jueves, 5 de noviembre de 2009

Nubes y lágrimas

Ayer mi hijo Miguel estaba malito y se quedó en casa por la mañana conmigo y con Gonzalo. Como es más bueno que un pan (sin gluten) se portó estupendamente: hizo sus deberes, me estuvo ayudando a cuidar a su hermanito, e incluso cogió la escoba y se puso a barrer la casa -quería hacer lo propio con la fregona pero aborté el intento-. La mañana comenzó muy soleada, pero a eso del mediodía el cielo se nubló. Miguel salió a la terraza y, tras otear el horizonte, me dijo:

- Papá, hay muchas nubes, y cuando está nublado me entran ganas de llorar.

Podéis imaginar mi consternación ante tal afirmación, temía encontrarme ante uno de esos seres únicos de sensibilidad extrema, tan proclives a ejecutar obras de arte como a volarse la tapa de los sesos.

Su siguiente afirmación me tranquilizó un poco, pero me sumió en la perplejidad:

- Creo que tengo alergia a las nubes.

Yo había oído de alergias a todo tipo de plantas, polvos y bichos raros, pero la alergia a las nubes era un nuevo reto para mi imaginación.

- ¿Cómo vas a tener alergia a las nubes, Miguel? (le espeté).

- Sí, papá, pasa como con las cebollas, que también son blancas cuando las cortas y te entran ganas de llorar.

26 comentarios:

Capitán dijo...

Quizá otros tengan ganas de llorar leyendo la entrada. Yo no por supuesto, ya sabes que yo no lloro, pero dile a Miguel que el próximo día le vamos a dar una "oportunidad" a las nubes.

Juanma dijo...

Pura metáfora, alucinante Gonzalo (que llegará a ser mejor poeta que su padre). ¿Cómo sigue Miguel?

El mío, dos años y ocho mesos, me dijo ayer: "Papi, ten cuidado con el piratita (el piratita es uno que sale en un anuncio de televisión) porque te come. ¿Y qué hacemos sin el papi?". Casi me lo como yo.

Un abrazo.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Hay madera de poeta, sin duda. Prevenle de los crepúsculos y las ranas, por si acaso. Un abrazo.

Ángeles dijo...

Te lo comerías a besos ¿no?

Máster en Nubes dijo...

Qué niño más rico, por Dios, que sea poeta no está mal, pero ya encima que ayude en casa ... en fin, me encanta. La verdad es que ellos sí que son el sol entre las nubes, cuando las hay... Un sol de niño, vamos. Que se mejore (de salud), de lo otro va servidito el chaval.

Dyhego dijo...

Monsieur RIDAO:
Espero que Miguel esté mejor y que Gonzalo te coma bien.
Dile que las nubes de algodón se comen...

José Miguel Ridao dijo...

Muchas gracias a todos, me encanta que habléis así de bien de mis hijos.

Capitán, la próxima vez que quedemos iremos pertrechados de armamento para dar oportunidades a las nubes.

Juanma, el poeta es Miguel, Gonzalo a sus 6 meses es un melón, nunca mejor dicho, por calar. Ar meno esta vez no hay erratas. Miguel sigue un poco malito, pero no es gran cosa. Tu hijo, una ricura. Se nota que se nos cae la baba a los papis. Un fuerte abrazo, tus comentarios siempre me alegran la mañana (sin coña).

Al contrario, Juan Antonio (¿es así, no?). Le estoy aleccionando en la técnica haiku. Por lo pronto, le pongo Doraemon en versión original.

Iba a hacerlo, Ángeles, pero caí a tiempo en que me podía contagiar (es broma).

Muchas gracias, Aurora. Tus palabras son especiales, que tú de nubes sabes tela.

Gracias, Dyhego. Miguel bien, pero Gonzalo... Hoy se ha despertado 12 veces. He podido observar todos y cada uno de los dígitos horarios de la noche.

Abrazos a mansalva.

Juanma dijo...

Vale, vale, pido disculpas a Miguel, que le resté sus méritos y se los di a su hermano.
Y sí, hijo mío, sí había errata: vuelve a leer y verás que mi hijo tiene dos años y ocho "mesos". Al menos la errata podría haber sido "besos". En fin, que no hay manera.

Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Y dale, Juanma, está visto que no se te puede echar un cable haciendo la vista gorda...

Olga B. dijo...

Yo soy fan total de Miguel, ya lo sabes. Me recuerda mucho a Víctor, esa sensibilidad aun tan limpia, tan sin remedio...
Que se mejore y que siga dejándonos sus perlas (aunque sean perlas de cebolla, como las nanas de Miguel Hernández).
Un besazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Le das un beso fuerte de mi parte, (sin gluten).

Y un abrazo para el padre, que nos está volviendo a todos alérgicos...

Dyhego dijo...

Monsieur RIDAO.
Pero es para Javier Sánchez Menéndez. Que la celiaquía no es una alergia; es una intolerancia al gluten. El aparato digestivo no absorbe el gluten y destroza las vellosidades intestinales, con lo cual el cuerpo no puede absorber (valga la redundancia) el resto de nutrientes. No se necesita medicación sino llevar una dieta estricta sin gluten.
¡Ay, los niños! ¡Cómetelos ahora que después ya no se puede!
Salu2

JESUS FIDELIS dijo...

A mi a veces me pasa como a Miguel.
Dale un abrazo muy fuerte, que eso quita la alérgia a las nubes, o al menos la mitiga.

José Miguel Ridao dijo...

Es verdad, Olga, las nanas de la cebolla. Yo había pensado titular la entrada "nubes encebolladas", pero no lo hice para no dar pistas sobre el final.

De tu parte, Javier. Espero que además de alergia os dé alegría.

Buena lección, Dyhego, y necesaria. Hace falta que todo el mundo sepa lo que es. Da un beso a tus hijos de mi parte, pero sin comértelos.

Se lo doy, Jesús. Buena forma de mitigar la morriña.

Abrazos para todos.

América dijo...

No puedo pasar sin un comentario,tienes un poeta de profundas reflexiones en casa.

Me voy con una gran sonrisa y un fresquito en el corazón.

Julio dijo...

Poeta, poeta con dos cojones. Te lo digo yo, Ridao.
Al margen, que haya mejoría.

Pasión dijo...

José Miguel, qué preciosidad de niño, los niños son más nobles que las niñas.

Dos abrazos uno para Miguel y otro a Gonzalo.

Alejandro Muñoz dijo...

Echaba de menos a mi filosofo de cabecera. Dale un besazo y espero que se encuentre mejor.

José Miguel Ridao dijo...

Muchas gracias, América. Me ha encantado eso del fresquito en el corazón.

Ya está mejorcito, Julio. Se te agradece, chavalote.

Ten cuidado con la corrección política, Pasión, jeje. Tienes toda la razón, digan lo que digan. Reparto tus abrazos.

De tu parte, Álex. Yo en la cabecera ya tengo a Gonzalo.

Dos besos y dos abrazos.

Rosna dijo...

Ridao san , que bello niño Miguel kun , que valiente , tiene muchas manos para acariaciarlo . Los niños son mágicos , " alergia a las nubes " ??? vaya que imaginación , pero no esta errado su peke , a mi también los días nublados me ponen triste .
Un abrazo desde la isla
y ........
Besines terapeuticos para su niño de parte de Tía Rosna .

José Miguel Ridao dijo...

Muchas gracias, Rosna, tan amable como siempre. Muchos besos para tu sobrinito, me alegré mucho de que todo acabara bien.

Liliana G. dijo...

Ese chiquitín me mata de amor, José Miguel, ésta es la mejor época para disfrutar de sus sesudas observaciones :)

Opino como Juan Antonio, tiene madera de poeta y si encima tiene la chispa del padre, bueno, será una delicia...

Besazos.

José Miguel Ridao dijo...

Muchas gracias, Liliana. Como me supere le tendré un poco de envidia, pero bueno, mi apellido saldrá triunfante.

Un beso fuerte.

Mery dijo...

Miguel es un gran poeta dentro de un cuerpecito encantador.
Ojalá esa alergia se le haga mas liviana con los años para que el corazoncito no le pese demasiado.
Un beso a ambos

bambu222 dijo...

Los comentarios de este niño me encantan,siempre me produce mucha ternura.Bravo Miguelillo.

José Miguel Ridao dijo...

Muchas gracias, Mery y bambu. Miguelillo es tan inocente que inspira ternura, y nos alegra los días (sus hermanos también).

Un fuerte abrazo.