viernes, 14 de agosto de 2009

Todas las vidas


Todas las vidas caben en un verso:

nací, lloré, reí, soñé, morí.
Pero no hay papel bastante en el mundo,
ni frases por hacer, ni discos duros
que puedan transmitir lo que se siente
del nacer al morir, mientras vivimos.

16 comentarios:

Juanma dijo...

Todas las vidas, señor padrazo, caben en un verso y en varios verbos. Pero siempre será imposible el verso o el verbo total, el que todo lo acapare y defina, el que todo lo capte y todo lo exprese, el que todo lo diga, el que todo lo calle.

Un fuerte abrazo.

Parsimonia dijo...

Inefable e inabarcable, así. Alegrémonos por eso mismo. Que nadie pueda contar nuestras vidas, ni nosotros, sólo algunos consiguen expresar perfectamente lo equivalente a milésimas de sentimientos y vivencias.
Besos.

Antonio Rivero dijo...

Joder que poema tan bonito, ya me gustaría a mí hacer la mitad de lo que querría, y lo que yo querría es menos de la mitad de lo que la mitad de este poema tiene.

Soy muy tolkiniano. Me gusta mucho de verdad...

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Mientras morimos, Ridao, mientras morimos.

Liliana G. dijo...

El verso es el cuenco donde cabe lo mejor de la vida, el sentir queda limitado en la barrera del vocablo aunque se exprese de la mejor manera.

Tu poema me acerca a tu sentir, que aunque no lo alcance, lo percibo.

Precioso, José Miguel. Un besazo.

marisa dijo...

¿Escuchas los aplausos? Pues imagínatelos....me ha gustado mucho. Algo de lope y quevedo:nací, lloré, reí, soñé, morí...(buen conceptista seríais, vive Dios)y algo de tu cosecha muy Ridao "ni discos duros".Una mezcla excelente.breve, intenso, sensitivo.Mil besos a todos.

Capitán dijo...

¿Por qué el segundo verso en pasado?

Me gusta como simplificas las vidas y después destruyes el modelo.

¿Qué tal por Alájar?

José Miguel Ridao dijo...

Tienes toda la razón, Juanma, y el que lo busque está perdiendo el tiempo como Parsifal con el Santo Grial (¿no conoces un par o más de parsifales de las letras?).

Abrazos.

José Miguel Ridao dijo...

Sí es para alegrarse, Parsimonia, vaya aburrimiento de otro modo; acabaríamos con la literatura de un plumazo, nunca mejor dicho.

Un beso.

José Miguel Ridao dijo...

Me alegro de que te haya gustado tanto, Antonio, y lo has dicho de un modo muy poético.

Bienvenido a esta casa.

José Miguel Ridao dijo...

No dejas de sorprenderme, Javier. Cambiando tres letras has cambiado el poema. Lo has hecho más profundo, más trascendente.

Un abrazo muy especial para ti y para los tuyos.

José Miguel Ridao dijo...

Hola, Liliana. Últimamente tus comentarios a mis poemnas son a su vez poemas, magníficos destellos de ingenio. No olvides anotarlos en algún sitio para no perderlos, son muy tuyos.

Como tú dices, cariños.

José Miguel Ridao dijo...

Claro que los oigo, Marisa. ¡Qué comentario tan generoso! Que los que lleváis tanto tiempo en esto y con esa calidad me animéis así es impagable.

Besos.

José Miguel Ridao dijo...

Cosas del ritmo y de la métrica, Capitán, buscando el endecasílabo. Además, en pasado me salió de principio, señal de que era el tono musical correcto (al menos para mí). Más que destruir el modelo le doy la vuelta, muestro la otra cara.

En Alájar como siempre, DPM.

Abrazos.

América dijo...

Es ritmo es métrica, es la vida que inspira y eso es lo más hermoso...

Un cordial saludo.

José Miguel Ridao dijo...

Tienes razón, América, es la vida la que marca el paso de un poema. Bien observado.

Un abrazo, me alegro de verte por aquí de nuevo.