sábado, 13 de marzo de 2010

Música antigua

Dedicado a Lola, en recuerdo de nuestros días en Daroca.


Se suele considerar como música antigua a toda aquella compuesta antes de 1750, el año de la muerte de Bach, pero la realmente antigua es la música medieval y del renacimiento. En este último período, concretamente en el siglo XVI, España puede presumir de haber tenido a varios de los mayores compositores de la época, como Tomás Luis de Victoria, Cristóbal de Morales o Francisco Guerrero, verdaderas glorias nacionales que representan la cumbre de nuestra música. La poca atención que se presta a la música antigua ha hecho que no lleguen al gran público, pero sí a un número creciente de aficionados ávidos de paladear la exquisita polifonía y el timbre incomparable de instrumentos como la viola da gamba, el corneto o el sacabuche (antecesor del trombón). Hoy día existen muchos cantantes especializados en este repertorio, que exige una sincronización perfecta de las voces, una afinación impecable y una emisión muy particular, entre sutil y emocionada.

En la recuperación de la música antigua tienen gran importancia los cancioneros, recopilaciones de diversas composiciones y autores. El más importante es el Cancionero de Palacio, que recoge una antología de la canción polifónica que se pudo escuchar en el reinado de los Reyes Católicos. Destacan las composiciones del salmantino Juan del Encina, como el villancico Ay triste que vengo, aquí interpretado por Hespérion XX, el magnífico grupo de Jordi Savall.



Más alegre es la pieza Cucú, cucucú, que seguramente tenía asegurado un puesto de honor en el hit parade de la época, también interpretada por Hespérion XX.



Y ya para terminar es imprescindible escuchar alguna pieza de los grandes maestros renacentistas. He elegido Taedet animam meam de Tomás Luis de Victoria, maravillosa composición polifónica perteneciente a la misa de Requiem compuesta para los funerales de la emperatriz María, hermana de Felipe II. Su escucha eleva a las alturas, más aún si lo interpretan unos maestros como los componentes de The Hilliard Ensemble. Perfecta la afinación, perfecto el sonido, perfecta la conjunción, maravillosa la partitura de esta música celestial.

ii

22 comentarios:

Alejandro dijo...

Ese verano cambiásteis Cantabria por Daroca... y os salió bien la jugada.

Abrazos y besos... a repartir, adecuadamente, entre ambos.

El alegre "opinador" dijo...

Como el sábado pasado no pusiste música (la pusiste el domingo), este sábado me había adelantado yo con una entrada musical... Y tú también has puesto música. Me alegro porque me han encantado las piezas, que ya conocía. Cuando cantaba yo en el Colegium Musicum de Bilbao (allá por los 80) interpretábamos mucha música antigua, sobre todo a Tomás Luis de Vitoria. Tenías que haber contado que en música antigua no se entiende por "villancico" a las canciones de Navidad.
Un abrazo.
P.D. Por cierto, le entrada de mi blog te la he dedicado a ti.

mangeles dijo...

Asombrada estoy antes de escucharlas...pero me pongo a ello.

Y si no le importa al Sr. Ridao...a mí España me gusta con E mayúscula...solo para incordiar un poco...ya sé que no somos ni muy ricos ni muy poderosos...pero...

Besosss y feliz finde.

Voy a escuchar la múscia.

mangeles dijo...

Que hermosa música. Muchísimas gracias José Miguel, por enseñarnos estas maravillas.

La última es tan hermosa y tan triste, que no he podido dejar de emocionarme. Y mientras escuchaba he recordado de repente la imagen de la emperatriz María de Austria.

Pasó los últimos años de su vida, ya viuda del Emperador Maximiliano II de Austria, en el Convento de Ntras Sra. de la Visitación, más conocido como Convento de Las Descalzas Reales de Madrid. Se encuentra situado en el centro de Madrid, en Sol, justo en un lateral del Corte Inglés de Sol, frente a la Central de Caja de Madrid.

Lo fundó en 1.559, su hermana, Juana de Autria, viuda del Príncipe Juan Manuel de Portugal y madre del Rey Sebastían de Portugal.

Hoy en día, sigue siendo un monasterio de monjas de clausura. Se puede visitar y es de una belleza maravillosa...con obras de arte espectaculares...

Fué el reposo de muchas viudas e hijas de la monarquía y aristrocracia de la corte de los Austrias.


Vuelvo a escuchar la música maravillosa...

Más besos, Ridao

José Miguel Ridao dijo...

Vaya si nos salió bien, Álex.

Ya te he visitado, Alegre, y te vuelvo a agradecer la dedicatoria. Compartimos afición y pasado cantor.

Imperdonable errata, mangeles. La corrijo. Muchas gracias a ti por ilustrarnos con ese apunte histórico que desconocía.

Abrazos.

José María JURADO dijo...

A mí la música antigua me gusta a sorbos, como estos, sublimes, sobre todo T.L. de Victoria.

Mery dijo...

Pues tienes toda la razón, es una etapa de la Música a la que no se presta mucha atención. Tenemos el oído tan poco acostumbrado a esas tonalidades que nos suena extraña y muy ajena, al menos a mí me ha ocurrido alguna vez.
Qué gusto oirte hablar de la viola de gamba, por ejemplo.
Ahora voy a oir esos vídeos, a ver cuál me eriza mas la piel.
Un abrazo

Las hojas del roble dijo...

Felicidades a Lola.

José Miguel Ridao dijo...

Como los buenos vinos, José María.

Mery, yo he oído en directo la viola da gamba muchas veces, a dos metros, y suena de maravilla, una maravilla especial, antigua.

Un beso.

José Miguel Ridao dijo...

Se las doy de tu parte, Julio, muchas gracias.

José Miguel Domínguez Leal dijo...

Muy buena entrada, tocayo. Yo soy también muy aficionado a la música antigua, aunque en la radio especializada se le dedica poco espacio frente al repertorio romántico decimonónico, que no me gusta demasiado. Un abrazo.

Liliana G. dijo...

Me ha encantado este derroche de Arte antiguo. Dicen que para muestra basta un botón, pero si en lugar de uno, son tres, el encantamiento multiplicado, hace que me desarme de la emoción...

¡BELLÍSIMO!

Gracias, José Miguel, esta entrada es adorable.

Besazos.

Miradme al menos dijo...

Soy un apasionado de este tipo de música. Me paso horas escuchándola.
Ya es hora de que se reivindique para el gran público.
Magnífica antología, José Miguel.

Luis Valdesueiro dijo...

Muy bueno, José Miguel. La música antigua me encanta, y es un verdadero filón para elevar el ánimo.

Ramón Simón dijo...

Impresionante sobre The Hilliard Esemble cantado el Requiem.

Por cierto, esta mañana en el Monasterio de la Cartuja tres exposiciones de arte plástico, y un concierto de música antigua " tierra y raíces" con obras de Marin Marais y Jean-Baptiste Forqueray.Una lástima no haber asistido al concierto por mis hijas , unas adolescentes que prefieren otra clase de música.

Ramón Simón dijo...

Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Gracias a ti, Liliana, por pulsar los tres botones. No puedo pedir más.

Pues compartimos gustos, Miradme. Ya hablaremos.

Luis: no lo había visto desde esa perspectiva, pero es verdad, levanta mucho el ánimo.

The Hilliard, unos moustros, Ramón. Deja a las adolescentes su música y tú a la tuya, ¿no?

Abrazos.

Máster en Nubes dijo...

Me encanta la música antigua y si la oyes en una iglesia, un sitio pequeño y recoleto, todavía más. Lo del Cucu como hit parade de la época me ha hecho mucha gracia ;-).
En la sierra de Madrid todos los veranos organizan conciertos y el año pasado fuimos a escuchar a Soto del Real una ensemble francesa espectacular, solo mujeres, De caelis... a lo mejor te gustan, JM, yo creo que sí... http://www.decaelis.fr/de_caelis/galerie-videos.html


¡Buena semana!

José Miguel Ridao dijo...

Muchas gracias, Aurora. En cuanto llegue esta noche a casa lo escucho y ya te digo. Un abrazo.

José Miguel Ridao dijo...

Magnífico. Sorprendentes, conjuntadísimas y distintas a otros ensembles. Me ha gustado mucho, Aurora. Gracias.

Máster en Nubes dijo...

Me alegro de que te gusten, JM. Sin saber de música a mí me parecieron estupendas. Un abrazo, que disfrutéis mañana, snif, y que lo contéis luego, por favor.

José Miguel Ridao dijo...

Nos acordaremos de ti, Aurora. Un abrazo.