jueves, 7 de mayo de 2009

Soneto de cumpleaños


Prefiero no pensar, sólo sentir;
dejar que mis palabras suavemente
transiten los caminos de tu mente
llegando a tus entrañas a morir.

Contigo conocí lo que es vivir.
Qué puedo yo ofrecer como presente
si eres mi anhelo, mi luz permanente,
la duda, la promesa, el porvenir.

Besos largos que alumbran nuevas vidas;
milagros del amor, almas ardiendo;
tú y yo, y mil caricias esparcidas.

Catorce versos limpios yo te ofrendo
que encierran emociones contenidas.
¡Nací querido y moriré queriendo!

21 comentarios:

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

El ritmo del sépimo verso (perdóname que me ponga técnico) disuena un tanto, al ir acentuado en 7ª, en lugar de las convenientes 6ª u 8ª. Algunos consejos de Jesús Cotta que vienen bien los puedes leer aquí o aquí. Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Te agradezco mucho el consejo, Juan Antonio. Era consciente del cambio en el ritmo, pensé que no quedaba mal romperlo. Paso a leer los enlaces de Jesús.

Un abrazo.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Me gusta especialmente el último verso. Es a veces lo más importante del soneto.

Liliana G. dijo...

Tu poema, porque no deja de serlo por más soneto que sea, tiene una carga emocional que el lector siente, un halo de ternura y de felicidad que trasciende cualquier tecnicismo (con perdón de Juan Antonio).
Me ha encantado. Siempre he divorciado la expresión de los sentimientos, de lo técnico.

Un cariño grande, José Miguel.

Alejandro Muñoz dijo...

Ya te veo purgando las penas. Siento si tengo algo que ver con este soneto que, por cierto, es precioso.

José Miguel Ridao dijo...

Gracias, Jesús. Yo también creo que el final es muy importante, en cualquier poema. Olga B. lo hace de un modo especialmente brillante.

Liliana, no sabes lo que me animas. Escribo sonetos porque me fascina la métrica, es como si me pusieran una guía, un molde al que tengo que adaptar mis sentimientos. Supongo que es más cómodo. Los que escribís versos libres, como tú, creo que volais más alto.

Lo tenía escrito hace tres días, Álex, y no lo rematé hasta ayer. Tú me leíste el pensamiento. Lola, encantada. Gracias.

Rosna dijo...

Ahhhh Ridao san , el poeta esta venciendo al economista ...en buenahora , omedetooooooooo ...y no se olvide de las nuevas sugerencias ... para este mundo globalizaoooo ...y con poesíaaaaaaaa ...
Un abrazo desde la isla .
Yuriko

Julio dijo...

Un poema muy sentido: estás entregado, Ridao...

Mery dijo...

El final de un soneto es fundamental, si, es cierto, pero cómo olvidar ese "besos largos que alumbran nuevas vidas".
Qué facilidad tenéis algunos para la poesía, os admiro de todo corazón.

Es un soneto delicadísimo. Enhorabuena.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

José Miguel, me ha encantado, y mucho.

El último verso es genial, eterno.

Felicidades.

Un abrazo.

Pd. A escribir se aprende escribiendo, y echando los cojones que echas, que son enormes, como tu soneto.

Felicidades.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Se me olvidaba, he sacado dos entradas, para ti y para mi, para ver el estreno de Angeles y Demonios.

José Miguel Ridao dijo...

No se me han olvidado las sentencias, Rosna, aunque ahí es difícil meter poesía.

Entregaíto, Julio, tú lo has dicho.

Mery, te gusta el mismo verso que a mí. Como siempre, mil gracias.

Javier, viniendo de ti, y tratándose de un soneto, tu halago tiene mucho valor, muchas gracias.
No sabes la ilu que me hacen esas entradas, no sé si podré aguantar hasta ese día, voy a releer el libro diez o doce veces antes, y me lo llevo a ver si hay alguien que me lo firme...

Un fuerte abrazo y una mierda para Dan Brown.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Tus deseos son órdenes, órdenes carmelitas y descalzas.

Mery dijo...

Javier y José Miguel: no os perdono que hayáis sacado 2-entradas-2 para tan magnífico evento y os hayáis olvidado de esta madrileña que os apoyaba hace pocos dias en el asunto literario.

¡Estos hombres !

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Tres Mery, tres, y una es tuya, acabo de llamar al mensajero.

Mery dijo...

Respiro aliviada. Ya estaba llorando amargamente.
Mil gracias mil, Javier

Javier Sánchez Menéndez dijo...

De nada Mery.

El mensajero acaba de recoger tu entrada como se recoge una vida.

Olga B. dijo...

Muy bonito final, es verdad. Y gracias por tu alusión, José Miguel, hay que "rematar" bien; ya decía mi abuela aquello de "bien está lo que bien acaba":-)
Muy contenta debe estar la destinataria del soneto, seguro se merece muchos más.
No es tan importante aferrarse a la norma o ignorarla, lo importante es el no sé qué, que cada cual haga lo que le guste, sonetos o versos libres y que Dios reparta suerte:-)
A mí también me salen de vez en cuando endecasílabos en séptima y no suelo quitarlos, son otro redoble de tambor.
Un abrazo y felicidades a quien cumpla esos celebrados años.

José Miguel Ridao dijo...

Muchas gracias, Olga. La destinataria, para variar, es Lola, mi santa. El lunes fue su cumple y soy tan impresentable que no le regalé nada. Después me dije, ¿y si le hago un soneto? Es gratis y no tengo que ir a comprarlo, je je. Pero soy tan mal marido que se lo regalé tres días tarde. En fin, un desastre. Como alguien me ha dicho, tiene que aguantar ya a cinco niños...

Olga B. dijo...

Je,je, me imaginaba, pues un beso muy fuerte para Lola:-)

José Miguel Ridao dijo...

Muchas gracias de parte de Lola, está encantada contigo. Parece que ha encontrado una aliada.