viernes, 8 de mayo de 2009

Pesos pesados


¡El peso de sentir! ¡El peso de tener que sentir!

Fenando Pessoa, Libro del desasosiego.

¡El peso de escribir! ¡El peso de tener que escribir!
José Miguel Ridao, Por estos andurriales.

¡El peso va a salir! ¡Qué peste me acaba de venir!
El bloguero tronero, Por estos cagurriales.

16 comentarios:

Alejandro Muñoz dijo...

Tengo curiosidad por saber el libro del que has sacrificado hoy una página, porque ¿te habrás limpiado?

José Miguel Ridao dijo...

Te cuento: cierto amigo que gusta de dar caladas a un cigarrito me recordó ayer un libro olvidado en mi biblioteca, de Dan Brown por más señas. Como ya tiene unos años el papel ha perdido ese ligero satinado de los libros nuevos y da el avío. No es socottex, pero hay que reciclar y ser ecológico.

Por cierto, me he releído y vaya cagada de entrada, en todos los sentidos. Será que el peso de tener que escribir todos los días una entrada hace que baje el nivel de vez en cuando...

Alejandro Muñoz dijo...

No lo dudes, esta también es de tu nivel.
Buen fin de semana, dasapareceré hasta el lunes.

Alejandro Muñoz dijo...

¿No tendrás de verdad Ángeles y Demonios?, ese no está ni en mi biblioteca. El día de nuestra polémica librera intenté asearme con "Economía en 10 capítulos" pero su papel es poco apropiado.
Coméntaselo al de las calaítas para las próximas ediciones.

José Miguel Ridao dijo...

Muchos cuernos retorcidos veo yo por aquí. Parece que mis andurriales vuelven a ser territorio comanche...

Juanma dijo...

Yo vengo en son de paz....

Dicho lo cual, José Miguel, qué envidia me da esa facilidad tuya para...escribir.

Un abrazo, querido mío.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Cagada de entrada no, yo diría entrada solemne.

Te has salido de todos los parámetros.

Vuelta a los orígenes, vuelta y vuelta o poco hecho.

Un fuerte abrazo.

JESUS FIDELIS dijo...

¡Hau!
Esto ser diarrea mental.
¡Por Manitou!

Julio dijo...

Qué reconfortarte librarse de un gran peso.
Entrada divertida, Ridao

José Miguel Ridao dijo...

Ya ves, Juanma, dones innatos, herencias genéticas... Son ya muchas horas de trono.

Solemne y contundente, Javier, sobre todo contundente.

Tú lo has dicho, Jesús, y ya me dura desde hace unos meses.

Reconfortante y gratificante, Julio, y también aliviante, valga el palabro.

Miradme al menos dijo...

Entro y salgo con celeridad, por lo que pudiera pasar.
Yo con lo escatológico me suelo reír, qué le voy a hacer.
Un saludo a las dos criaturitas (al peso y a su dueño).

maite mangas dijo...

Conceptismo puro. ¡Qué ancho te habrás quedao!

José Miguel Ridao dijo...

Coincido contigo, Miradme. La escatología es de las cosas que más gracia me hacen, hasta el punto de que tengo una etiqueta en mi blog.

Pues sí, Maite, ancho y pancho, como de costumbre.

Un abrazo.

Mery dijo...

Qué empeño en escribir una entrada diaria, como si te fuesen a fusilar al amanecer si no lo hicieras.
Lo tuyo es vicio, caballero, jejeje.

Un abrazo

Liliana G. dijo...

Por lo visto hemos vuelto a las bases, a las añoranzas de viejos adagios particulares, bien a lo Ridao. Jajaja

Un cariño José Miguel.

(Llegué tarde porque vengo de la Feria del Libro. Pero aquí estoy, tarde pero segura.)

José Miguel Ridao dijo...

Sí que es vicio, Mery, estoy un pelín enganchadete...

Admiro tu fidelidad, Liliana. Qué bien te lo estarás pasando en la feria del libro, te envidio.