creo que la poesía es para gozar, no para sufrir.

Lo de justificarme es una especie de defecto, ya he dicho en otras ocasiones que pienso en mis lectores cuando escribo en mi cuaderno, y en cierto modo me condiciona.

Y no pienso en que la tristeza va a llegar, lo he dicho para reafirmar mi alegría.

Agradezco de veras tus palabras, voy inseguro en poesía, como con miedo a la reacción de los poetas consumados. Las palabras de aliento me animan a seguir.

Un fuerte abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Bueno, Ricardo, espero que tu halago no sea un peloteo para que te deje seguir comentando en mi cuaderno. No te preocupes, que lo de abrirte un blog era de broma, ya tienes un blog paralelo que te sirve de desahogo.

Un abrazo, y que disfrutéis de la recién descubierta Semana Santa de Zalamea.

Enrique Baltanás dijo...

Excelente soneto. Sólo una sugerencia: Hallar en vez de hallé.

José Miguel Ridao dijo...

Gracias a ti también, Jesús, parece que el optimismo nos une; buena cosa. Y ya me gustaría aprender poesía de ti.

Que disfrutes tus vacaciones por esos parajes agrestes.

José Miguel Ridao dijo...

Javier, no sabes lo que agradezco tus consejos. Uno de ellos especialmente: "se ha de trabajar y no acostumbrarse a lo que sale". Como acabo de empezar, no lo trabajo, aunque en realidad no sé si es bueno tocar mucho lo que se escribe en poco tiempo, en momentos de inspiración. ¿Es conveniente dar vueltas durante días a un soneto para redondearlo o es mejor dejarlo como salió?

Un abrazo, y que disfrutes en la playa, a pesar del frío; también tiene su encanto, al menos para mí.

José Miguel Ridao dijo...

Enrique, a ti no te esperaba, no sé, tú eres buen poeta, y yo me siento un poco como un intruso.

He repasado el último terceto y veo que tienes razón en el cambio, el infinitivo es más natural, aunque por otro lado los dos últimos versos sirven de colofón al soneto, y si se usa el infinitivo es más una continuación del verso anterior, y pierde contundencia el remate. No sé, estoy un poco confuso. Y ya que lo dices se me plantea una duda: un amigo me ha dicho que rechina un poco el verso "Morir en cada instante, ése es mi lema". Además, no sé si la coma rompe el endecasílabo.

Como ves, ignorancia propia de un novicio. Por eso mismo te agradezco más el consejo. Un abrazo.

Alejandro Muñoz dijo...

No soy lector de poesía. Debe ser porque me obliga a leer, y releer, muy lento.
Mi comentario no es cualificado pero me he visto obligado a parar más tiempo en "engaño mi razón con sentimiento".
Te felicito. Eso sí, no olvides a los más vulgares y dedícanos, de vez en cuando, sonetos que elogien otros tañidos.
Por la tristeza no te preocupes que los chiquillos se encargan de dejarnos sin tiempo para tonterías.

Pasión dijo...

Para ser principiante está bien José Miguel, más quisiéramos muchos, de poesía no entiendo,¿se nota verdad?, pero una tiene corazón y sentimientos.

Miguel precioso, dale un beso y a ti muchos ánimos que te noto un poquito triste.

Mery dijo...

Oye, José Miguel ¿tu eres principiante en esto de lanzar sonetos al viento y a la pluma?

Pues créeme que me dejas sorprendida; tu manejo del ritmo en el soneto es perfecto. No sé cuál va a ser tu punto siguiente de perfección, de verdad.
Un beso encantado.

Enrique Baltanás dijo...

Sintéticamente:

1) yo lo dejaría así:

Morir en cada instante, ése es mi lema,
hallar la luz en el descubrimiento
del ritmo misterioso de un poema.

2) explicación:
tu amigo tiene razón: no se puede morir en cada instante a no ser que de una u otra manera se resucite, porque si no, te mueres de una vez por todas y ya no hay nuevos instantes pa morir.
Por tanto, esa resurrección estaría en "hallar la luz", y por eso debe ir, como morir, en infinitivo, y en el mismo plano (de ahí que cambie el punto por la coma). Así todo el último terceto sería el colofón del soneto.
Pero el soneto es tuyo y tú decides.
3) las comas no rompen nada, y menos el ritmo del verso: la coma es muda, suelo decir.

Enrique Baltanás dijo...

Y ahora caigo en que además hallar nos retrotrae y enlaza con el hollar del verso segundo.
Bueno, me voy a ver procesiones.

Rosna dijo...

Wowwwwwww , si que es toda una revelación , si mal no recuerdo cuando empece a caminar por estos lares , ohhh gomen kudasai ( perdón por favor ) por estos andurriales ...... a ver si recuerda ...???? ................
Estoy de acuerdo con su amigo Alejandro san , no pertenezco al mundo de la escritura , pero vibro con la poesía y la mágia que nos regalan en estos cuadernitos llenos de Vida ...
Saludos para tod@ssss
Rosna

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Me voy a poner algo técnico, pero sólo un poquito. Vaya por delante que el soneto es bueno; ya Enrique lo ha dicho, y doctores tiene la Poesía. Su sugerencia del terceto final me gusta.
Con respecto al resto del soneto, creo que para futuras ocasiones debes intentar no buscar rimas algo reiterativas (viento-sentimiento; conciencia, inocencia, etc), quizás excesivamente previsibles, o algunas palabras que se notan excesivamente forzadas por la rima (la pira del tercer verso, por ejemplo). Recuerdo haber leído que Virgilio Rey de Artieda decía que en un soneto no debe aparecer ninguna palabra que no emplearíamos de ningún modo en un poema sin rima; de lo contrario, mucha fuerza se puede ir por ahí.

Estaremos atentos a tus futuras aportaciones al género. Un abrazo, José Miguel.

José Miguel Ridao dijo...

Bueno, estoy abrumado por tan buenos consejos.

Álex, pertenezco al club de los vulgares, creo haber hecho méritos suficientes.

Pasión, no es tristeza, sino nostalgia, que es más próxima a la alegría.

Mery, gracias de nuevo. Con amigas como tú no sufrirá mi autoestima. Sigue así, que me conviene.

Bueno, Enrique, me has convencido con argumentos de peso. Gracias por tu tiempo.

Rosna, tú caminaste conmigo al principio, con nuestro amigo Jesús Cotta. Os debo que persistiera en el intento.

Gracias, Juan Antonio, esos consejos son preciosos, los guardaré para el futuro.

Un abrazo líriconostálgico.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

José Miguel, vuelvo aquí. Lo de la playa sin medios técnicos en un horror.

Bueno, has montado una lección gramatical, sintáctica, perifraselística...

Mi consejo es más simple. Coge el soneto, lo metes en un cajón, y dentro de un mes, dos, o cualdo te salga de ti mismo, lo lees detenidamente, seguro que le cambias cosas. Y esa operación la repites las veces que consideres necesario, hasta que te guste.

Bueno, si te gusta ya. Pues es tuyo.

No acostumbre a corregir los poemas de amigos, no me gusta, un error de expresión, algo gramatical. Pero un poema ha sido parido y el parto es dolor, y el dolor es de uno.

Olé tus cojones José Miguel.

José Miguel Ridao dijo...

Sí que se ha montado una buena, Javier, y soy yo el que salgo ganando, pues sé más ahora que antes.
Creo que me gusta el soneto como está, y aunque es mejorable prefiero que quede así, y si en unos años no me gusta lo mejoro con otro, y queda de testimonio de mi aprendizaje.
Lo de ole tus cojones, con dos cojones y similares no está falto de aliento poético, ¿eh? Lo digo muy en serio.

Un abrazo.