lunes, 25 de mayo de 2009

Dejocracia

Sí, no lo he escrito mal. También existe la dedocracia, pero yo hoy quiero hablar de la dejocracia, que es mi particular forma de sobrevivir dentro del ambiente político que nos rodea. Trataré de explicarme:

Desde siempre me ha aburrido la política soberanamente. Cuando me hice mayor de edad no se me ocurrió ejercer el derecho al voto, pues la verdad es que no tenía ni idea de a quién votar, y además, ¿qué me iba a mí en ello? Con el paso del tiempo alguna vez voté, pero sin mucha convicción, y en cuanto a las conversaciones sobre política nunca he conseguido meterme muy a fondo en ellas pues no soy nada visceral. Inevitablemente tengo la tendencia a sacar las vergüenzas de los dos bandos en disputa, cosa nada difícil por otro lado, pues no es ya que se les vea, es que enseñan el plumero impunemente. En fin, a lo que iba, me pasaba y me sigue pasando con los políticos algo curioso: me aburren soberanamente sus disputas, pero entiendo que son algo necesario. Por eso, me limito a votar alguna vez (cada vez me lo ponen más difícil) e intentar hacer algo cuando la cosa se pone muy fea.

Yo creo que a los políticos hay que darles su cuota de poder, que estén contentos los tíos, que se sientan cojonudos, y no atacarles demasiado, que ya se dan de hostias entre ellos. Según mi teoría, el ciudadano dejócrata debe tener una función más que nada de control, que no roben demasiado y no saquen los pies del plato más de lo debido, y así podemos vivir medianamente tranquilos. Yo a eso lo llamo "dejocracia", una versión política del "Ande yo caliente...". No es la democracia soñada, pero mucho mejor que una dictadura, dónde va a parar; allí los mandamases, además de fostiarse entre ellos, nos endiñan al resto.

P.S. No me critiquéis demasiado que sé que hay muchos dejócratas, a ver si no lo vais a ser vosotros también. ¡Fuera de los armarios...!

P.P.S. Si supierais el tiempo que gano con mi dejación, y las úlceras que me evito...

25 comentarios:

Julio dijo...

Que se den entre ellos, Ridao. Lo que pasa es que tú y yo les pagamos las tiritas...

José Miguel Ridao dijo...

Será por tiritas...

Juanma dijo...

Yo sólo he votado una vez en mi vida. Me voté a mí mismo. Figuraba de figurante en una lista municipal que encabezaba un amigo, quien me pidió el favor de relleno porque no tenía con quien completar aquello.
Salvando eso, querido amigo, nunca más ejercí mi derecho al voto. Que les vayan dando...

Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Con dos cojones, Juanma, sí señor. Ya me gustaría poder decir lo mismo: nunca voté hasta que me presenté y entonces me voté a mí mismo. La realidad vuelve a superar a la ficción. Genial...

Alejandro Muñoz dijo...

Espérame que cuente: uno, dos, tres... 24 años y 8 meses desde que nos conocemos y ¡jamás hemos hablado de política! Mis amigos pueden pensar y votar lo que quieran, pero sus pajas mentales que las soporten otros.
Y de tiritas nada, Julio (12 años y 8 meses de lo mismo) que luzcan sus brechas para ver si arrancan votos.
Disiento en una cosa, no está bien que siempre se partan la cara entre ellos, de vez en cuando deberían dejarnos a nosotros el privilegio.

Mery dijo...

¿Hay cosa mas insufrible que una conversación sobre política? Lo dudo, y mas en estos tiempos tan baldíos en pensamientos e ideas nobles entre nuestros dirigentes.
Te apoyo al cien por cien en tu dejocracia, amigo José Miguel.

Un beso

José Miguel Ridao dijo...

Álex, siempre ma ha gustado la expresión "pajas mentales"; es sumamente descriptiva. Buena idea ésa del pim pam pum político. Iba a haber cola, y el pobre Chaves se iba a llevar todas las hostias, con ese pedazo de tarro que tiene.

Mery, me alegro de tu adhesión a la causa, te lo dice un dejócrata de toda la vida.

Abrazos dejocráticos.

Mery dijo...

Cambio apoyo dejocrático por consulta internauta: ¿cómo subo un vídeo de youtube al blog?
Lo hice una vez hace tiempo y ahora no me funciona (o lo hago mal, todo sea dicho).
Como tu los pones a destajo seguro que sabes explicármelo.
Aquí o en mi blog, as you prefer.
Gracias de antemano.

José Miguel Ridao dijo...

Cuando entres en el video, a la derecha aparecen dos ventanas: URL y "Insertar". Copia los comandos de "Insertar" y pégalos en tu entrada, pero OJO que debes seleccionar la opción "Edición de html" en lugar de redactar. Una vez copiado le das a vista previa y ya te aparece la ventana del video. Si quieres cambiar el tamaño de la ventana y otras cosas hazlo previamente en youtube pinchando en el símbolo del "sol" que aparece a la derecha de "insertar".

Qué bien, corro a sentarme en la primera fila...

Mery dijo...

Pues mil gracias.
Mi próxima entrada llevará youtube incorporado, si Dios quiere y mis manos lo hacen bien.
Felices sueños

Pasión dijo...

Buenas noches José Miguel.

¿Cómo podemos dar votos impunemente?, ahí está el problema.

¿Quién LEE los programas de los Partidos?, en Andalucía creo que el 20%.

Los políticos/as desde luego que son necesarios.

Lo triste es que nos roban, mira, la Universidad debería investigar por qué.

Abrazos.

Liliana G. dijo...

"...y ríase la gente." No está mal la Dejocracia, es una buena opción. Claro, que habría que ver de qué país estamos hablando.
En el mío, el voto es obligatorio, así que por más aburrimiento y desesperación que me produzca, debo acudir a las urnas como un Boy (¿Girl?) Scout, para colmo siempre me toca ser presidente de mesa, puff.
Faltan pocos días para las elecciones legislativas, estoy literalmente HARTA de consignas políticas, actos proselitistas, bla, bla.

¿En Argentina el ciudadano tener función de control? Jajaja Nunca escuché nada más gracioso, José Miguel... es que directamente no tenemos función.

Insisto, muy buena tu propuesta.
Besos.

Er Tato dijo...

Imagino que ya imaginarías que no me iba a quedar callado. Pues te equivocas. Me quedé sin palabras. ;-)

Un abrazo

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Hombre, por fin. Uno de los mios¡¡¡¡

Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

¿El 20%, Pasión? Yo no conozco a nadie que lea esos programas, será que me muevo en un ambiente dejocrático. Y desengáñate, la universidad no investigará esos robos, sería como si un ladrón se detuviera a sí mismo.

Pues sí que está la cosa buena allí, Liliana. Parece que ni democracia ni dejocracia, más bien dedocracia. Hasta que no se corten dedos no hay nada que hacer.

Vaya, Tato, veo que mi propuesta te ha llegado al alma. Así me gusta, saliendo del armario, ¡con dos cojones! (valga la paradoja...).

Somos muchos, Javier, muchos... hay que seguir hurgando en los armarios.

Juanma dijo...

José Miguel, por más que busco no veo lo de "URL" y "Insertar" para subir un vídeo de youtube a mi blog. ¿Hay que suscribirse o hacer alguna cosa de esas?

Juanma dijo...

¡¡¡Yaaaaaa!!! No he dicho nadaaaaaa, adiós.
Voy a comprobar si lo hago bien.

José Miguel Ridao dijo...

Joder, Juanma, veo que saltas en la palma de la mano;-)

Alejandro Martín Navarro dijo...

Pero aquellos a los que sí nos gusta la política, aunque no lo que hacen y dicen los políticos, podemos ser dejócratas sólo a medias. Yo, por ejemplo, compenso la frustración que me causa el panorama ibérico imaginando Repúblicas platónicas y Ciudades del Sol. Pero esto está muy mal visto, así que normalmente me lo callo...

José Miguel Ridao dijo...

Es una buena opción, eres dejócrata en la realidad y demócrata en tus ensueños. A mí me pasa algo parecido, no es que sea dejócrata por convicción, más bien me han abocado a serlo.

maite mangas dijo...

No está mal, Jose Miguel, pero hay algo dentro de mí que me impide ser dejórata del todo. Es mi espíritu de Braveheart que me da muchos disgustos, pero también mucha energía...aunque intuyo que algún día llegaré a la dejocracia.

Octavio dijo...

Yo, hasta que no se presente Juanma a unas elecciones (cuidadín), no vuelvo a votar. He dicho.

Juanma dijo...

Y no he dicho el partido por el cual me presenté...pa matarme.

José Miguel Ridao dijo...

Bueno, Maite, aquí estaremos esperándote los dejócratas para que engroses nuestras filas.

Ten cuidado, Octavio, que quien prueba eso repite.

Venga, Juanma, di el partido, porfa...

Juanma dijo...

Ni de coña...