martes, 27 de octubre de 2009

Artistas de las palabras


Hay escritores que aspiran a gustar a todo el mundo, y nunca lo consiguen; otros quieren gustar a una mayoría, y cuando lo consiguen se hacen ricos; también los hay que aspiran a gustar a una minoría, y viven pobres. Pero es entre los que únicamente piensan en gustarse a sí mismos, nadando entre un océano de necios, mediocres y engreídos, donde se encuentran los auténticos artistas de las palabras.

53 comentarios:

Capitán dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ángeles dijo...

Si es por Larsson, todavía no he visto la película.
Un beso

marisa dijo...

Lo importante es escribir desde la autenticidad.Aunque si no tienes los lectores adecuados que te "mimen " un poquito y te den algo de aliento( no digo que te den el Cervantes:)) acabas pensando que para monólogos ya están Hamlet o Segismundo.
Sin reconocimiento ni apoyos es difícil seguir escribiendo.Se hace, pero es difícil.
Besos Ridao

Dyhego dijo...

Monsieur RIDAO:
¿Y si metemos todo eso en una coctelera?
Salu2

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Te has olvidado Ridao de los que escriben para sí mismo, y pasan de todo el mundo.

Capitán dijo...

¿Seguro?

Quizá la capacidad artística o literaria vaya por un lado y las motivaciones por otro.

Y a veces hay motivaciones espurias que impulsan la creatividad, el que uno tenga motivaciones poco estéticas no implica que no se pueda ser genial.

Olga B. dijo...

De acuerdo con el Capitán. Yo creo que por desgracia no hay ni buenas ni malas motivaciones para escribir. Ni importa mucho al final si Safo escribía para sí misma o para los otros. Con buenas intenciones se podrá ser muy buena persona pero, escribir, se escribe con palabras. Nuestras pretensiones suelen importar un carajo, con perdón.
Hay un indiscutible talento en muy pocos casos, o una indiscutible falta de él en otros pocos, y luego un inmenso caldo oscuro para casi todos los demás.
Siempre pensamos que seguimos escribiendo a pesar de las dificultades y que eso es un "mérito". Pero no lo es. Tenemos derecho a hacerlo si queremos, eso sí.
Un abrazo bienintencionado, que en los abrazos la intención no sólo cuenta sino que importa.

Parsimonia dijo...

Difiero, jeje.
Es que para mí los artistas de las palabras están por encima de esas cuestiones. Son artistas como el rubio es rubio y, de hecho, me parecen más artistas los que aspiran a gustar a unos pocos.
Pero vamos, es sólo mi opinión.
Besos.

José Miguel Ridao dijo...

Veo que no estáis precisamente de acuerdo conmigo, pero al menos os estoy haciendo pensar, je je. Me explico:

Cuando digo "Artista de las palabras" me refiero a un GENIO, con mayúsculas, como lo pudo ser Van Gogh en la pintura. Léase Tolstoi, o Baudelaire, o, por lo que leo por ahí, el mismo Pepe Cala, ¿no, Javier? Estos genios tocados por la mano de Dios pasan de todo, les importa un huevo lo que piensen los demás, y van a su bola, y como son unos monstruos nos dejan obras de arte. Eso no quiere decir que sólo ellos vayan a su bola: el otro 99,99999% de escritores que lo hacen no valen mucho, la verdad.

José Miguel Ridao dijo...

Y ahora os contesto por separado:

Capitán: que sepas que leí tu primer comentario.

Ángeles: no era por Larsson, pero ahora que lo dices está forrao el tío. Yo me conformo con eso, paso de ser un genio.

Tienes razón en lo que dices, Marisa, pero no creo que eso sea incompatible con mi entrada.

Pues saldría un libro de Larsson con pretensiones, Dyhego. Es decir, una M mu grande.

No me he olvidado de ellos, Javier, es justo a lo que me refiero.

Otra vez Capitán: puede que tengas razón, pero no me negarás que me ha quedado bonita la entrada, ¿eh?

Así me gusta, Olga, hablando con propiedad, sí señora, al pan pan. No estamos de acuerdo, pero me ha gustado y mucho eso de que las pretensiones importan un carajo. Esta discusión me recuerda a la de la moral y el arte en el blog de E. García Máiquez.

Pues tu opinión coincide con la mayoría, Parsimonia.

Veo que me estoy quedando solo, pero me importa un carajo. ¡¡A LO MEJOR ES QUE SOY UN GENIO!!

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Pues, genio, yo también voy a disentir. ¿Alguien sin formación, gusto o sentido de la estética, por mucho que se empeñe en escribir para sí mismo, será un genio de las letras? Como visión romántica no está mal, pero creo que la calidad debe sustentarse en un poso de formación. Una vez dicho esto, si el artista está sólidamente formado y escribe sólo para sí, sin preocuparse de qué dirán los demás (generalmente menos formados, o envidiosos por motivos diversos), estupendo.
Un abrazo.

Olga B. dijo...

You will never walk alone;-)

José Miguel Ridao dijo...

Amo a ve, Juan Antonio. Yo no he dicho que no tenga formación ni sentido de la estética ese genio que escribe para sí mismo. Más bien al contrario, sin eso sería imposible escribir bien. Lo que digo es que los grandes monstruos de la literatura generalmente pasan de todo. Lo que sí hay es mucha gente con muy alta formación que, de tanto pensar en los demás, acaban por escribir mal, y otros que sólo piensan en ellos pero que como son simplemente mediocres también escriben mal.

Veo que no me he explicado bien.

Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Gracias por el video, Olga. No me has convencido, je je. Los genios futbolísticos que juegan en el Liverpool pasan un huevo de los aficionados y van a lo suyo: meter goles a la mayor gloria de su bolsillo. Vamos, que "they never walk alone because they are in the taco".

Un beso.

José María JURADO dijo...

Pues mi opinión Ridao es que en la escritura hay algo fatal (de fatum, destino) y que no hay más remedio que admitirla como un don recibido. Hay quienes no tienen el don y lo cultivan, hay quienes lo tienen y no lo cultivan, pero eso es indiferente. El artista, al cabo, es un médium y él, como persona, importa poco. ¿Cómo se manifiesta este don en relación a los demás? Pues hay de todo sin que las obras desmerezcan por ello. Así, existe el éxito en vida un Goethe o Víctor Hugo o el fracaso vital de un Verlaine ¿pero qué más da? Lo importante, creo, es entender que no existe el éxito, sino el reconocimiento, el éxito es la escritura y no depende de uno, porque se debe a Dios o en su defecto al azar. Que el esfuerzo personal añade o pone, claro, pero ¿cuántos se esfuerzan sin el don?

Capitán dijo...

JM, permíteme un comentario adicional: Van Gogh trabajaba para él, y fue un genio de la pintura y un fracasado en su vida personal. Velázquez trabajaba para el rey, y también fue un genio de la pintura y aparentemente feliz en su vida personal.

Te has olvidado del 99,9% de los genios,que trabajaban para otros.

Por cierto, mi primer comentario era similar pero muy mal escrito, ya ves, como escribo para ti me preocupa que lo expresado se entienda.

Y pòr cierto, sigue escribiendo para nostros, que lo disfrutamos.

Un abrazo (¿en soledad sería un abrazo?)

José Miguel Ridao dijo...

Estoy de acuerdo con lo que dices, José María, y tampoco creo que vaya en contra de mi entrada. Un matiz: el que Goethe o Victor Hugo consiguieran el éxito en vida no implica que escribieran pensando en los demás. Me imagino a Goethe ocupándose tan sólo se su arte, sin importarle mucho la opinión de sus contemporáneos, aunque claro, eso habría que preguntárselo a él. Es significativo que al morir invocara a la luz, a lo sobrenatural. ¿No crees?

Licht, mehr Licht!

José Miguel Ridao dijo...

Yo no digo que trabajen para otros, Capitán, eso es indiferente, y además es un medio para ganarse la vida. Incluso trabajando para otros se puede pintar o escribir pensando exclusivamente en el arte, sin importar lo que piensen los demás. Otra cosa es que el mecenas de turno te imponga la temática o lo que sea, y tú para ganarte el pan no tengas más huevos que hacerlo.

Bueeeeeeno, está bien. Admito que tú, que trabajas para otro, seas elegible para la categoría de genio.

¡Qué duro es para los genios como yo tener que escribir para las masas de vez en cuando!

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Quería escucharlo de tu palabra.

José Miguel Ridao dijo...

No me jalees, Javier, que es lo que me falta. Me engrío, como dice el apóstol, y me vengo arriba como un Guardiola.

José María JURADO dijo...

Capitán, los abrazos en soledad son los abrazos "del oso".

Ridao, yo he "dao" mi opinión, no es contraria a la tuya.

A Goethe le importaba demasiado el mundo, en las conversaciones con Eckerman (hay una edición en Acantilado) se nota. O en el poema de Cernuda "El poeta y la bestia" en referencia a Napoleón también hay consideraciones al respecto.

En relación a lo de la luz más luz, yo creo que esa frase, por desmitificar, es como el que pide más aire para respirar de la bombona.

Da para una entrada ridaoera.

José María JURADO dijo...

Guardiola, de furbo, porque los míticos de oña Maria Luisa Domínguez y Pérez de Vargas ya no embisten. ¡Qué le vamos a hacer!

Olga B. dijo...

No era para convencer, hombre, era porque habías dicho "me estoy quedando solo". No lo creo, you will never walk alone...
Kisses.

Lola dijo...

Pues yo también voy a opinar,

Una cosa es ser un huraño y un antisocial y eso no tiene por qué dar calidad a lo que escribes, y otra es escribir nada más para que a los demás les guste.

Hay que tener criterio propio, aunque vayas contracorriente y no se te valore en tu tiempo, como la pintura de Van Gogh, pero si no tienes don da igual que camines solo o acompañado y si lo tienes también.

Bueno, que no me aclaro ni yo, y no sé si se me entiende, pero escribir pensando en lo que piensan los que te leen, es más difícil de lo que parece.:-)

Besos

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Yo creo que la inspiración no lo es todo. Por poner un ejemplo rastrero (lo reconozco de antemano), por muy inspirada que esté Belén Esteban, jamás compondrá un poema relevante. Insisto (y veo que coincido contigo, José Miguel, solo que yo explicité una base previa que tú no planteaste) en que esa labor de formación es indispensable. Dicho lo cual, una vez que el individuo se ha formado, el toque de inspiración sí es lo que puede diferenciar al genio del obrero del verso. Pero estoy con Borges en que la inspiración se lleva todos los honores y tampoco debe ser así. Me permito citar uno de los mejores sonetos de Borges, a mi juicio, en el que escribe sobre esto:

En el primero de sus largos miles
de hexámetros de bronce invoca el griego
a la ardua musa o a un arcano fuego
para cantar la cólera de Aquiles.
Sabía que otro –un Dios- es el que hiere
de brusca luz nuestra labor oscura;
siglos después diría la Escritura
que el Espíritu sopla donde quiere.
La cabal herramienta a su elegido
da el despiadado dios que no se nombra:
a Milton las paredes de la sombra,
el destierro a Cervantes y el olvido.
Suyo es lo que perdura en la memoria
del tiempo secular. Nuestra la escoria.

José Miguel Ridao dijo...

Ya, José María, pero como hoy todo el mundo me lleva la contraria (conste que no me importa, hasta me gusta), para un comentario que es compatible con el mío yo lo digo.

En cuanto a Goethe, el que le importara el mundo no significa que al escribir lo hiciera condicionado, pensando en cosas mundanas. Son cosas distintas. Y la frasecita de marras será un mito, pero me venía de perlas.

Un abrazo, pero no el del oso, ése para el Capitán.

P.S. Bien pensado, las opiniones contrarias ni me gustan ni me disgustan, sino que me resbalan, como le ocurre a todo genio que se precie.

José Miguel Ridao dijo...

Ah, se me olvidaba: en los asuntos taurinos estoy obsoleto, la última vez que fui a una corrida de Guardiola en la Maestranza el bicho se arrancó desde el centro del ruedo, y por poco sale volando el caballo del ostión que le metió.

Otro abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Mil perdones, Olga, parece que me he puesto a la defensiva. En broma, pero a la defensiva.

Un beso agradecido.

José Miguel Ridao dijo...

Pues yo tampoco me aclaro con lo que me dices, Lola, pero creo leer entre líneas que piensas que es probable que a lo mejor tenga razón. No esperaba menos de mi media naranja.

Luego te doy el beso.

José Miguel Ridao dijo...

Bueno, Juan Antonio, lo de la inspiración y la formación son cosas que añades tú, y son ciertas.

Y el soneto de Borges es genial. Él opinaría lo que le diera la gana, que para eso era un genio y se la refanfinflaba todo.

Más abrazos (Uff, me duelen los brazos).

Julio dijo...

Completamente de acuerdo, Ridao.

Dyhego dijo...

Monsieur RIDAO:
Esta respuesta lo mismo vale para tu bitácora que para la de Monsieur SÁNCHEZ MENÉNDEZ.
Me cuenta mi hijo la siguiente anécdota:
Uno de los miembros de la banda de rock AC/DC, Angus Young, sale siempre al escenario con la ropa del uniforme de su colegio porque un profesor le dijo que nunca llegaría a ser nada en la vida. Para restregárselo por los morros, toca la guitarra con sus pantaloncitos cortos, sus corbata y su chaqueta.
Un saludo.

Joaquín dijo...

Estoy parcialmente de acuerdo con las tesis de Ridao. Un creador (sea poeta, filósofo, bloguero, o lo que sea), por necesidad aspira a que su obra sea recibida, conocida y comprendida. El solipsismo en arte ("escribo para mí") es falso, o sólo se predica de individuos con algún problema de comunicación, precisamente.

Otra cosa es que el creador auténtico 'va a su bola' (en afortunada expresión), esto es, sigue su impulso creador y no es acomodaticio. Un ejemplo es el caso del músico Gustav Mahler. Su música no era comprendida por sus contemporáneos, hasta el punto que profetizó, seguro de su valía: mi tiempo llegará (esto es, tarde o temprano tendré mis oyentes, o lectores, o lo que sea).

José Miguel Ridao dijo...

Di que sí, Julio, con dos cojones. Es que los genios somos unos incomprendidos...

Bueno, Dyhego, si toca vestido de esa forma es que está pensando más en su profesor que en la música. Debe de ser un mediocre el tío...

Lo ha argumentado usted estupendamente, señor Joaquín. No puedo estar más de acuerdo. Yo no me refería al solipsismo, sino a "ir a su bola".

Tres abrazos.

Parsimonia dijo...

Lo de que mi opinión coincide con la mayoría es ironía? Prefiero la MINORÍA siempre, una minoría selecta, jajaja.
Besos.

Dyhego dijo...

Monsieur RIDAO:
¡Eso no se lo dices a mi hijo a la cara! AC/DC es uno de sus grupos favoritos.
(No me hago responsable,jejeje).
Salu2

Liliana G. dijo...

¿Qué escritor no aspira a gustar a todo el mundo? Si alguno me dice que no, no se lo creo, pero según el refrán "del dicho al hecho, hay un largo trecho".

Creo que no depende de lo que quiera el escritor, sino de lo que valga como tal, y esto no lo determinará él mismo sino los pocos o muchos o multitudes que lo lean...

Escribir para sí no tiene mérito alguno, es como pensar en el altruismo pero no practicarlo.

Los genios, a la larga se conocen, así hayan muerto cien años antes...

Ridao, como vos, ninguno :)

Besazos.

Luis Valdesueiro dijo...

Con estos comentarios hay para una semana de reflexión. El tema no puede ser más interesante. Enhorabuena a todos, y a ti, Ridao, el primero.
Saludos

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Vamos para arriba Ridao, ¿te apuntas?

José Miguel Ridao dijo...

Que no, Parsimonia, que eso es bueno. Así es como se gana dinero. Los que escriben para minorías selectas son todos unos pelagatos.

Joder, Dyhego, ¿cuántos años tiene tu hijo? Los de AC/DC ya tenían pelos en los ... cuando yo era un bebé.

Buenas reflexiones, Liliana, unas discrepantes y otras concordantes, sobre todo la última, je je.

Muchas gracias, Luis. De vez en cuando, y sin aviso previo, se monta en los blogs un debate muy fructífero. Para mí que el que se ha cubierto de gloria hoy (y no es coña) es Joaquín.

Yo sin niños me apunto donde tú quieras, Javier. Para arriba, cuanto más lejos mejor. A Finlandia mismamente.

Abrazos varios.

Joaquín dijo...

Fecunda conversación, desde luego. Me ha divertido comentar a Ridao y al Capitán, que se han sincronizado sin querer...

JESUS FIDELIS dijo...

Pues a mi me contaron que lo de AC/DC fue un acuerdo del demonio, lo convertiría en estrella de rock, pero estaría condenado a hacerlo siempre de colegial.
Jajaja...igual alguno ha vendido también su alma al diablo y está en la lista de los más vendidos.
Otros nunca venderíamos nuestra alma al demonio y renunciamos a escribir Harry Potter.

Mery dijo...

Qué difícil es ésto de la palabra y el arte.
Cada uno tendrá su motor impulsor, sus ilusiones, pero el resultado no dependerá de ello.
Repito, qué difícil es dirimir esta cuestión.

Un abrazo, J.M.

José Miguel Ridao dijo...

Pues sí, Joaquín. Ha sido una conversación ínclita, ubérrima y fecunda. Muchas gracias por participar.

Oiga, Sr. Fidelis, que al precio de Harry Potter o los bodrios de Larsson yo me vendo gustoso. Cojo el dinero, me quito de trabajar y luego me pongo a escribir lo que me salga de...

Sí que es difícil, Mery. De hecho, los comentarios han estado muy repartidos.

Dos abrazos y un beso (para Mery, claro).

JESUS FIDELIS dijo...

Si yo es por si me oye, piensa que soy un artículo de lujo, insobornable y me monta un piso aunque sea al lado del bosque de azufre.

José Miguel Ridao dijo...

Ah, ya decía yo...

Dyhego dijo...

Monsieur RIDAO:
Mi hijo (15 adolescentísimos años) me ha salido roquero (Mojinos, Extremoduro, AC/DC, Guns and Roses, Deep Purple, Rolling, Scorpions, Barón Rojo, Leed Zeppelin, etc, etc)y según sus amplios conocimientos del tema en cuestión, dice que hay tres versiones sobre la indumentaria del tío Young ése de Eisidisi:
1) Que de pequeño, en cuanto llegaba a su casa, sin merendar ni quitarse el traje escolar, se ponía a ensayar con la guitarra y eso le daba suerte y ánimos.
2) Que en la época del glam rock escogió ese disfraz entre varios y
3) (la más extendida) que era para darle en los morros al profe que vaticinó que no llegaría a nada en la vida.

Y yo, como un loro, transcribo lo que me ha dicho el exégeta de mi zagal.
Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

También puede ser que sea un pervertido sexual y le "ponga" vestirse de colegial con 60 tacos.

Dyhego dijo...

Monsieur RIDAO:
Todo pudiere ser en la viña del Señor.
Claro que una señora bien plantá vestida de colegiala tiene gracia pero un mostrenco de 60, jejejeje.
Salu2

Alejandro Muñoz dijo...

Déjate de tanta reflexión sobre la escritura, que después de leerte nos comemos el tarro y sufrimos el efecto Juanma.

José Miguel Ridao dijo...

Deberías contarle eso a tu hijo, Dyhego, para derribarle ídolos.

Buenas noches, Álex. Creo que tienes toda la razón. Y al Manteca voy a llamar yo para que le ajuste las cuentas a Juanma, que ya lo echamos de menos.

¡Arrrr sobre!

Miradme al menos dijo...

No he leído lo que han escrito los 51 anteriores pero me parece que les has tocado un poco los huevos.
Una entrada muy bien tirada, aunque las excepciones son muy numerosas.
Un abrazo

José Miguel Ridao dijo...

Tú lo has dicho, Miradme, y no yo, je je.