sábado, 31 de diciembre de 2011

Apuntes (146): The last post of the year


Ayer tuve un reencuentro entrañable, inolvidable: después de dos largas semanas de espera durante las cuáles no pude dejar de pensar en él un solo momento, a las ocho de la tarde sonó el timbre de mi casa en Alájar y al abrir, -¡oh maravilla!- me encontré con mi vecino Manolo que portaba en sus brazos el ridáider perdido. Lo cogí con mimo, me lo llevé al corazón y examiné con cuidado todos sus ángulos. El pobre está un poco perjudicado, ha perdido una de sus esquinas, tiene algunos rayones en el marco, pero, lo más importante, funciona como el primer día. Me he prometido a mí mismo no volver a separame de él, tenerlo siempre a la vista y no depositarlo en ningún lugar extraño. Así se lo he dicho, y un pequeño parpadeo en la pantalla me ha hecho ver que me entendía, que comprendía mi angustia y me perdonaba por un descuido tan grave que pudo dar al traste con nuestro matrimonio.

~

Hay días luminosos en que uno cree en la eternidad, y otros oscuros donde esa eternidad también es cierta, pero pesa como un cielo negro hecho de plomo.


~

Estos apuntes se van fabricando con esfuerzo, sin la espontaneidad que tengo escribiendo otras cosas. Me tengo que parar a pensar en lo que escribo, y eso me hace temer que no es honesto, no es real. En cualquier caso aquí están, como un testimonio no sé muy bien de qué, una amalgama entre mi vida, mis recuerdos, mis lecturas y, sobre todo, mis pensamientos cada vez más sofisticados, cada vez más fingidos, cada vez más ciertos.

~

El leño grande de la chimenea aún tiene un rescoldo cuando bajo muy de mañana con el sueño pegado en los ojos, pero ese olor a humo me despierta y me hace sentir vivo, porque es un olor de la naturaleza, y así se han despertado durante milenios los hombres, antes de que se encauzara una energía que fabrica el calor como si fuera un milagro. Un aparato vomitando aire caliente sin que haya detrás nada que lo explique no se puede comparar a un leño ardiendo en el hogar; se nota en la paz que se siente al acercarnos.

~

Y por último, dada la fecha en la que estamos, y a sabiendas de que es una gran mariconada hacer estas cosas por Internet, y una mariconada aún más grande hacerlo en otro idioma, teniendo en cuenta que ésta es mi última entrada del año, en que hemos compartido dichas y desdichas, demonios escondidos, pajas mentales, lágrimas escondidas de risa y de menos risa, canciones, poemas y alguna que otra cornada medio en broma medio en serio, va por ustedes:


Die Andurrialer Blogischer und ich wünschen Ihnen:

"Prosit Neujahr!"

8 comentarios:

mangeles dijo...

Te deseo a tí y tú estupenda familia un Año 2012 precioso...lleno de emociones y descubrimientos...y de monotonia serena...y...todo lo demás..

Muchos besos amigo Ridao

L.N.J. dijo...

Antes de irme hoy, quería venir...

muchos besos José Miguel y gracias por existir por estos andurriales.

Er Tato dijo...

"Estos apuntes se van fabricando con esfuerzo, sin la espontaneidad que tengo escribiendo otras cosas [...] y, sobre todo, mis pensamientos cada vez más sofisticados, cada vez más fingidos, cada vez más ciertos"

Sin duda, unos de tus mejores apuntes. O al menos, uno de los más fingidamente ciertos, uno de los más pessoanos. Feliz año nuevo

O último abraço do ano (¡uy, qué mal suena en pessoano!)

Luis Valdesueiro dijo...

Bueno, ya sólo falta que "cierto amigo mío", es decir, tuyo, encuentre también su ridáider, ¿no? Seguro que tiene la misma suerte que tú. Por cierto, buenísima esa castellanización del nombre del aparatejo: ridáider, tiene empaque, es sonora, merece prosperar.
Feliz año ¿nuevo?

Alejandro dijo...

Meuda mariconá de felicitación te ha quedado. Ya solo falta que salgas -ridáider en mano- a leer cuentos de Dickens por las calles de Alájar.

José Miguel Ridao dijo...

¡Gracias, mangeles, igualmente! Y si la monotonía no es serena, tampoco pasa nada. Un beso fuerte.

Gracias a ti, Lourdes, y que las existencias prosperen.

Bueno, Tato, estoy dispuesto a llevarme el premio pessoano, todo sea por el maestro portugués. Espero que ayer te olvidaras de los políticos, más que nada para que no se te atragantase el turrón.

Luis: eso de nuevo es un camelo, estamos igual que ayer. Lo del ridáider debo reconocer que salió de una tertulia mercurial, no recuerdo ahora mismo el padre, igual que ridaiku fue idea de Juanma. Si no nuevo, que sea mejor 2012.

Sí, Álex, y los voy a leer en inglés, y me corren a gorrazos.

¡Muchas felicidades!

Er Tato dijo...

Prometo olvidarme de los políticos en cuanto ellos hagan lo mismo con nosotros. A lo mejor me está saliendo la vena anarquista.

Y no te preocupes, darles caña me pone.

Felicidades poeta

José Miguel Ridao dijo...

Veo que has vuelto a las andadas con bríos redoblados. Tú a lo tuyo, Tato, que yo de vez en cuando pegaré también algún que otro hostión.

Feliz año, y que tengas muchos ÉXITOS, que a ti eso te gusta, jeje.